Aprenderemos a valorar más lo que tenemos, la familia, las amistades, todo lo que es importante

Aprenderemos a valorar más lo que tenemos, la familia, las amistades, todo lo que es importante

Artículo de opinión de Luis Arroyo Zapatero publicado en el diario Lanza.

El futuro tras la grave crisis sanitaria que padecemos por la Covid-19 exigirá una constante acción de prevención frente a las epidemias. No se trata sólo de incrementar los medios en sanidad, sino también la atención de la educación porque “desde la escuela se debe saber lo que hay que hacer para prevenir los contagios. Lo siento mucho por los abrazos, pero por lo menos librémonos del besuqueo (…). Luis Arroyo, rector honorario de la Universidad de Castilla-La Mancha habla en esta entrevista sobre cómo sería la nueva normalidad tras la pandemia y a qué reflexiones nos obliga este período en que la población ha permanecido confinada durante 49 días. “La mayoría de las personas aprenderemos a valorar más lo que tenemos, la familia, las amistades y todo lo que hemos aprendido que es lo importante”. Leer más.

 

Aprenderemos a valorar más lo que tenemos, la familia, las amistades, todo lo que es importante

Pope Francis’ Reform of the Catechism

Pope Francis’ Reform of the Catechism. The Death Penalty is Inadmissible for the Catholic Church
Luis Arroyo Zapatero
President of the International Society of Social Defence and Chair of the University of Castilla-La Mancha
7th World Congress against the death penalty. Side Event.
Brussels, 26 March 2019

The first surprise that Pope Francis gave us was that he neither only spoke to Catholics nor only to Christians, but to all people of goodwill. And the first surprise for the jurists was that on the first Holy Thursday of 2013, instead of washing the unsullied feet of twelve cardinals in the Vatican, he went to the juvenile detention centre of Regina Coeli and washed the feet of precisely twelve juvenile inmates, two of whom were women and, to top it all, one of them a Muslim. That was it, in a word.

Pope Francis had already voiced his unqualified opposition to the death penalty in front of criminal lawyers from all over the world and their international scientific organizations in Rome, in 2014. At the same event, he expressed utter rejection of life sentences as a concealed death penalty. In effect, although the catechism drafted in the 1992 edition by John Paul II had broadly rejected the death penalty, it remained as an exception under section 2267 “if this is the only possible way of effectively defending human lives against the unjust aggressor”. A clause that permitted its abusive use in many countries, as happens in the systems that claim exceptions…(read more)

Constitución 40 años: La pacificación de la existencia

Constitución 40 años: La pacificación de la existencia

 

Catedrático de la UCLM Luis Arroyo Zapatero

Sorprende que la conmemoración de los 40 años de la Constitución se vea rodeada del entusiasmo de las gentes de cierta edad, pero con frialdad en los sectores más jóvenes. Nuestro entusiasmo se asienta en la inmensa satisfacción de haber contribuido a romper la ley de acero de la historia de España desde 1808: una situación de guerra civil recurrente, primero entre afrancesados y nacionalistas, que es lo que fue también la guerra de la independencia, después las sucesivas guerras carlistas y con el trágico final de la guerra civil y la larga dictadura. Pero lo cierto es que lo mismo aconteció en Europa al terminar la II Guerra Mundial, cuando se quiso poner fin a una Europa en guerra civil permanente, principalmente las dos llamadas mundiales y la franco-prusiana en el último tercio del siglo anterior. La receta fue tanto la adopción de los sistemas democráticos, garantizados por la genial innovación de los Tribunales Constitucionales, como trazar un pacto entre los trabajadores y el capital, constituyendo lo que llamamos Estado Social. Además, se propusieron acabar con la disputa por las riquezas naturales, fuente envenenada de todas las guerras, creando la primera comunidad europea, que fue precisamente la del carbón y el acero y luego todo el Mercado Común, que ha llevado a la actual Unión Europea.

En España conocíamos bien las recetas, es decir, la Constitución de un Estado Social y democrático de Derecho y la integración en las instituciones europeas. Todo fue muy bien, pero en Castilla- la Mancha lo deberíamos saber mejor que otros. La Constitución estableció el autogobierno y gracias a él y a su impulso hemos conseguido una sanidad de calidad para todos, 20 veces mejor que la del tiempo de la beneficencia, un sistema educativo valioso que llega hasta el más lejano pueblo y una Universidad que todavía resplandece a pesar de los seis años de severa infra financiación. En infraestructuras el salto es increíble, con el ave y las autopistas comunicando todas las capitales de la Región, frente al “campo a través” tradicional. Pero no todo está cumplido: la gran tubería manchega debe terminarse en sus ramales de abastecimiento final para garantizar el agua de las poblaciones y de la industria en las próximas sequías, que con el cambio climático irán a más, los trasvases deben someterse a la ley y a la sostenibilidad, y no puede haber un aeropuerto gigantesco del que el gobierno no se ocupe políticamente, aunque no lo haga financieramente, más que como lo haría con una gran empresa capaz de crear más de mil empleos a nada que se ponga en funcionamiento.

A su vez la integración en las instituciones europeas nos ha permitido alcanzar una renta agrícola desconocida en nuestra historia, la financiación de las infraestructuras anteriormente mencionadas, la de la educación y la de la Universidad. Pero lo más importante que no podemos olvidar es que la pertenencia a la Unión Europea impidió la quiebra de España, que hubiera supuesto la ruina, con, entre otros efectos, la suspensión de los sueldos de los funcionarios y de las pensiones.

Pero no podemos dejar de lado la profunda crisis económica y social que se produjo desde 2010, que redujo drásticamente el Estado del Bienestar, lanzando al desempleo a centenares de jóvenes, precarizando el existente y creando graves bolsas de pobreza, especialmente entre los desempleados mayores y entre un buen número de familias monomarentales. Ha sido en éste doloroso sistema social en el que nace el desapego de los jóvenes respecto de la Constitución y las instituciones.

Lo fundamental de la Constitución es que, además de consagrar la democracia, supuso la pacificación de la existencia de este país, largo tiempo engolfado en el abuso, en la necesidad y en los conflictos civiles y esto es lo que hay que recuperar, acabando con el desempleo masivo y con la precarización de los empleos y salarios. Esta es la materia que reclama hoy el consenso de entonces y, además, sentido común.

Luis Arroyo Zapatero, Diciembre 2018, Diario La Tribuna

 

 

 

 

M. Cherif Bassiouni: a resplendent light shining forth upon the future.

M. Cherif Bassiouni: a resplendent light shining forth upon the future.

Luis Arroyo Zapatero President of the Société Internationale de Défense Sociale/International Society for Social Defence, AIDP Vice-president, and honorary president of the Spanish Group.

I had learnt of Cherif Bassiouni when commencing my doctoral studies. In the final convulsive years of Francoism, Marino Barbero Santos, in his professorial chair at the old university of Valladolid, explained what the AIDP was to the three students who would in good time have to become university professors. He described to us with such detail and enthusiasm how the patriarch of Spanish-American criminal Law, and disciple of Von Liszt, don Luis Jiménez de Asúa, had become Vice-President of the AIDP, recounting its survival after the war, and about the institute of Freiburg to which Marino Barbero had been invited, the first Spaniard under the august presidency of Hans Heinrich Jescheck, who are to be the next AIDP President after the Doyen Bouzat. He also spoke of a powerful Secretary General, enchanting in any of the languages that he spoke so perfectly, whom he also described in detail: a young official, decorated in the Egyptian army during the Suez war, successful European and American ventures, with the support of a diplomatic family, with a professorial chair at the DePaul University of Chicago and highly influential at the State Department and at the United Nations.

The destinies of both men coincided various times: in the first place, on the occasion of the inauguration of the Institute in Sicily, at Syracuse, which the professor of this eulogy directed and another one at Messina, in which Barbero Santos participated and at which I should have been; although I never appeared as a consequence of having to await a criminal trial before a criminal court on public order, a circumstance that had excluded me from any student grant or fellowship in Franco’s Spain. The Institute of Syracuse was admirably founded with total success. It is enough to see the photograph of the first promotion of the young international criminal-law student seminary of the time, where José Luis de la Cuesta and Christine Van den Wyngaert stand out, and to see that it has ever since been globally promoting the most expert international criminal lawyers.

My destiny led me to prepare my doctoral degree together with Hans Joachim Hirsch at the University of Cologne from 1975 to 1977, and I returned to Spain after the first elections in 1977. Barbero Santos, who was president of the Spanish group, organized the first AIDP congress, with the full support of the first democratic government. It was held with great success in Madrid and Plasencia. On that occasion, I became familiar with Jescheck and Vassalli. An ordinary edition in Spanish of the Revue was published, after a fierce debate with hundreds of messages exchanged between the Spanish group and the Secretary General, who had no wish to add to the languages of the journal, beyond the traditional English and French. What would they think today seeing that it is only published in English? After meeting on multiple occasions there are many of them I still wish to recall.

At the board meetings in Paris that I always attended following my election as president of the Spanish group after 2002, the final sessions were invariably a magnificent spectacle, as Bassiouni at his best addressed us all over the roundtables of the Maison des Avocats, giving us news, pointing out problems and seducing each and every one of us in so many languages. I recall a very unique night in which with deep emotion he gave us the news of the retrieval of the minutes of the meeting in Nuremburg at which the AIDP was reconstituted, by that time with Americans and Russians, pleasantly surprised for the first time with the simultaneous translation system of the proceedings of the international court, on 18 May 1946.

I think that the international congress at the Hague was certainly the most special moment of the professional life of Cherif Bassiouni, at which he presented the final report of his grand project: The Pursuit of International Criminal Justice: A World Study on Conflicts, Victimization, and Post-Conflict Justice, published in 2 volumes, in Intersentia, Brussels, Belgium, 2010. We were all backing him: judges from the International Court of Justice, from the International Criminal Court, and from the ad-hoc Courts and Tribunals, presidents of scientific societies, academic institutions. All there with him. He affirmed there his titanic work, of a lifetime advancing the convention against torture, the international criminal court and the civilizing effect of the United Nations and its institutions in a world of inexhaustible ferocity.

In Beijing, in 2005, at the congress that appointed José Luis De la Cuesta president he was troubled, both due to family reasons and to his journey to the volcanic mayhem of Afghanistan and the terrible realization of having lived through a great farce there.

In Doha, at the climate convention of the United Nations, he participated in the homage to Gao Ming Xuan, on the occasion of the award of the Beccaria Medal that the Société Internationale de Défense Sociale bestowed upon him. He was not optimistic, neither with regard to the abolition of the death penalty, nor with regard to the rest; he saw the world with great concern and left all of us concerned too.

The most emotional moment perhaps for me was his speech before the Spanish parliament, with the presidents of the parliament, the Supreme Court, the General Attorney of the State, at the award of the Beccaria Medal to him and to Mireille Delmas-Marty: an outstanding partner. It had grown late in the day and, after the laudatio that Muñoz Conde delivered, he left the papers on the table and in a Spanish tinged with Mediterranean overtones explained to us the reasons of a life dedicated to protecting the weakest through the progress of international law.

Bassiouni and his passionate works and sound academic grounding will not fade away and his example shines forth among us.

M. Cherif Bassiouni: a resplendent light shining forth upon the future.

  1. Cherif Bassiouni: Una luz que resplandece y alumbra el futuro.

 

Luis Arroyo Zapatero Presidente de la Société Internationale de Défense Sociale, Vicepresidente de la AIDP y presidente honorario del Grupo Español.

 

Supe de Cherif Bassiouni desde el comienzo de mis estudios de doctorado. En los convulsos años finales del franquismo Marino Barbero Santos, en su cátedra de la vieja universidad castellana de Valladolid, nos explicaba a los tres alumnos que habríamos de ser con el tiempo catedráticos lo que era la AIDP, de la que el patriarca del Derecho penal hispanoamericano, discípulo de Von Liszt, don Luis Jiménez de Asúa había sido Vicepresidente, de su supervivencia tras la guerra, la inminente presidencia imperial de Hans Heinrich Jescheck, desde su instituto de Freiburg en el cual había sido el primer español invitado, en 1956, que nos describió con tanto detalle y entusiasmo. Nos habló también de un poderoso Secretario General, encantador en cualquiera de los idiomas que dominaba a la perfección y que describía también con detalle: joven oficial condecorado del ejército de Egipto durante la guerra del canal de Suez, de exitosa aventura europea y americana, con el apoyo de la familia de condición diplomática, con cátedra en la Universidad DePaul de Chicago y de gran poderío en el Departamento de Estado y en las Naciones Unidas.

Varias veces se cruzaron los destinos de ambos: en primer lugar, con motivo de la creación del Instituto en Sicilia, el de Siracusa, que lideraba nuestro homenajeado y el de Messina, en el que participaba Barbero Santos y en el que yo iba ser el primer becario internacional, como consecuencia de estar yo entonces a la espera de un juicio penal ante el tribunal de orden público, circunstancia que me tenía excluido de cualquier beca o contrato en la España de Franco. Se asentó plenamente el Instituto de Siracusa, con un éxito total. Basta con ver la fotografía de la primera promoción del seminario internacional de jóvenes penalistas de entonces, donde destaca José Luis de la Cuesta y Christine Van den Wyngaert, y comprobar que ha venido siendo desde entonces la fábrica de los mayores especialistas en derecho penal internacional del mundo.

Mi destino me llevó a preparar el doctorado junto a Hans Joachim Hirsch en la Universidad de Colonia de 1975 a 1977, y regresé a España tras las primeras elecciones en 1977. Barbero Santos, que era presidente del grupo español, organizó el primer congreso de la AIDP, con pleno apoyo del primer gobierno democrático. Se celebró con gran éxito en Madrid y Plasencia. Con esta ocasión traté a Jescheck y a Vassalli. Se publicó un volumen ordinario en español de la Revue, tras un enconado debate con cientos de escritos cursados entre el grupo español y el Secretario General, quien no quería ampliar las lenguas de la revista, más allá de las tradicionales inglesa y francesa. ¿Qué pensaría hoy al comprobar que solo se publica en inglés? A ese encuentro en la distancia siguieron otros muchos en persona de los que deseo mantener el recuerdo de los siguientes:

En el consejo de dirección de París, donde acudí siempre tras mi elección como presidente del grupo español tras 2002, a los postres había siempre un magnífico espectáculo, pues el mejor Bassiouni se dirigía entre las mesas de la Maison des Avocats a todos nosotros, dando noticias, señalando problemas y seduciéndonos en todas las lenguas a todos y cada uno. De modo singular recuerdo la noche en que con gran emoción nos dio noticia de la aparición de las actas de la reunión en Núremberg en la que se reconstituye la AIDP, ahora ya con americanos y soviéticos, aprovechando la instalación de traducción simultánea del tribunal internacional, el 18 de mayo de 1946.

Creo que seguramente el momento más especial de la vida profesional de Cherif Bassiouni fue el congreso internacional en la Haya, en el que presentó el informe final de su gran proyecto. The Pursuit of International Criminal Justice: A World Study on Conflicts, Victimization, and Post-Conflict Justice, publicado en 2 vols., en Intersentia, Bruselas, Belgica, 2010. Todos estuvimos a su alrededor: magistrados de la Corte internacional de justicia, de la Corte penal internacional y de los Tribunales ad hoc, presidentes de sociedades científicas, de instituciones académicas. Todos con él. Se afirmaba allí su obra titánica, de toda una vida de impulso a la convención contra la tortura, a la corte penal internacional y al efecto civilizador de las naciones unidas y sus instituciones en un mundo de inagotable ferocidad.

En Pekín, en 2005, en el congreso que elegía presidente a José Luis De la Cuesta estaba inquieto, tanto por razones de familia, como por su viaje al volcán de Afganistán y la terrible comprobación de estar viviendo allí una gran farsa.

En Doha, en el congreso de Naciones Unidas, participó en el homenaje a Gao Ming Xuan, con motivo de la entrega de la Medalla Beccaria que le otorgaba la Socité Internationale de Défense Sociale. No estaba optimista, ni respecto de la abolición de la pena de muerte, ni sobre todo lo demás, veía el mundo con una gran preocupación y nos dejó a nosotros también preocupados.

El momento quizá para mí de mayor emoción fue su discurso en el parlamento español, con los presidentes del parlamento, del Tribunal Supremo, el Fiscal General del Estado, en la entrega de la Medalla Beccaria a él y a Mireille Delmas-Marty. Una pareja de lujo. Se había hecho tarde y, tras su laudatio que hizo Muñoz Conde, dejó los papeles sobre la mesa y en un español de sonidos mediterráneos nos explicó la razones de su vida dedicada a proteger a los débiles mediante el progreso del derecho internacional.

Bassiouni y su obra apasionada y de completo fundamento académico no se desvanecerá y su figura resplandece entre nosotros.

“Tras las huellas de un maestro republicano”, o “El ventanuco”,  Ángel Luis López Villaverde

“Tras las huellas de un maestro republicano”, o “El ventanuco”, Ángel Luis López Villaverde

Una historia de la represión de guerra y postguerra.

Prólogo de Luis Arroyo Zapatero, Almagro octubre 2018

Cuando por razones severas se apagan las luces de la civilización y sus controles, los criminales campan por sus respetos, como lo vemos cuando en las grandes metrópolis cae el alumbrado durante horas. Los ladrones roban a manta y quienes nunca tuvieron ni tentación ni valor para apoderarse de lo ajeno se convierten en depredadores, que llegan incluso a violar y a matar. Las autoridades intentan controlar el caos y envían refuerzos de gendarmería. Lo peor es cuando no queda gendarmería alguna a la que recurrir, bien por haberse pasado al enemigo o por haber sido destinada forzosa a otros lugares. Como penalista lo tengo claro: el responsable principal, el mayor, es el que apaga la luz. Así fue nuestra guerra civil. Creyeron que apagaban la luz por un rato, pero quedamos a oscuras durante tres años, muy especialmente los cinco primeros meses, unos, porque eran los creadores del desorden y preferían no ver lo que ellos mismos querían hacer: “se tendrá en cuenta que la acción ha de ser extrema…  hay que sembrar el terror….eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros”, proclamó el General Mola. Otros, porque sin luz no podían ni ver, ni impedir lo que se hacía, como Almagro que se quedaba sin Guardia Civil porque la enviaron al frente, y los mas bajos instintos se desenvolvieron sin freno y en casi en todas partes. Pocos hechos de las primeras semanas de la retaguardia republicana me han impresionada más, por el desvalimiento de las victimas y por la saña inmisericorde de los perpretradores que la masacre de los 26 sacerdotes y estudiantes Pasionistas de Daimiel. A sangre y fuego fueron perseguidos y aniquilados entre la localidad y las de Manzanares y Madrid. Tampoco resulta humanamente comprensible el asesinato en grupo de los dominicos de Almagro. O el del obispo de Ciudad Real, alanceado a la vera de Peralvillo. Los que lo hicieron no sabían que era precisamente allí el lugar medieval de las ejecuciones mediante saetas, y esto es clave: los autores de los crímenes en Almagro y en la provincia de Ciudad Real eran la más acusada excrecencia social y política de la una sociedad de muy pocos ricos y muchos pobres, excluidos y marginados, acostumbrados a quedar en ayunas cuando la agricultura iba de mal año. No resultan compresibles los hechos de aquella España a los ojos de hoy sin tener conciencia de la terrible pobreza de quienes carecían de tierra y de la arrogancia de muchos de los los que la poseían. Hay que mirar hoy en América Latina para visualizar la brutal desigualdad social nuestra de entonces.  El mismo Obispo mártir llego a decir que Dios, en su infinita providencia, tenía en el cielo un corral reservado para los paisanos del pueblo calatravo en que se encontraba al decir aquello. Pero el mismo argumento no vale precisamente para la retaguardia franquista, por ejemplo, la de Valladolid, Capital del dolor, bien relatada por Francisco Umbral o la de la Salamanca de Miguel de Unamuno. Allí no son los autores ni los pobres, ni los ignorantes, sino los contrarios, no son las victimas los dueños de las tierras, ni los religiosos, son masacres decretados por el poder militar y político, bien disciplinados y acompañados por la bendición eclesiástica.

 

En verdad los hechos en territorio de la República parecen imágenes de los asaltos de bandidos que compuso Goya. Los del territorio “nacional” se parecen más a una procesión de Semana Santa, en la que uniformes, estandartes y sacerdotes acompañan a Cristo al calvario. Así lo debió sentir Unamuno cuando la viuda le informa del próximo asesinato del pastor protestante de la ciudad, cuya condición era su único delito, noticia que le inspira la valiente y desesperanzada intervención en el Paraninfo de la Universidad cuyas notas escribe en el mismo sobre de la comunicación de esa muerte anunciada.

 

Creo que fue Luis López Condés la primera persona que conocí en Almagro. Me impresionó su corpachón y su humanidad, que desprendía a raudales. Tardé en saber su historia personal y familiar. Ni siquiera a fines de los 80 se hablaba de ello. Solo tras mucha intimidad me confesó la emoción que le embargaba ejercer como Alcalde en el mismo salón de plenos en que el tribunal militar condenó a muerte a su padre. En este libro su hijo y profesor titular de Historia Contemporánea y Decano de la Facultad de Periodismo de la Universidad de Castilla-La Mancha en Cuenca desentraña todo el aparato histórico de aquella tragedia. Desde la descripción e interpretación de las condiciones sociales y políticas de la Mancha durante los cinco primeros años de España en República, la guerra civil en la retaguardia republicana y la vida y la muerte en la España de la Victoria, reconstruida a base de expedientes judiciales, en realidad militares, que han permanecido secuestrados durante mucho más de 40 años, no para evitar abrir las heridas, sino para impedir su conocimiento. Vale la pena recordar que apenas entró en vigor la Ley de Memoria Histórica y llegados los conservadores de nuevo al Gobierno los archivos militares volvieron a cerrarse. Es más, se debe recordar que la Ley de la Memoria Histórica se hizo inevitable cuando la Iglesia española se dispuso al proceso de canonización de los cinco mil religiosos masacrados, como si los contrarios hubieren sido todos homicidas. Monseñor Rouco prefirió la gloria personal, que creyó que ya era gratuita, sin piedad y sin pedir perdón por haber acompañado a los pelotones de fusilamiento a decenas de miles de republicanos, cuando ya el Ejército rojo, cautivo y desarmado, no era peligro alguno para los vencedores. De todo, lo que más me desconcierta y me horroriza es precisamente la represión de postguerra, a sangre y fuego, inexorable, hasta que el desenlace de la batalla de Stalingrado dio a todos lección y esperanza y comenzó a cambiar hasta el trato que en las cárceles daban los funcionarios a los presos políticos que seguían vivos.

 

Soy un decidido partidario de lo que se entiende por la “transición”, fui también modesto protagonista. En la miseria de la historia española desde 1808, con más guerras civiles que guerras de independencia, la transición brilla como el sol. Solo queda en la sombra el conocimiento de la verdad, del destino de las personas honestas como Gervasio Alberto López Crespo, Maestro de la República y el inclemente grito en el silencio de las cunetas. Es este un asunto en el que la Diputación Provincial de Ciudad Real de los últimos doce años ha sido excepcional, por su eficacia y porque ha dado luz sin ofender a nadie. Este es el servicio que Angel Luis López Villaverde rinde a la historia de Almagro y a la historia de su familia, vindicando al abuelo a quien no pudo conocer y a su padre Luis López Condes, Alcalde socialista de Almagro, quien hubo de sobrevivir con la madre y los hermanos en aquella España de traición y de metralla. Hoy todos podemos saber lo injusto de la muerte del abuelo, los padecimientos de una viuda y madre de un enemigo del Régimen y de la gloria de la libertad y la dignidad de todos. Hoy todos debemos de ser bien conscientes de la importancia de mantener a toda costa el entendimiento y consenso sobre las cuestiones básicas de la vida social y política, que es la única garantía del control de las pasiones, siempre al acecho.

Rebelión y traición: los diablos familiares de Europa y la euroorden. Un prólogo para alemanes.

Rebelión y traición: los diablos familiares de Europa y la euroorden. Un prólogo para alemanes.

Horas después de publicarse este texto en el portal “ Almacén del Derecho “ se conoció la segunda sentencia del tribunal de Kiel sobre la orden europea de detención solicitada por el juez instructor del Tribunal Supremo en el caso Puigdemont. Pero sigue siendo válido todo el texto, tanto sobre las dificultades de los conceptos de delitos de traición y rebelión en los ordenamientos europeos como la identificación de los errores de la sentencia alemana, que es todavía más contraria a la ley europea y al sentido común que la primera que se dictó hace dos meses, como se verá en otro momento. Se publica en inglés en el próximo número de la European Criminal Law Review, que se encuentra en prensa. Se publica también en unas semanas en el libro editado con Adan Nieto y  Marta Muñoz Cooperar y castigar: El caso Puigdemont, con trabajos de Antonio Javato,  Lorena Bachmayer, Jordi Nieva y Cristina Rodriguez Yagüe. Leer más.

Luis Jiménez de Asúa. Catedrático de Derecho Penal y Presidente de la República en el exilio.

Luis Jiménez de Asúa. Catedrático de Derecho Penal y Presidente de la República en el exilio.

Publicado en 2013 en la edición del Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia, volumen XXVII, Madrid 2011,corregido y ampliado en la 2ª edición, en abierto, de 2018. Fotos solo en este blog.

Nació en el seno de una familia modesta. Su padre, Felipe, era procurador de los tribunales y gestor. Su madre, Dolores, era natural de Bilbao. Su único hermano, Felipe, fue catedrático de Medicina y le acompañó en el destino. Cursó los estudios de bachillerato en el instituto Cardenal Cisneros, que culminó con sobresaliente. Siguió los estudios de la licenciatura en Derecho como estudiante libre oyente, que concluyó con la máxima calificación en septiembre de 1911. Leer más.

 

Universidad: explicar lo que hacemos

Universidad: explicar lo que hacemos

Artículo de opinión de Luis Arroyo Zapatero publicado en lacerca.com

A tenor de algunas reacciones, lo que más me sigue sorprendiendo es la dificultad que tiene la sociedad, de la base y de las alturas, para entender lo que hacen los enseñantes, tanto en la escuela, como el Instituto o en la Universidad. Es una incapacidad que muestran incluso algunos que sí han pasado por la propia Universidad. Leer más.

http://www.lacerca.com/noticias/columnas_opinion/universidad-explicar-505460-1.html