LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN: ¿CÓMO INFLUYEN EN LA SOCIEDAD?

Hoy en día nuestra sociedad está influenciada por el constante bombardeo de información a través de diferentes medios. Esto modifica nuestro modo de vida, nuestras costumbres, el consumo de unos productos u otros, la opinión pública… La información que nos llega sobre los distintos sucesos sociales, políticos o económicos puede hacer que las personas cambiemos nuestra forma de pensar respecto a la realidad que nos rodea.
Los medios de comunicación nos permiten estar informados, saber qué es lo que pasa en las diferentes partes del mundo, solidarizarnos con aquellos que lo pasan mal, reencontrarnos con nuestros orígenes, conocer nuestra historia etc.
Para que una información sea veraz hay que dar ésta de forma objetiva, y por desgracia normalmente depende de los ojos con que se mire. En otras ocasiones por intereses económicos o políticos se convierte puramente en manipulación, éste es un problema que debemos afrontar puesto que saber diferenciar la información de la manipulación es una tarea ardua para todos. Hace falta tener las ideas muy claras y contrastar información para saber la realidad de las cosas, pero la mayoría de las veces no lo hacemos, es más, nos tragamos todo lo que nos dicen dando por cierto lo que en muchas ocasiones no lo es, y poniendo incluso en duda la propia certeza de los hechos, sólo porque ha salido en los medios de comunicación.
Como ejemplo a lo anteriormente dicho, me remito al programa de Jordi Évole, “Operación Palace”. ¿Cuánta gente se creyó que aquello que estaba oyendo era verdad? Aquí os dejo el enlace de “Operación Palace” de Jordi Évole, y el enlace de su explicación. Creo que es un buen ejemplo para reflexionar sobre lo que vemos u oímos, lo que nos creemos y lo que verificamos.
María Olga García-Ochoa García.
2º Educación Infantil

Criterios de Selección

El seis de mayo del dos mil catorce, María del Carmen Trujillo Petisco publicó un artículo de opinión en la columna del periódico “El País”.
En este artículo ella como profesora licenciada en Pedagogía, y con más de veinticinco años de experiencia expresa su opinión con respecto a lo leído sobre “los criterios para elegir a los alumnos de Magisterio, y por lo tanto futuros profesores”.
En el artículo Mª del Carmen expone que un buen profesor no es aquel que tenga más conocimiento sobre una o varias materias específicas, sino que un buen profesor es aquel que es capaz de transmitir a sus alumnos el entusiasmo y las ganas de aprender, de conocer más. Por lo que si un profesor no tiene fervor por la enseñanza, éste no podrá transmitirles nada a sus alumnos.
 Según Mª del Carmen, el problema está en que muchos jóvenes eligen la carrera de Magisterio ya que piensan que es una carrera más fácil que otras, como por ejemplo una ingeniería, o simplemente porque la nota que ha obtenido en la prueba de acceso a la universidad no es la suficiente para cursar la carrera que les gustases en un principio.
Como estudiante de Magisterio, considero que se deben establecer unos criterios de selección para cursar esta carrera, pero en general opino que se tienen que establecer unos criterios generales para cursar unas u otras carreras, porque por ejemplo una persona que no sea muy buena en matemáticas no puede cursar una ingeniería.
También creo que por culpa de los jóvenes que eligen esta carrera por el simple hecho de ser más fácil que otras haya deteriorado el sistema educativo español.
Cristina García Lajara Sánchez Roldan.
2º Ed. Primaria

La educación prohibida

A continuación hago un análisis de uno de los vídeos que creo que deberíamos de ver todo profesor, ya que representa la realidad que hoy en día observamos en clase y puede darnos que pensar y servirnos para pensar sobre qué es lo que estamos haciendo mal:


El vídeo de «La Educación Prohibida nos ofrece la realidad que tenemos en la gran mayoría de las escuelas. En ella se entrevistan a más de 90 educadores en un recorrido total de 8 países  de Iberoamérica



Nuestra escuela ya tiene 200 años de antigüedad y ha ido pasando por una serie de acontecimientos, pero hoy en día es la principal fuente de educación todavía. 

El niño se está formando con una maquina poco a poco, ¿qué es eso de sentarnos en una clase todos, de ponernos a leer un libro y dictar ejercicios para después corregirlos y volver al mismo bucle?, ¿no creemos que hay algo mal en todo esto? Podemos innovar extraerlos de ese marco común que todos conocen, fomentar las capacidades de cada uno. El niño cuando llega a la escuela está abierto a todo tipo de ideas no sabe qué se va a encontrar en la escuela es una potencia creativa totalmente, poco a poco, esa espontaneidad se va reprimiendo en la escuela que hoy en día tenemos, para arreglar esto debemos darles libertad y conseguir vías de acceso para que ellos expresen esa creatividad.

Durante los años que estamos en la escuela nos guiamos por tablas estandarizadas que nos dan una puntuación a cada uno según la realización de un examen final, ¿creemos de verdad que esta es la forma de aprender, de juzgarnos? Desde mi punto de vista, esto solo lleva a la competitividad, a la adquisición de contenidos que no nos sirven de nada, en lugar de estar aprendiendo lo que a nosotros se nos da bien, lo que nos gusta y puntuándonos por cómo se nos da lo que queremos hacer.

Uno de los métodos más rápidos de aprendizaje es el juego, ya que el alumno es quien participa como dice Aristóteles «Lo que tenemos que aprender lo aprendemos haciendo«. Debemos crear la sorpresa, es decir, debemos fomentar la escuela activa donde el niño ira aprendiendo de sus equivocaciones. Las ideas curriculares que nos imponen no son más que trabas en la educación del educando, donde cerramos la posibilidad de aprender mediante ensayo-error del niño e imponemos unas formas de aprendizaje que pueden quizás ser correctas para alguno, pero difícilmente para la gran mayoría.
                                                
Arturo Marcos Rodrigo
2º Primaria B