LA IMPORTANCIA DE LA FASE PREPARATORIA DEL PRÁCTICUM

Comienzo esta breve reflexión de la fase preparatoria de las prácticas, haciendo hincapié en que no se trata de un diagnóstico sino del análisis de mi experiencia individual.
Previo a la culminación de ese trayecto del discente en el que la teoría debe hacerse efectiva mediante la praxis, es decir, la fase ejecutiva de prácticas, está el lapso de la etapa preparatoria.

(foto publicada por flores.cs en: blog.pucp.edu.pe/…/ )

  • Hemos “transitado” durante la primera semana de febrero, por esta fase cuyos objetivos son:
    · Orientarnos para la etapa ejecutiva
    · Fomentar la reflexión sobre la problemática del centro y del aula
    · Proporcionarnos los medios para desarrollar destrezas docentes.
  • En este ciclo, están inmersos distintos sentimientos como: el afán del equipo directivo de la universidad por conseguir las experiencias más innovadoras, la energía y el ánimo de los ponentes para hacernos llegar sus vivencias y, como no, las expectativas de los alumnos de obtener el máximo de información que nos permita conectar con la realidad de la comunidad educativa.
  • En cuanto a la forma de esta etapa, cabe destacar lo siguiente:
    La organización ha sido excelente, tanto por la información[1] que se nos ha proporcionado como por su desarrollo y funcionamiento.
    El horario, a pesar de ser prolongado, al mezclar información teórica[2] con actividades más lúdicas o prácticas[3] no se ha apreciado cansancio o falta de interés en la gran mayoría de los alumnos.
    La información que se nos ha proporcionado ha sido de gran valía. Ha habido ponencias que por su contenido podían presagiarse como “áridas o tediosas”, pero que sin embargo, gracias a la habilidad de sus conferenciantes han resultado de gran interés. Por una parte, nos han aportado los conocimientos legales en los que se apoyan todas nuestras actuaciones y por otra, nos han ilustrado sobre las posibles salidas y ayudas que existen para una mayor formación. (Ambos espacios desconocidos para la gran mayoría).
    La secuenciación de cada uno de los seminarios ha estado milimetrado “al dedillo”. Me explico, si en una charla nos hablaban del MCER (Marco Común Europeo de Referencia) en la siguiente conferencia el orador de turno se apoyaba en esos datos para su exposición. En cuanto a la disposición de horarios de cada una de estas actividades, casi siempre ha sido el adecuado, pues es más llevadera a primera hora de la mañana una sesión de escucha y al final de la misma, acciones más prácticas o lúdicas.
  • En lo referente al contenido, a pesar de que los recibidos son relevantes y adecuados, me aventuro a manifestar que he echado de menos breves pinceladas que nos pudieran aportar datos sobre temas relacionados con las tutorías (desconocemos cómo llevarlas a cabo), nociones sobre primeros auxilios, información en mediación de conflictos, enseñanza de adultos, etc.
  • Fueron cinco días en los que escuchamos, procesamos y vivenciamos mediante videos, imágenes, trabajos, etc. importantes testimonios. Desafortunadamente, el escaso tiempo con el que se cuenta en la universidad para impartir las asignaturas hacen que la praxis sea insuficiente. Por ello, cuando nos encontramos con experiencias docentes donde la vemos reflejada, son las más significativas y las más atrayentes. Debo manifestar, que todas las exposiciones, seminarios y/o conferencias fueron relevantes, pero resulta imposible poder explicar con detalle cada una de ellas, pues fueron más de 15. No quiero menospreciar el resto de conferencias, sobre todo por el esfuerzo y dedicación de sus ponentes, sino que por el motivo expuesto anteriormente, trataré de sintetizar dos de las experiencias prácticas que más me han llamado la atención.

    A continuación expongo el esquema de las charlas elegidas:

    1.- Experiencia comentada por Dña. Isabel Madero Aguado. CEIP Nuestra Sra. De la Salud (Yunclillos). “Experiencias prácticas en secciones bilingües”.

    Debo manifestar, que la elección de esta exposición se debe a las características peculiares de este colegio ( es una escuela unitaria) , al derroche de emoción y expresividad de su ponente, así como a la cantidad ingente de material con el que nos ilustró la profesora. Fue una clase bastante práctica. (imagen del blog de Yunclillos: http://www.welcometooureschool.blogspot.com/)

  • Describió la situación del colegio al que pertenecía, un colegio rural e incompleto. Pero que está inmerso en varios proyectos europeos como: P.Comenius, Comenius Regio, Sección bilingüe, Portfolio Europeo de las Lenguas (PEL). En estos trabajos por proyectos coordinan inglés-español.
  • Su objetivo principal es desarrollar en el alumno las destrezas comunicativas y orales que mejoren su competencia en lengua castellana y extranjera.
  • Cuentan con un auxiliar de conversación que es profesor.
  • Se imparten en sección bilingüe:
    *Ed. Infantil las materias de medio físico y social y el área del lenguaje oral. En total, 5,30 horas semanales de lengua extranjera de manera globalizada y en coordinación con el tutor de referencia de cada nivel.
    * Ed. Primaria: se dan las áreas de conocimiento del medio y plástica.
  • Nos aconseja escuchar a los alumnos, pues ellos son los que te marcan al tipo de metodología que necesitan utilizar para su propia motivación.
  • Desarrollan bastante la competencia digital. Para que veamos casos prácticos nos aporta su blog:http://www.welcometooureschool.blogspot.com/ y su wiki: http://sites.google.com/site/science3and4

    2.- Experiencia a cargo de D. Amadeo Aranda. IES. Sefarad (Toledo).
    “Técnica de expresión libre en clase de idiomas”.

APRENDER HACIENDO

(Imagen: http://www.eseune.edu/executivemba/b3.htmeune.edu/executivemba/b3.htm)

Podría decir con toda seguridad, que esta experiencia es la que más me ha conquistado, pues desde el comienzo de la exposición ya fue distinta al resto, ya que la experimentamos in situ. Partió de la cercanía del conferenciante con el resto del alumnado. No estaba distante, si no en uno de los primeros pupitres acompañado de otro alumno.

LEARNING BY DOING
  • El primer comentario que hizo fue que en la metodología que nos iba a exponer, su objetivo principal era favorecer la palabra, es decir, pretenden liberar la palabra de los alumnos en el aula. Debemos hablar. Se puede adoptar dichas técnicas para cualquier idioma.
  • Expone que la clave de esta metodología es que se da TODA LA LENGUA DE ENTRADA desde el primer día.
  • El sistema de trabajo tiene una ventaja y es que desaparece el miedo de no lanzarse a decir lo que pensamos aunque sea en otra lengua.
  • Nos da algunas claves para la clase de idioma en expresión libre como la disposición del aula (colocados en semicírculo porque cuando están solos no hablan).
  • Una de las “reglas del juego” es ponerles un dibujo, una diapositiva, etc, y decidles: “mirad, pensad y me contáis lo que veis”.
  • Además, es un documento único, es el mismo para toda la clase. Es una “sorpresa diaria” porque no saben lo que se va a trabajar. Nos apunta que los documentos más banales son los más motivadores.
  • Es un documento adecuado para apoyarse en los compañeros. Se apoyan en otros y los motivan. A través de la idea de uno salen otros pensamientos.
  • En cuanto a la tarea de clase; es la única pregunta que el profesor hace en clase. ¿Qué veis? Comenta que las preguntas trampa generan desconfianza hacia los alumnos. Tampoco señalan a los alumnos para preguntarles pues olvidan lo que saben y se bloquean.
    Explica sobre la lengua extranjera que no hablamos hasta no tener el suficiente recurso lingüístico para hacer uso de ella, es decir, no hablo hasta que no sepa hacerlo bien y cuando sepa, hablo mucho. Lo importante no es la lingüística si no lo el qué decir. Para que los niños hablen tienes que darles la oportunidad de que ellos digan algo.
    Ejemplo práctico.- El niño pregunta a la profesora “How do you say…el niño tiene un martillo en las manos? La profesor/a lo dice y el niño lo repite.
  • Ese documento oral repercute en el documento escrito. Ellos escriben en un cuaderno lo que han oído (sólo escriben lo que han oído, como lo pronuncian) y un comentario. La profesor/a lo corrige y los niños lo pasan a limpio en el cuaderno.
  • El papel del profesor/a es el de organizar, distribuir la palabra, servir de diccionario y animar a los rezagados. Por supuesto debe tener los objetivos muy claros y una buena organización de las ideas.
  • Una vez que se ha explotado la primera viñeta, se pone la segunda y la clase, que parecía agotada, vuelve a SURGIR. Normalmente, el que más dificultad tiene define la escena más simple.
  • El cuaderno lo hacen ellos y realizan un concurso de portadas. En la parte izquierda queda su redacción corregida y encima pegado por un lateral, las viñetas que han comentado, sólo si levantas las imágenes puedes ver su escritura. En la parte derecha aparece el ejercicio pasado a limpio y eso es lo que se evalúa, es decir, no hay exámenes. Se valora el esfuerzo.
    La motivación del alumno es que son sus frases hechas en francés, en inglés, no las del profesor, ni las del libro, si no las “mías”.
  • Finaliza argumentando que la filosofía de trabajo:
    Es un TRABAJO COOPERATIVO, enseña a ser respetuoso con los demás y se les enseña a ser responsables.
    Equivocarse es la manera natural de aprender, el error no es un tropiezo. Debemos contar con ello, lo corregimos y aprendemos de él.
    Nos acercamos a la lengua mediante el pensamiento y a través de la palabra llego a la lengua.
    Hablar es un acto de voluntad. “Yo hablo por que quiero decir algo»
  • Para finalizar, considero que por la fase preparatoria de las prácticas pasamos sin darle el merecido valor que realmente conlleva, no solamente por el esfuerzo y dedicación de tanta gente si no por que en ella podemos descubrir información relevante, metodologías, etc. En definitiva, temas desconocidos y a los que debemos estar atentos. Pero su cercanía al periodo de ejecución de las prácticas, eclipsan su valía. No obstante, como comentario personal debo resaltar que ha habido un cambio de enfoque bastante sustancial, desde que yo pasé por esta etapa (hace apenas dos años) y que le han dado un nuevo empuje. Bajo mi punto de vista, creo que a parte de esquematizar estas conferencias se podría orientar más su atención hacia una breve reflexión o comentario personal por parte de los estudiantes, sobre estas ponencias.
  • Concluyo esta publicación con una frase de Manuel Toharia que, para mí, es bastante significativa y es la siguiente: » La educación cambiará si lo hace el profesorado«.

———————————————————————————————–
Notas a pie de página:
[1] Se ha dejado claro y se ha insistido en los OBJETIVOS que se pretenden alcanzar con estas prácticas. Así como se han solventado in situ y no de “corrillo” los problemas que pudieran aparecer
[2] Portfolio, Programas Europeos,etc.
[3] Experiencias de antiguas alumnas de prácticas, distintos enfoques metodológicos con casos prácticos que los corroboran, etc.

LA IMPORTANCIA DE LA FASE PREPARATORIA DEL PRÁCTICUM

Comienzo esta breve reflexión de la fase preparatoria de las prácticas, haciendo hincapié en que no se trata de un diagnóstico sino del análisis de mi experiencia individual.
Previo a la culminación de ese trayecto del discente en el que la teoría debe hacerse efectiva mediante la praxis, es decir, la fase ejecutiva de prácticas, está el lapso de la etapa preparatoria.

(foto publicada por flores.cs en: blog.pucp.edu.pe/…/ )

  • Hemos “transitado” durante la primera semana de febrero, por esta fase cuyos objetivos son:
    · Orientarnos para la etapa ejecutiva
    · Fomentar la reflexión sobre la problemática del centro y del aula
    · Proporcionarnos los medios para desarrollar destrezas docentes.
  • En este ciclo, están inmersos distintos sentimientos como: el afán del equipo directivo de la universidad por conseguir las experiencias más innovadoras, la energía y el ánimo de los ponentes para hacernos llegar sus vivencias y, como no, las expectativas de los alumnos de obtener el máximo de información que nos permita conectar con la realidad de la comunidad educativa.
  • En cuanto a la forma de esta etapa, cabe destacar lo siguiente:
    La organización ha sido excelente, tanto por la información[1] que se nos ha proporcionado como por su desarrollo y funcionamiento.
    El horario, a pesar de ser prolongado, al mezclar información teórica[2] con actividades más lúdicas o prácticas[3] no se ha apreciado cansancio o falta de interés en la gran mayoría de los alumnos.
    La información que se nos ha proporcionado ha sido de gran valía. Ha habido ponencias que por su contenido podían presagiarse como “áridas o tediosas”, pero que sin embargo, gracias a la habilidad de sus conferenciantes han resultado de gran interés. Por una parte, nos han aportado los conocimientos legales en los que se apoyan todas nuestras actuaciones y por otra, nos han ilustrado sobre las posibles salidas y ayudas que existen para una mayor formación. (Ambos espacios desconocidos para la gran mayoría).
    La secuenciación de cada uno de los seminarios ha estado milimetrado “al dedillo”. Me explico, si en una charla nos hablaban del MCER (Marco Común Europeo de Referencia) en la siguiente conferencia el orador de turno se apoyaba en esos datos para su exposición. En cuanto a la disposición de horarios de cada una de estas actividades, casi siempre ha sido el adecuado, pues es más llevadera a primera hora de la mañana una sesión de escucha y al final de la misma, acciones más prácticas o lúdicas.
  • En lo referente al contenido, a pesar de que los recibidos son relevantes y adecuados, me aventuro a manifestar que he echado de menos breves pinceladas que nos pudieran aportar datos sobre temas relacionados con las tutorías (desconocemos cómo llevarlas a cabo), nociones sobre primeros auxilios, información en mediación de conflictos, enseñanza de adultos, etc.
  • Fueron cinco días en los que escuchamos, procesamos y vivenciamos mediante videos, imágenes, trabajos, etc. importantes testimonios. Desafortunadamente, el escaso tiempo con el que se cuenta en la universidad para impartir las asignaturas hacen que la praxis sea insuficiente. Por ello, cuando nos encontramos con experiencias docentes donde la vemos reflejada, son las más significativas y las más atrayentes. Debo manifestar, que todas las exposiciones, seminarios y/o conferencias fueron relevantes, pero resulta imposible poder explicar con detalle cada una de ellas, pues fueron más de 15. No quiero menospreciar el resto de conferencias, sobre todo por el esfuerzo y dedicación de sus ponentes, sino que por el motivo expuesto anteriormente, trataré de sintetizar dos de las experiencias prácticas que más me han llamado la atención.

    A continuación expongo el esquema de las charlas elegidas:

    1.- Experiencia comentada por Dña. Isabel Madero Aguado. CEIP Nuestra Sra. De la Salud (Yunclillos). “Experiencias prácticas en secciones bilingües”.

    Debo manifestar, que la elección de esta exposición se debe a las características peculiares de este colegio ( es una escuela unitaria) , al derroche de emoción y expresividad de su ponente, así como a la cantidad ingente de material con el que nos ilustró la profesora. Fue una clase bastante práctica. (imagen del blog de Yunclillos: http://www.welcometooureschool.blogspot.com/)

  • Describió la situación del colegio al que pertenecía, un colegio rural e incompleto. Pero que está inmerso en varios proyectos europeos como: P.Comenius, Comenius Regio, Sección bilingüe, Portfolio Europeo de las Lenguas (PEL). En estos trabajos por proyectos coordinan inglés-español.
  • Su objetivo principal es desarrollar en el alumno las destrezas comunicativas y orales que mejoren su competencia en lengua castellana y extranjera.
  • Cuentan con un auxiliar de conversación que es profesor.
  • Se imparten en sección bilingüe:
    *Ed. Infantil las materias de medio físico y social y el área del lenguaje oral. En total, 5,30 horas semanales de lengua extranjera de manera globalizada y en coordinación con el tutor de referencia de cada nivel.
    * Ed. Primaria: se dan las áreas de conocimiento del medio y plástica.
  • Nos aconseja escuchar a los alumnos, pues ellos son los que te marcan al tipo de metodología que necesitan utilizar para su propia motivación.
  • Desarrollan bastante la competencia digital. Para que veamos casos prácticos nos aporta su blog:http://www.welcometooureschool.blogspot.com/ y su wiki: http://sites.google.com/site/science3and4

    2.- Experiencia a cargo de D. Amadeo Aranda. IES. Sefarad (Toledo).
    “Técnica de expresión libre en clase de idiomas”.

APRENDER HACIENDO

(Imagen: http://www.eseune.edu/executivemba/b3.htmeune.edu/executivemba/b3.htm)

Podría decir con toda seguridad, que esta experiencia es la que más me ha conquistado, pues desde el comienzo de la exposición ya fue distinta al resto, ya que la experimentamos in situ. Partió de la cercanía del conferenciante con el resto del alumnado. No estaba distante, si no en uno de los primeros pupitres acompañado de otro alumno.

LEARNING BY DOING
  • El primer comentario que hizo fue que en la metodología que nos iba a exponer, su objetivo principal era favorecer la palabra, es decir, pretenden liberar la palabra de los alumnos en el aula. Debemos hablar. Se puede adoptar dichas técnicas para cualquier idioma.
  • Expone que la clave de esta metodología es que se da TODA LA LENGUA DE ENTRADA desde el primer día.
  • El sistema de trabajo tiene una ventaja y es que desaparece el miedo de no lanzarse a decir lo que pensamos aunque sea en otra lengua.
  • Nos da algunas claves para la clase de idioma en expresión libre como la disposición del aula (colocados en semicírculo porque cuando están solos no hablan).
  • Una de las “reglas del juego” es ponerles un dibujo, una diapositiva, etc, y decidles: “mirad, pensad y me contáis lo que veis”.
  • Además, es un documento único, es el mismo para toda la clase. Es una “sorpresa diaria” porque no saben lo que se va a trabajar. Nos apunta que los documentos más banales son los más motivadores.
  • Es un documento adecuado para apoyarse en los compañeros. Se apoyan en otros y los motivan. A través de la idea de uno salen otros pensamientos.
  • En cuanto a la tarea de clase; es la única pregunta que el profesor hace en clase. ¿Qué veis? Comenta que las preguntas trampa generan desconfianza hacia los alumnos. Tampoco señalan a los alumnos para preguntarles pues olvidan lo que saben y se bloquean.
    Explica sobre la lengua extranjera que no hablamos hasta no tener el suficiente recurso lingüístico para hacer uso de ella, es decir, no hablo hasta que no sepa hacerlo bien y cuando sepa, hablo mucho. Lo importante no es la lingüística si no lo el qué decir. Para que los niños hablen tienes que darles la oportunidad de que ellos digan algo.
    Ejemplo práctico.- El niño pregunta a la profesora “How do you say…el niño tiene un martillo en las manos? La profesor/a lo dice y el niño lo repite.
  • Ese documento oral repercute en el documento escrito. Ellos escriben en un cuaderno lo que han oído (sólo escriben lo que han oído, como lo pronuncian) y un comentario. La profesor/a lo corrige y los niños lo pasan a limpio en el cuaderno.
  • El papel del profesor/a es el de organizar, distribuir la palabra, servir de diccionario y animar a los rezagados. Por supuesto debe tener los objetivos muy claros y una buena organización de las ideas.
  • Una vez que se ha explotado la primera viñeta, se pone la segunda y la clase, que parecía agotada, vuelve a SURGIR. Normalmente, el que más dificultad tiene define la escena más simple.
  • El cuaderno lo hacen ellos y realizan un concurso de portadas. En la parte izquierda queda su redacción corregida y encima pegado por un lateral, las viñetas que han comentado, sólo si levantas las imágenes puedes ver su escritura. En la parte derecha aparece el ejercicio pasado a limpio y eso es lo que se evalúa, es decir, no hay exámenes. Se valora el esfuerzo.
    La motivación del alumno es que son sus frases hechas en francés, en inglés, no las del profesor, ni las del libro, si no las “mías”.
  • Finaliza argumentando que la filosofía de trabajo:
    Es un TRABAJO COOPERATIVO, enseña a ser respetuoso con los demás y se les enseña a ser responsables.
    Equivocarse es la manera natural de aprender, el error no es un tropiezo. Debemos contar con ello, lo corregimos y aprendemos de él.
    Nos acercamos a la lengua mediante el pensamiento y a través de la palabra llego a la lengua.
    Hablar es un acto de voluntad. “Yo hablo por que quiero decir algo»
  • Para finalizar, considero que por la fase preparatoria de las prácticas pasamos sin darle el merecido valor que realmente conlleva, no solamente por el esfuerzo y dedicación de tanta gente si no por que en ella podemos descubrir información relevante, metodologías, etc. En definitiva, temas desconocidos y a los que debemos estar atentos. Pero su cercanía al periodo de ejecución de las prácticas, eclipsan su valía. No obstante, como comentario personal debo resaltar que ha habido un cambio de enfoque bastante sustancial, desde que yo pasé por esta etapa (hace apenas dos años) y que le han dado un nuevo empuje. Bajo mi punto de vista, creo que a parte de esquematizar estas conferencias se podría orientar más su atención hacia una breve reflexión o comentario personal por parte de los estudiantes, sobre estas ponencias.
  • Concluyo esta publicación con una frase de Manuel Toharia que, para mí, es bastante significativa y es la siguiente: » La educación cambiará si lo hace el profesorado«.

———————————————————————————————–
Notas a pie de página:
[1] Se ha dejado claro y se ha insistido en los OBJETIVOS que se pretenden alcanzar con estas prácticas. Así como se han solventado in situ y no de “corrillo” los problemas que pudieran aparecer
[2] Portfolio, Programas Europeos,etc.
[3] Experiencias de antiguas alumnas de prácticas, distintos enfoques metodológicos con casos prácticos que los corroboran, etc.

I Certamen de Cuento corto infantil y juvenil

La Biblioteca de la Escuela Universitaria de Magisterio de Ciudad Real, en colaboración con la E.U. de Magisterio y el Vicerrectorado del Campus de Ciudad Real, organizan la primera Edición del Certamen de Cuento infantil y juvenil, con arreglo a las bases que a continuación se detallan.
BASES
1) Podrán participar todas las personas que acrediten su pertenencia a la UCLM: alumnos, becarios, personal docente e investigador, personal de administración y servicios, etc.
2) Cada participante deberá presentar en lengua castellana, mediante el sistema de lema y plica, un único relato original e inédito, de tema libre, de una extensión máxima de 10 páginas en tamaño A4, escritos con tipografía de imprenta (tipo Arial, 12 y a doble espacio), pudiéndose excluir sin previa deliberación aquéllos que superen esta extensión. La plica deberá incluir cuanta información de contacto sea posible (dirección, teléfono, correo electrónico…) En la primera página del relato se hará constar exclusivamente el título, el lema o pseudónimo elegido y la pertenencia o no del autor a la Escuela Universitaria de Magisterio de Ciudad Real.
3) Los autores interesados deberán remitir cinco copias del relato en papel, más una en formato digital, a la siguiente dirección: Biblioteca de la Escuela Universitaria de Magisterio de Ciudad Real (Ref.: Certamen Cuento infantil y juvenil). Ronda de Calatrava, 3. C.P. 13071 Ciudad Real. Sólo pasarán a formar parte de las deliberaciones del Jurado aquellos relatos que, cumpliendo las condiciones mencionadas en estas bases, sean recibidos antes de las 12 horas del día 18 de marzo de 2010.
4) Se establecen los siguientes premios, que podrán, no obstante, ser declarados desiertos por el Jurado:

a. Primer premio de 500 euros.
b. Segundo premio de 300 euros.
c. Accésit de 150 euros para el mejor relato presentado por un miembro de la Escuela Universitaria de Magisterio de Ciudad Real. Este accésit no es acumulable a los dos premios anteriores, por lo que el Jurado tomará la decisión que estime oportuna en caso de coincidencia.
d. Accésit de 150 euros para el mejor relato que incluya ilustraciones, música etc.). Este accésit es compatible con cualquiera de los otros galardones.

5) El Jurado estará formado por 3 profesores del Departamento de Lengua y Literatura de la Escuela Universitaria de Magisterio de Ciudad Real, personal de la biblioteca de la E.U. de Magisterio de Ciudad Real y un alumno de la E. U. de Magisterio.

6) El Jurado hará público su fallo el día 22 de abril de 2010, que será inapelable, coincidiendo con la celebración en el Centro del día del libro en un acto académico de entrega de diplomas, al que se comprometen a acudir los autores premiados.

7) Sin perjuicio del reconocimiento de los derechos correspondientes al autor, la Escuela Universitaria de Magisterio de Ciudad Real se reserva el derecho de publicación de cualquiera de los relatos presentados a este certamen.

8) Los trabajos no premiados podrán recogerse en el plazo de treinta días contados a partir del siguiente al del fallo del jurado. Los trabajos no retirados en el plazo citado serán destruidos.

9) Los participantes eximen a la E. U. de Magisterio de Ciudad Real de cualquier responsabilidad derivada del plagio o cualquier otra transgresión de la legislación vigente en la que pudieran incurrir los participantes.

10) La participación en este certamen supone la aceptación de las presentes bases.

11) El Jurado resolverá sobre cualquier imprevisto no contemplado en estas bases.

Buenas prácticas TIC y Escuela.2.0

Desde el pasado mes de marzo y con motivo del Primer Encuentro Escuela 2.0 organizado en Madrid por el Ministerio de Educación, han proliferado las actividades y experiencias que docentes de todos los niveles educativos están desarrollando mediante la utilización de las herramientas y servicios que la Web 2.0 dispone.
Aprovecho esta entrada para recomendar un blog del Instituto de Tecnologías Educativas (ITE) en el que se recogen buenas prácticas educativas en el uso de las TIC, fruto de las experiencias que se están desarrollando en el territorio nacional.

Buenas prácticas TIC y Escuela.2.0

Desde el pasado mes de marzo y con motivo del Primer Encuentro Escuela 2.0 organizado en Madrid por el Ministerio de Educación, han proliferado las actividades y experiencias que docentes de todos los niveles educativos están desarrollando mediante la utilización de las herramientas y servicios que la Web 2.0 dispone.
Aprovecho esta entrada para recomendar un blog del Instituto de Tecnologías Educativas (ITE) en el que se recogen buenas prácticas educativas en el uso de las TIC, fruto de las experiencias que se están desarrollando en el territorio nacional.

CURSO DE GESTIÓN Y DINAMIZACIÓN DE BIBLIOTECAS INFANTILES

¿Eres bibliotecario, maestro o profesor de instituto?

¿Eres estudiante de Magisterio o del Master en Enseñanza Secundaria (antiguo C.A.P.)?

¿Quieres aprender las técnicas para conseguir gestionar adecuadamente una biblioteca infantil, y animar a la Lectura a esos locos bajitos que serán los ciudadanos del mañana?

¡¡Si has contestado que sí, no te pierdas este curso!!
¡Plazas limitadas!

Toledo, 4, 5 y 6 de marzo de 2010 (25 horas lectivas)

Horario:
Mañana: De 09’00 a 14’00 horas
Tarde: de 16,00 a 21,00 horas.

Centro Cultural San Clemente y Facultad de Humanidades
(Pza. Padilla, Toledo)

Información e Inscripciones en ANABAD-CLM
http://www.anabad.org/clm
Tfno./Fax 925.257738
anabad@anabad-clm.org
C./Unión, 1, bajo

LA EDUCACIÓN COMPROMETIDA

LA EDUCACIÓN COMPROMETIDA
Por: Rafael González Jiménez

1. El fracaso educativo.

De vez en cuando salta con especial intensidad a los medios el tema de la educación. La mayoría de las veces para manifestar su fracaso, ante determinadas noticias como pueden ser los sucesivos informes PISA, la última gamberrada o el último botellón con batalla campal incluida, la brutal agresión a un mendigo, el maltrato continuado a unos padres acobardados e impotentes o la espeluznante violación y asesinato de alguna criatura. Se dice entonces que a dónde van nuestros jóvenes, que estas cosas no pasaban antes y que cuál es la educación que los chavales están recibiendo por parte de sus padres y maestros a la vista de conductas tan desviadas y asociales.

A mí, sin embargo, me resulta chocante que estas mismas quejas no se expresen a raíz de otros comportamientos, individuales y/o grupales, igual o más escandalosos. Por ejemplo las desigualdades indecentes que condenan a la exclusión y la pobreza a casi la mitad del género humano; el hecho de que seis millones de niños mueran cada año en el mundo de hambre o desnutrición; las guerras desatadas por nacionalismos, enfrentamientos étnicos o inconfesables intereses imperialistas y económicos; las descarnadas y sucias luchas entre las formaciones políticas y sus líderes, más preocupados de alcanzar o conservar el poder que de solucionar los problemas de los ciudadanos; el derroche energético y el consumo desaforado de recursos naturales, alimentos y productos manufacturados en una parte del mundo, capaz de comprometer la subsistencia de las generaciones futuras.., y tantas y tantas situaciones que, sobre el (mal) funcionamiento del mundo, podríamos traer a colación y ante las cuales tendríamos que preguntarnos: ¿Los adultos que, por acción u omisión, son responsables de estos desastres –y que, por cierto, fueron “educados” hace ya años, cuando había ese mayor respeto, control y autoridad que tantos añoran- no están demostrando también el fracaso de la (“su”) educación?

2. Aclarando algunas cuestiones.

Hay algo que tiene que orientar siempre nuestras reflexiones en este tema: tener claro cuál es el objetivo básico de la educación. Para mí resulta evidente: el desarrollo integral de la persona –en el plano ético, intelectual, afectivo-social, físico-saludable, de la sensibilidad artística..- y de la sociedad en que esas personas se insertan hacia los valores universales (justicia, libertad, igualdad, paz, fraternidad, respeto y sostenibilidad del medio ambiente…) y la promoción de los derechos humanos. Desde esta perspectiva es incuestionable que la educación viene fracasando desde los albores de la humanidad, por más que haya que reconocer los esfuerzos y sacrificios de tanta gente que, también a lo largo de la historia humana, ha puesto lo mejor de su trabajo y su vida en este empeño.

La siguiente cuestión que deberíamos aclarar es la de los agentes educativos: ¿Quién debe educar? Es obvio que los educadores más directos deben ser los padres y los profesionales docentes. Pero, como muy bien señala José Antonio Marina, “…la educación es cosa de toda la tribu”. Los políticos y otros agentes sociales, las instituciones públicas, los medios de comunicación, los ciudadanos de a pié.., y desde luego los propios educandos cuando alcanzan un cierto nivel de desarrollo, tienen que colaborar igualmente en la consecución o acercamiento a ese objetivo básico que se enunciaba en el párrafo anterior. Todo el mundo -en mayor o menor grado, en uno u otro ámbito- tiene determinadas responsabilidades educativas que debe aceptar y desempeñar antes de lamentarse de la situación.

Con estas cosas claras y suficientemente conocidas y aceptadas por todos, podemos abordar otras cuestiones prácticas: los recursos humanos, económicos y materiales que se van a dedicar a educación; el pacto político y social necesario para evitar los continuos cambios de leyes, criterios y programas según el partido político que ocupe el poder; el diseño de los currículos de cada etapa, los sistemas de evaluación y promoción, las formas organizativas de los centros docentes, las políticas de personal.., etcétera.

3. Un poco de coherencia.

El objetivo fundamental de la educación, tal como se ha definido en el punto anterior, es poco probable que pueda ser cuestionado por nadie; no, al menos, en su formulación teórica. Ahora bien, es seguro que el camino que debería conducirnos a esa meta se ha desdibujado hace tiempo por falta de tránsito. El sistema social de valores que preconizan las constituciones democráticas, los ordenamientos jurídicos de países que se consideran avanzados como el nuestro, los códigos deontológico de ciertas profesiones y, desde luego, las leyes educativas fundamentales, se han ido convirtiendo poco a poco en papel mojado. De ahí la enorme distancia que se viene dando entre lo que es y lo que debería ser, entre lo formulado y lo practicado, entre lo escrito y lo vivido…

Estas incoherencias no pueden dejar de causar desconexiones y desgarros, capaces, a su vez, de provocar daños más o menos importantes en los individuos menos formados y más débiles (o en los más sensibles), como pueden ser los niños, adolescentes y jóvenes, usuarios principales del sistema educativo que aún no han desarrollado esa capacidad de adaptación –tal vez deberíamos decir mejor: ese nivel de hipocresía y disimulo- que nos caracteriza a los adultos y que nos permite aceptar situaciones, prácticas y conductas completamente inaceptables desde la perspectiva de los principios éticos y los valores universales que decimos aceptar y defender.

Yo creo que el fracaso de la educación no está representado por los Informes PISA; ni por el abandono prematuro de los estudios reglados por parte de tantos alumnos; ni por las conductas socialmente reprobables de jóvenes y adolescentes… El fracaso educativo tiene que ver más, a mi juicio, con esa absoluta contradicción entre los principios y las realidades que todos hemos ido aceptando y permitiendo hasta niveles insoportables. ¿Qué fuerza moral puede tener una sociedad que deja campar a sus anchas a la economía más obscena y depredadora, la corrupción e indecencia política, el robo descarado que practican los grandes banqueros y los magos de las finanzas, el continuo atentado contra la naturaleza que pone en peligro la supervivencia humana.., para exigir a los más jóvenes responsabilidad, respeto y sometimiento a la autoridad de sus mayores? En definitiva, el fracaso no es sólo educativo; es un fracaso social, general, que pone rotundamente de manifiesto la inviabilidad de un modelo, de un sistema.

4. El reto de una educación para el futuro.

Quisiera dejar claro que lo dicho hasta ahora no exime de sus obligaciones a los actores involucrados en el proceso educativo –que, en mayor o menor medida, somos todos, como antes se apuntaba-. Por el contrario, exige de dichos actores un mayor esfuerzo y compromiso. Principalmente en el sentido de que la educación debe ser un proceso hacia fuera y, simultáneamente, también hacia dentro. Todos educamos, en mayor o menor medida y de forma más o menos consciente, pero también todos nos educamos. Y, naturalmente, no lo hacemos sólo con la palabra, con los enunciados que intentamos transmitir, sino, más que nada, con nuestros comportamientos y nuestra vida.., es decir, con lo que somos profunda y realmente.

Pero centrémonos ahora en los educadores por excelencia, padres y madres, maestros y maestras. ¿Qué condiciones serían necesarias en ellos, refrendadas a su vez por el sistema educativo, para garantizar un cierto éxito en su labor educadora? Las más importantes, a mi juicio, serían las siguientes:

· Consciencia clara de la importancia y trascendencia de esa labor, así como responsabilidad a la hora de ejercerla; una responsabilidad que incluye: dotarse permanentemente de la mejor formación personal y profesional (psicopedagógica, didáctica, cultural…); estar dispuesto a aceptar las exigencias que el trabajo educativo conlleva; ser consciente de la condición de “modelo” que representamos para los niños (y, por ello, hacer presentes en nuestro comportamiento y en nuestra vida aquellos valores y actitudes que nos esforzamos en transmitir).., etcétera.

· Saber qué tipo de personas queremos formar y en qué mundo queremos que vivan; lo que equivale a decir que el educador debe poseer una ideología, es decir, una idea sobre la construcción del mundo, los seres que lo habitan, las relaciones entre ellos…

· Tener el mayor control psicoafectivo personal: es decir, dominar las propias pulsiones, sentimientos y emociones de manera que no perturben la labor educativa. Junto a ello esforzarse en adquirir y consolidar aquellos rasgos de personalidad que pueden favorecer dicha labor: alegría y optimismo, confianza en el ser humano, empatía (capacidad de situarse en el lugar del otro), interés por el mundo de los niños y los jóvenes, sensibilidad, creatividad, autoridad personal (no la otorgada por ninguna instancia superior, sino la ganada desde la coherencia, el compromiso, la entrega y la perseverancia en el trabajo).., etcétera.

· Mantener un cierto nivel de compromiso y activismo social, ya que si tendemos a la construcción de una sociedad impregnada de determinados principios y valores, resultará lógico y coherente luchar por ella; compromiso que además influirá en niños y jóvenes más que cualquier discurso, habida cuenta de ese indiscutible modelaje que el educador, lo quiera o no, ejerce sobre sus educandos.

Creo que estas condiciones o cualidades resultan obvias a la hora de llevar a cabo un trabajo educativo de calidad. Pero también podemos constatar que cada vez son más difíciles de encontrar. Y no debemos extrañarnos de ello, ya que, de forma imparable, las personas y sus necesidades van siendo desplazadas del centro de las intenciones y preocupaciones de quienes gobiernan el mundo para ser sustituidas por los nuevos ídolos contemporáneos: el mercado, el crecimiento sin fin, el beneficio económico, el dinero… Interesa mucho más que la construcción de las personas y sus vínculos sociales –los objetivos prioritarios de la educación, como antes comentábamos- la construcción de oportunidades de negocio para unos cuantos privilegiados. Y así es ciertamente difícil plantear siquiera la cuestión educativa con un mínimo de profundidad y perspectiva.

Pero hay que seguir intentándolo.., por lo mucho que nos jugamos en ello.

LA EDUCACIÓN COMPROMETIDA

LA EDUCACIÓN COMPROMETIDA
Por: Rafael González Jiménez

1. El fracaso educativo.

De vez en cuando salta con especial intensidad a los medios el tema de la educación. La mayoría de las veces para manifestar su fracaso, ante determinadas noticias como pueden ser los sucesivos informes PISA, la última gamberrada o el último botellón con batalla campal incluida, la brutal agresión a un mendigo, el maltrato continuado a unos padres acobardados e impotentes o la espeluznante violación y asesinato de alguna criatura. Se dice entonces que a dónde van nuestros jóvenes, que estas cosas no pasaban antes y que cuál es la educación que los chavales están recibiendo por parte de sus padres y maestros a la vista de conductas tan desviadas y asociales.

A mí, sin embargo, me resulta chocante que estas mismas quejas no se expresen a raíz de otros comportamientos, individuales y/o grupales, igual o más escandalosos. Por ejemplo las desigualdades indecentes que condenan a la exclusión y la pobreza a casi la mitad del género humano; el hecho de que seis millones de niños mueran cada año en el mundo de hambre o desnutrición; las guerras desatadas por nacionalismos, enfrentamientos étnicos o inconfesables intereses imperialistas y económicos; las descarnadas y sucias luchas entre las formaciones políticas y sus líderes, más preocupados de alcanzar o conservar el poder que de solucionar los problemas de los ciudadanos; el derroche energético y el consumo desaforado de recursos naturales, alimentos y productos manufacturados en una parte del mundo, capaz de comprometer la subsistencia de las generaciones futuras.., y tantas y tantas situaciones que, sobre el (mal) funcionamiento del mundo, podríamos traer a colación y ante las cuales tendríamos que preguntarnos: ¿Los adultos que, por acción u omisión, son responsables de estos desastres –y que, por cierto, fueron “educados” hace ya años, cuando había ese mayor respeto, control y autoridad que tantos añoran- no están demostrando también el fracaso de la (“su”) educación?

2. Aclarando algunas cuestiones.

Hay algo que tiene que orientar siempre nuestras reflexiones en este tema: tener claro cuál es el objetivo básico de la educación. Para mí resulta evidente: el desarrollo integral de la persona –en el plano ético, intelectual, afectivo-social, físico-saludable, de la sensibilidad artística..- y de la sociedad en que esas personas se insertan hacia los valores universales (justicia, libertad, igualdad, paz, fraternidad, respeto y sostenibilidad del medio ambiente…) y la promoción de los derechos humanos. Desde esta perspectiva es incuestionable que la educación viene fracasando desde los albores de la humanidad, por más que haya que reconocer los esfuerzos y sacrificios de tanta gente que, también a lo largo de la historia humana, ha puesto lo mejor de su trabajo y su vida en este empeño.

La siguiente cuestión que deberíamos aclarar es la de los agentes educativos: ¿Quién debe educar? Es obvio que los educadores más directos deben ser los padres y los profesionales docentes. Pero, como muy bien señala José Antonio Marina, “…la educación es cosa de toda la tribu”. Los políticos y otros agentes sociales, las instituciones públicas, los medios de comunicación, los ciudadanos de a pié.., y desde luego los propios educandos cuando alcanzan un cierto nivel de desarrollo, tienen que colaborar igualmente en la consecución o acercamiento a ese objetivo básico que se enunciaba en el párrafo anterior. Todo el mundo -en mayor o menor grado, en uno u otro ámbito- tiene determinadas responsabilidades educativas que debe aceptar y desempeñar antes de lamentarse de la situación.

Con estas cosas claras y suficientemente conocidas y aceptadas por todos, podemos abordar otras cuestiones prácticas: los recursos humanos, económicos y materiales que se van a dedicar a educación; el pacto político y social necesario para evitar los continuos cambios de leyes, criterios y programas según el partido político que ocupe el poder; el diseño de los currículos de cada etapa, los sistemas de evaluación y promoción, las formas organizativas de los centros docentes, las políticas de personal.., etcétera.

3. Un poco de coherencia.

El objetivo fundamental de la educación, tal como se ha definido en el punto anterior, es poco probable que pueda ser cuestionado por nadie; no, al menos, en su formulación teórica. Ahora bien, es seguro que el camino que debería conducirnos a esa meta se ha desdibujado hace tiempo por falta de tránsito. El sistema social de valores que preconizan las constituciones democráticas, los ordenamientos jurídicos de países que se consideran avanzados como el nuestro, los códigos deontológico de ciertas profesiones y, desde luego, las leyes educativas fundamentales, se han ido convirtiendo poco a poco en papel mojado. De ahí la enorme distancia que se viene dando entre lo que es y lo que debería ser, entre lo formulado y lo practicado, entre lo escrito y lo vivido…

Estas incoherencias no pueden dejar de causar desconexiones y desgarros, capaces, a su vez, de provocar daños más o menos importantes en los individuos menos formados y más débiles (o en los más sensibles), como pueden ser los niños, adolescentes y jóvenes, usuarios principales del sistema educativo que aún no han desarrollado esa capacidad de adaptación –tal vez deberíamos decir mejor: ese nivel de hipocresía y disimulo- que nos caracteriza a los adultos y que nos permite aceptar situaciones, prácticas y conductas completamente inaceptables desde la perspectiva de los principios éticos y los valores universales que decimos aceptar y defender.

Yo creo que el fracaso de la educación no está representado por los Informes PISA; ni por el abandono prematuro de los estudios reglados por parte de tantos alumnos; ni por las conductas socialmente reprobables de jóvenes y adolescentes… El fracaso educativo tiene que ver más, a mi juicio, con esa absoluta contradicción entre los principios y las realidades que todos hemos ido aceptando y permitiendo hasta niveles insoportables. ¿Qué fuerza moral puede tener una sociedad que deja campar a sus anchas a la economía más obscena y depredadora, la corrupción e indecencia política, el robo descarado que practican los grandes banqueros y los magos de las finanzas, el continuo atentado contra la naturaleza que pone en peligro la supervivencia humana.., para exigir a los más jóvenes responsabilidad, respeto y sometimiento a la autoridad de sus mayores? En definitiva, el fracaso no es sólo educativo; es un fracaso social, general, que pone rotundamente de manifiesto la inviabilidad de un modelo, de un sistema.

4. El reto de una educación para el futuro.

Quisiera dejar claro que lo dicho hasta ahora no exime de sus obligaciones a los actores involucrados en el proceso educativo –que, en mayor o menor medida, somos todos, como antes se apuntaba-. Por el contrario, exige de dichos actores un mayor esfuerzo y compromiso. Principalmente en el sentido de que la educación debe ser un proceso hacia fuera y, simultáneamente, también hacia dentro. Todos educamos, en mayor o menor medida y de forma más o menos consciente, pero también todos nos educamos. Y, naturalmente, no lo hacemos sólo con la palabra, con los enunciados que intentamos transmitir, sino, más que nada, con nuestros comportamientos y nuestra vida.., es decir, con lo que somos profunda y realmente.

Pero centrémonos ahora en los educadores por excelencia, padres y madres, maestros y maestras. ¿Qué condiciones serían necesarias en ellos, refrendadas a su vez por el sistema educativo, para garantizar un cierto éxito en su labor educadora? Las más importantes, a mi juicio, serían las siguientes:

· Consciencia clara de la importancia y trascendencia de esa labor, así como responsabilidad a la hora de ejercerla; una responsabilidad que incluye: dotarse permanentemente de la mejor formación personal y profesional (psicopedagógica, didáctica, cultural…); estar dispuesto a aceptar las exigencias que el trabajo educativo conlleva; ser consciente de la condición de “modelo” que representamos para los niños (y, por ello, hacer presentes en nuestro comportamiento y en nuestra vida aquellos valores y actitudes que nos esforzamos en transmitir).., etcétera.

· Saber qué tipo de personas queremos formar y en qué mundo queremos que vivan; lo que equivale a decir que el educador debe poseer una ideología, es decir, una idea sobre la construcción del mundo, los seres que lo habitan, las relaciones entre ellos…

· Tener el mayor control psicoafectivo personal: es decir, dominar las propias pulsiones, sentimientos y emociones de manera que no perturben la labor educativa. Junto a ello esforzarse en adquirir y consolidar aquellos rasgos de personalidad que pueden favorecer dicha labor: alegría y optimismo, confianza en el ser humano, empatía (capacidad de situarse en el lugar del otro), interés por el mundo de los niños y los jóvenes, sensibilidad, creatividad, autoridad personal (no la otorgada por ninguna instancia superior, sino la ganada desde la coherencia, el compromiso, la entrega y la perseverancia en el trabajo).., etcétera.

· Mantener un cierto nivel de compromiso y activismo social, ya que si tendemos a la construcción de una sociedad impregnada de determinados principios y valores, resultará lógico y coherente luchar por ella; compromiso que además influirá en niños y jóvenes más que cualquier discurso, habida cuenta de ese indiscutible modelaje que el educador, lo quiera o no, ejerce sobre sus educandos.

Creo que estas condiciones o cualidades resultan obvias a la hora de llevar a cabo un trabajo educativo de calidad. Pero también podemos constatar que cada vez son más difíciles de encontrar. Y no debemos extrañarnos de ello, ya que, de forma imparable, las personas y sus necesidades van siendo desplazadas del centro de las intenciones y preocupaciones de quienes gobiernan el mundo para ser sustituidas por los nuevos ídolos contemporáneos: el mercado, el crecimiento sin fin, el beneficio económico, el dinero… Interesa mucho más que la construcción de las personas y sus vínculos sociales –los objetivos prioritarios de la educación, como antes comentábamos- la construcción de oportunidades de negocio para unos cuantos privilegiados. Y así es ciertamente difícil plantear siquiera la cuestión educativa con un mínimo de profundidad y perspectiva.

Pero hay que seguir intentándolo.., por lo mucho que nos jugamos en ello.