Director: Prof. Dr. D. Antonio Baylos Grau

Coordinadora: Profª. Drª. D.ª Laura Mora Cabello de Alba

Somos conscientes de la dificultad de establecer con precisión el concepto d Constitución global en un mundo en constante cambio en el que la noción de constitución se encuentra directamente ligada a la de Estado y soberanía estatal. En todo caso, el eje central en torno al cual se vertebra la idea de constitución es la del respeto a los derechos ciudadanos. Derechos que durante mucho tiempo se han desconectado de la situación material de las personas que trabajan y desarrollan su existencia en condiciones de subalternidad social. Sin embargo, a partir de la generalización de nuevos marcos constitucionales en donde se reconocían derechos laborales y sociales garantizados por el Estado –desde la emblemática Constitución de Querétaro, que tuvo continuidad en las constituciones sociales europeas previas al estallido de la Segunda Guerra Mundial y en España, de la guerra civil causada por el golpe de estado militar y fascista– la consideración teórica de los derechos sociales los situaba en una posición subordinada, como derechos “de segunda clase”. Por el contrario, la extensión del cartismo social tanto en el ámbito internacional como europeo, y la consiguiente justificación doctrinal de los derechos económicos, sociales y culturales, como derechos de la persona y no sólo como prestaciones erogadas por el poder público en función del programa político del partido en el gobierno, han permitido el estudio de los derechos individuales y colectivos derivados del trabajo como derechos fundamentales propios de una condición de ciudadanía social que es inseparable de la noción de democracia.

Es este el sentido que se reivindica a lo largo del presente Curso al fundamentar la noción de constitución global sobre la base del reconocimiento, esta vez no sólo supranacional, sino universal, de los derechos fundamentales derivados del trabajo. La globalización financiera y la constatación de un espacio y tiempo abierto a la libertad de empresa y de mercado en todo el planeta no han impedido, pese a las enormes tensiones en contrario, que también se produjera una globalización de los derechos. Por un lado se ha consolidado una suerte de soberanismo financiero que imprime un sentido derogatorio a un sistema jurídico de tutelas colectivas e individuales sobre el trabajo. Por otro, el sentido esencialmente nacional de los esquemas de regulación del trabajo se ha ido transformando y complejizando al descomponerse en una gradación de niveles o centros de imputación, desde el espacio internacional y regional europeo, hasta el ámbito global que recorren las empresas transnacionales y fenómenos de autonomía colectiva atípica, a través de los acuerdos marco globales. Este conjunto normativo  es la base de una constitución global del trabajo que acoge, desde diversos materiales y formas de producción del derecho, un conjunto ya muy corpulento de derechos que se relacionan asimismo con el concepto de la OIT acuñado en torno a la expresión trabajo decente.

Esta relación es especialmente sugerente ante el momento presente, en donde no sólo se viven todavía las secuelas de una crisis económica que ha golpeado severamente a los países desarrollados primero en Europa y luego en América Latina y que ha inducido políticas de ajuste y de recorte de estos derechos laborales, sino también se apuntan transformaciones importantes de la economía y de los nuevos modos técnicos de producción, que plantean importantes retos de regulación y de definición de la extensión e intensidad de la misma. La tradicional consideración nacional-estatal de la regulación laboral ha limitado la capacidad de comprensión y de respuesta a dichas políticas, especialmente ante la indeterminación constitucional en este nivel. Frente a los vaivenes del ciclo político, es indudable que se abre un nuevo horizonte de recomposición democrática tras décadas de orientación neoliberal. En la Unión Europea, cuya situación jurídica y política será objeto de atención preferente en el presente Curso, la crisis que se está padeciendo a raíz de la epidemia del COVID-19, requiere una atención formidable al espacio de la salud pública y las infraestructuras sanitarias ciertamente, pero asimismo al desarrollo de los derechos sociales de prestación y las garantías que les deben acompañar para resultar eficaces. Por eso es importante analizar el momento presente desde una perspectiva que mantiene la vigencia universal de los derechos laborales como derechos humanos, y describir las vías de desarrollo y de aplicación de este enfoque, resulta en el actual momento histórico que vivimos extremadamente importante.

A ello se dedica en 2021 el Curso de Postgrado OEU, que dedica sus sesiones al estudio de la estructura, dinámica y desarrollo de los derechos fundamentales laborales, sus contenidos posibles y los lazos que se tejen entre lo que se diseña como un orden constitucional global, un estadio civilizatorio que debe imponerse de forma general en todas las partes del planeta, y las formas de consolidar su vigencia aún en la regulación del trabajo en la crisis y ante las transformaciones que se están experimentando en las relaciones de producción y ante los efectos terribles que la pandemia del COVID 19 está dejando en el mundo.

 

 

 

El contenido temático, que se desarrollará en tres semanas y a cargo de especialistas en cada una de las materias, se sistematiza en cuatro grandes bloques que pretenden ofrecer la más completa visión de los derechos humanos de contenido laboral. Tanto la OIT con su Declaración de 1998 sobre Principios y Derechos Fundamentales en el trabajo, y la noción de trabajo decente a partir de 1999, como Naciones Unidas han conformado un amplio estatuto de universalidad a estos derechos laborales, que se refuerza asimismo en el plano regional europeo con la Carta Social europea y su desarrollo a través del Comité Europeo de Derechos Sociales, y la propia Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, que goza del valor de los tratados fundamentales de la UE. El debate que la OIT ha consolidado sobre el futuro del trabajo que queremos y el más limitado desarrollo   del Pilar Social Europeo, convergen en este propósito.

El esquema temático de curso es el siguiente:

  • Derechos fundamentales y Constitución global del trabajo. El reconocimiento de los derechos fundamentales de carácter universal y su elenco como elementos básicos de la Constitución global. La reconstrucción de los espacios de decisión en la globalización y la necesidad del respeto de los derechos fundamentales laborales. Soberanismo financiero y democracia como tensiones de la constitución global.
  • Los escenarios de los derechos fundamentales laborales: El constitucionalismo social del Estado-Nación y sus límites y desafíos. La integración regional y el espacio de los derechos fundamentales relativos al trabajo. El Pilar Social de la Unión Europeo. Los textos internacionales sobre derechos sociales, en especial las normas fundamentales de la OIT. La relación entre el debate del futuro del trabajo que queremos, el trabajo decente y el trabajo con derechos.

  • Los derechos en concreto: derechos específicos e inespecíficos. Libertad sindical, negociación colectiva, huelga, participación de los trabajadores en la empresa. La ciudadanía en la empresa en la era de las nuevas tecnologías de la información y comunicación: derecho a la vida y la integridad física; libertad ideológica y de conciencia; derecho al honor y a la intimidad; libertad de expresión y comunicación.

  • El derecho al trabajo en la crisis de la ocupación: estabilidad en el empleo, política de pleno empleo y libertad de empresa.

  • Proceso y derechos fundamentales del trabajador. Tutela judicial efectiva y garantía de indemnidad. Los procesos de tutela de la libertad sindical y otros derechos fundamentales del trabajador. Procedimientos de tutela internacional.

A las actividades presenciales desarrolladas en forma de conferencias o ponencias se suma la utilización de una plataforma virtual que permitirá al estudiante la participación e interrelación con el resto de integrantes del curso y naturalmente el acceso a un conjunto muy completo de materiales legales, jurisprudenciales, doctrinales y docentes oportunamente actualizados. En esta edición del Curso 2021, además, se realizarán algunos seminarios compartidos por la tarde, con participación de expertos latinoamericanos que permitan retroalimentar los conocimientos adquiridos con las experiencias de cada país, como forma de enriquecer el contenido del Curso.

El cuadro docente del postgrado se compone de profesores especialistas, entre los que se encuentran Antonio Baylos, Joaquín Aparicio, Amparo Merino, Laura Mora, Milena Bogoni, Francisco Trillo, Juana Serrano y Nunzia Castelli, todos ellos de la UCLM, Sebastián Martin (Universidad de Sevilla), Rafael Gomez Gordillo (Universidad Pablo de Olavide), Carmen Salcedo (Universidad de Valencia) junto a otros profesores de reconocido prestigio que desempeñan actualmente cargos políticos de importancia, como Joaquín Pérez Rey, Secretario de Estado de Empleo, Maravillas Espín, Directora General de Economía Social y Responsabilidad social empresarial, o han desempeñado funciones institucionales de relevancia constitucional como Maria Emilia Casas Baamonde (catedrática de Derecho del trabajo  de la Universidad Complutense de Madrid y Presidenta Emérita del Tribunal Constitucional español) y Fernando Valdés Dal-Re, (Catedrático de Derecho del trabajo en la UCM  y magistrado del Tribunal Constitucional) .