{"id":808,"date":"2004-11-15T20:21:36","date_gmt":"2004-11-15T19:21:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/?p=808"},"modified":"2025-07-05T06:44:49","modified_gmt":"2025-07-05T06:44:49","slug":"ararat-2002","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/2004\/11\/15\/ararat-2002\/","title":{"rendered":"Ararat, de Atom Egoyan"},"content":{"rendered":"<div class=\"personalpage-subtitulo\">\n<p>Comentario a la pel\u00edcula de Atom Egoyan (2002)<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"personalpage-constructor\">\n<div id=\"constructor-item-0\" class=\"personalpage-constructor-item\">\n<p>\u00a0La pel\u00edcula muestra, entre otras cosas, el proceso de rodaje de otra pel\u00edcula que trata sobre un genocidio olvidado, el genocidio de los armenios turcos a manos de sus compatriotas \u00e1rabes durante la primera guerra mundial (1915), una matanza sistem\u00e1tica de un mill\u00f3n de personas que borr\u00f3 del mapa de Turqu\u00eda a los armenios residentes en ese pa\u00eds. Recuperando procedimientos postbrechtianos, Egoyan recurre al cine dentro del cine para evitar la espectacularizaci\u00f3n del sufrimiento, aunque la distancia respecto a lo \u00fanico real en la pel\u00edcula, el genocidio hist\u00f3rico, obliga al director a plantear una estructura m\u00e1s compleja, en la que se cruzan diversas l\u00edneas argumentales y diversas experiencias vitales. Una compleja trama de relaciones personales marcadas por la memoria se posa sobre el objeto mismo de la pel\u00edcula, relaciones construidas a partir de tres n\u00facleos: el cineasta Saroyan, que rueda la pel\u00edcula sobre el genocidio, el aduanero David, que interroga al joven Raffi a su regreso de Armenia portando tres latas cerradas que presumiblemente contendr\u00edan droga, y la familia de Ani, la historiadora del arte experta en la obra de Arshile Gorky, madre de Raffi y madrastra de la amante de \u00e9ste. Las relaciones entre estos personajes, que se cruzan de diversos modos a lo largo de la pel\u00edcula, permiten la constante interpenetraci\u00f3n de lo privado y lo p\u00fablico, de la memoria y la historia. La historiadora turco-armenia escribe un libro sobre el suicidio de su compatriota Gorky; al hacerlo, escribe tambi\u00e9n en parte sobre la muerte de su primer marido, padre de Raffi, muerto en el intento de asesinar a un diplom\u00e1tico turco. La hijastra, Celia, pertenece a otro mundo, y a veces habla franc\u00e9s con su madrastra, a quien le reprocha el haber inducido el suicidio de su padre tras comunicarle que lo abandonar\u00eda por un nuevo amante. La relaci\u00f3n tormentosa entre madre, hijo e hijastra atraviesa toda la pel\u00edcula, estableciendo un paralelismo constante con la figura de Gorky. El segundo eje de personajes lo compone la familia del aduanero, incapaz de adaptarse a la nueva realidad familiar: su hijo, tras asumir su homosexualidad, se ha separado y convive con un actor de origen turco, musulm\u00e1n, cuya presencia interfiere la relaci\u00f3n del aduanero con su nieto. El tercer eje es el de Saroyan y su guionista, los autores de la pel\u00edcula sobre el genocidio armenio, que deciden contratar como asesora a la historiadora del arte.<\/p>\n<p>El punto de arranque lo constituye el retrato que Gorky hizo de su madre a partir de una fotograf\u00eda en la que se les ve a ambos posando frente a la c\u00e1mara en 1915.\u00a0 El director y el guionista de la pel\u00edcula deciden introducir al personaje de Gorky en ella, para lo cual contratan a Ani como asesora. Es una licencia po\u00e9tica m\u00e1s, como tantas otras que se admiten en el cine de ficci\u00f3n. Pero Egoyan descubre la licencia y de esa manera se puede permitir no s\u00f3lo introducir a Gorky en la pel\u00edcula de Saroyan sino convertir el cuadro en motivo recurrente de la misma. Ese cuadro, inspirado en un relieve de una peque\u00f1a iglesia armenia que representa una maternidad, es el lugar de encuentro de todos los personajes: Gorky, testigo directo del genocidio; Raffi y Ani, que se identifican con esa representaci\u00f3n; Celia y el padre suicidado; el aduanero y su hijo (y su nieto); el propio Saroyan y la memoria de su pueblo. Los personajes se encuentran y desencuentran, se confrontan con sus memorias y sus fantasmas en tres niveles narrativos: el interrogatorio del aduanero al joven, cuando \u00e9ste vuelve de Turqu\u00eda con varios v\u00eddeos digitales con im\u00e1genes de la zona arrasada y tres latas de pel\u00edcula precintadas; el proceso de rodaje de la pel\u00edcula y los sucesos que ocurren alrededor de la misma; las escenas de la pel\u00edcula: el asedio al barrio armenio de Van, los intentos de Usher por salvar a la poblaci\u00f3n armenia en torno a la misi\u00f3n estadounidense, la deportaci\u00f3n masiva y los asesinatos en masa.<\/p>\n<p>La virtud de esta opci\u00f3n de cine dentro del cine es que evita el sentimentalismo que afecta a la representaci\u00f3n de la masacre e invita al espectador a buscar m\u00e1s documentaci\u00f3n sobre un hecho hist\u00f3rico olvidado y a pensar sobre las consecuencias del genocidio en las relaciones cotidianas que se establecen entre personas en teor\u00eda muy alejadas del mismo. Adem\u00e1s de las situaciones de conflicto derivadas de la compleja relaci\u00f3n familiar, una de las m\u00e1s intensas se produce cuando se encuentran el actor de origen turco que representa al militar responsable de la masacre de Van y Raffi, que no puede dejar de mirar al actor con odio ni perdonarle su incredulidad respecto al genocidio. De la pel\u00edcula interior, en cambio, s\u00f3lo se ven fragmentos, durante las secuencias que representan su estreno. La mirada de Saroyan en ese momento es tan importante como las im\u00e1genes de la pel\u00edcula.<\/p>\n<p>Lo importante de la pel\u00edcula de Egoyan es que invierte el sentido de la mirada. La multiplicaci\u00f3n de planos de realidad, la reflexividad y el barroquismo, que en el teatro y el cine de los ochenta hab\u00edan servido para poner de relieve la imposibilidad de la representaci\u00f3n de la realidad, aqu\u00ed son puestas al servicio de un redescubrimiento de la realidad olvidada. La eficacia de ese redescubrimiento puede medirse por las reacciones que la pel\u00edcula provoc\u00f3 en Turqu\u00eda: m\u00e1s all\u00e1 de la compleja trama de ficci\u00f3n, los espectadores vieron aquello que durante tantos a\u00f1os se hab\u00eda tratado de silenciar. Lo mismo cabe decir respecto a la interrelaci\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado: lejos de convertir lo hist\u00f3rico en paisaje de una relaci\u00f3n privada (esquema habitual no s\u00f3lo en producciones posmodernas, sino tambi\u00e9n en muchas producciones comerciales), el cuidadoso seguimiento de las relaciones entre los personajes permite, mediante una especie de \u00f3smosis entre los diversos planos narrativos y temporales, introducir densidad humana en una historia de la que s\u00f3lo quedan huellas, documentos y memorias.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 A. S\u00e1nchez<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a la pel\u00edcula de Atom Egoyan (2002) \u00a0La pel\u00edcula muestra, entre otras cosas, el proceso de rodaje de otra pel\u00edcula que trata sobre un genocidio olvidado, el genocidio de los armenios turcos a manos de sus compatriotas \u00e1rabes durante la primera guerra mundial (1915), una matanza sistem\u00e1tica de un mill\u00f3n de personas que borr\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":285,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[164],"tags":[65,75,110],"class_list":["post-808","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resena","tag-juego","tag-memoria","tag-verdad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/285"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=808"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4216,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/808\/revisions\/4216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}