{"id":4339,"date":"1994-05-11T11:55:00","date_gmt":"1994-05-11T11:55:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/?p=4339"},"modified":"2025-07-16T12:25:25","modified_gmt":"2025-07-16T12:25:25","slug":"las-40-horas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/1994\/05\/11\/las-40-horas\/","title":{"rendered":"las 40 horas"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">mi\u00e9rcoles, 11 de mayo de 1994<\/h4>\n\n\n\n<p>diez de la ma\u00f1ana. sobre la mesa de mi despacho hay un mont\u00f3n de llaves. se las he pedido hace un rato a los conserjes para no tener que andar molest\u00e1ndoles a cada momento, pues vamos a estar abriendo y cerrando puertas por toda la facultad. llegu\u00e9 algo despu\u00e9s de las nueve; javier ya estaba all\u00ed, c\u00f3mo no. poco a poco mi despacho se va llenando de proyectores, retroproyectores, alargadores el\u00e9ctricos, equipos de sonido, focos, magnetoscopios y monitores, que emilia, pilar, carlos y antonio van trayendo de acuerdo a lo previsto. concha y mar\u00eda del mar se encargar\u00e1n de distribuirlos y controlarlos, al igual que las llaves. ya ten\u00eda que haber empezado el taller de papel reciclado, y ana y susana tendr\u00edan que estar trabajando en su instalaci\u00f3n. era previsible que las primeras acciones se retrasaran, hasta gonzalo llega tarde y sin ninguna intenci\u00f3n de implicarse en la organizaci\u00f3n final, como dando a entender que su trabajo ya est\u00e1 hecho.&nbsp;<em>las 40 horas<\/em>&nbsp;las inaugura perona, que coloca su cuadro en el cruce de escultura y all\u00ed se quedar\u00e1 todo el d\u00eda. andr\u00e9s se retrasa, lo mismo que maite, maris\u00e9 e ika, a pesar de que ya est\u00e1n haciendo los preparativos en la sala de exposiciones. de todas formas, hay muy poca gente en la facultad: el aut\u00e9ntico comienzo ser\u00e1 sobre las doce. javier y yo recorremos los pasillos con nuestra lista horaria en la mano, como queriendo forzar la acci\u00f3n. en realidad, s\u00e9 que todo va a salir bien, porque todos saben lo que tienen que hacer, pues todos hacen lo que quieren.<\/p>\n\n\n\n<p>doce de la ma\u00f1ana. todo sigue muy tranquilo, pero ya la actividad comienza a ser visible. jos\u00e9 luis cuelga cuadritos que contienen frases mecanografiadas, afirmaciones de artistas y cr\u00edticos, extra\u00eddas de revistas de arte. su obra se extiende lentamente como una plaga por los pasillos de todo el edificio. tambi\u00e9n con puntualidad matem\u00e1tica ha colgado su frase jes\u00fas. el taller de papel reciclado est\u00e1 funcionando y andr\u00e9s se ha instalado finalmente junto a la cafeter\u00eda invitando a los merodeadores a participar en una obra colectiva. aunque con una hora retraso, se abren brillantemente las puertas de la sala de exposiciones al fondo maite cubre con ceniza el suelo salpicado de platos del rev\u00e9s; compone cuidadosamente un peque\u00f1o paisaje \u00edntimo. en el centro, ika teje una larga tira de ganchillo, que se extiende varios metros sobre el suelo como una artificial prolongaci\u00f3n de s\u00ed misma. y maris\u00e9 pega en una esquina trocitos de papel con celo con una seguridad que contradice la aparente fragilidad del proceso. un despertador les avisar\u00e1 del final: exactamente una hora despu\u00e9s. pero ya todas las acciones han comenzado y no hay tiempo para detenerse en la observaci\u00f3n. esta pieza nos ha quedado descolocada.<\/p>\n\n\n\n<p>en alg\u00fan momento aparece un equipo de la cadena ser. parece que la nota de prensa no en todas partes ha ca\u00eddo en o\u00eddos sordos. la reportera es muy simp\u00e1tica y nos entrevista a gonzalo y a m\u00ed. quedamos en ir a la emisora al d\u00eda siguiente, a relatarles el resultado de la experiencia y la invitamos a que vuelva por la noche para participar un poco de la fiesta. (me dicen que anda por ah\u00ed un fot\u00f3grafo de&nbsp;<em>el d\u00eda de cuenca<\/em>, pero no llego a verlo).<\/p>\n\n\n\n<p>doce y media. con retraso, forzado por el de la sala, comienza la pieza de \u00f3scar. tengo que hacer de t\u00e9cnico de sonido, pues paco se ha perdido. tambi\u00e9n tienen que sustituir a uno de los int\u00e9rpretes. la primera emisi\u00f3n les sale muy mal. a\u00fan les quedan cuatro oportunidades. la concepci\u00f3n es impecable: cinco voces se reparten las palabras de una frase: \u00abyo ya no soy yo\u00bb, y juegan con las m\u00faltiples combinaciones de ordenaci\u00f3n; las palabras se deben suceder con precisi\u00f3n matem\u00e1tica, componiendo una especie de reloj verbal en torno a un yo desustancializado. los cinco protagonistas est\u00e1n sentados ocupando el hueco del pasillo de te\u00f3ricas y sus voces suenan o deber\u00edan sonar a trav\u00e9s de micr\u00f3fonos impersonales y mec\u00e1nicas. continuamente voy a comprobar que concha y mar\u00eda del mar no tienen problemas, lo mismo hace javier. hay que ir a ver la exposici\u00f3n de ra\u00fal en el servicio de la planta de escultura. y mar\u00eda mu\u00f1oz ya tiene preparada su instalaci\u00f3n en el cub\u00edculo del tercer piso. lo dejo para m\u00e1s tarde. continuamente recorro los pasillos al lado de javier, cada uno con su lista, tachando lo que ya se ha hecho, corrigiendo lo que se va a retrasar, anotando a espont\u00e1neos de \u00faltima hora que quieren participar. no s\u00e9 cu\u00e1ntas veces habr\u00e9 subido y bajado ya las escaleras. y acabamos de empezar.<\/p>\n\n\n\n<p>una de la tarde. maite, ika y maris\u00e9 dan por concluida su acci\u00f3n. ika muestra orgullosa todo lo que ha crecido su tira de ganchillo. est\u00e1n agotadas. siento no haber tenido m\u00e1s tiempo para estar all\u00ed. les digo que tienen que desmontar, que dentro de una hora tiene que estar instalada la exposici\u00f3n. y otra vez al tercer piso. al tercer intento, el \u00abyo ya no soy yo\u00bb sale bastante bien. antonio ha sido el primero en adelantarse y ha puesto en funcionamiento sus v\u00eddeos en la puerta del almac\u00e9n centralizado, sustituida por una de cristal, a trav\u00e9s de la cual se ven dos monitores volcados. tambi\u00e9n se adelantan layla, javier, gaby y mar\u00eda. cuando llego ya han iniciado la acci\u00f3n, a pesar de que les ped\u00ed que esperaran un cuarto de hora m\u00e1s. se han apropiado de las piezas de gonzalo puch, y en ba\u00f1ador, embadurnados de barro, juegan con ellas, con el espacio, con sus propios cuerpos al ritmo de una banda sonora heterog\u00e9nea y no siempre acertada. est\u00e1n sumamente concentrados en lo que hacen, acciones de pasi\u00f3n, violencia sobre s\u00ed mismos, agresividad&#8230; consiguen atraer al m\u00e1ximo de p\u00fablico convocado hasta el momento: acuden hasta las ordenanzas de derecho. a veces gaby se desquicia y hace movimientos geniales, que provocan el entusiasmo. en una de las carreras, uno de los actores rompe un cuadro de jos\u00e9 luis colgado de la pared. nos apresuramos a limpiar el suelo de cristales, aunque supongo que de la emoci\u00f3n ni se enterar\u00edan en caso de cortarse. cuando acaban todos quieren abrazarles, pero casi nadie lo hace por lo sucios que van. quieren ducharse. tengo que pedir unas llaves no previstas, las del patio de escultura, donde hay una manguera. conseguir abrir la puerta me cuesta tres visitas a conserjer\u00eda y me felicito por la idea de haberme apropiado del resto de las llaves. el agua sale muy fr\u00eda y al final emilia les ofrece ducharse en el servicio de la entrada. gaby tiene que correr, porque dentro de un rato participa en la exposici\u00f3n que se inaugura en la sala.<\/p>\n\n\n\n<p>una y media. pilar y ana realizan su &#8216;yakuzi&#8217; en la sala de exposiciones. muy serias, en un rinc\u00f3n, beben agua y hacen g\u00e1rgaras. las miramos divertidos. gonzalo se anima y les pide permiso para participar. lo mismo hace jorge. el d\u00fao es ahora un cuarteto. repetir\u00e1n su acci\u00f3n cada hora durante siete minutos en el mismo lugar. la audiencia est\u00e1 asegurada. cuando salgo de la sala, antonio ya casi tiene ultimada su segunda video-instalaci\u00f3n, en esta ocasi\u00f3n con el proyector grande y una pantalla de papel. se ha empe\u00f1ado en montarla en el pasillo de escultura, bloque\u00e1ndolo. es quiz\u00e1 el lugar de m\u00e1s tr\u00e1nsito de la facultad, ahora hay que pasar por ah\u00ed meti\u00e9ndose entre las tiras de papel de la pantalla. la m\u00fasica suena a todo volumen y se escucha en las tres primeras plantas del edificio. huyo de ella y subo a ver la instalaci\u00f3n de mar\u00eda mu\u00f1oz. el cub\u00edculo se ha convertido en una celda de prisi\u00f3n, sus paredes cubiertas por marcas para llevar la cuenta de los d\u00edas, y ella se ha fugado por la ventana, dejando tras de s\u00ed la ropa anudada que le ha servido para descolgarse hasta el patio. abajo, en mi despacho, concha y mar\u00eda del mar empiezan a tener los primeros problemas, ya que apenas queda material. comprobamos la lista y les pido que adviertan a todos de la necesidad de que lo devuelvan a tiempo. llegan algunos profesores, que en general no demuestran especial inter\u00e9s en lo que ocurre. ajenos al resto y con cierto agobio por la premura, \u00f3scar y dani intentan hacer funcionar la instalaci\u00f3n de sonido de su mesa de juego, colocada en sustituci\u00f3n de la mesa de juntas en la sala de profesores. algunos estudiantes empiezan a felicitarnos y yo los remito a cao. antonio est\u00e1 entusiasmado y propone que hagamos algo as\u00ed todos los meses. yo, en cambio, tengo que pedirle que baje el volumen de su instalaci\u00f3n, pues todo el mundo se siente ya perseguido por su m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>dos y media. se inaugura la colectiva en la sala de exposiciones. hay un cuadro grande de lara, muchas peque\u00f1as piezas de las inagotables maite, maris\u00e9 e ika, un cuadro-acci\u00f3n de gabi, que ha llegado a tiempo y que a\u00fan no ha podido relajarse (ha pintado un lienzo con su cuerpo y va por ah\u00ed convertido en paleta andante sin un cent\u00edmetro de piel visible), y m\u00e1s piezas de gente que en alg\u00fan caso se ha apuntado a \u00faltima hora. ya s\u00f3lo quedan las instalaciones de yasm\u00edn y \u00f3scar antes de la comida. la de yasm\u00edn la ver\u00e9 en su versi\u00f3n vespertina. la de \u00f3scar se pone en funcionamiento poco antes de las tres. una mesa de cajones de la que surgen sonidos de p\u00e1jaros, voces indescifrables y m\u00fasica apenas audible incita a investigar sus entresijos y al juego de abrir y cerrar las numerosas puertas y compuertas. en las dos \u00faltimas horas las acciones se han disparado. el ambiente es excelente. esperemos que la comida no lo destruya.<\/p>\n\n\n\n<p>tres de la tarde. la cafeter\u00eda est\u00e1 llena de gente, aunque no toda la previsible. muchos se han ido a su casa, lo que da a entender que las primeras horas de la tarde ser\u00e1n otra vez flojas en cuanto a participaci\u00f3n. despu\u00e9s de comer, una tarta sale por la puerta de la cocina adornada con 38 velas. casualmente es el cumplea\u00f1os de cao. le molesta asumir protagonismo, pero no tiene m\u00e1s remedio que aguantarnos y que le cantemos lo obligado. como r\u00e1pidamente mi trozo y me voy al despacho. apenas he dedicado veinte minutos a comer.<\/p>\n\n\n\n<p>tres y media. en el pasillo del tercer piso luis ha instalado su puesto de francotirador y dispara sobre un plano de praga contra objetivos se\u00f1alados en una lista que un ayudante le va leyendo. su acci\u00f3n durar\u00e1 hora y media. la profesionalidad y serenidad de su gesto imponen el silencio alrededor. hay algo de verdad en esa acci\u00f3n que produce respeto.<\/p>\n\n\n\n<p>cuatro de la tarde. jes\u00fas y maite instalan sus piezas en el cruce de escultura, junto a la de perona. ayudamos a cao con los preparativos de su autorretrato. coloco la silla ante la pintada sobre la corrupci\u00f3n. vuelvo al edificio para buscar a la gente. no es necesario. ya todos se han acostumbrado a vagabundear. cao se sienta en su sillita y pela patatas frente a una c\u00e1mara que de vez en cuando \u00e9l mismo dispara. su autorretrato convoca tambi\u00e9n a mucho p\u00fablico: es agradable estar sentado al aire libre viendo trabajar a otro. nadie parece dispuesto a moverse. a gonzalo le queda un cubo entero de patatas por pelar. llegan m\u00e1s profesores y tampoco prestan demasiada atenci\u00f3n a lo que ocurre. en el segundo piso, v\u00edctor barrios me dice que a\u00fan no est\u00e1 preparado: un nuevo retraso. sime\u00f3n coloca su proyecci\u00f3n en la sala: tres diapositivas enlazadas con paisajes castellanos. me siento un rato en el suelo. cada vez me duele m\u00e1s la espalda de tanto andar de ac\u00e1 para all\u00e1. pero no aguanto m\u00e1s de dos minutos, en el pasillo me cruzo a alguien, me dice que parezco muy feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>cinco de la tarde. inicio de las proyecciones en el aula 2. antonio, que se ha implicado de lleno, ayuda a preparar los equipos. la primera es la de cristina, la clase est\u00e1 llena de gente sentada por el suelo que miran con atenci\u00f3n. cinco minutos y fuera. esperamos en el pasillo. cinco minutos y dentro. la de ra\u00fal es un diaporama. hace una peque\u00f1a presentaci\u00f3n, explic\u00e1ndonos que es algo que \u00e9l ten\u00eda que contar para liberarse de ello, que la letra es suya y la m\u00fasica de un amigo. y sin mediaci\u00f3n se apagan las luces y \u00e9l mismo se pone a cantar un pasodoble con una voz limpia y una entonaci\u00f3n correcta, al tiempo que r\u00e1pidamente tres compa\u00f1eras hacen funcionar los proyectores, que lanzan sobre las pantallas im\u00e1genes sobre una relaci\u00f3n entre tres, con fondos de patio andaluz y muchas rosas rojas. todos nos quedamos con la boca abierta, por lo inesperado, y se gana una ovaci\u00f3n que le obliga a saludar m\u00e1s de dos veces. entretanto, maku ya anda por los pasillos pintando trozos cuadrados de pared con pintura blanca. algunos se dedican a buscarla y la encuentran en alg\u00fan rinc\u00f3n, como si no pasara nada. la proyecci\u00f3n de v\u00eddeo de mar\u00eda y susana fracasa en su primer intento debido a problemas t\u00e9cnicos. al final tengo que intervenir para anunciar un retraso de media hora. sugiero que aprovechemos la espera para bajar sillas al aula de pintura, donde tendr\u00e1 lugar la mesa redonda de la noche, que cada uno baje una silla. algunos se burlan, otros no hacen caso. as\u00ed que no tengo m\u00e1s remedio que quitarle a alguien la silla del culo y baj\u00e1rmela. dos o tres me imitan. tengo que repetir varias veces mi acci\u00f3n. no consigo que me sigan m\u00e1s de ocho personas. pero al final bajamos un n\u00famero suficiente de sillas. recuerdo que en el aula de antropolog\u00eda ya debe de estar dispuesta la proyecci\u00f3n de laura, y bajo a verla. finalmente, conseguimos ver tambi\u00e9n el v\u00eddeo de mar\u00eda y susana, el espacio est\u00e1 abarrotado.<\/p>\n\n\n\n<p>seis y media. ika comienza a tejer con hilo el hueco de la puerta de la biblioteca, donde luego insertar\u00e1 hojas de col. me encuentro a bernard por el pasillo y me dice que no puede realizar su acci\u00f3n. se hab\u00eda apuntado a \u00faltima hora, a rega\u00f1adientes, pues \u00e9l quer\u00eda hacer algo pero que no apareciera en el programa. le tocaba a las ocho y veinte. ahora se nos queda el hueco. pero enfadarse con bernard es imposible. recuerdo que debe haber empezado la conferencia. corro hacia el sal\u00f3n de actos, en la parte de derecho. no hay nadie, s\u00f3lo la conferenciante. les pregunto si necesitan algo. me piden agua. voy a la cafeter\u00eda y se la llevo. no hay m\u00e1s de cuatro personas. yo tampoco tengo gana de o\u00edr una conferencia ahora. el segundo error de programaci\u00f3n. aprovecho para descansar un rato y beberme una botella de agua. gonzalo cao llega enfadado porque no hay nadie en la conferencia y pretende arrastrarnos a javier y a m\u00ed. nos negamos. acudimos veinte minutos despu\u00e9s. hay unas treinta personas. ya ha terminado la presentaci\u00f3n y se abre el espacio de di\u00e1logo. se discute poco, y todo acaba mucho antes de lo previsto, a las siete y veinte. \u00bfqu\u00e9 hacer ahora hasta la ocho y media? la gente se concentra en el bar desconcertada, se hab\u00edan acostumbrado a que pasara algo continuamente. algunos se van a su casa. el vac\u00edo se hace pesado. me gustar\u00eda ser capaz de adelantar el reloj y borrar al menos una hora del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>ocho y cuarto. el par\u00f3n le ha venido bien a yasm\u00edn. mucha gente viene a ver su autorretrato. cuando yo subo, est\u00e1 haciendo un pase para la grabaci\u00f3n en v\u00eddeo y da instrucciones a miguel para que recoja exactamente lo que ella quiere, se nota que le gusta actuar. la puerta de la biblioteca ya est\u00e1 terminada, el resultado es una especie de tapiz compuesto por hijo rojo grueso y hojas de col. ika lo mira orgullosa. al otro lado, tambi\u00e9n est\u00e1 concluida la instalaci\u00f3n de susana y eva, que a\u00fan no hab\u00eda visto: tres metros cuadrados repletos de tiras de pl\u00e1stico negras que cuelgan del techo y bloquean el acceso de la biblioteca a la escalera.<\/p>\n\n\n\n<p>ocho y veinticinco. he quedado con cristina para ir con el coche a recoger el hielo necesario para la acci\u00f3n-instalaci\u00f3n de iv\u00e1n en la sala de exposiciones. cristina est\u00e1 a\u00fan m\u00e1s nerviosa de lo normal, por lo que parece tranquila. cuando llegamos al frigor\u00edfico industrial, nos encontramos la puerta cerrada. el encargado ha quedado en estar all\u00ed a las ocho y media en punto. aparco el coche, pongo m\u00fasica, esperamos. esperamos durante media hora. supongo que jes\u00fas habr\u00e1 preparado ya su instalaci\u00f3n en el aula de antropolog\u00eda y que en estos momentos la estar\u00e1 ense\u00f1ando. por fin, a las nueve aparece el encargado, un poco antes de que a cristina le d\u00e9 algo. cargamos r\u00e1pidamente el hielo y corremos de vuelta a la facultad. justo a tiempo. iv\u00e1n tambi\u00e9n est\u00e1 nervioso, al parecer ha habido problemas con la instalaci\u00f3n el\u00e9ctrica y no funcionar\u00e1n algunas de las bombillas incrustadas en los bloques de hielo. me pide que le consiga un alargador. concha y mar\u00eda del mar se muestran impotentes, ya no les queda nada, moment\u00e1neamente el material parece haberse descontrolado. tengo que quitarle un alargador a maku. cuando vuelvo a la sala ya no lo necesitan. aprovecho para comer algo. est\u00e1n cerrando la cafeter\u00eda, a pesar de que el due\u00f1o me hab\u00eda prometido que la tendr\u00eda abierta hasta las diez como m\u00ednimo y despu\u00e9s mientras hubiera gente. hay m\u00e1s de ciento cincuenta personas en la facultad, la mayor\u00eda con ganas de beber y comer. me enfado con \u00e9l. tambi\u00e9n hab\u00eda prometido que har\u00eda bocadillos. a las nueve se hab\u00edan acabado. cenamos un par de bolsas de patatas fritas con cerveza. la indignaci\u00f3n se disuelve en el ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p>nueve y media. hemos entrado en la recta final. quedan al menos dos platos fuertes. la gente parece adivinarlo y acuden en masa. hasta algunos profesores deciden finalmente unirse. me acomodo junto a horacio en las escaleras de la sala de exposiciones. abajo, iv\u00e1n est\u00e1 sentado sobre una plancha de metal sobre la que hay un bloque de hielo y dentro una bombilla encendida. alrededor de la plancha, por el suelo, bolsitas cerradas al vac\u00edo que contienen objetos personales. colgando del techo, m\u00e1s bloques de hielo con bombillas incrustadas, que se van derritiendo por efecto del calor. iv\u00e1n va descalzo. es previsible que, cuando el hielo se derrita y la bombilla entre en contacto con el agua, sufra una descarga el\u00e9ctrica. iv\u00e1n se levanta, recoge una de las bolsitas, vuelve a su sitio, mira el objeto, lo arroja violentamente sobre la plancha. repite su acci\u00f3n pausadamente. el resto de la sala tambi\u00e9n est\u00e1 lleno de bolsas con objetos colgando de las paredes y barras de hielo con bombillas colgando del techo. seg\u00fan se va derritiendo el hielo en torno a la bombilla, el bloque se va deslizando y suponemos que acabar\u00e1 cayendo. nos preparamos en previsi\u00f3n de que, al golpear el suelo, se rompa en pedazos y \u00e9stos nos alcancen. pero el proceso es muy lento. o\u00edmos el ruido de alg\u00fan bloque caer por detr\u00e1s de nosotros. horacio me pregunta si iv\u00e1n tiene controlado lo de la bombilla en contacto con el agua que moja ya sus pies. sonr\u00edo. el bloque de hielo que tenemos m\u00e1s pr\u00f3ximo no llega en ning\u00fan momento a caer. horacio lo vigila continuamente a trav\u00e9s de su reflejo en el cristal de la ventana. el juego roza con el rito tr\u00e1gico y lo infantil con lo intelectual. pienso que en la figura de iv\u00e1n y en su forma de moverse se resume todo y me alegro de poder trabajar con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>diez y media de la noche. iv\u00e1n ha dado por concluida su acci\u00f3n. lo s\u00e9 porque la gente sube en masa hacia el pasillo de dibujo, donde yo he quedado en avisar a stella del momento en que su grupo debe iniciar la acci\u00f3n. todo est\u00e1 listo para el juego de sombras sobre las cristaleras del aula. la gente se agolpa en el pasillo. y en el \u00faltimo momento, hay que esperar a que antonio vuelva con la c\u00e1mara para grabar la acci\u00f3n. danzas psicod\u00e9licas sobre fondo de fuego, y despu\u00e9s exposici\u00f3n-laberinto que recorremos con curiosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>once de la noche. en el aula 1 maku y carmen est\u00e1n ya listas con su equipo. la acci\u00f3n est\u00e1 pensada para veinte personas. les advierto que tendremos que repetirla varias veces, pues hay m\u00e1s de cien en el pasillo. resoplan, pero aceptan. vamos a empezar. eva en su rinc\u00f3n, mar\u00eda en el suyo, paloma sobre el armario, amparo en el fondo y dani en los controles. salgo y advierto que s\u00f3lo entrar\u00e1n veinte personas, que la acci\u00f3n dura quince minutos y que se repetir\u00e1 varias veces. vuelvo a entrar, apago las luces y abro la puerta, conteniendo el empuj\u00f3n. dejo entrar a veinte. se sientan en las sillas dispuestas en cinco filas en el centro del aula, frente a la pantalla. maku y carmen inician el contacto, grito sordo de mar\u00eda, imagen de eva cosiendo en silencio, flashes que destellan y ciegan al p\u00fablico, proyecci\u00f3n de una alambrada en la que quedan atrapadas las sombras de los asistentes, \u00abquiero romper la humanidad en dos partes y vivir en el vac\u00edo que queda e medio\u00bb, grito sordo de mar\u00eda, eva que deja su costura y se enfrenta al p\u00fablico mirando fijamente a sus ojos, flashes que destellan, amparo susurrando frases al o\u00eddo de cada uno y regal\u00e1ndoselas luego en una hojita de papel, maku y carmen gritando y acelerando el contacto, oscuridad, silencio, sombra de paloma fumando, canci\u00f3n: \u00abfumando espero al hombre que m\u00e1s quiero\u00bb, maku muy seria enfrent\u00e1ndose al p\u00fablico: \u00ab\u00bften\u00e9is algo que decir?\u00bb, silencio, marilola responde: \u00abyo tambi\u00e9n quiero romper la humanidad en dos partes y vivir en el vac\u00edo que queda en medio\u00bb, maku no reacciona, se enciende la luz, final. ha salido bastante bien, aunque ellas no est\u00e1n muy contentas. dani s\u00f3lo ha tenido un fallo. al final del segundo pase est\u00e1n sudando y me piden agua. lo digo fuera, nadie hace caso. al abrir por tercera vez, la segunda hoja de la puerta vence por el empuje de la gente, me desbordan y se cuelan en tropel. los tenemos que echar. mi cara est\u00e1 indignada, y al mismo tiempo pienso que nunca me hab\u00eda sucedido nada parecido. al final del tercer pase alguien trae agua. les digo que queda gente para dos o tres pases m\u00e1s. mar\u00eda se asusta, que ya no puede gritar m\u00e1s, est\u00e1 agotada, tambi\u00e9n las dem\u00e1s. decidimos que en el \u00faltimo pase haya gente de pie al fondo. a pesar de ello, muchos se han quedado sin verlo, de lo cual deduzco que hay bastante m\u00e1s de cien personas, m\u00e1s que cualquier d\u00eda normal de clase. abrazo a carmen, a maku y a mar\u00eda y nos felicitamos mutuamente de lo bien que ha ido todo. les repito los comentarios de algunos cuando sal\u00edan de la sala. no se pueden emocionar m\u00e1s de lo que ya est\u00e1n. pero hay que desmontar: en ello se nos va media hora<\/p>\n\n\n\n<p>doce y media. cuando llego al aula de pintura, la mesa redonda ha reventado. se escuchan discusiones violentas y me encuentro a sime\u00f3n que abandona la sala llena hasta los topes. lo sigue horacio. imagino que todos est\u00e1n muy cansados y que algunos han perdido los nervios. dentro, gonzalo se pelea con miguel.&nbsp;&nbsp;siento que debo hacer algo por arreglar la situaci\u00f3n, intervengo, pero yo tambi\u00e9n estoy demasiado cansado y soy incapaz de decir nada convincente. me limito a calmar a miguel. algunos se empe\u00f1an en hablar de lo que ha sucedido durante el d\u00eda y alguien hace una cr\u00edtica de la instalaci\u00f3n de iv\u00e1n. no estamos para cr\u00edticas ni comparaciones. despu\u00e9s de veinte minutos de esfuerzo se disuelve la mesa. hace diez minutos le he pedido a javier que advierta a jes\u00fas del previsible adelanto de su acci\u00f3n. bajamos al servicio de dibujo. en una de las tazas, jes\u00fas ha preparado unas cuantas botellas de cava en hielo. apenas hay para un sorbo. miguel protesta porque ni hablar ni beber se puede. el final lo salva bernard. como \u00e9l quer\u00eda, por sorpresa y fuera de programa, se ha instalado en la sala de exposiciones. est\u00e1 en ba\u00f1ador sobre una alfombra, con pose y gestos lascivos. en un lateral, pilar y ana, estrafalariamente vestidas, intentan vender la obra del artista, que se exhibe en la mesita y sobre la pared del fondo. no creo que consiguieran vender nada. la acci\u00f3n se prolonga durante media hora. all\u00ed me quedo hasta la una y media, cuando les pido que desmonten. bernard est\u00e1 tan metido en su papel que ni se entera, o no quiere enterarse. necesitamos un cuarto de hora. ya no queda casi nadie. tengo que decirle a antonio que desconecte tambi\u00e9n su video-instalaci\u00f3n. \u00e9l y yo somos los \u00faltimos en salir, delante de pedro, que cierra el centro. bajo las escaleras cansado, dolorido y euf\u00f3rico. nuestros coches van llenos de gente. a\u00fan queda mucha noche por delante.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>mi\u00e9rcoles, 11 de mayo de 1994 diez de la ma\u00f1ana. sobre la mesa de mi despacho hay un mont\u00f3n de llaves. se las he pedido hace un rato a los conserjes para no tener que andar 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