Cuando en 1800 presenta Francisco de Goya en la Corte el espléndido retrato de la familia de Carlos IV, ha alcanzado ya su plena madurez y, junto al Rey, ha visto ya demasiado, aunque no todo. No resulta nada fácil hacernos una idea de lo que pudo suponer para un Rey que hasta el feroz crítico Blanco White había calificado de buena persona…
La prohibición de las penas crueles e inhumanas y la abolición universal de la pena de muerte
Para un país como el nuestro, cuya historia contemporánea desde 1800 ha podido estar representada demasiado tiempo por el Duelo a garrotazos de Francisco de Goya, de entre la pinturas negras, y en el que se ha matado a sangre fría y con saña por el Estado y sus pretendientes, el hecho de que en los días 12 a 15 de junio de este 2013 se celebre en Madrid el V Congreso Mundial contra la pena de muerte no puede por menos que inspirarnos una cierta satisfacción en estos tiempos en los que se desvanecen para muchos las lecciones aprendidas del pasado. La mirada atrás, a todo, a la terrible postguerra, así como a las ejecuciones de los años 1974 y 1975, había forjado en los ciudadanos y sus responsables políticos la firme convicción de renunciar a la violencia en la vida política y a la pena de muerte, y así lo proclamó el artículo 15 de la Constitución cuando tras enunciar el derecho a la vida, a la integridad física y moral y la proscripción de la tortura, declaró abolida la pena de muerte…..
