{"id":1582,"date":"2008-09-12T11:16:00","date_gmt":"2008-09-12T10:16:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/2008\/09\/12\/la-mano-ensangrantada\/"},"modified":"2008-09-12T11:16:00","modified_gmt":"2008-09-12T10:16:00","slug":"la-mano-ensangrantada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/2008\/09\/12\/la-mano-ensangrantada\/","title":{"rendered":"La mano ensangrantada"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2008\/09\/convento_santa_isabel-200x3001-1.jpg\"><img decoding=\"async\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5245077070953285490\" alt=\"\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2008\/09\/convento_santa_isabel-200x3001-1-200x300.jpg\" border=\"0\" \/><\/a><\/p>\n<p><\/p>\n<div align=\"justify\">Quer\u00eda tener mi propia participaci\u00f3n en el peri\u00f3dico \u201cEl Recreo\u201d, y me parec\u00eda muy interesante hablar de una de las leyendas m\u00e1s atrayentes que existen en Toledo. Creo que a veces somos ajenos a estas historias a\u00fan siendo parte de nuestra ciudad. Por ello, creo que a la mayor\u00eda os parecer\u00e1 curioso leer esto.<\/p>\n<\/div>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<div align=\"justify\"> <\/div>\n<p><strong><span style=\"font-size:130%;color:#990000\"><\/span><\/strong><\/p>\n<div align=\"justify\"><strong><span style=\"font-size:130%;color:#990000\"><\/span><\/strong><\/div>\n<div align=\"justify\"><strong><span style=\"font-size:130%;color:#990000\">LA MANO ENSANGRENTADA<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Duros eran los presagios y recio el calor en tierras del Reino de Portugal. Pedro Su\u00e1rez, alcalde mayor de la muy noble ciudad de Toledo, miraba soportando las duras condiciones el campo de batalla, presto a defender a su se\u00f1or, Juan I de Castilla. Era un 14 de agosto de 1385, y sobre su montura contemplaba la extensi\u00f3n de ambos ej\u00e9rcitos, a un lado, los castellanos, y al otro, los soldados de Juan I de Portugal. Algo m\u00e1s de 30.000 soldados esperaban la terrible orden, que les impulsar\u00eda a dejar su vida por su Rey. <\/p><\/div>\n<div align=\"justify\">Seis de la tarde. El sol a\u00fan era fuerte y hac\u00eda brillar las armaduras, bajo las que se coc\u00edan los cuerpos de los soldados. El polvo que levantaban los miles de pies hac\u00eda irrespirable el ambiente, y el machacar de los metales hac\u00eda insoportable la espera; los animales, caballos y perros que acompa\u00f1aban a los m\u00e1s nobles tambi\u00e9n mostraban su desesperaci\u00f3n y nerviosismo por entrar en batalla. El cansancio por el calor y el movimiento de tropas se hac\u00eda notar, pero \u00e9sta era la oportunidad. Era la oportunidad de declarar propiedad del Rey de Castilla los territorios portugueses.<\/div>\n<div align=\"justify\">Los dos ej\u00e9rcitos esperan, frente a frente, el inicio de la batalla. Fuertes gritos oye Pedro Su\u00e1rez desde el flanco de la caballer\u00eda francesa que acompa\u00f1a a sus tropas. Se inicia la batalla.<br \/>Tras unos momentos de desconcierto, las bajas entre los caballeros son muy fuertes, debido a la lluvia de flechas portuguesas. Otros tantos son hechos prisioneros. En breve tocar\u00e1 a Pedro Su\u00e1rez y su grupo de caballeros y soldados avanzar, y as\u00ed lo hacen.<\/div>\n<div align=\"justify\">Mientras miles de hombres avanzan lentamente por la inclemente tierra portuguesa, Pedro vuelve mentalmente a su Toledo, con la vista fija en el ej\u00e9rcito portugu\u00e9s, pero con sus pensamientos puestos en el d\u00eda antes de salir para defender el honor de su Rey. Y recuerda con amargura c\u00f3mo su hija le declar\u00f3 su intenci\u00f3n de servir a Dios, en contra de la voluntad de su padre, y c\u00f3mo \u00e9ste se lo prohibi\u00f3, pues ya la ve\u00eda casada con un noble toledano que a buen seguro le ofrecer\u00eda m\u00e1s comodidades que la vida conventual. Y viendo que su hija no obedec\u00eda y que la hora de partir se acercaba, ya vestido para el viaje, volvi\u00f3 a buscar a su hija, y de nuevo la pregunta: <\/div>\n<div align=\"justify\">&#8211; Hija, \u00bfhas dejado la idea de entrar al convento?- No Padre, ruego me perdones, y que cedas ante mi voluntad, pues a Dios servir quiero.<br \/>Pedro Su\u00e1rez, enojado, y harto de la desobediencia de la hija, entr\u00f3 en c\u00f3lera, y quit\u00e1ndose el recio guantelete abofete\u00f3 a su hija y la hizo ver que ni muerto permitir\u00eda que su hija desobedeciera su voluntad. Y march\u00f3 hacia Aljubarrota, donde ahora se encontraba cabalgando hacia una suerte incierta.<\/div>\n<div align=\"justify\">Con \u00e9ste recuerdo en mente, y con no poco pesar, comienza a golpear con la espada y tras varios minutos repartiendo estocadas es derribado del caballo por un certero golpe de lanza de un soldado portugu\u00e9s y siente c\u00f3mo otro le cercena la mano derecha, con otro golpe de espada.<br \/>Sus \u00faltimos pensamientos, ya en el suelo y viendo c\u00f3mo se le escapa la vida, son para su Toledo, para su hija\u2026<\/div>\n<div align=\"justify\">Cae el Sol y los Castellanos se retiran apresuradamente del campo de batalla, derrotados. Miles de muertos yacen en el campo portugu\u00e9s por la ambici\u00f3n de dos reyes llamados Juan. Pedro Su\u00e1rez yace muerto, con su fiel perro al lado.<\/div>\n<div align=\"justify\">Varias semanas despu\u00e9s, en Toledo, la hija de Pedro ya profesaba como monja en el Convento de Santa Isabel. Una ma\u00f1ana, al escuchar unos lamentos en la puerta del Convento, abren la puerta y all\u00ed descubren una imagen terrible: un perro trae en la boca una mano ensangrentada. No pudi\u00e9ndolo evitar, el animal entra en el convento y deja la mano en el patio. La hija de Pedro, aterrorizada, observa c\u00f3mo en la mano est\u00e1 el anillo que perteneci\u00f3 a su difunto padre, y buscando al animal, descubre a uno de los m\u00e1s fieles perros que acompa\u00f1\u00f3 a su padre a la batalla en Portugal.<\/div>\n<div align=\"justify\">Su padre, a\u00fan muerto, hizo ver as\u00ed a su hija su disconformidad con la decisi\u00f3n de servir a Dios.<br \/>Pasado alg\u00fan tiempo, se recuperaron algunos cuerpos de la batalla, entre ellos el de Pedro Su\u00e1rez, y en el Convento de Santa Isabel fue enterrado, en un mausoleo situado en el coro del monasterio, y en \u00e9ste se pod\u00eda ver la figura del perro con el miembro entre los dientes, en forma de estatua, a los pies de su Se\u00f1or.<\/div>\n<div align=\"justify\">En recuerdo de esta leyenda, Toledo tiene hoy una calle denominada \u201cde la Mano\u201d.<br \/>Espero que os haya gustado!<\/div>\n<p align=\"justify\">Rebeca Caba\u00f1as Rizaldos<br \/>3\u00ba Lenguas Extranjeras<\/p>\n<p>Enlace recomendado:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.leyendasdetoledo.com\/\">http:\/\/www.leyendasdetoledo.com\/<\/a> <\/p>\n<p align=\"justify\">(por Juan Luis Alonso ex alumno de Magisterio).<\/p>\n<p align=\"justify\">Foto del art\u00edculo tomada de: <\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"http:\/\/www.toledo-turismo.com\/turismo\/contenido\/conociendo-la-ciudad\/donde-mirar\/monumentos\/conventos\/convento-santa-isabel.aspx\">http:\/\/www.toledo-turismo.com\/turismo\/contenido\/conociendo-la-ciudad\/donde-mirar\/monumentos\/conventos\/convento-santa-isabel.aspx<\/a> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quer\u00eda tener mi propia participaci\u00f3n en el peri\u00f3dico \u201cEl Recreo\u201d, y me parec\u00eda muy interesante hablar de una de las leyendas m\u00e1s atrayentes que existen en Toledo. 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