{"id":774,"date":"2007-07-15T19:42:06","date_gmt":"2007-07-15T18:42:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/?p=774"},"modified":"2026-02-07T18:23:18","modified_gmt":"2026-02-07T18:23:18","slug":"perro-muerto-en-tintoreria-los-fuertes-2007","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/2007\/07\/15\/perro-muerto-en-tintoreria-los-fuertes-2007\/","title":{"rendered":"Perro muerto en tintorer\u00eda. Los fuertes"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Perro muerto en tintorer\u00eda: los fuertes<\/h3>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"968\" height=\"768\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-content\/uploads\/sites\/195\/2018\/01\/Liddell.-2007.-Perro-muerto-en-tintoreria.1.-Foto-Alberto-Nevado.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-775\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-content\/uploads\/sites\/195\/2018\/01\/Liddell.-2007.-Perro-muerto-en-tintoreria.1.-Foto-Alberto-Nevado.jpg 968w, https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-content\/uploads\/sites\/195\/2018\/01\/Liddell.-2007.-Perro-muerto-en-tintoreria.1.-Foto-Alberto-Nevado-300x238.jpg 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-content\/uploads\/sites\/195\/2018\/01\/Liddell.-2007.-Perro-muerto-en-tintoreria.1.-Foto-Alberto-Nevado-768x609.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 968px) 100vw, 968px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo una autora que se declara abiertamente contra el sistema y contra su sostenibilidad es capaz de producir una obra de teatro en su interior, sin por ello abandonar su cr\u00edtica al mismo y a quienes en \u00e9l conf\u00edan, y sin embargo conseguir en esta producci\u00f3n su m\u00e1xima realizaci\u00f3n po\u00e9tica y esc\u00e9nica hasta la fecha? \u00bfUna perversi\u00f3n del sistema? \u00bfO una perversi\u00f3n m\u00e1s bien de la producci\u00f3n art\u00edstica misma?<\/p>\n\n\n\n<p>Ang\u00e9lica convierte el teatro nacional en una tintorer\u00eda: es el lugar donde los marginados lavan la ropa de las putas que sirven a los poderosos. Los actores ocupan la misma posici\u00f3n social que las putas: son consentidos porque son despreciados, son objetos para el placer sin que su entrega les de derecho a ciudadan\u00eda y mucho menos a la propiedad, sobre la que se sostiene el sistema. Los cuerpos de las putas son cuerpos de alquiler, \u00bfa qui\u00e9n pertenecen? \u00bfA qui\u00e9n pertenecen los cuerpos de los actores? Por s\u00ed mismos carecen de valor: s\u00f3lo lo adquieren en confrontaci\u00f3n con el p\u00fablico, con la mirada que representa el poder. Pero esa mirada nunca les otorgar\u00e1 el derecho a una existencia aut\u00f3noma.<\/p>\n\n\n\n<p>El actor es un cuerpo expuesto. Puede decir lo que quiera durante esa exposici\u00f3n, porque, aunque se dirija a sus espectadores, les eche en cara su hipocres\u00eda, su falsedad, su pecado, \u00e9stos permanecen protegidos en la oscuridad. Ang\u00e9lica juega con ello, y no concede al espectador el derecho de r\u00e9plica, no ilumina la sala cuando acusa a los espectadores, no les da posibilidad de respirar, intenta apoderarse simb\u00f3licamente del p\u00fablico, lo consigue ef\u00edmeramente, durante las tres horas que dura el espect\u00e1culo, y despu\u00e9s los abandona a su suerte. El espectador quisiera tener la fortaleza de ese actor \u2013 directora que se identifica a s\u00ed mismo con un perro y que es capaz de desafiar a ciento veinte personas, de desafiar al teatro nacional, de desafiar a Europa y cargar todo el dolor que el desaf\u00edo provoca en un cuerpo fr\u00e1gil, en un cuerpo castigado por la experiencia de tanta muerte ignorada, de tantos cad\u00e1veres que s\u00f3lo ella identifica como cuerpos id\u00e9nticos al suyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los actores exponen sus cuerpos transformados en esculturas precarias, permanentemente iluminadas al fondo de la escena. Ellos mismos, cuerpos en alquiler, se protegen con extra\u00f1os atuendos y dorsales deportivos. La vida en esta Europa apocal\u00edptica es una competici\u00f3n en la que no hay lugar para la compasi\u00f3n, para el cari\u00f1o, para el amor. Quien se quede atr\u00e1s puede ser considerado extra\u00f1o, puede ser considerado enemigo, y quien es considerado enemigo debe ser eliminado por el Estado: los enemigos ya no son ciudadanos, ya no son seres humanos, resulta por tanto indiferente si est\u00e1n vivos o muertos: sus cad\u00e1veres no son restos de una existencia consciente, son meramente desechos de una batalla necesaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Ang\u00e9lica retrocede al origen de Europa, de la Europa democr\u00e1tica, de la Europa de los derechos, pero tambi\u00e9n de la Europa colonial. Retrocede al contrato social, y retrocede tambi\u00e9n al pensamiento de Diderot. En la dial\u00e9ctica entre Rousseau y Diderot se construye el n\u00facleo de su discurso. Quien no acepte firmar el contrato, s\u00f3lo tiene una salida: el teatro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El teatro es el lugar de la mentira, es el lugar de la marginaci\u00f3n. El teatro es tambi\u00e9n una tintorer\u00eda: sin quererlo, para comer, los actores deben lavar los vestidos de las putas; sin quererlo, para comer, los actores contribuyen a lavar cada noche las conciencias de quienes han aceptado matar para que su seguridad quede garantizada. Lo que Ang\u00e9lica Liddell propone es enfrentar a esos espectadores al reciclaje de sus desperdicios en forma art\u00edstica. Herederos de la vieja Europa, la que se columpia en el jard\u00edn ed\u00e9nico bajo la mirada atenta del amante, que esp\u00eda bajo las faldas, a los firmantes del contrato ya ni siquiera les est\u00e1 dado el placer inocente. Su placer es necesariamente culpable.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada resultar\u00eda demasiado preocupante si el juego se mantuviera entre los clientes, las prostitutas y los tintoreros. \u00bfPero qu\u00e9 pasa con los muertos? Los actores son tambi\u00e9n muertos, muertos anticipados. Su muerte est\u00e1 en los mu\u00f1ecos que los representan, pero tambi\u00e9n en ellos mismos, en su fracaso, en su expresi\u00f3n de cansancio. Los rostros de estos actores reflejan el cansancio de Europa. Pero tambi\u00e9n las consecuencia de su carrera inconsciente, la que provoca la destrucci\u00f3n, el dolor, la muerte indiscriminada de tantas mujeres y hombres fuera del recinto reservado a una felicidad alcanforada.<\/p>\n\n\n\n<p>El vestido que vuela por efecto del balanceo del columpio en el cuadro de Fragonard es un vestido acartonado y sucio puesto sobre el cuerpo de la puta Getseman\u00ed en la primera d\u00e9cada del siglo XXI. En contraste con ella, Nasima no interpreta ning\u00fan personaje, es ella misma, disfrazada, eso s\u00ed, con la camiseta del Bar\u00e7a, en color azul y con las letras en blanco de UNICEF. Nasima entra en escena y da clase a los actores, les pregunta por Europa. Ella, el t\u00f3pico, un t\u00f3pico construido por la acumulaci\u00f3n de cad\u00e1veres de musulmanes. El t\u00f3pico resulta de la ignorancia, de la repetici\u00f3n superficial, de la pereza, de la cobard\u00eda, de la hipocres\u00eda, de la crueldad. Nasima es la \u00fanica actriz viva del espect\u00e1culo. Sin embargo, est\u00e1 fuera de juego, est\u00e1 fuera de la representaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo una mujer musulmana con velo, que articula mal las frases en castellano y viste una absurda camiseta del Bar\u00e7a, s\u00edntoma de un colonialismo consentido, c\u00f3mo esa mujer puede tener derecho a la representaci\u00f3n? No, no lo tiene m\u00e1s all\u00e1 del t\u00f3pico. Es decir, no tiene derecho a la ciudadan\u00eda. Es decir, debe aceptar trabajar en la tintorer\u00eda, escondida entre las pilas de ropa sucia de los clientes y de las putas, o bien hacerse visible y convertirse en enemigo al que el Estado, seg\u00fan el contrato social firmado por todos los ciudadanos de derecho, puede matar? Sin embargo, Ang\u00e9lica le cede una silla junto a sus actores \u2013 perros, sus actores \u2013 muertos, y le ofrece tambi\u00e9n el privilegio del columpio, ese columpio que fue el s\u00edmbolo del placer de los europeos, de la esperanza de los europeos, y que ahora sirve a Nasima para so\u00f1ar, mientras Ang\u00e9lica al fondo, con una energ\u00eda indomable escribe sobre la pared: \u201c\u00bfHay alg\u00fan hijo de puta que quiera matarme?\u201d No los hay en la sala. Fuera, los hay a montones. Pero son cobardes. El contrato social ha educado a los ciudadanos en la cobard\u00eda. Su pulsi\u00f3n asesina late aletargada bajo la hipocres\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"703\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-content\/uploads\/sites\/195\/2018\/01\/Liddell.-2007.-Perro-muerto-en-tintoreria.-Foto-Alberto-Nevado.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-776\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-content\/uploads\/sites\/195\/2018\/01\/Liddell.-2007.-Perro-muerto-en-tintoreria.-Foto-Alberto-Nevado.jpg 703w, https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-content\/uploads\/sites\/195\/2018\/01\/Liddell.-2007.-Perro-muerto-en-tintoreria.-Foto-Alberto-Nevado-206x300.jpg 206w\" sizes=\"auto, (max-width: 703px) 100vw, 703px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Perro muerto en tintorer\u00eda: los fuertes \u00bfC\u00f3mo una autora que se declara abiertamente contra el sistema y contra su sostenibilidad es capaz de producir una obra de teatro en su interior, sin por ello abandonar su cr\u00edtica al mismo y a quienes en \u00e9l conf\u00edan, y sin embargo conseguir en esta producci\u00f3n su m\u00e1xima realizaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":285,"featured_media":776,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[164],"tags":[33,43,58,71,77],"class_list":["post-774","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-resena","tag-cuerpo","tag-dramaturgia","tag-ilustracion","tag-mal","tag-migraciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/774","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/285"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=774"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/774\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4641,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/774\/revisions\/4641"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/media\/776"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}