{"id":798,"date":"2005-12-15T20:13:16","date_gmt":"2005-12-15T19:13:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/?p=798"},"modified":"2025-06-22T17:35:45","modified_gmt":"2025-06-22T17:35:45","slug":"madeinusa-2005","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/2005\/12\/15\/madeinusa-2005\/","title":{"rendered":"Madeinusa, de Claudia Llosa"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de la pel\u00edcula de Claudia Llosa<\/p>\n<p>Un relato escondido en la profundidad de los Andes, un relato de oscuridad y de liberaci\u00f3n. Llosa filma en planos cortos, incluso en planos detalle, una historia en la que, sin embargo, la narraci\u00f3n mantiene una distancia insalvable hacia los protagonistas; la narradora se condena a s\u00ed misma para liberar simb\u00f3licamente al final a la ingenua pero no inocente Madeinusa. Es una chica ind\u00edgena, que vive con su padre y su hermana en un peque\u00f1o pueblo de los Andes; su madre abandon\u00f3 la familia hace tiempo y de ella s\u00f3lo queda el recuerdo y los aretes.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula comienza con una acci\u00f3n cotidiana de la chica, que debe rodear la casa con matarratas para evitar su agresi\u00f3n. Al d\u00eda siguiente comenzar\u00e1 Tiempo Santo, los dos d\u00edas que conmemoran el tiempo entre la muerte y la resurrecci\u00f3n de Cristo: Dios est\u00e1 muerto, no puedo vigilar a los humanos y por esa raz\u00f3n los pecados no existen en ese tiempo. Es en ese momento cuando llega por casualidad un joven de Lima, que no puede continuar su camino hacia el lugar al que se dirig\u00eda porque el cami\u00f3n de El Mudo, en el que viajaba, sigue en direcci\u00f3n distinta y durante esos dos d\u00edas nadie trabaja y tampoco viaja. El alcalde, padre de Madeinusa, lo recibe primero y a continuaci\u00f3n lo encierra para evitar que asista a sus ancestrales fiestas. Gran parte de la pel\u00edcula consiste precisamente en mostrar los distintos momentos de la fiesta: la elecci\u00f3n de la virgen entre las j\u00f3venes del pueblo (Madeinusa), el reloj manual en el centro de la plaza, la celebraci\u00f3n de la muerte de Dios, los bailes, las borracheras, las procesiones, los ritos (el corte de corbatas), los excesos, las injusticias, los fuegos artificiales, las m\u00e1scaras\u2026<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-801\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-content\/uploads\/sites\/195\/2018\/01\/madeinusa21-300x168.jpg\" alt=\"\" width=\"434\" height=\"243\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-content\/uploads\/sites\/195\/2018\/01\/madeinusa21-300x168.jpg 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-content\/uploads\/sites\/195\/2018\/01\/madeinusa21.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 434px) 100vw, 434px\" \/><\/p>\n<p>Como Dios no ve, Madeinusa decide seducir al lime\u00f1o y as\u00ed convencerle de que la lleve con ella. \u00c9l cede a la tentaci\u00f3n de la joven virgen dolorosa. Pero despu\u00e9s se niega a llevarla. La historia entre Madeinusa y el gringo no es una historia de amor. La misma noche, el padre se acuesta con las dos hijas. El lime\u00f1o no interviene: contempla a Madeinusa con distancia, con desprecio, incluso con repulsi\u00f3n. Y ella no tiene tampoco ning\u00fan inter\u00e9s afectivo. S\u00f3lo quiere seguir el camino de su madre y liberarse de la opresi\u00f3n del pueblo y de la familia.<\/p>\n<p>El padre y la hermana tratan de evitar la fuga de Madeinusa. La hermana le ata el calz\u00f3n, le corta la trenza; el padre la encierra en la buhardilla donde duermen todos los regalos del pueblo a la virgen\u2026 Pero ella consigue escapar, y el lime\u00f1o acepta llevarla consigo. Cuando el final se anuncia feliz, ella se acuerda de sus aretes. Vuelve a buscarlos, pero el padre, en un arrebato de melancol\u00eda, los ha destrozado con los dientes, borracho, antes de caer dormido. Ella se venga: envenena el caldo de gallina con matarratas y se lo da a beber al padre. Ya ha acabado Tiempo Santo. Madeinusa es pecadora. Pero no parece importarle. Cuando el lime\u00f1o llega a la casa, se encuentra al padre agonizante. Tampoco esta vez interviene. Madeinusa trata de acercarse a \u00e9l; \u00e9l la rechaza. Es la hermana la que acusa directamente al gringo de haber matado a su padre. Madeinusa se une a la acusaci\u00f3n. Lo \u00faltimo que se ve es el cami\u00f3n de El mudo, el mismo que trajo al gringo al pueblo. Esta vez lleva como pasajera a Madeinusa, que peina el cabello largo de su mu\u00f1eca. Ella dice que va a Lima, sonr\u00ede. El mundo comienza su historia.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 A. S\u00e1nchez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" rel=\"license\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/i.creativecommons.org\/l\/by-nc-nd\/3.0\/88x31.png\" alt=\"Licencia de Creative Commons\" \/><\/a><br \/>\n<span style=\"font-size: smaller\">Este texto est\u00e1 bajo una <\/span><a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" rel=\"license\"><span style=\"font-size: smaller\">licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Espa\u00f1a<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de la pel\u00edcula de Claudia Llosa Un relato escondido en la profundidad de los Andes, un relato de oscuridad y de liberaci\u00f3n. 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