Entre Maestros: La magia del auto-conocimiento

Esta noche he disfrutado muchísimo viendo a través de la aplicación A la Carta (disponible en el App Store), el documental «Entre Maestros» creado por Carlos González Pérez, un maestro excelente, creador además del libro «23 maestros, de corazón».

Os recomiendo verlo, porque os recordará la esencia de la enseñanza, el valor de los sentimientos y la importancia de aprender a auto-conocerse, a luchar por los sueños y sobre todo llegar a ser creadores del futuro, como dice el propio Carlos.

12 alumnos y 12 días para demostrar esta especia de experimento convertido ahora en documental, y ya disponible en la web de A la Carta de TVE para que todos vosotros lo podáis ver, y después compartir y debatir sobre ello, tal y como yo estoy haciendo ahora.

Desde estas líneas felicito al director y productor del documental, Pablo Usón así como a Carlos González y todos los alumnos participantes y resto de equipo por tan gran proyecto.

Ahora puedes ver el trailer en la web del proyecto: AQUÍ
Y también puedes seguirlos en Facebook
Mientras te invito a ver el debate y después a hacer clic en el DOCUMENTAL.

http://www.rtve.es/v/2018668

Escribir noticias así de buenas me encanta, así que espero que la próxima sea del estilo ;).
Un besazo enorme a todos,
A empezar la semanita con muy buen pie,
cariños,
Daniela Andrea Ayala Molinari.

Para Todos La 2 – Debate – «Entre Maestros» Ver vídeoPara Todos La 2 - Debate -  "Entre Maestros"

La educación en valores en la etapa infantil

Con esta aportación pretendo hacer a la gente ver que sea un poco más consciente con respecto a la importancia que tiene la educación en valores desde la primera etapa educativa para que poco a poco se vayan consolidando valores tan importantes como el respeto, la tolerancia o la igualdad y poco a poco vayamos formando individuos que posean dichas cualidades tan importantes y necesarias.
 
Todos estamos al tanto de la realidad actual y de este presente que, según mi opinión, carece bastante de valores. Y es por ello que quiero dar a conocer mi punto de vista y hacer ver lo importante que es para mí tratar desde edades muy tempranas este tema.
 
Los niños de la etapa infantil, de entre 3 y 5 años, son muy creativos y curiosos y todos sabemos que constantemente se hacen preguntas del mundo en el que viven y nosotros como maestros debemos guiarles en el camino correcto y conseguir desarrollarles como buenos ciudadanos y capacitarles para convivir correctamente en sociedad, colaborando unos con otros. Es más, sabemos ya desde pequeños trabajan con ellos el respeto a las normas de convivencia, escuchan lo que piensan y lo que sienten,.. y hacen todo lo posible para que ante todo sepan relacionarse, adaptarse al entorno y respetarse.
Según mi opinión tienen muchísima importancia los valores en la educación, pues la institución educativa es el medio adecuado para lograr adquirirlos ya que sobre todo en la etapa infantil los niños están muy abiertos y receptivos y su “profe” es una referencia muy positiva para ellos, por lo que son en estos primeros años cuando debemos hacer hincapié en que aprendan normas, costumbres, adquieran hábitos y todo aquello que les servirá para toda su vida.

No obstante algo que no puedo dejar pasar por alto es que en la adquisición de estos valores influye mucho el entorno en el que el niño se desarrolle. Por mucho que la escuela ponga empeño en este tema si el niño no vive en un entorno familiar adecuado sino conflictivo e inapropiado para su desarrollo, nada de esto servirá. Por tanto de ahí se deriva la importancia de la colaboración entre las familias de los niños y la escuela, puesto que esta tarea no debe ser una obligación única de la institución educativa sino compartida entre todas las personas que formen parte del entorno del niño.

Tomando como referencia los estadios de desarrollo moral de Kohlberg, nuestros niños de educación infantil se encontrarían en el nivel pre -convencional , donde respetan las normas que les planteamos únicamente por miedo a las consecuencias, tales como castigos o premios, y no porque sepan que su cumplimiento es necesario para un buen funcionamiento social. Por ello es necesario tener en cuenta este aspecto para actuar y ejercer poder ante ellos.

Para que los valores que pretendemos inculcar en nuestros niños sean eficaces es necesario ser conscientes del contexto social y cultural en el que cada uno de nuestros alumnos viven y se desarrollan. Si además sabemos adaptarnos correctamente a las características de ellos es muy posible poder trabajar la autoestima, es decir, la percepción que los niños tienen de sí mismos; la empatía o capacidad de ponerse en el lugar de otro ante una determinada situación, etcétera.

Como futura maestra me encantaría tener la capacidad para trabajar estos valores con mis niños de educación primaria, porque antes que cualquier cosa somos personas y ante todo está la importancia de saber vivir en comunidad, saber respetar a todas las personas sin influirnos prejuicios y ser conscientes de la importancia del respeto, pues NADIE es perfecto, y TODOS merecemos ser tratados honestamente en nuestras vidas como humanos que somos.
Para mí esta es la dura labor de la educación, pues inculcar conocimientos puede llegar a ser más asequible y fácil con el uso de buenas herramientas y metodologías didácticas, pero lo verdaderamente difícil es crear alumnos con valores morales tan importantes y necesarios.
Ángela Rodríguez García-Calvo
2º Educación Primaria A

¿Por qué es importante la competencia emocional?

El otro día en clase, vimos la competencia emocional, y me hizo reflexionar sobre la importancia que tiene esta competencia en una persona y que es desde la infancia donde deberemos trabajarla para afianzarla en la madurez.
Una compañera lanzó una pregunta y dijo: ¿Es importante la competencia emocional trabajarla desde niños? . La respuesta es sí.
Aquí comienza toda mi reflexión, si partimos de la base de que todos es sabido que nuestro cerebro se divide en dos grandes hemisferios, el izquierdo y el derecho. En la parte izquierda es donde se forja la parte más racional del ser humano y su pensamiento lógico, mientras que en su lado derecho es donde se conforma la parte más creativa y emocional. Por tanto, como se puede deducir, CREATIVIDAD y EMOCIONES van de la mano.
La inteligencia emocional se ha demostrado imprescindible no solo para la vida en comunidad, sino también para el desarrollo intelectual. 
Lo que tratamos con esta competencia no es que el niño sepa que es la empatía, el concepto como tal, sino que sepa ponerse en el lugar del otro.
La competencia emocional es un gran recurso y tremendamente útil en la sociedad. A través de la orientación educativa, el alumno puede recibir la ayuda necesaria para el desarrollo integral de su personalidad, cooperando a que el proceso de aprendizaje se constituya como el marco de referencia para el desarrollo global del alumno.
La escuela y la familia constituyen los principales contextos para potenciar el desarrollo emocional de la persona, es decir, para el logro de una personalidad sana e integral que contribuya al bienestar personal y social del individuo.
Por ello como futura docente creo de importancia que sepamos trabajar la competencia emocional en nuestra aula y que podamos ser orientadores a los padres para poder trabajarla en casa y así hacer un aprendizaje continuo.
Para acabar me gustaría que fuera con la siguiente frase: “En cada vuelo, en cada vida, en cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado”.
Lourdes Contreras Ruiz 
2ºB Educación Infantil.

¿Por qué necesitamos jugar?


El juego es una actividad que se utiliza para la diversión y el disfrute de los participantes. Es un momento placentero donde no existe el riesgo o por lo menos no debería. Es por ello, que los maestros deben tener en cuenta el juego, ya bien sea libre o dirigido, para el desarrollo de las diferentes dimensiones emocionales, intelectuales y sociales de la personalidad. En el juego, con la actividad de los niños y las niñas, se conjuga el placer por hacer y la motivación por aprender.
Para un niño, el juego es el aprendizaje de la vida, el futuro de su poder de imaginación, de su capacidad corporal y mental, supone el medio natural por el cual  va adquiriendo los aprendizajes tempranos. Desde que nace, a un niño podemos ayudarle a desarrollar sus habilidades a través del juego. El simple hecho de mover sus manos, sus pies, ya indican su afán por descubrir y aprender.
El juego no supone un mero entretenimiento para los niños, tiene unas repercusiones mucho más amplias y, sin darnos cuenta, a través de él, se preparan para el futuro, estimulan todos sus sentidos, enriquecen la creatividad y la imaginación, y sobre todo, aprenden a compartir, esperar, luchar, ganar y perder. Es muy importante que nosotros participemos en su juego, pues además de divertirnos y aprender de ellos, podemos reforzar sus hábitos de trabajo, de orden o de autonomía.
A todos nos gusta jugar y ponernos en situaciones que salgan de nuestra realidad y de nuestra rutina.
  • El juego nos permite desarrollar la imaginación, compartir experiencias y además adquirir una serie de relaciones sociales que necesitaremos durante la vida adulta. Tenemos la oportunidad de interaccionar con nosotros mismos, con los demás y con nuestro entorno.
  • Jugamos porque necesitamos descubrir, aprender y sobre todo entendernos. Jugamos porque necesitamos experimentar sensaciones que nos provoquen placer.
Durante la infancia iniciamos el juego simbólico. Se da en una edad en la que necesitamos dar simbología a los objetos, personas o situaciones. A través de los símbolos, los niños y niñas  consiguen reducir la complejidad de la realidad y la llevan a un territorio que pueden dominar.

El juego simbólico es el juego infantil por excelencia en el que los pequeños imaginan, imitando situaciones que ven en la vida real. En ese proceso utilizan al máximo su imaginación, jugando constantemente en el límite entre lo real y lo imaginario, lo cual les ayuda a crear representaciones mentales que serán de gran ayuda para resolver situaciones futuras en su vida.
El juego facilita la comprensión de lo que somos y de lo que podemos llegar a hacer. El juego simbólico, además, permite jugar con la realidad pero no estar dentro de ella, por lo que es un juego más seguro.

Entre los tres y los cinco años desarrollan la capacidad de compartir el juego con otros niños de su edad respetando unas normas que todos los participantes conocen.  Es el momento en el que se afianza el desarrollo de su sociabilidad, así como el hábito del orden, y las virtudes de la paciencia y el respeto. En este momento van siendo conscientes de que pueden ganar o perder, y los adultos podemos aprovechar estas circunstancias para enseñarles  que lo importante es formar parte del juego, no solo el resultado del mismo. De este modo les estaremos enseñando que cuando se quiere alcanzar una meta, lo primero y fundamental es el proceso y el esfuerzo que se realiza para ello, no solamente si se alcanza el éxito de lograrla.
Para que el juego sea divertido y educativo, debe de ser variado y de dificultad progresiva, adecuada a la edad de cada niño. El juego permite grandes posibilidades  si los protagonistas no son solo los niños sino también las personas que los rodean, padres, abuelos, profesores,…etc. Consiguiendo de esta manera, nuestro principal objetivo: preparar al alumno para su futuro.
En síntesis, es a través de la manipulación, del juego y de la experimentación con los elementos físicos y sociales de su entorno, como los niños y niñas construyen su identidad, se conocen a sí mismos, y descubren las características y cualidades de las personas y de los objetos que les rodean, elaborando, de forma más o menos acertada, sus propios esquemas de acción e interpretación de la realidad.
El juego es aprendizaje y placer, con estas virtudes es difícil de imaginar una vida sin juego, de hecho no desaparece nunca de nuestras vidas
 
Nombre: Aránzazu
Apellidos: Ruiz Orozco
Curso: 2ºB Ed. Infantil
Correo electrónico: arancha_ruiz93@hotmail.com

La Competencia Emocional en Educación Infantil

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“La  Educación Infantil es la Etapa de la máxima expresividad, de la expresión descontrolada y exagerada, de las emociones que duran segundos y cambian con rapidez, del encuentro afectivo entre personas donde es más importante sonreír que dar un discurso, donde es más importante jugar que escuchar una larga explicación”.[1](Ibarrola, B.)
Purificación Cruz y «manchitas»
Con esta emocionante y atractiva “radiografía” sobre Educación  Infantil y las emociones, repleta de significatividad y  afectividad,  partió la sesión que la profesora  Purificación Cruz Cruz impartió para los alumnos de la asignatura de Atención Educativa a las Dificultades del  Aprendizaje de 2º Infantil (Grupo A) de la Facultad de Educación de Toledo.

En líneas generales, la maestra de Educación Infantil y profesora de la Facultadde Educación,  puso el acento en: 
  1. La importancia de que los niños pudieran identificar y exteriorizar sus sentimientos (Autoconciencia).
  2. La tolerancia a la frustración (Autocontrol). En este punto, subrayó que en ocasiones  algunos niños cuando llegan al colegio es la primera vez que escuchan la palabra “NO”. 
  3.  La relevancia de la autoestima y una actitud positiva y optimista en estas primeras etapas (Auto-control). 
  4. El reconocimiento de las emociones ajenas (Empatía).
  5. El control de las relaciones, la solución de conflictos y la asertividad (Destreza social).

  

Al igual que en la etapa de Infantil las instrucciones deben ser cortas y claras, así nos sugirió Purificación algunas  ideas que deberíamos tener en cuenta  a la hora de  desarrollar habilidades afectivas, entre las que se podrían destacar las siguientes:
  • No hacer caso a conductas que  no deseemos que se repitan.
  • Reforzar, premiar y elogiar cualquier conducta que sea adecuada.
  • No perder la paciencia.
Esta charla se caracterizó por ser eminentemente práctica, pues al tiempo que la profesora iba exponiendo sus ideas sobre cómo trabajar la competencia emocional en Infantil, conjugaba con ejemplos donde participaban todas las alumnas. Este hecho,  dejó una evidencia clara de lo arduo que nos resultaba exteriorizar una emoción sencilla como por ejemplo: miedo, alegría, sorpresa, ira,… y sobre todo sin emitir sonidos onomatopéyicos que revelaran a qué tipo de sensación se estaba haciendo referencia. 

En esta línea, se mostraron  algunas actividades que reflejaban cómo se podrían alcanzar esas destrezas emocionales, entre las que cabe señalar:   

     La creación de un libro de las emociones,  realizado con el objeto de poder reconocer en otros aquellas sensaciones que los niños sentían pero que no eran capaces de ponerles nombre.
    ¿Cómo me siento?  Los niños intentan expresar cómo se sienten cuando por ejemplo papá o mamá me regañan.
   La música me hace sentir. A través de diferentes audiciones de música que sugieran distintas emociones. 
     El rincón de la paz. Sitio de la clase donde los niños que hayan iniciado una pelea, apoyados por la profesora, dirimen el posible malentendido. 
  El cubo de basura. Cuyo objetivo es detectar pensamientos negativos y el uso de: “siempre, nunca, nadie”. Se escribe o se habla ese pensamiento negativo en un papel, se envuelve rápidamente y se lanza a la papelera.
      El espanta-miedos. Se lee una poesía y se dramatiza con sus gestos y  repitiendo sus versos.
         Los títeres. Les permite a los niños una mejor comprensión de las emociones. Ej. la compasión, algún títere que esté enfermo, con una tirita, etc. 
     Los cuentos. Se nos ofrecieron algunas sugerencias para contar un <!–[if supportFields]> SHAPE  * MERGEFORMAT <![endif]–><!–[if supportFields]><![endif]–>cuento tales como: entonación, posturas, vivir el cuento, adaptar su contenido a la madurez del niño,… En definitiva, puso de manifiesto el propósito de que a través de los cuentos se pueden transmitir todo tipo de valores, tan alejados hoy de nuestra sociedad.

En conclusión, las últimas reflexiones que se presentaron para poder “llegar a buen puerto” en lo relacionado con la competencia emocional, estuvieron  enfocadas en  contar con todo tipo de lenguajes con los que el niño puede comunicarse: lenguaje corporal, musical, plástico, verbal y no verbal

Finalmente, aprovecho la ocasión para hacer transparente mi deseo de agradecimiento, tanto al profesor organizador de esta actividad como a la maestra que impartió la sesión por su buena disposición y por motivarnos y avivar nuestro espíritu mediante su ejemplo. 

Tras la ponencia mencionada me pareció  oportuno añadir esta información por si puede ayudarnos a trabajar esta Competencia Emocional exclusiva de la Comunidad de Castilla La-Mancha.

Información Adicional:
  1. http://www.xn--begoaibarrola-lkb.es/libros_y_cuentos.html
Página personal de B. Ibarrola con información sobre cuentos con variadas temáticas como por ejemplo: confianza en uno mismo, solidaridad, gratitud, culpabilidad, el miedo, valentía, enfado, vergüenza, tolerancia y rechazo, alegría y optimismo, orgullo, empatía, celos, ….
  1. http://centros6.pntic.mec.es/~eatcolme/webEAT/formacion/begona.htm
Se trata de una comunicación sobre emociones de la autora Begoña I. en la que podemos encontrar: los diferentes sistemas de respuesta emocional (cognitivo, motor y fisiológico), las emociones primarias (ira, tristeza, miedo, alegría, amor,…); las diferentes expresiones de las emociones; términos a diferenciar (estado de ánimo, sentimiento, temperamento, emoción); algunas definiciones de distintas emociones como: la tristeza y la depresión, el miedo, el enfado, los celos,…con algunas recomendaciones para su  ayuda.


[1]IBARROLA, B. (2009). Crecer con emoción: el desarrollo de la competencia emocional en Educación Infantil.  Ed. SM.