{"id":1367,"date":"2012-04-10T19:17:00","date_gmt":"2012-04-10T18:17:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/2012\/04\/10\/una-vida-de-esfuerzo-y-superacion\/"},"modified":"2012-04-10T19:17:00","modified_gmt":"2012-04-10T18:17:00","slug":"una-vida-de-esfuerzo-y-superacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/2012\/04\/10\/una-vida-de-esfuerzo-y-superacion\/","title":{"rendered":"UNA VIDA DE ESFUERZO Y SUPERACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<div align=\"center\" style=\"text-align: center\"><b><u><span lang=\"ES\"> <\/span><\/u><\/b><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">He tenido la ocasi\u00f3n de entrevistarme con Esther y Sinfo, padres de tres hijos: Esther, Asunci\u00f3n y Eloy. La historia que a continuaci\u00f3n se narra podr\u00eda definirse como un ejemplo de lucha. Se remonta a 1975 y es una visi\u00f3n de la sociedad de hace treinta y siete a\u00f1os hasta nuestros d\u00edas. Es una historia a caballo entre la antigua y reduccionista visi\u00f3n del discapacitado y la nueva apertura de oportunidades e igualdades con las que ahora cuentan (a sabiendas de que a\u00fan hay trabajo por hacer).<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">Cuando Esther dio a luz a su primog\u00e9nita en una cl\u00ednica privada de Plasencia nada le dijeron acerca de la salud de su hija. Fue en la revisi\u00f3n del mes, estando instalados en Asturias, cuando el pediatra, observando con atenci\u00f3n al beb\u00e9, cit\u00f3 a ambos progenitores para una segunda revisi\u00f3n pasada una semana. Llegado el d\u00eda se present\u00f3 Esther sola, sin Sinfo, pues pensaba que era otra revisi\u00f3n normal. Nada sospechaba de la noticia que le iban a dar. Su hija ten\u00eda S\u00edndrome de Down. De la boca de Esther surgi\u00f3 la siguiente pregunta: <i>\u00bfY eso qu\u00e9 &nbsp;es?<\/i> Se desconoc\u00eda mucho sobre dicha discapacidad, pues los que la padec\u00edan no frecuentaban las calles. El pediatra inform\u00f3 a Esther, muy a grandes rasgos, sobre las limitaciones que su hija iba a tener. Su desarrollo iba a ser m\u00e1s lento que el de cualquier otro ni\u00f1o. El pediatra les deriv\u00f3 a otro m\u00e9dico que andaba interesado en los ni\u00f1os con s\u00edndrome de Down, pues estaba haciendo un estudio sobre las causas de esta discapacidad. Cuando llevaron a Esther a dicho m\u00e9dico les hizo a todos unos an\u00e1lisis de sangre, que hubieron de ser enviados a Estados Unidos pues entonces en Espa\u00f1a no hab\u00eda laboratorios especializados en estos estudios. No ser\u00eda hasta que Esther estaba embarazada de su tercer hijo cuando recibir\u00edan noticias sobre los an\u00e1lisis.&nbsp;<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">Cuando Esther cumpli\u00f3 los tres a\u00f1os se trasladaron a Toledo, concretamente al barrio del Pol\u00edgono. All\u00ed, la asociaci\u00f3n de APANAS, que s\u00f3lo atend\u00eda a ni\u00f1os mayores con cualquier tipo de discapacidad, les puso en contacto con SERE, una asociaci\u00f3n que ofrec\u00eda ayuda psicol\u00f3gica y logopeda al discapacitado. Tambi\u00e9n se hac\u00edan reuniones para que los padres se desahogaran sobre la situaci\u00f3n en la que viv\u00edan. \u201cEntonces tener un hijo con discapacidad supon\u00eda enfrentarte a diario a miradas lastimeras, extra\u00f1adas o curiosas cada vez que paseabas con \u00e9l. Eso fue quiz\u00e1s lo peor de aquellos a\u00f1os de lucha\u201d \u00ad\u2013comenta Esther\u2013. Por eso muchos padres dejaban a sus hijos dentro de las casas y raras veces los sacaban. Llevaron a Esther a la Asociaci\u00f3n para que recibiera sus sesiones de logopedia. Fue por aquel entonces cuando recibieron una carta con relaci\u00f3n a los an\u00e1lisis que se hab\u00edan hecho para conocer las causas de la discapacidad. \u201cLo que me dec\u00edan en la carta es que hab\u00edan extraviado los resultados, y ten\u00edan que repetir las pruebas \u2013cuenta Esther\u2013. As\u00ed que tuvimos que viajar de nuevo hacia Asturias, yo en mitad del embarazo y con las carreteras de aquella \u00e9poca, para volver a&nbsp; hacernos los an\u00e1lisis\u201d. Al cabo de otro a\u00f1o supo que el S\u00edndrome de Down no se deb\u00eda a causas gen\u00e9ticas.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">El Colegio de la Milagrosa cedi\u00f3 un aula a la asociaci\u00f3n para que los ni\u00f1os estuvieran unas horas al d\u00eda. Esther, todas las ma\u00f1anas, cog\u00eda su autob\u00fas y llevaba a su hija. Entonces los autobuses pasaban cada m\u00e1s tiempo. El aula cedida estaba muy mal comunicada; hab\u00eda que subir unas escaleras, a sabiendas de que estaba pensada para discapacitados f\u00edsicos, ps\u00edquicos y motores. Esther esperaba sentada a que su hija terminase, teniendo que soportar en muchas ocasiones el intenso fr\u00edo de los pasillos del viejo Hospital de Tavera. Muchos padres decid\u00edan no llevar all\u00ed a sus ni\u00f1os porque les pillaba mal la zona. A Esther le supon\u00eda tener que dejar a su hijo peque\u00f1o con la vecina mientras acompa\u00f1aba a su primog\u00e9nita a favorecer su desarrollo personal. Muchos consejos recib\u00eda de la psic\u00f3loga que les animaba a que hicieran m\u00e1s aut\u00f3noma a la ni\u00f1a. Esther y Sinfo lo tuvieron muy claro. Quer\u00edan que Esther se valiera por s\u00ed sola. Sus hermanos le sirvieron de est\u00edmulo pues ella misma, al verles a ellos hacer las cosas, trataba de imitarlos. Atarse un zapato le llevaba quince minutos, pero ella no se cansaba, ni paraba hasta conseguir su objetivo. Sus padres ten\u00edan paciencia para con ella y esperaban a que terminara, lo que ayud\u00f3 a Esther a llevar a cabo sus peque\u00f1os pero grandes logros. \u201cCada paso que daba hacia delante, cada superaci\u00f3n, supon\u00eda un orgullo tremendo para nosotros y un aliciente que echaba por tierra la idea de que estos ni\u00f1os no eran capaces de nada\u2013constata Sinfo\u2013\u201d. No se debe olvidar que todo esto estaba teniendo lugar en medio de una sociedad en la que no se apostaba por la capacidad de superaci\u00f3n de dichos ni\u00f1os.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">Uno de los golpes que m\u00e1s doli\u00f3 al matrimonio fue experimentar tantas puertas que les fueron cerradas para con Esther. Quisieron llevarla a la guarder\u00eda, pero no la admitieron por su discapacidad. La escolarizaci\u00f3n la llev\u00f3 a cabo en el colegio p\u00fablico G\u00f3mez Manrique. Hab\u00edan habilitado un aula para discapacitados. Nada compart\u00edan con el resto de alumnado. Dicha aula se fue convirtiendo en el lugar al que llevaban a los ni\u00f1os que no alcanzaban los objetivos deseados, por lo que se juntaban discapacitados con ni\u00f1os considerados incompetentes. Casi al final de su estancia en la escuela empez\u00f3 a llevarse a cabo la integraci\u00f3n y Esther compart\u00eda actividades curriculares con alumnos de un aula ordinaria. Estuvo all\u00ed hasta los 16 a\u00f1os edad en la que finalizaba el periodo de escolarizaci\u00f3n para estos muchachos. La psic\u00f3loga que asist\u00eda al centro temporalmente aconsej\u00f3 a Esther y Sinfo llevar a la ni\u00f1a a FP. Les dijo que su hija estaba preparada para seguir su formaci\u00f3n, pues sab\u00eda leer y escribir y ten\u00eda un nivel muy aceptable. Ellos se informaron y acabaron llev\u00e1ndola al Instituto Juanelo Turriano del mismo barrio del Pol\u00edgono. All\u00ed asist\u00eda a clases pr\u00e1cticas de peluquer\u00eda. Fue la primera que pudo continuar su formaci\u00f3n; el resto de sus compa\u00f1eras\/os discapacitados estaban destinados a quedarse en sus casas. Sin embargo, gracias al esfuerzo de ocho padres, entre los que se encontraban Esther y Sinfo, no fue as\u00ed. Impulsados por el deseo de ofrecer m\u00e1s ayuda, actividades y consideraciones a sus hijos, estos padres promovieron el nacimiento de la Asociaci\u00f3n S\u00edndrome de Down de Toledo. Empezaron con dos empleadas, una logopeda y una psic\u00f3loga. Hoy d\u00eda casi una treintena de profesionales ofrecen all\u00ed sus servicios.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">La psic\u00f3loga dijo a Esther y a Sinfo que era conveniente que su hija fuera sola al Instituto para fomentar su propia autonom\u00eda. \u201cAceptamos algo recelosos \u2013cuenta Esther\u2013, pero sabiendo que era lo mejor. Las primeras semanas, sin que mi hija me viera, la segu\u00eda de lejos para observar el camino que tomaba\u201d. Mucha zozobra pasaba cuando su hija iba sin nadie que la acompa\u00f1ara, pero despu\u00e9s se ha alegrado mucho por lo que ha supuesto a nivel de seguridad para Esther.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">Cuando termin\u00f3 el m\u00f3dulo de peluquer\u00eda, Esther y Sinfo&nbsp; quisieron que se sacara el graduado escolar y la matricularon en la escuela de adultos del Pol\u00edgono. Era la \u00fanica discapacitada de la clase, pero la maestra, muy asombrada, siempre les repet\u00eda a los padres lo aplicada que era su<br \/>\n hija. Resaltaba que atend\u00eda y se esforzaba bastante m\u00e1s que muchos de sus compa\u00f1eros. Con raz\u00f3n hac\u00eda estos elogios la profesora, pues muchas horas de esfuerzo dedic\u00f3 Esther al estudio diario. Obtuvo el graduado tras cinco a\u00f1os. Sinfo y Esther, muy orgullosos, recordaban c\u00f3mo su hija recitaba al dedillo<i> <\/i>las ciudades y las capitales de Europa. Eso s\u00ed, las matem\u00e1ticas eran y siguen siendo su punto d\u00e9bil.&nbsp;<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">La Asociaci\u00f3n organizaba talleres en el agua. Esther acud\u00eda con su padre. Cuando terminaban sus ejercicios cada padre se met\u00eda en el vestuario con su hijo para ducharlo y vestirlo. Sinfo y Esther no quer\u00edan eso. Sab\u00edan que su hija pod\u00eda vestirse y asearse sola, por lo que, cuando todos los ni\u00f1os hab\u00edan terminado en los vestuarios, Sinfo permanec\u00eda una hora m\u00e1s all\u00ed, esperando a que su hija terminara lo que sab\u00eda hacer.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">Esther tambi\u00e9n trabajaba en los talleres de serigraf\u00eda de la Asociaci\u00f3n. Con la edad de veinticuatro a\u00f1os un psic\u00f3logo que trabajaba all\u00ed tuvo una excelente idea: se le ocurri\u00f3 proponer a la entonces Consejera de Bienestar Social integrar a algunos discapacitados en el \u00e1mbito laboral. Ella aprob\u00f3 la propuesta y dicho psic\u00f3logo fue encargado de seleccionar a dos chicas\/os para proponerles trabajar en la Cortes de Castilla la Mancha. Una de estas chicas fue Esther. Ya son doce a\u00f1os los que lleva trabajando all\u00ed y ella misma se define como una mujer que es un ejemplo de superaci\u00f3n. Est\u00e1 muy orgullosa de sus logros, y no es para menos. \u00c9stas y las anteriores generaciones nac\u00edan sin oportunidades de ning\u00fan tipo, no eran considerados en el \u00e1mbito social, deb\u00edan estar recluidos en sus casas, pero gracias al esfuerzo de muchos padres que han apostado por sus hijos; gracias a la apertura social, hoy es normal la inclusi\u00f3n. La lucha, el esfuerzo y el sacrificio tienen su recompensa final.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">Esther y Sinfo eval\u00faan as\u00ed lo vivido hasta ahora:&nbsp;<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">\u201cCuando nos dijeron la discapacidad que ten\u00eda nuestra hija nadie daba nada por ella, no pod\u00edamos imaginar que iba a ser capaz de hacer nada, cuanto menos de trabajar, eso era impensable. Pero a Esther la hemos exigido m\u00e1s que a sus hermanos. Ha tenido que dedicarle mucho m\u00e1s tiempo para aprender las peque\u00f1as cosas, pero cada peque\u00f1o logro le ha llevado a tener la confianza y la estima suficientes para enfrentar otros m\u00e1s grandes. La superaci\u00f3n empieza por lo peque\u00f1o. Las grandes batallas se ganan con peque\u00f1as conquistas. Somos conscientes de que en muchas cosas hemos sido pioneros y eso es porque hemos confiado en nuestra hija. Hoy, los ni\u00f1os\/as que acuden a la Asociaci\u00f3n son estimulados desde edades tempranas. Se nota much\u00edsimo la seguridad y la desenvoltura de las nuevas generaciones. El resultado de confiar en el otro se palpa en los logros obtenidos por la persona en la que se conf\u00eda, sea cual sea su situaci\u00f3n, respetando el ritmo de cada individuo. Y en eso estamos alegres porque, en medio de la tempestad, dimos los primeros pasos para conseguir lo que hoy es ya una realidad\u201d.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"clear: both;text-align: center\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2012\/04\/MariaJose-300x2261-1.jpg\" style=\"margin-left: 1em;margin-right: 1em\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" height=\"300\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/ricardofdez\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2012\/04\/MariaJose-300x2261-1-300x226.jpg\" width=\"400\" \/><\/a><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><span lang=\"ES\">Con este testimonio tan edificante soy consciente de que el cambio no surge en las grandes esferas, sino en los peque\u00f1os hogares y aulas. Muchos peque\u00f1os esfuerzos generan los grandes cambios. Se debe empezar por lo que tenemos cerca. Si educamos a nuestros hijos y alumnos en el amor, el respeto, la confianza, la seguridad y la constancia, sin duda estaremos poniendo los cimientos para que el d\u00eda de ma\u00f1ana sean hombres y mujeres seguros de s\u00ed mismos, trabajadores constantes y capaces de aceptar las limitaciones y diferencias propias y ajenas. <\/span><\/div>\n<div align=\"right\" style=\"text-align: right\"><span lang=\"ES\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/span><\/div>\n<div align=\"center\" style=\"text-align: center\"><\/div>\n<div align=\"center\" style=\"text-align: center\"><\/div>\n<div align=\"center\" style=\"text-align: center\"><b><span lang=\"ES\">En las Cortes de Castilla la Mancha, a la salida del trabajo de Esther.<\/span><\/b><\/div>\n<div align=\"right\" style=\"text-align: right\"><\/div>\n<div align=\"right\" style=\"text-align: right\"><a href=\"mailto:MJose.Aparicio@alu.uclm.es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b><span lang=\"ES\">Mar\u00eda Jos\u00e9 Aparicio \u00dabeda<\/span><\/b><\/a><\/div>\n<div align=\"right\" style=\"text-align: right\"><b><span lang=\"ES\">Primero de Educaci\u00f3n Infantil (Grupo A) <\/span><\/b><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He tenido la ocasi\u00f3n de entrevistarme con Esther y Sinfo, padres de tres hijos: Esther, Asunci\u00f3n y Eloy. 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