{"id":1550,"date":"2008-12-21T22:29:00","date_gmt":"2008-12-21T21:29:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/2008\/12\/21\/leyendas-toledanas\/"},"modified":"2022-10-14T08:09:04","modified_gmt":"2022-10-14T08:09:04","slug":"leyendas-toledanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/2008\/12\/21\/leyendas-toledanas\/","title":{"rendered":"Leyendas toledanas"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\"><strong>La fuente misteriosa<\/strong><\/p>\n<p>Toledo estaba desarmado, sin ej\u00e9rcito, sin poder resistirse a la invasi\u00f3n francesa que ocupaba sus calles, sus conventos, sus casas. Era el a\u00f1o 1809, comenzada ya la Guerra de la Independencia, y los envalentonados soldados franceses somet\u00edan a la poblaci\u00f3n toledana a injustificables humillaciones.<\/p>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">Tal conducta, impropia de un pueblo educado, motiv\u00f3 la antipat\u00eda entre los toledanos, a la vez que facilit\u00f3 que ciertos vecinos se organizaran en partidas guerrilleras para intentar, con sus h\u00e1biles escaramuzas, expulsar al invasor. El barrio de San Miguel fue el primero en organizar tretas contra los soldados imperiales, y como resultado de sus aventuras, compusieron coplillas como la que sigue:<\/div>\n<div align=\"justify\"><em>\u201cViva San Migel el Altocon su corona de Plata:vale m\u00e1s un miguele\u00f1oque todos los de la plaza\u2026\u201d<\/em><\/div>\n<div align=\"justify\">No muy lejos del Castillo de San Servando, en el Barrio de Santa B\u00e1rbara, frente a lo que ahora es la estaci\u00f3n del \u201cAVE\u201d, existe una preciosa fuente, a la que los toledanos denominan \u201cFuente de Cabrahigos\u201d. Hasta aqu\u00ed lleg\u00f3 cierta tarde de verano un \u201cdrag\u00f3n\u201d franc\u00e9s y una joven toledana, que gustaba de alternar con los ocupantes, ambos dispuestos a dar buena cuenta de una buena merienda, y tras esto, lo que surgiera.<\/div>\n<div align=\"justify\"><\/div>\n<div align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3162\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2008\/12\/Fuente-300x2251-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/div>\n<p>Al cabo de un rato, y tras finalizar la merienda, los dos j\u00f3venes se disponen a ocultarse tras las piedras y el dep\u00f3sito de agua de la fuente y en estas estaban cuando se levant\u00f3 un viento tormentoso que a su paso por las ramas de los cercanos \u00e1rboles, produjo sonidos misteriosos y poco tranquilizadores.<\/p>\n<p>Observando la fuente, el joven franc\u00e9s se percat\u00f3 de que ahora el agua sal\u00eda con m\u00e1s br\u00edo, y el viento se llevaba los chorros que salpicaban en todas las direcciones. Tras unos minutos, el sonido del vendaval les dej\u00f3 a ambos escuchar lo que parec\u00eda un susurro, sobrecogedor, que proven\u00eda de la fuente y que repet\u00eda aquello de\u2026 <em>\u201cVale m\u00e1s un miguele\u00f1oque todos los de la Plaza\u201d<\/em><\/p>\n<div align=\"justify\">El capit\u00e1n franc\u00e9s desenvain\u00f3 su espada de inmediato dispuesto a atacar a cualquier guerrillero oculto en la fuente, pero por m\u00e1s vueltas que dio a las piedras y se aproxim\u00f3 a los matorrales cercanos no hall\u00f3 a nadie, y pensando que era una mala jugada del viento o una broma pesada, salieron despavoridos del cobijo de la fuente con el rostro descolorido por el miedo, pues la copla segu\u00eda sonando en sus o\u00eddos\u2026<\/div>\n<div align=\"justify\">Ambos refirieron el suceso a sus amigos y compa\u00f1eros, los cuales, en otras noches de viento no dudaron en acercarse hasta la fuente para comprobar como por los ca\u00f1os met\u00e1licos se o\u00eda perfectamente aquella terrible copla.<\/div>\n<div align=\"justify\">Tan popular se hizo el hecho y por tanta gente escuchado que a partir de entonces a la fuente se la conoci\u00f3 como \u201cla fuente misteriosa\u201d, y narra la leyenda que aquella joven, asustada tras escuchar el terrible sonido de los versos, que entendi\u00f3 como una recriminaci\u00f3n por su relaci\u00f3n con el ocupante, termin\u00f3 por volverse loca.<\/div>\n<p><span style=\"font-size: 85%\">Foto: <\/span><a href=\"http:\/\/farm4.static.flickr.com\/3232\/2607561688_edc2920bb5.jpg\"><span style=\"font-size: 85%\">http:\/\/farm4.static.flickr.com\/3232\/2607561688_edc2920bb5.jpg<\/span><\/a> ___________________________________________________<\/p>\n<p><strong>La mujer del Arquitecto (Leyenda del Puente de San Mart\u00edn)<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3163\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2008\/12\/HPIM0629-300x2391-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"239\" \/><\/p>\n<div align=\"justify\"><\/div>\n<div align=\"justify\">El puente de San Mart\u00edn, que anta\u00f1o serv\u00eda de acceso a una de las puertas de entrada a la muralla toledana, fue levantado en el siglo XIII en sustituci\u00f3n de otro que hubo m\u00e1s abajo, cuyos restos son a\u00fan visibles y que fue destruido por una gran crecida del Tajo (se encuentra en el paraje conocido como La Cava, lugar de otra conocida leyenda toledana)<\/div>\n<div align=\"justify\"><\/div>\n<div align=\"justify\">La construcci\u00f3n, que tuvo que ser restaurada con frecuencia en siglos posteriores, est\u00e1 catalogada como un buen ejemplo de arquitectura militar de la \u00e9poca. Se llega a ella desde la zona conocida como \u00abla Coracha\u00bb, un t\u00e9rmino militar de la Edad Media procedente del \u00e1rabe (como tantas otros lugares de Toledo) con el que se denominaba el espol\u00f3n de muralla o cortina amurallada que, saliendo de la misma, por lo general de una zona avanzada part\u00eda en terreno en dos hasta llegar a un r\u00edo o precipicio de manera que imped\u00eda el sitio total de una ciudad y permitir a los sitiados llegar a una fuente de agua. Cuenta este puente con robustas torres, as\u00ed como airosos arcos que salvan el cauce. Sobre la clave central de uno de ellos, en un hueco tapado por la vegetaci\u00f3n que ha ido creciendo espont\u00e1neamente en los resquicios de las piedras, se encuentra una hornacina que guarda la talla de una mujer, protagonista de una hermosa leyenda.<\/div>\n<div align=\"justify\"><\/div>\n<div align=\"justify\">Hab\u00edan pasado m\u00e1s de treinta a\u00f1os desde que el puente quedara muy da\u00f1ado durante las contiendas entre Pedro el Cruel y Enrique de Trast\u00e1mara, cuando el arzobispo Tenorio decidi\u00f3 acometer una ambiciosa reforma de la obra y mand\u00f3 llamar al mejor arquitecto de la \u00e9poca, que al poco tiempo lleg\u00f3 a la ciudad y comenz\u00f3 su tarea con verdadera pasi\u00f3n.<\/div>\n<div align=\"justify\">El ah\u00ednco de los obreros y el apoyo de los toledanos, deseosos de ver concluida la edificaci\u00f3n, hizo que llegara el d\u00eda en que \u00e9sta tocaba a su fin. Pero la tarde anterior a la fecha en la que deb\u00edan quitarse los andamiajes que sujetaban la obra, el arquitecto se mostraba muy preocupado y, al llegar la noche, sali\u00f3 de su casa sin querer dar ninguna explicaci\u00f3n a pesar de las preguntas de su esposa.<\/div>\n<div align=\"justify\">Cuando regres\u00f3 estaba p\u00e1lido como un muerto y se encerr\u00f3 en su estudio llorando desconsoladoramente. Ante la insistencia de su mujer, por fin accedi\u00f3 a explicar que hab\u00eda cometido un grav\u00edsimo error de c\u00e1lculo, y que en el momento que se quitaran los andamios para inaugurar el puente, \u00e9ste se vendr\u00eda abajo con todos los que estuvieran sobre \u00e9l. Tampoco era capaz de acudir al arzobispo a contarle lo que hab\u00eda sucedido porque la noticia correr\u00eda por todo el reino y jam\u00e1s volver\u00eda a encontrar trabajo.<\/div>\n<div align=\"justify\"><\/div>\n<div align=\"justify\">Tras su confesi\u00f3n, continu\u00f3 llorando amargamente y la mujer estuvo un rato pensativa hasta que, con gran resoluci\u00f3n y viendo todo su futuro y el de su familia en entredicho, cogi\u00f3 una tea y sali\u00f3 de la casa. Era una noche tormentosa y, ocult\u00e1ndose de trecho en trecho, la esposa del arquitecto logr\u00f3 llegar al puente y, temblando de miedo, prendi\u00f3 la tea y la lanz\u00f3 sobre los maderajes que serv\u00edan como armaz\u00f3n. Al principio parec\u00eda que la lluvia iba a apagar el fuego, pero por fin \u00e9ste se extendi\u00f3 y la mujer volvi\u00f3 a su casa dejando a sus espaldas los andamios envueltos en llamas. Un rato despu\u00e9s, los toledanos pudieron escuchar un gran estruendo que al principio atribuyeron a la tormenta. Pero al d\u00eda siguiente vieron con gran desenga\u00f1o que todas las maderas se hab\u00edan quemado y el puente se hab\u00eda derrumbado sobre el r\u00edo. Naturalmente, pensaron que la culpa hab\u00eda sido de alg\u00fan rayo y, de inmediato, el arzobispo encomend\u00f3 al arquitecto que iniciar\u00e1n de nuevo las obras, que se concluyeron con c\u00e1lculos perfectos. Tras la inauguraci\u00f3n, la mujer del arquitecto, que no ten\u00eda la conciencia muy tranquila, pidi\u00f3 audiencia al arzobispo y le cont\u00f3 lo que hab\u00eda sucedido. El prelado, sorprendido por el valor y la nobleza que hab\u00eda<br \/>\ndemostrado intentando salvar a su esposo, no s\u00f3lo guard\u00f3 el secreto, sino que rindi\u00f3 su homenaje personal a la mujer mandando colocar la talla que a\u00fan permanece en el puente y que todos los visitantes pueden observar hoy en d\u00eda.<\/div>\n<p align=\"justify\">Grupo de prensa (Ed. F\u00edsica)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fuente misteriosa Toledo estaba desarmado, sin ej\u00e9rcito, sin poder resistirse a la invasi\u00f3n francesa que ocupaba sus calles, sus conventos, sus casas. 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