El aprendizaje de la lectura para alumnos con síndrome de Down



Existe una clara diferencia entre las personas que leen y las que no lo hacen. Vivimos rodeados por numerosos mensajes escritos, donde es necesario entender dichos mensajes, para podernos adaptar al medio que nos rodea y formar parte de la sociedad.

Saber leer nos permite acceder al mundo de la cultura, del trabajo, alcanzar información a través de distintos medios de comunicación.

También nos da paso a diferentes aprendizajes, y lo más importante es que es una gran herramienta para el tiempo libre o de ocio; permite mayor independencia y autonomía.
Lo expuesto, justifica plenamente la importancia que se le da al aprendizaje de la lectura, fundamentalmente en las personas con necesidades educativas especiales.

Todas las personas con síndrome de Down tienen capacidades para leer y escribir de forma comprensiva y disfrutar con estos logros.

No hay un mejor método para alumnos con síndrome de Down, pero hay que tener en cuenta que aunque estos alumnos presentan una gran variabilidad individual entre ellos, existe una serie de características y problemáticas propias de dichos alumnos, las cuales no manifiestan o lo hacen en menor medida sus compañeros de aula, necesarias conocer y tener en cuenta para poder dar una respuesta adecuada a las necesidades educativas que provocan.

Por ello a continuación planteo un método de lectura y escritura para alumnos con síndrome de Down. El cual comparte características con métodos mixtos, ya que parte de un punto global para pasar al análisis-sintético.

Los pasos o etapas que sigue este programa de lectura de Troncoso del Cerro, son los siguientes:

Primera etapa: Percepción global y reconocimiento de palabras escritas. El objetivo general es que el alumno reconozca visualmente, de un modo global, un número de palabras escritas, comprendiendo su significado. Este reconocimiento deberá producirse, tanto si las palabras se le presentan aisladas de una a una, como si forman frases. Se empieza con el reconocimiento de su nombre escrito y el de 4 ó 5 miembros de su familia.

Segunda etapa: Reconocimiento y aprendizaje de las sílabas. Se enseñan las sílabas, ya que el aprendizaje silábico es el medio, la técnica, que permite descifrar las palabras nuevas. Se parte de sílabas diferentes entre sí, en un principio sílabas directas, como ma y pa que el niño ha visto en las palabras que reconoce visualmente.
  • a. Composición de palabras que lee globalmente.
  •  b. Nombrar las sílabas.
  • e. Leer cualquier palabra formada por sílabas.
Tercera etapa: Progreso en la lectura. El objetivo general es, que el alumno adquiera soltura, fluidez y afición suficientes para leer textos largos, cuentos y otros libros.
a. Mecánica (fluidez, pausas, entonación, lectura silenciosa).
b. Comprensión (palabras, frases, textos).

Por último destacar que ya sea este método u otro cualquiera, lo principal es adaptarlo a los intereses del alumnado y a los aspectos positivos de sus capacidades, y a sus necesidades, respetando la edad que tengan, su madurez y su motivación.

Al alumnado con síndrome de Down hay que enseñarlos de un modo diferente que al resto de alumnado que no presenta el síndrome, a través de una metodología más sistematizada, con objetivos más parcelados, con pasos intermedios más pequeños, con mayor variedad de materiales y de actividades, con un lenguaje más sencillo, claro y concreto, poniendo más cuidado y énfasis 


Publicado por Ed Infantil.

TECNOLOGÍAS PARA CONTROLAR LA DISLEXIA Y EL TDAH

Dado que en nuestras aulas de primaria, los futuros maestros, encontraremos una gran –y tan necesaria-diversidad  en el alumnado, es de vital importancia que conozcamos las diferentes formas de aprendizaje del mismo. Por ello, vamos a centrarnos, en esta ocasión, en conocer la síntesis de un artículo de interés hallado en internet acerca del aprendizaje con dislexia o con el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH).  Si bien el aprendizaje para quienes padecen estas alteraciones del sistema nervioso puede convertirse en una auténtica tortura si no se conoce como orientar la práctica educativa. El apoyo con ayudas técnicas, que permiten el aprendizaje multisensorial, no sólo puede disminuir los casos de fracaso escolar entre estos niños, sino también mejorar su desarrollo y su salud, además de contribuir a la mejora del bienestar familiar. 
       La dislexia es un trastorno de aprendizaje de origen neurobiológico que se manifiesta por una dificultad de identificar, entender y reproducir los símbolos escritos del lenguaje, de forma que los niños que la sufren tienen problemas de comprensión y velocidad lectora, y les ocurre lo mismo en lo que concierne a la escritura. Este trastorno se manifiesta a una edad temprana, cuando el niño se inicia en la lectoescritura, y es independiente de cualquier causa intelectual, cultural o emocional. Tanto en la escuela como en su domicilio, las tareas escolares pueden resultar a los afectados arduas y pesadas y, por lo tanto, aumentar su frustración y rechazo. Por esta razón, las ayudas técnicas que un niño disléxico necesita son aquéllas que le facilitan el aprendizaje multisensorial. Es decir, si tiene dificultades para entender lo escrito, lo convertimos en sonido para que pueda oírlo, ayudándole en su comprensión, explica Sandra López, logopeda de Rehasoft, empresa de origen sueco que trabaja en la producción de tecnologías para niños y adultos disléxicos y con TDAH.
       En cambio, los niños con TDAH tienen problemas de memoria, concentración y comprensión, de modo que necesitan ayudas para estimular estas capacidades cognitivas. «El ordenador es una herramienta interactiva que les facilita esa concentración y memoria a corto plazo. Usamos el ordenador para que el niño realice ejercicios para mejorarla; y trabajando la concentración y la memoria operativa estamos mejorando también, al mismo tiempo, su comprensión», declara López.
Se estima que entre el 10% y el 15% de los niños españoles tienen dislexia, y su aprendizaje con los métodos habituales de la escuela puede ser difícil en extremo. Los motivos para que profesionales como psicólogos, médicos y neurobiólogos, entre otros, que trabajan con estos niños, defiendan el uso de las nuevas tecnologías para su aprendizaje, estriban en las siguientes razones:
1.       Tanto en los niños disléxicos como en los afectados por el TDAH, contribuyen a que el niño mejore en numerosos aspectos relacionados con la salud y el desarrollo. Gracias a estas ayudas, pueden aprender al mismo ritmo del aula, lo que hace que su evolución se produzca a un ritmo normal, evitando así problemas de baja autoestima, frustración y, en definitiva, el fracaso escolar.
2.       En el caso de los niños con TDAH, las ayudas técnicas pueden contribuir a disminuir la medicación que necesitan para controlar su trastorno, dado que aumentan la concentración del niño. Aumentaría de esta forma su autoestima, al tiempo que se evitaría aún más el posible fracaso escolar. Además, se estará también contribuyendo a una mejora psicológica de los miembros de su núcleo familiar.
El aprendizaje multisensorial para niños disléxicos y con TDAH está bien implantado en las aulas de los países escandinavos.  Sin embargo, en  España, aunque los profesionales y las asociaciones de padres de afectados defienden la extensión de las ayudas técnicas que lo permiten, son muchos los colegios que, actualmente, no las han integrado en sus aulas.
Una de las posibles herramientas para la dislexia es DiTres, un programa de origen danés que aplica la metodología multisensorialy que se está intentando introducir en España. Todos sus productos están desarrollados con la colaboración de un equipo multidisciplinar de profesionales. El programa informático DiTres cuenta con el aval de haberse utilizado durante años en Escandinavia y está recomendado por las asociaciones de dislexia en España (www.fedis.org y www.acd.cat ). 

Comprende tres aplicaciones (DiTex, DiDoc, DiLet) y se basa en el uso de la vista y el oído para aprender. El uso de ambos sentidos a la par permite que los niños con dislexia puedan mejorar su comprensión lectora y, así, su rendimiento escolar.


Este nuevo programa informático trabaja con voces reales, permite la participación de los terapeutas en el tratamiento de los niños y contribuye a que el aprendizaje de los menores disléxicos sea más agradable y divertido. Ayuda al alumno tanto en la escuela como en sus tareas escolares. Los textos que utiliza pueden ser electrónicos (páginas web, el correo electrónico, documentos Word o documentos PDF) o textos impresos como un libro de texto o un periódico. Cada vez que la persona afectada utiliza el programa, puede leer y escuchar los textos al mismo tiempo. Este aprendizaje multisensorial, mejora de manera notable sus habilidades para leer y escribir.
Hay que recordar que, según la Asociación Disfam, de «dislexia» y «familia» (www.disfam.net ), el niño afectado de dislexia suele tardar bastante más que un niño no afectado en la realización de sus tareas, tiene una pobre comprensión lectora; prefiere leer en voz alta o inventa palabras para entender; muestra más habilidad en exámenes orales que en los escritos; su velocidad lectora es inadecuada para su edad; parece vago, y hasta inmaduro; aunque es inteligente, no controla el transcurso del tiempo, no presta atención, (parece hiperactivo o soñador); tiene baja autoestima; no le gusta la escuela ni leer y escribir; presenta falta de coordinación motriz y de equilibrio; le cuesta recordar las tablas de multiplicar, y aprende mejor haciendo cosas con las manos, a través de experiencias y con ayudas visuales».
Otra herramienta específica que se ha diseñado para los niños con TDAH es el programa informático MeMotiva , pensado para reforzar la memoria operativa, también conocida como memoria a corto plazo o de trabajo, de los niños con este trastorno y problemas de concentración. No obstante, los problemas de memoria no son exclusivos del TDAH, dado que la dislexia viene acompañada en muchos casos de un déficit de atención y, aunque no fuera este el caso, los disléxicos tienen serios problemas con la memoria a corto plazo. El programa MeMotiva incluye ejercicios visoespaciales y visoauditivos. Está pensado para niños de entre 5 y 11 años y el grado de dificultad de los ejercicios se ajusta de modo automático a la capacidad de cada uno de ellos (tiene tres niveles). Incluye un sistema de recompensas para motivarlos y estimularlos durante el tiempo que dura la realización de estos ejercicios. Y está diseñado de forma que tanto profesores, como padres y los propios niños puedan gestionarlo.
Espero que la síntesis de este artículo de interés educativo sea de utilidad para muchos maestros, padres, madres y alumnos, por la información acerca de los trastornos que contiene y los recursos educativos que ofrece.    

Alicia Rodríguez Alonso
2º Magisterio Primaria A, UCLM, Facultad de Educación.

Acerca de la motivación y el aprendizaje

«A veces me encuentro con la queja de las familias y el profesorado de que muchos de los chicos y chicas no tienen motivación para aprender, ni para trabajar con empeño las asignaturas: «es un chico listo pero gandul»; «no sé cómo hacerlo para que se interese mínimamente por el trabajo»; «sigue la ley del mínimo esfuerzo» son algunas de las expresiones que oigo demasiado a menudo en las conversaciones entre mis colegas. Cuando esto sucede, cuando nos encontramos ante un alumnado que no está nada motivado para aprender, para hacer bien las cosas, no sabemos bien qué hacer y cómo actuar».
El término «motivación» se usa de formas tan diferentes que no existe un acuerdo general sobre el tipo de conducta que puede ser clasificada como motivada. En lo que sí parece que hay acuerdo es en una característica peculiar de la motivación: se trata de una conducta que está dirigida y orientada hacia la obtención de metas. Este carácter selectivo y dirigido de la conducta, esta intencionalidad, es la propiedad esencial de la conducta motivada. Por otra parte, los conocimientos existentes sobre la misma indican que la motivación es el resultado de la interacción del individuo y la situación y que, además, el grado e intensidad de ésta varía entre las personas y dentro de cada persona según el momento.
Algunos factores que inciden en la motivación del alumno/a y que debemos tener en cuenta a la hora de afrontar nuestra actividad docente son:
  • Factores relacionados con la situación vital de cada uno: familiares, sociales, profesionales, entre otros.
  • Factores relacionados con la actividad de estudio: hacen alusión a los factores relacionados con aspectos institucionales, características del centro, relación con el profesorado, o las propias características de la tarea.
  • Factores personales: cognitivos, de personalidad, estudios previos, estrategias de aprendizajes disponibles, experiencias previas, habilidades comunicativas, entre otros.
La motivación juega un papel importante en la actualidad docente, ya que de ella va a depender en buena parte el éxito o el fracaso de nuestra labor como docentes, así como de los aprendizajes adquiridos por nuestros alumnos/as a través de la misma.
La motivación y el aprendizaje están muy relacionados por dos motivos. Por un lado, la motivación en numerosas ocasiones es considerada como un recurso importante para favorecer el aprendizaje. Y por otro lado, el tipo de actividades propuestas en el aula influyen en la motivación.
Goleman afirma que nosotros, como seres humanos, no somos apenas razón, sino también emoción; por tanto, lo que el docente siente sobre lo que está pasando a los alumnos/as, la clase y la conciencia que tiene sobre la importancia de expresar coherencia entre lo que habla y lo que demuestra con su cuerpo, puede alterar el grado de motivación de los alumnos/as en clase.
Los nuevos enfoques cognitivos han hecho de la motivación uno de los factores claves en educación, debido a que un gran número de estudios de investigación coinciden en relacionar la motivación con la curiosidad despertada en los alumnos/as, la perseverancia con la que se enfrentan a las distintas tareas que se les presentan, el aprendizaje y la ejecución. 
Constantemente estamos oyendo las numerosas quejas por parte de los docentes acerca de la desmotivación de sus alumnos/as hacia los contenidos escolares y la falta de esfuerzo por parte de los mismos para adquirir conocimientos y capacidades a los que conduce la actividad docente.
Dicha desmotivación se suele interpretar a dos formas de afrontar el problema. Por un lado, estarían los que centralizan el problema en el contexto familiar y social por no favorecer la motivación de los alumnos/as, al no ver éstos que se valore el esfuerzo y la adquisición de capacidades y competencias. Lo que tendría como consecuencia al atribuir el desinterés y bajo rendimiento tanto a las actitudes personales de los alumnos/as como a factores externos  a ella. Todo ello provocará, en primer lugar, que los docentes piensen que no está en su mano favorecer una mayor motivación frente a un contexto que escasamente fomenta el interés por el aprendizaje; dejando algunos de esforzarse por intentar motivar a sus alumnos/as. En segundo lugar, su autoestima profesional y valoración de su profesión se hacen más negativas ante la incapacidad de conseguir los logros educativos que alimenten su grado de satisfacción por la labor desempeñada. Otros, en cambio, ven el problema más en su propia actuación como docentes. Es decir, hacer la reflexión de que deben cambiar en su planificación, qué es lo que pueden hacer ellos para que sus alumnos/as se interesen por aprender y lo hagan con el esfuerzo necesario. Con esto no queremos decir que debemos negar que el contexto social y cultural en el que crecen nuestros alumnos/as ejerza un efecto sobre su interés y motivación por aprender. Pero implica reconocer que el contexto escolar afecta de modo importante a la forma en que se enfrentan a su trabajo en el aula.
Como ya sabemos, en numerosas ocasiones, los alumnos/as comienzan una tarea con el máximo interés pero poco a poco durante el desarrollo de la misma lo pierden.
A través de la actuación del docente, se tendría que propiciar la motivación de los alumnos/as a través de actividades atractivas relacionadas con sus gustos e intereses, tiempos libres… Es decir, lo que se podría simplificar en aprender jugando.
Para conseguir la motivación del alumnado en el aula es fundamental que el docente se sienta entusiasmado por el propio proceso de enseñanza e interesado en el bienestar de sus alumnos/as y esté siempre pensando y trabajando en la mejora de su enseñanza y del aprendizaje de sus alumnos/as.
MARTA PÁRAMO RODRÍGUEZ
2º B, EDUCACIÓN INFANTIL
marta.paramo@alu.uclm.es

EL APRENDIZAJE CENTRADO EN EL ALUMNO. NUEVO ÉNFASIS DE LA EDUCACIÓN: QUE EL ALUMNO APRENDA

Actualmente se habla del nuevo énfasis en la educación, centrada en el aprendizaje del alumno más que en la enseñanza del profesor, que se ha puesto de relieve por el actual plan Bolonia implantado en la Enseñanza Universitaria. Además se han organizado congresos a nivel internacional para hablar de la nueva forma de enfocar la enseñanza, llegando a la reflexión de que a un nuevo énfasis en la educación le corresponde un nuevo énfasis en la forma de enseñar de los profesores, y es que no es suficiente con unos pequeños cambios en la forma de dar clase aunque se tenga mucha experiencia y conocimiento.
Para que este cambio de énfasis se de de forma global y total, primero se debe cambiar o al menos reflexionar sobre las creencias en las que se basa nuestro comportamiento como profesores. Destaca tres
creencias, que están relacionadas. 
La primera es nuestra concepción de lo que significa ser profesor, y este nuevo enfoque destaca que nuestra tarea es facilitar el aprendizaje, no es enseñar sino ayudar a aprender. La enseñanza se define entonces como «tarea que facilita el aprendizaje» (Mohanan) y esto implica que la tarea se ha cumplido si los alumnos han aprendido, no si nosotros hemos enseñado. Actualmente ya hay conciencia de esto, pero por todos es sabido que muchos profesores piensan que su tarea es enseñar y si el alumno no aprende es su problema, y el problema es de los dos, ya que una buena docencia implica dominar técnicas de enseñanza, pero eficaces, y solo lo serán si el alumno aprende, si no no sirven y estamos fracasando profesionalmente. A estos sería conveniente hacerles saber el concepto de «enseñanza eficaz» de Brewer y Worman, que consiste en que el profesor debe crear un ambiente de aprendizaje en el que los alumnos sean influidos de forma positiva y motivados para aprender y se les ofrezcan oportunidades para que se de el aprendizaje, pero por su parte los alumnos deben utilizar estas oportunidades y poner de su parte también para aprender.
La segunda creencia va relacionada con la calidad de la enseñanza y del aprendizaje, y la confusión entre medios y fines. Con este nuevo énfasis se debería hablar más de la calidad del aprendizaje y no tanto de la calidad de la enseñanza, como se lleva haciendo hasta la actualidad. No se deben evaluar primero los medios, como la enseñanza de los profesores, recursos, materiales,… y luego los fines, que es el aprendizaje de los alumnos, sino que a partir de la evaluación de los resultados del aprendizaje reflexionar sobre la calidad de los medios. Como hemos dicho, los profesores somos un medio, por lo que debemos preguntarnos no si enseñamos bien, sino si nuestros alumnos aprenden bien, ya que es este el fin de nuestra actividad profesional. Los profesores que piensen los objetivos centrados en lo que ellos tienen que hacer para enseñar ( explicar en clase, hacer exámenes) y no en lo que los alumnos tienen que lograr y manifestar para aprender, nunca lograrán ese fin. 
La tercera y última creencia que destacamos es nuestra aptitud hacia el éxito o fracaso del alumno, que como consecuencia del nuevo enfoque, no podemos pensar que somos buenos y exigentes profesores porque la mayor parte de nuestros alumnos fracasen, ya que el fracaso de su aprendizaje conlleva el fracaso de tu enseñanza, pero tristemente en algunas ocasiones ha sucedido, llegar a tomar el suspenso como algo normal que no concierne ni afecta al profesorado o al centro. La realidad es que influyen muchas variables en el aprendizaje y muchas de ellas no podemos controlarlas, pero tampoco se debe aceptar o tomar como algo bueno, teniendo en cuenta que en cualquier centro de enseñanza se invierte muchísimo trabajo, esfuerzo, dinero y tiempo, debemos hacer que esta inversión rente, consiguiendo un aprendizaje de calidad. 
Por otro lado, el cambio en la enseñanza que sitúa al alumno como sujeto central en ella, tiene más consecuencias relacionadas con la tarea de la docencia, ya que este cambio afecta también a las actuaciones del profesorado, por lo que es conveniente saber qué cambia para el profesor el tener que centrarse totalmente en el aprendizaje del alumno. Se han hecho numerosos estudios que muestran que a las competencias básicas, como explicar, organizar, tener conocimiento experto en algún ámbito, se adelantan en importancia otras, ya que el alumno ahora ha de ser activo y participar en su propia tarea de aprender. En la fuente se destaca tres nuevas competencias relevantes para llevar a cabo esta nueva forma de enseñanza, que serían: el diseño de tareas de aprendizaje, la forma de evaluar como condicionante de la forma de estudio del alumno y como ayuda al aprendizaje, y competencias relacionales, para la comunicación con los alumnos y con los padres.
Luna Araque Lara.

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¿Por qué es importante la competencia emocional?

El otro día en clase, vimos la competencia emocional, y me hizo reflexionar sobre la importancia que tiene esta competencia en una persona y que es desde la infancia donde deberemos trabajarla para afianzarla en la madurez.
Una compañera lanzó una pregunta y dijo: ¿Es importante la competencia emocional trabajarla desde niños? . La respuesta es sí.
Aquí comienza toda mi reflexión, si partimos de la base de que todos es sabido que nuestro cerebro se divide en dos grandes hemisferios, el izquierdo y el derecho. En la parte izquierda es donde se forja la parte más racional del ser humano y su pensamiento lógico, mientras que en su lado derecho es donde se conforma la parte más creativa y emocional. Por tanto, como se puede deducir, CREATIVIDAD y EMOCIONES van de la mano.
La inteligencia emocional se ha demostrado imprescindible no solo para la vida en comunidad, sino también para el desarrollo intelectual. 
Lo que tratamos con esta competencia no es que el niño sepa que es la empatía, el concepto como tal, sino que sepa ponerse en el lugar del otro.
La competencia emocional es un gran recurso y tremendamente útil en la sociedad. A través de la orientación educativa, el alumno puede recibir la ayuda necesaria para el desarrollo integral de su personalidad, cooperando a que el proceso de aprendizaje se constituya como el marco de referencia para el desarrollo global del alumno.
La escuela y la familia constituyen los principales contextos para potenciar el desarrollo emocional de la persona, es decir, para el logro de una personalidad sana e integral que contribuya al bienestar personal y social del individuo.
Por ello como futura docente creo de importancia que sepamos trabajar la competencia emocional en nuestra aula y que podamos ser orientadores a los padres para poder trabajarla en casa y así hacer un aprendizaje continuo.
Para acabar me gustaría que fuera con la siguiente frase: “En cada vuelo, en cada vida, en cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado”.
Lourdes Contreras Ruiz 
2ºB Educación Infantil.

CENTRO DE FORMACIÓN DE PEDAGOGÍA WALDORF


Con este artículo quiero dar a conocer este tipo de centros que organizan cursos en todos los niveles de enseñanza aparte de otros cursos en formación artística y humana.
La Pedagogía Waldorf se fundó en el año 1919 en Stuttgart (Alemania) por Rudolf Steiner. Dicho creador dio las bases de una metodología que emana de la libertad, de la iniciativa y de la creatividad del educador. Tiene su fundamento en la investigación cotidiana y en la comprensión del niño en evolución.
Trabajan asignaturas como: Antropología, psicología, motricidad, adquisición del habla, desarrollo cognitivo del niño, desarrollo emotivo del niño, los sentidos, educación musical, trabajos manuales, los cuentos, trabajo con arcilla, trabajo con madera, agricultura, pintura, observación del niño, las tareas domésticas, la importancia del juego libre, Antroposofía, autoeducación. Además de todas estas asignaturas se hacen prácticas en diferentes centros educativos Waldorf de España y del extranjero.
Me ha parecido interesante hablar sobre este tema porque he podido ver por la red social de Facebook  que hay un perfil creado que se llama «Escuela Waldorf Toledo» en el cual se dan a conocer como:» Un grupo de familias con intención de crear un centro de educación libre en Toledo con Pedagogía Waldorf». Podéis obtener más información en este enlace:  https://www.facebook.com/WaldorfToledo
Marcos Rojo Silva
2ºA Grado en Primaria

Nacemos para aprender

El cerebro es la «máquina» de aprendizaje más poderosa del planeta, pero nuestros sistemas actuales de la educación no están haciendo lo suficiente para poder desbloquear nuestro verdadero potencial. Esto es todo lo que Born to learn nos enseña: 


Refleja una pequeña crítica a la influencia de la sociedad o sistema educativo actual para nuestro desarrollo intelectual o para desarrollar nuestras propias metas, tan importantes para nuestro futuro.
Partimos de que la escuela se centra en el pleno desarrollo y en las buenas calificaciones, pero como bien muestra el vídeo hemos nacido y evolucionado para mirar y aprender las cosas desde otras perspectivas, lo cual lleva su parte de razón no solo debemos centrarnos en lo que la escuela nos enseña sino que es importante descubrir por tus propios medios para aumentar así tus conocimientos. Desde pequeños aprendemos imitando a nuestros similares y explorando lo que hay a nuestro al rededor, si esto se potencia desde la infancia es un paso más avanzado para que en la adolescencia, el desarrollo y las ganas de aprender estén en camino hacia los propósitos o metas planteadas.
Como bien es sabido, la adolescencia es una de las etapas más difíciles y retorcidas del ser humano en la cual la educación y el esfuerzo suponen un gran obstáculo, debido a que es una etapa en la que todo gira alrededor de otros intereses que llaman la atención y resultan más divertidos, dejando de lado las obligaciones y teniendo un concepto aburrido sobre ello. Pero correr riesgos es un rasgo fundamental en la adolescencia del cual los padres piensan que es incoherente dejar correr esos riesgos a esta edad, porque aun no son los suficientemente maduros como para tomar decisiones, por un lado pueden llevar razón pero por otro, como dato interesante que aporta el vídeo, ¿Qué pasaría si confiáramos en que el anterior aprendizaje por imitación ahora les permite desplegar sus alas y resolver las cosas por sí mismos?.
Intentar descubrir que es lo que realmente nos llevará al éxito, partiendo de una base propuesta única y exclusivamente por nosotros mismos, y no esperar a ser lo que la sociedad quiere que seamos. «Dejemos de vivir de una forma contraria de la que estamos programados«. 

Ana Plata Rodríguez. 
2ºA Magisterio Primaria

UN DÍA EN EL HOSPITAL VIRGEN DE LA SALUD DE TOLEDO.

Nos embarcamos en este trabajo sobre educación hospitalaria y atención domiciliaria para ver cómo se desarrollan dichos aspectos, ya que es algo que en esta sociedad no tenemos en cuenta o pasa desapercibida, y es algo tan común como que el día de mañana lo pueden necesitar nuestros hijos o alumnos, e incluso, pudimos necesitar nosotros mismos en un pasado. Con ello queremos saber más sobre este ámbito y apartado de la educación, todo lo que nos puedan enseñar, y poder contar nuestra experiencia y lo aprendido a los demás. Tal vez esta experiencia nos sirva en un futuro para plantearnos trabajar como tal, o a nuestros compañeros al contársela; o quizás también pueda servir para darnos cuenta de las carencias que hay debido a que no se le da la importancia que debería. Todo ello lo vamos a observar, descubrir y concluir.
Estuvimos varios días en el aula hospitalaria del hospital Virgen de la Salud de Toledo y llegamos a la conclusión de que, evidentemente no es un aula normal. Los niños tienen unas necesidades educativas especiales debido a su condición de enfermos, necesidades que por otro lado, intentan cubrir dos profesoras. Ambas se turnan por las mañanas para ofrecer atención tanto domiciliaria como hospitalaria.
Muchos padres acompañan a sus hijos al aula, aunque depende de la edad que tengan los niños, ya que los más mayores vinieron solos y los más pequeños acompañados. Creemos que si la enfermedad es más grave se acompaña más, ya sea porque los niños necesitan su compañía o porque los propios padres se quedan más tranquilos si están con sus hijos.
Los niños no se suelen mostrar contentos, se les nota sin ganas o sin fuerzas, aunque hay alguno que debido a su personalidad nunca le falta una sonrisa en la cara. Por otro lado, los niños se muestran con mucha confianza con los compañeros, pero mucho menos con su profesora. Aunque entre ellos no haya mucha confianza todos tienen buenos gestos con todos, y no se ve mal ambiente.
En el aula, la profesora no explica contenidos globales, sino que cada niño hace sus tareas, las tareas que previamente les han mandado sus profesores del colegio ordinario, y que supervisa la profesora del hospital, aunque luego estas tareas las corrige el tutor, motivando así al niño para que lo haga lo mejor que pueda. Además la profesora del hospital marca el ritmo, es decir, ella es la que organiza las tareas del tutor, y dice a cada alumno qué tiene que hacer cada día. Los niños hacen cuanto les pide, aunque muchas veces ellos están agotados y no pueden hacer más tareas, por lo que la profesora les deja descansar un poco.
Consideramos que no son demasiados niños para una sola profesora si la estancia en el hospital de los niños es breve. El problema viene cuando llega algún niño que permanece ingresado más tiempo, y no puede hacer las tareas a distancia, sino que necesita más explicaciones de una profesora que no tendrá mucho tiempo para él, ya que tiene que atender a los ejercicios del resto.
Tenemos que dejar claro que la profesora cumplía con su objetivo, que no es otro que, guiarles poco a poco en sus aprendizajes, y tanto ella como los niños son conscientes de que en ese momento lo más importante no es su educación.
En el aula no encontramos los mismos materiales que en un aula normal, pero los materiales imprescindibles no faltan. Pudimos comprobar que el tiempo que utilizan en hacer las tareas depende del día y de cómo se encuentren, además, en caso de necesitar asistencia médica, que en nuestro caso, fueron pocas y simples, ellos mismos se levantaron y fueron a la sala de enfermería. Dicho personal siempre les trató con cariño y confianza.
Explicado ya, lo que vimos en el aula, creemos importante mencionar el proceso que sigue cada mañana la profesora del aula hospitalaria. La profesora va al registro de pediatría, y pregunta a qué niños han dado el alta, y cuáles han ingresado. Después pasa por las habitaciones y a los niños nuevos les pregunta a que colegio van, edad, motivo de ingreso y el nombre de su tutor ordinario; Después informa a los padres sobre la existencia del aula hospitalaria, y de la obligación que se tiene para promover los objetivos educativos hasta entonces alcanzados.
Los niños que estudian en la ESO no tienen profesora para ellos, sólo los de atención domiciliaria. Esto se debe a que la Consejería no cree oportuno que tenga que pagar a un docente para que alguna vez dé clase a algún niño hospitalizado. Po cuestiones éticas, la profesora de primaria les ofrece su ayuda siempre que puede, y de momento, consigue que los niños alcancen los objetivos.
Los alumnos de Educación Infantil tampoco disponen de un profesor de su especialidad, por lo que van al aula a divertirse o a dibujar bajo la supervisión de sus familiares. Llama la atención que los chicos adolescentes mayores de quince años, ya no ingresan en pediatría sino en su planta correspondiente, y por tanto no disponen de un aula hospitalaria ni de un sistema de voluntariado, y su educación durante la estancia en el hospital la tienen que seguir como «puedan».
Por otro lado, los alumnos que presentan necesidades especiales tampoco cuentan con ningún especialista, y la profesora se escuda diciendo que alguna vez viene algún miembro del centro al que pertenecen.
Una de las cosas positivas que nos encontramos es que una vez a la semana, va una profesora que hace musicoterapia con los niños, y les distrae y les relaja, con una técnica que sin duda, resulta muy atractiva para ellos.
Podemos concluir que esta experiencia fue algo increíble y que merece la pena que todos vivamos. Os recomendamos que accedáis al voluntariado y disfrutéis de la experiencia tanto como nosotros.
Un saludo.
Joana Castellanos Romero.
Mamen LLesta Gómez.
Irene López Rubio.
Lucía Pinilla Sanzo.
1º A GRADO EN MAESTRO DE EDUCACIÓN INFANTIL.

Se incluye a continuación la Ponencia expuesta por Consuelo Alcántara Bumbiedro durante las Jornadas de Formación para el Practicum II de la Facultad de Educación de Toledo. Curso académico 2012-2013.
Título de la Ponencia: Equipos de Atención Educativa Hospitalaria y Domiciliaria (EAEHD)
Lugar: Paraninfo del campus de Toledo «Fábrica de Armas» (UCLM)
Fecha: 29 de enero de 2013
Hora: 12:30

DEBERES PARA CASA: «CON O SIN AYUDA DE LOS PADRES»

En el sistema educativo español, los deberes en casa cumplen un papel fundamental. Estos deben reforzar lo aprendido en clase, ayudar a crear hábitos de trabajo y disciplina, fomentando la concentración y la memorización. Aunque la realización de estos deberes es responsabilidad de los hijos, los padres cumplen un papel indispensable. Este papel es el de apoyar, vigilar, resolver dudas y asegurarse de que los hijos cumplan las tareas, pero en ningún caso «hacerles los deberes.»
Según la Encuesta sobre los Hábitos de Estudio de los Niños Españoles realizada por TNS Demoscopia, el 80% de los alumnos de primaria y el 45% de los de secundaria recibe ayuda con sus tareas en casa. Algo que a muchos padres de hoy nos resulta sorprendente.
En un artículo publicado por El País  titulado «Ayudarle a hacer los deberes no es ayudarle», los padres empezaron a involucrase hace más de una década. No solo por las medidas de conciliación familiar, también porque los padres de ahora tienen al menos estudios medios, algo de lo que no disfrutaron las generaciones anteriores, explica la pedagoga Maite Rodríguez Estévez.  Esto ha hecho que la relación padre-hijo se escolarice, lo que importa son los resultados académicos. Todo gira alrededor de esa necesidad y se ha olvidado el inculcar valores, el juego, la responsabilidad… No hay tiempo para otras cosas en las horas que pasan juntos.
Como bien dice la psiquiatra Orlanda Varela, la implicación de los padres no puede significar hacerle los deberes al alumno. El padre se tiene que poner en la posición del entrenador. Un entrenador no corre con el jugador ni tiene que comer las mismas calorías, ni, por supuesto, sufrir sus lesiones. Un entrenador tiene dos funciones fundamentales: organizar y asesorar con el objetivo de mejorar el rendimiento.
Existe un falso rumor extendido que dice que algunos de los fracasos escolares se deben a que los padres no se preocupan de la educación de sus hijos. Pero nada más lejos de la realidad, los padres y madres dedican varias horas diarias a ayudar a sus hijos con los deberes y vigilar que los hagan.
Muchos padres no saben dónde está el límite entre «ayudar a hacer los deberes y hacerle los deberes», si se sobrepasa este límite y se organiza por completo todo lo que el niño debe hacer privándole de autonomía, esto se convierte en una sobrecarga para el niño. A su vez, cuando intentan dejar de hacerlo se dan cuenta de que su hijo ha generado una dependencia y temen que el niño suspenda.  
Esto desemboca en muchos momentos de tensión entre padres e hijos, además los niños se sentirán cada vez más inseguros pensando que ellos solos no son capaces de hacer las cosas, cada vez preguntaran más dudas y les será más difícil hacerse cargo de sus tareas y ser autónomos.
En este artículo de ABC, Carmen Guaita, profesora y vicepresidenta del sindicato de profesores ANPE, explica los fallos más habituales y ofrece las claves para realizar con éxito estas tareas:
1º Fallo: Hacer los deberes en cualquier sitio, en la cocina mientras se prepara la cena; en el cuarto de estar mientras otros ven la tele…
En su lugar: Procurar que el «momento deberes» sea importante para la familia: en un lugar fijo, es mejor si es su propio rincón de estudio. Si no se dispone de él, en un ambiente de silencio y trabajo general en la casa, sin distracciones, sin tele…
2º Fallo: Protestar como adultos sobre la cantidad o calidad de los deberes.
En su lugar: Aceptarla realidad. «Los deberes son los que son y los que tocan. Si vemos que sobrepasan a nuestro hijo, debemos acudir al centro educativo para notificarlo, pero en casa se debe respetar todo lo posible la decisión del profesor. Estamos preparándoles para la vida, y en la vida habrá mucho trabajo y esfuerzo», afirma la profesora.
3º Fallo: Hacerlos nosotros.
En su lugar: Realizar las tareas escolares de los hijos ni aumenta su capacidad de trabajo ni su disciplina, ni les hace aprender nada nuevo. «El sentido común, la gran herramienta que todos los padres tenemos aunque a veces no le hagamos caso, ya nos lo está diciendo». No hay que corregir los ejercicios en casa. El objetivo no es llevarlos perfectos, sino probar a hacerlos para ser conscientes de la dificultad. El profesor corrige mejor; hay que oírle. Aunque si es papel del padre comprobar que el alumno ha corregido los deberes en clase y se ha dado cuenta de en qué ha fallado.
4º Fallo: Entender los deberes solo como nuevos aprendizajes de conocimientos.
En su lugar: Los deberes escolares son refuerzos para el aprendizaje y, sobre todo, una ocasión para aprender a trabajar de manera autónoma. Los padres pueden explicarles las dudas, pero mucho más razonable es ayudarles a encontrar la respuesta que buscan: en sus propios libros de texto, en internet…
5º Fallo: Convertir los deberes en el «momento regañina» de cada día.
En su lugar: Convertir el tiempo de hacer deberes en un tiempo de paz y tranquilidad. Si el alumno tiene dificultades, puede y debe consultarlas con sus profesores al día siguiente. Es muy perjudicial crear en casa ansiedad ante lo relacionado con la escuela.
6º Fallo: No tomar en serio su necesidad de presencia y apoyo.
En su lugar: Soltar el Smartphone y estar disponibles para ellos, mirándoles y escuchándoles cuando así lo requieran.
7º Fallo: Imponer un control absoluto.
En su lugar: «Si quieren que les tomemos la lección, debemos hacerlo. Si les ponemos nerviosos o ellos nos ponen a nosotros, es mejor confiar en su responsabilidad. Y decirles en voz alta que confiamos en ella», dice Guaita.
8º Fallo: Evitar el diálogo con los profesores.
En su lugar: Potenciar el diálogo y la colaboración con los profesores y consultarles si hace falta alguna ayuda suplementaria.
9º Fallo: Permitir que afronten las tareas escolares agotados ya de tareas extraescolares.
En su lugar: Las actividades extraescolares son necesarias pero no pueden ser obsesivas. Los alumnos pueden tener demasiadas modalidades: deporte, idiomas, música, ajedrez… todo a la vez. Es mejor adecuarlas a la personalidad e intereses del hijo y permitir tardes en las que solo haya que jugar en casa y estudiar.
10º Fallo: Ser anárquicos.
En su lugar: Los deberes son, sobre todo, un aprendizaje del trabajo autónomo y la autodisciplina. Para Guaita, «les ayudamos si les animamos a establecer un tiempo mínimo y máximo, siempre a la misma hora, en el mismo sitio, siempre con el móvil apagado. Todo tiene su momento es un gran aprendizaje para un niño pero son sus padres quienes deben mostrárselo. También con el ejemplo».
Marcos Martín Rodríguez
2ºA Grado en Maestro de E. Primaria

Ken Robinson en el Ágora Talentia

Sir Ken Robinson, experto mundial en creatividad abrió el Ágora Talentia, el I Foro Mundial sobre el Talento en la Era del Conocimiento, celebrado en Pamplona en febrero de 2009, afirmando «La educación ahoga y margina el talento«.
Considera que son falsas las ideas de que «el talento es propiedad de unos pocos», que es algo poco común; que «solo se encuentra en determinados ámbitos», y  que «o bien tienes talento o no lo tienes», y ante esto no puedes hacer nada. Pues bien, el afirma que «todos tenemos talento«, aunque muchos de nosotros no lo sepamos, ni siquiera nos imaginamos que podríamos tenerlo.
Hay numerosas personas que pasan por la escuela y nadie detecta en ningún momento que tengan algún talento en especial. Por ello, Ken Robinson  piensa que cultivar el talento es muy importante. El talento tiene que ver con descubrir las aptitudes naturales de cada uno, y para ello deben ser animados activamente por otras personas para desarrollarlo. Hemos hecho un uso inadecuado de nuestros talentos humanos, y por eso muchos de nosotros pensamos que no los tenemos. En su último libro  «El Elemento. Descubrir tu pasión lo cambia todo» en él  nos dice que El Elemento es el punto en el que el talento innato se une con la pasión personal. Descubrirlo nos lleva a recuperar capacidades sorprendentes en nuestro interior.
Los talentos hay que buscarlos, ya que no siempre están a la vista, hay que crear las condiciones idóneas para que emerjan. La ideología de la linealidad, es un tipo de modelo antiguo que no funciona, se dan muchas cosas por sentadas que no son ciertas. Por todo lo dicho, urge un cambio educativo en el que el profesor anime y fomente el desarrollo de la creatividad del alumno y no sólo se le enseñen cosas, y así cada uno pueda encontrar y desarrollar el talento que posea. Desarrollarlo dará un giro radical a nuestro entorno laboral, a nuestras relaciones y, en definitiva, a nuestras vidas.
 
AITANA SÁNCHEZ GÓMEZ
2º A Grado Educación Primaria