{"id":821,"date":"2010-12-15T20:54:12","date_gmt":"2010-12-15T19:54:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/?p=821"},"modified":"2025-06-22T15:21:45","modified_gmt":"2025-06-22T15:21:45","slug":"tratado-de-teologia-2005","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/2010\/12\/15\/tratado-de-teologia-2005\/","title":{"rendered":"Tratado de ateolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Comentario al libro de Michel Onfray<\/p>\n<p>Un libro militante, que pretende luchar contra el dominio de las religiones en el espacio p\u00fablico, no s\u00f3lo para alcanzar una sociedad laica basada en la separaci\u00f3n del ordenamiento social y el religioso, sino para erradicar la ideolog\u00eda religiosa infiltrada en la cultura contempor\u00e1nea y en los modelos de comprensi\u00f3n de la realidad y la convivencia.<\/p>\n<p>En la primera parte explica lo dif\u00edcil que resulta a\u00fan socialmente ser ateo, el estigma que sigue pesando sobre quienes se consideran ateos, la identificaci\u00f3n de ate\u00edsmo e inmoralidad.<\/p>\n<p>Reconoce su deuda con Bataille, que concibi\u00f3 el proyecto de una\u00a0<em>Suma ateol\u00f3gica<\/em>\u00a0(1950). Hace una breve historia del ate\u00edsmo, reivindicando la herencia de la Ilustraci\u00f3n, pero proponiendo recuperar a autores menos conocidos y m\u00e1s radicales, como el bar\u00f3n Holbach, en contraste con otros autores ilustrados que m\u00e1s bien habr\u00edan propuesto un laicismo de\u00edsta. Se detiene inevitablemente en Nietzsche, pero expone a continuaci\u00f3n un cierto fracaso del proyecto m\u00e1s radical de Nietzche en su superaci\u00f3n del nihilismo y la pervivencia del cristianismo en las sociedades occidentales, incluso en las formas de un ate\u00edsmo cristiano. Onfray se decanta por luchar contra esos restos de ideolog\u00eda cristiana en el ate\u00edsmo contempor\u00e1neo. Y aqu\u00ed es donde se introduce una de las denuncias m\u00e1s certeras del libro: la persistencia de una concepci\u00f3n del cuerpo escindido y jer\u00e1rquicamente constituido por una parte mental (o espiritual), que se prioriza, y otra org\u00e1nica (o carnal), que se desprecia como baja, grosera o pecaminosa.<\/p>\n<p>El objetivo de la ateolog\u00eda, como el autor explicita al final de esta primera parte, es crear las condiciones para proyectar una pol\u00edtica m\u00e1s fascinada con la pulsi\u00f3n de vida que con la pulsi\u00f3n de muerte y afirmar una intersubjetividad no dominada por la mirada divina. Para ello se propone hacer una cr\u00edtica en tres niveles: 1) desconstruir los tres monote\u00edsmos y mostrar su base com\u00fan, el odio a la vida; 2) desmitificar el cristianismo (el judeocristianismo y tambi\u00e9n el Islam); 3) criticar la teocracia o los reg\u00edmenes pol\u00edticos basados en las religiones.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo sobre el monote\u00edsmo insiste en la descripci\u00f3n del pensamiento religioso como aliado de la muerte, explica c\u00f3mo la religi\u00f3n construye su discurso desde el miedo a la muerte que, parad\u00f3jicamente, desarrolla como un miedo a la vida y como una prohibici\u00f3n de la vida, que se manifiesta en dos grandes odios: el odio a la inteligencia y el odio a la corporalidad. Una de las aportaciones m\u00e1s interesantes de Onfray es la identificaci\u00f3n de ese odio a la sexualidad y el placer, que en las religiones monote\u00edstas se traslada a un odio a las mujeres como enemigas de la bondad masculina. La negaci\u00f3n del cuerpo se hace en beneficio de una idea de pureza. La negaci\u00f3n de la inteligencia se hace en beneficio del control del saber por parte de las jerarqu\u00edas religiosas (de ah\u00ed la memorizaci\u00f3n, la repetici\u00f3n, etc.). Y a la realidad cognoscible y practicable se oponen realidades imaginadas, que tienen consecuencias nefastas para la vida. Onfray concreta algunas de ellas: la conversi\u00f3n de la mujer en \u00e1ngel, la negaci\u00f3n del placer sexual mediante la mutilaci\u00f3n, la promesa de vidas futuras mediante la negaci\u00f3n de la presente.<\/p>\n<p>La tercera parte es una cr\u00edtica hist\u00f3rica del cristianismo: de su origen, su desarrollo y de su Iglesia. Tras observar algunas imprecisiones y contradicciones del Evangelio, la cr\u00edtica m\u00e1s fuerte de Onfray se produce al calificar este libro como \u201cperformativo\u201d: \u201cPara decirlo en t\u00e9rminos de Austin: la enunciaci\u00f3n crea la verdad. Los relatos de los Testamentos no se ocupan en absoluto de la verdad, lo veros\u00edmil o lo verdadero. Revelan, m\u00e1s bien, el poder del lenguaje, el cual, al afirmar, crea lo que enuncia.\u201d (137) Pero la cr\u00edtica m\u00e1s virulenta de Onfray se dirige contra Pablo de Tarso, \u201cel hist\u00e9rico\u201d, a quien describe como un personaje acomplejado, bajo, calvo, barbudo, afectado por una enfermedad, que desarrolla un odio a s\u00ed mismo que se traduce en un odio al mundo. Ese odio al mundo se concreta en un odio a la carne y al cuerpo, en un elogio de la mortificaci\u00f3n y la esclavitud y en un odio a la inteligencia. Pablo crea el catolicismo que con el tiempo dar\u00eda lugar a lo que Onfray califica como el primer estado totalitario de la historia tras la adopci\u00f3n del cristianismo por Cosntantino como religi\u00f3n oficial. A continuaci\u00f3n da una serie de datos de las atrocidades perpetradas por el poder real cristiano a lo largo de la historia.<\/p>\n<p>En la cuarta parte habla del poder real, de lo que llama teocracias. Comienza con una nueva cr\u00edtica del Libro y en las utilizaciones perversas que se han hecho de \u00e9l, incluida la que hizo Hitler. Critica la pulsi\u00f3n de muerte presente en la Biblia y en el Cor\u00e1n, la justificaci\u00f3n que ambos hacen de las guerras. Denuncia el apoyo a guerras reales, la complicidad del cristianismo con el nazismo, o el apoyo del cristianismo a los genocidios cometidos durante las colonizaciones y los atentados a los derechos humanos que justificaron.<\/p>\n<p>Finalmente, hace una cr\u00edtica del islamismo, insistiendo en su dimensi\u00f3n m\u00e1s sangrienta. Sostiene la imposibilidad de entender los preceptos isl\u00e1micos al margen del contexto social y geogr\u00e1fico en que surgieron y acaba calificando esta religi\u00f3n como \u201carcaica\u201d. Y concluye con la propuesta de un laicismo poscristiano, en defensa de los valores de la Ilustraci\u00f3n, y en defensa de una convivencia liberada del sustrato ideol\u00f3gico religioso.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s v\u00e1lido de este\u00a0<em>Tratado<\/em>\u00a0es aquello que propone en positivo: su defensa de una pol\u00edtica de la vida y la liberaci\u00f3n del ojo que vigila, representado en las iglesias y en los poderes reales que se apropian de la verdad trascendente. Son divertidos los ataques furibundos que realiza, especialmente su ataque a Pablo de Tarso, fundador del catolicismo, que puede tener o no un rigor hist\u00f3rico pero que indudablemente corresponde a una psicolog\u00eda muy extendida en el \u00e1mbito de la Iglesia cat\u00f3lica. Y tambi\u00e9n es importante recordar la complicidad de las religiones con reg\u00edmenes totalitarios y su silencio ante m\u00faltiples casos de genocidio. M\u00e1s all\u00e1 de la precisi\u00f3n hist\u00f3rica, est\u00e1n apuntando a una verdad: las religiones no son una garant\u00eda de moralidad, de mantenimiento de valores. Uno de los grandes miedos de muchos ciudadanos el miedo al nihilismo. Con el argumento de que la educaci\u00f3n religiosa sigue siendo la \u00fanica garant\u00eda de mantener una base \u00e9tica, padres no creyentes siguen enviando a sus hijos a clases de religi\u00f3n y aceptan las liturgias que consagran los cambios sociales: bautismo, matrimonio, funeral. Pero lo cierto es que el juda\u00edsmo, el islamismo y el cristianismo, y especialmente \u00e9sta \u00faltima, que es la religi\u00f3n que m\u00e1s poder real ha tenido, han sido c\u00f3mplices de los mayores cr\u00edmenes contra la humanidad. \u00bfQu\u00e9 garant\u00edas hay de que una Iglesia con esa historia pueda ofrecer una \u00e9tica m\u00e1s positiva para la humanidad que la \u00e9tica que pueda proponer los ateos? El miedo al nihilismo, a la vida sin valores, es un miedo hist\u00f3ricamente injustificado.<\/p>\n<p>Pero Onfray va m\u00e1s all\u00e1: no admite la posibilidad de un cristianismo laico, ni siquiera de un laicismo que conserve algunos principios \u00e9ticos del cristianismo. Y \u00e9sta puede ser una de las propuestas m\u00e1s problem\u00e1ticas. Es cierto que deben ser criticados y denunciados los idealismos subyacentes que siglos y siglos de dominaci\u00f3n cristiana han infiltrado en el ordenamiento p\u00fablico, y especialmente, como Onfray observa muy acertadamente, en relaci\u00f3n con la corporalidad, la sexualidad, la relaci\u00f3n entre el placer y el trabajo. Pero no podemos olvidar que el cristianismo sin Iglesia es una de las religiones m\u00e1s avanzadas en la liberaci\u00f3n de los hombres respecto a la dominaci\u00f3n de Dios. Y que estando de acuerdo en liquidar el cristianismo y la trascendencia, resultar\u00eda empobrecedor prescindir de la herencia de quienes, siendo cristianos, musulmanes o budistas, han pensado la convivencia no en di\u00e1logo con Dios, sino en di\u00e1logo con los hombres y han volcado su pr\u00e1ctica al enriquecimiento de la intersubjetividad. Todas las pr\u00e1cticas humanas y todas las tradiciones contienen valores o herencias positivas que hay que identificar tanto como denunciar las negativas. El desprecio general de una religi\u00f3n y los calificativos monol\u00edticos (\u201chist\u00e9rico\u201d, \u201carcaica\u201d) pueden ser una t\u00e1ctica necesaria en determinados contextos, pero no una buena estrategia para la aceptaci\u00f3n real del ate\u00edsmo poscristiano en el espacio p\u00fablico contempor\u00e1neo.\u00a0No se trata de ser condescendientes con el poder real ni con la infiltraci\u00f3n ideol\u00f3gica, pero s\u00ed efectivos en la b\u00fasqueda de aliados en el pensamiento y en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>No obstante, este libro deber\u00eda ser de distribuci\u00f3n gratuita entre los j\u00f3venes y adolescentes, y estar disponible en las mesillas de los hoteles, junto a las Biblias, Coranes y Evangelios.<\/p>\n<p>Londres 2010<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" rel=\"license\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/i.creativecommons.org\/l\/by-nc-nd\/3.0\/88x31.png\" alt=\"Licencia de Creative Commons\" \/><\/a><br \/>\n<span style=\"font-size: smaller\">Este texto est\u00e1 bajo una <\/span><a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" rel=\"license\"><span style=\"font-size: smaller\">licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Espa\u00f1a<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario al libro de Michel Onfray Un libro militante, que pretende luchar contra el dominio de las religiones en el espacio p\u00fablico, no s\u00f3lo para alcanzar una sociedad laica basada en la separaci\u00f3n del ordenamiento social y el religioso, sino para erradicar la ideolog\u00eda religiosa infiltrada en la cultura contempor\u00e1nea y en los modelos de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":285,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[164],"tags":[67,112],"class_list":["post-821","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resena","tag-laicismo","tag-violencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/821","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/285"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=821"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/821\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2972,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/821\/revisions\/2972"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=821"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=821"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=821"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}