{"id":412,"date":"2005-05-13T19:55:19","date_gmt":"2005-05-13T18:55:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/?p=412"},"modified":"2025-06-22T17:37:25","modified_gmt":"2025-06-22T17:37:25","slug":"la-estetica-relacional-de-nicolas-bourriaud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/2005\/05\/13\/la-estetica-relacional-de-nicolas-bourriaud\/","title":{"rendered":"Est\u00e9tica relacional, de Nicolas Bourriaud"},"content":{"rendered":"<div class=\"personalpage-subtitulo\">\n<p>Comentario al libro de Nicolas Bourriaud<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"personalpage-constructor\">\n<div id=\"constructor-item-0\" class=\"personalpage-constructor-item\">\n<p>El punto de partida es la constataci\u00f3n del desarrollo de lo que Guy Debord hab\u00eda descrito treinta a\u00f1os atr\u00e1s como \u201csociedad del espect\u00e1culo\u201d: el control ya no de los medios de producci\u00f3n y de comunicaci\u00f3n sino de los canales de relaci\u00f3n intersubjetiva han llevado a la inclusi\u00f3n de los usuarios o consumidores en el interior del propio espect\u00e1culo. La extensi\u00f3n de la interactividad a la cotidianidad econ\u00f3mica, pol\u00edtica y medi\u00e1tica ha producido la falsa idea de incorporaci\u00f3n de los usuarios a los mecanismos de toma de decisi\u00f3n y poder; en realidad, lo que se ha producido no es la conversi\u00f3n del usuario en actor (agente), sino su conversi\u00f3n en figurante. El resultado ser\u00eda la transformaci\u00f3n de la sociedad del espect\u00e1culo en una \u201csociedad de figurantes\u201d, en la que \u00e9stos, no obstante, habr\u00edan (habr\u00edamos) quedado a\u00fan m\u00e1s reducido a la condici\u00f3n de consumidores \u201cde tiempo y de espacio\u201d.<\/p>\n<p>La insistencia en la actuaci\u00f3n de los otros y en la cesi\u00f3n de autor\u00eda a los otros por parte de muchos de los artistas anteriormente tratados podr\u00eda entonces ser entendida como una respuesta a esa figuraci\u00f3n masiva que en la sociedad actual provoca el traslado de la relaci\u00f3n intersubjetiva a la relaci\u00f3n falsamente interactiva con aquello que se consume y que no necesariamente es objetual, sino que puede ser incluso una duraci\u00f3n. Seg\u00fan Bourriaud, y en contra de lo que pensaba Debord, \u201cla pr\u00e1ctica art\u00edstica aparece hoy como un rico terreno de experimentaci\u00f3n social, como un espacio en parte preservado a la uniformizaci\u00f3n de los comportamientos\u201d, en el cual son posibles lo que Bourriaud denomina \u201cutop\u00edas de proximidad\u201d.<\/p>\n<p>La actividad art\u00edstica es descrita por Bourriaud no en t\u00e9rminos de producci\u00f3n, sino en t\u00e9rminos de juego y organizaci\u00f3n. \u201cEl arte\u201d, sostiene, \u201ces la organizaci\u00f3n de presencia compartida entre objetos, im\u00e1genes y gente\u201d, pero tambi\u00e9n \u201cun laboratorio de formas vivas que cualquiera puede apropiar\u201d. Seg\u00fan su propuesta, el arte se instala en el intersticio social, esa zona (seg\u00fan Marx) de actividad econ\u00f3mica que escapa a la regulaci\u00f3n; la obra de arte es en s\u00ed misma un intersticio social. Y lo que la obra de arte propone es un modelo de organizaci\u00f3n, una forma, algo que puede ser trasladado a la vida cotidiana, o algo que puede ser apropiado por el receptor, ya no concebido como espectador pasivo, sino como agente que interact\u00faa con la propuesta. Para \u00e9l la actividad art\u00edstica es un juego que precisa de la participaci\u00f3n del receptor, no ya para adquirir sentido sino incluso para existir. En este contexto, el artista aparece ya no como \u201cautor\u201d, sino m\u00e1s bien como \u201cincubador\u201d o \u201cconceptor\u201d, abierto a un proceso marcado por la \u201cpromiscuidad de las colaboraciones\u201d.<a title=\"\" href=\"\/Documents%20and%20Settings\/Jos%C3%A9%20A.%20S%C3%A1nchez\/Mis%20documentos\/Web\/Lecturas\/Bourriaud.%20Est%C3%A9tica%20relacional.doc#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>La obra, por su parte, carece de esencia, no es un objeto, sino m\u00e1s bien una \u201cduraci\u00f3n\u201d, el tiempo en que se produce el encuentro. Obviamente, lo relacional est\u00e1 \u00edntimamente ligado a lo performativo, y al mismo tiempo comporta una disoluci\u00f3n de los l\u00edmites entre las artes del tiempo (la m\u00fasica, la danza, el teatro) y las artes del espacio (las artes pl\u00e1sticas). \u201cYa no se puede considerar la obra contempor\u00e1nea como un espacio a recorrer. La obra se presenta m\u00e1s bien como una \u201cduraci\u00f3n\u201d que debe ser vivida, como una apertura a la discusi\u00f3n ilimitada.\u201d <a title=\"\" href=\"\/Documents%20and%20Settings\/Jos%C3%A9%20A.%20S%C3%A1nchez\/Mis%20documentos\/Web\/Lecturas\/Bourriaud.%20Est%C3%A9tica%20relacional.doc#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Frente a las formas de vivencia caracterizadas por la personalizaci\u00f3n de men\u00fas y las formas de relaci\u00f3n caracterizadas por la mediaci\u00f3n dirigida, el arte podr\u00eda generar nuevas formas de relaci\u00f3n inmediatas, tanto entre el espectador y la obra como entre los individuos que coinciden en el espacio generado por la obra. En muchas pr\u00e1cticas contempor\u00e1neas descritas por Bourriaud, esa coincidencia, \u201cel estar-juntos\u201d, se convierte en tema central, porque de lo que se trata es de la posibilidad de elaborar colectivamente el sentido. \u201cEl arte\u201d, sostiene el autor, \u201ces un estado de encuentro.\u201d \u201cLa esencia de la pr\u00e1ctica art\u00edstica radicar\u00eda entonces en la invenci\u00f3n de relaciones entre sujetos; cada obra de arte encarnar\u00eda la proposici\u00f3n de habitar un mundo en com\u00fan, y el trabajo de cada artista, un haz de relaciones con el mundo que a su vez generar\u00eda otras relaciones, y as\u00ed hasta el infinito.\u201d \u00a0<a title=\"\" href=\"\/Documents%20and%20Settings\/Jos%C3%A9%20A.%20S%C3%A1nchez\/Mis%20documentos\/Web\/Lecturas\/Bourriaud.%20Est%C3%A9tica%20relacional.doc#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Tal invenci\u00f3n de relaciones podr\u00eda realizarse de dos maneras: mediante la generaci\u00f3n de espacios y momentos de sociabilidad, o mediante la creaci\u00f3n de \u201cobjetos productores de sociabilidad\u201d. Bourriaud recoge y comenta multitud de ejemplos de estos dos tipos de obras, realizados por artistas que han desplazado su inter\u00e9s de la producci\u00f3n de im\u00e1genes o formas materiales a la producci\u00f3n de formas de organizaci\u00f3n y relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si las artes esc\u00e9nicas parec\u00edan obligadas a compensar importantes desventajas respecto a la fotograf\u00eda o el cine en su esfuerzo por restituir la realidad, se dir\u00eda en cambio que ofrecen un medio \u00f3ptimo para el cumplimiento de este nuevo objetivo fijado a la actividad art\u00edstica. En primer lugar por la naturaleza colectiva de lo esc\u00e9nico; en segundo lugar por la centralidad de lo l\u00fadico en su definici\u00f3n (evidente en la coincidencia terminol\u00f3gica que se produce en numerosos idiomas entre ambos \u00e1mbitos de actividad, el teatro y el juego).<a title=\"\" href=\"\/Documents%20and%20Settings\/Jos%C3%A9%20A.%20S%C3%A1nchez\/Mis%20documentos\/Web\/Lecturas\/Bourriaud.%20Est%C3%A9tica%20relacional.doc#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> Toda producci\u00f3n esc\u00e9nica es siempre, en el interior del proceso, \u201cuna producci\u00f3n de formas de organizaci\u00f3n y relaci\u00f3n\u201d. Ahora bien, en este contexto habr\u00e1 que tener en cuenta qui\u00e9n, c\u00f3mo y qu\u00e9 organiza. En relaci\u00f3n al qui\u00e9n, las dramaturgias de creaci\u00f3n colectiva de los sesenta indicaron un camino para la disoluci\u00f3n de la autor\u00eda en un colectivo. En relaci\u00f3n al c\u00f3mo, la danza y el teatro gestual mostraron la posibilidad de crear un sentido colectivo no solo mediante la palabra, sino tambi\u00e9n mediante el movimiento, el cuerpo y la imagen. Y en relaci\u00f3n al qu\u00e9, en los \u00faltimos a\u00f1os se descubri\u00f3 el modo de poner los recursos esc\u00e9nicos al servicio de procesos de organizaci\u00f3n realizados directamente en la esfera de lo social.<\/p>\n<p>La posibilidad de establecer ese espacio de encuentro en el interior del proceso art\u00edstico, invitando a quienes habitualmente son espectadores a participar en el mismo, choca contra la inevitable tensi\u00f3n hacia el resultado, hacia el momento de presentaci\u00f3n, donde una vez m\u00e1s se repite la divisi\u00f3n entre actores y espectadores. La cuesti\u00f3n ser\u00eda entonces observar hasta qu\u00e9 punto ese objeto llamado espect\u00e1culo, construido mediante el di\u00e1logo con los otros y el tejido de una estructura de relaciones, puede a su vez funcionar como \u201cproductor de sociabilidad\u201d.<\/p>\n<p>Esta cuesti\u00f3n reedita la que se produjo en los a\u00f1os sesenta, en los momentos fundadores de la sociedad del espect\u00e1culo. Entonces, la alergia a lo espectacular motiv\u00f3 un desplazamiento hacia la improvisaci\u00f3n, la no ficcionalidad, la participaci\u00f3n y la adopci\u00f3n de modos de exhibici\u00f3n de la creaci\u00f3n esc\u00e9nica que se aproximaban a los de la artes visuales o la literatura oral. Un proceso que coincidi\u00f3 con el inter\u00e9s de los artistas visuales por adoptar procedimientos propios de lo esc\u00e9nico en sus propuestas de acciones, happenings y arte corporal. En ambos casos, la ruptura del formato era solidaria con la intenci\u00f3n de romper los l\u00edmites de la instituci\u00f3n y disolver la actividad art\u00edstica en el espacio social. Sin embargo, la respuesta a esa cuesti\u00f3n, en el contexto de la sociedad de los figurantes, es, como observa Bourriaud, muy diferente: \u201cel problema ya no es ampliar los l\u00edmites del arte, sino probar las capacidades de resistencia del arte en el interior del campo social global\u201d.<a title=\"\" href=\"\/Documents%20and%20Settings\/Jos%C3%A9%20A.%20S%C3%A1nchez\/Mis%20documentos\/Web\/Lecturas\/Bourriaud.%20Est%C3%A9tica%20relacional.doc#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Es decir, se trata de mantener una actividad art\u00edstica aut\u00f3noma en el interior de la cual sea posible plantear una pr\u00e1ctica de resistencia frente a los modelos hegem\u00f3nicos de relaci\u00f3n y sociabilidad. Consecuentemente, tampoco se trata de romper definitivamente con lo espectacular o con lo objetual, sino de proponer lo espectacular y lo objetual como generadores de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>El arte de los noventa y de los primeros a\u00f1os del siglo XXI no renuncia al objeto, no apuesta necesariamente por la inmaterialidad ni por la procesualidad en el interior de la obra, pero tampoco considera el objeto como final de la propuesta: es el objeto (o los objetos en m\u00faltiples formatos y combinaciones) el que provoca la acci\u00f3n de aquel o aquellos con quienes entra en relaci\u00f3n y a quienes anima a una relaci\u00f3n y una organizaci\u00f3n formal, y es finalmente esa organizaci\u00f3n formal la que cumple el objetivo de la obra art\u00edstica. Aunque tambi\u00e9n cabe la posibilidad inversa: la consideraci\u00f3n del objeto o del espect\u00e1culo en cuanto documento de un proceso de relaciones previas sin que de ello se deduzca la total desvalorizaci\u00f3n de lo que se muestra al final, y que se contempla m\u00e1s bien como l\u00edmite, y no ya como huella, pero tampoco como resultado o producto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jos\u00e9 A. S\u00e1nchez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nicol\u00e1s Bourriaud,<em> L\u2019esth\u00e9tique relationnelle<\/em>, Les presses du r\u00e9el, 1997.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"ftn1\">\n<p><a title=\"\" href=\"\/Documents%20and%20Settings\/Jos%C3%A9%20A.%20S%C3%A1nchez\/Mis%20documentos\/Web\/Lecturas\/Bourriaud.%20Est%C3%A9tica%20relacional.doc#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Hal Foster, \u201cArte festivo\u201d, Otra parte, n\u00ba 6 (invierno 2005), pp. 2 y 3 y R. Laddaga, art. cit., p. 11.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn2\">\n<div><a title=\"\" href=\"\/Documents%20and%20Settings\/Jos%C3%A9%20A.%20S%C3%A1nchez\/Mis%20documentos\/Web\/Lecturas\/Bourriaud.%20Est%C3%A9tica%20relacional.doc#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Nicolas Bourriaud, Esth\u00e9tique relationnelle, Presses du r\u00e9el, 1998, p. 15<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn3\">\n<div><a title=\"\" href=\"\/Documents%20and%20Settings\/Jos%C3%A9%20A.%20S%C3%A1nchez\/Mis%20documentos\/Web\/Lecturas\/Bourriaud.%20Est%C3%A9tica%20relacional.doc#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Idem, 16-18.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn4\">\n<div><a title=\"\" href=\"\/Documents%20and%20Settings\/Jos%C3%A9%20A.%20S%C3%A1nchez\/Mis%20documentos\/Web\/Lecturas\/Bourriaud.%20Est%C3%A9tica%20relacional.doc#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u201cJeu\u201d utilizado en franc\u00e9s en el sentido de \u201cactuaci\u00f3n\u201d, o \u201cplay\u201d utilizado en ingl\u00e9s como verbo en el sentido de \u201cactuar\u201d y como sustantivo en el sentido de \u201cobra teatral\u201d.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn5\">\n<div><a title=\"\" href=\"\/Documents%20and%20Settings\/Jos%C3%A9%20A.%20S%C3%A1nchez\/Mis%20documentos\/Web\/Lecturas\/Bourriaud.%20Est%C3%A9tica%20relacional.doc#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Idem, p. 31.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>&gt;&gt; Ver tambi\u00e9n\u00a0<a href=\"http:\/\/joseasanchez.arte-a.org\/node\/609\"><em>Pr\u00e1cticas de lo real<\/em><\/a>\u00a0(2007)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<p><a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" rel=\"license\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/i.creativecommons.org\/l\/by-nc-nd\/3.0\/88x31.png\" alt=\"Licencia de Creative Commons\" \/><\/a><br \/>\nEste texto est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" rel=\"license\">licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Espa\u00f1a<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario al libro de Nicolas Bourriaud El punto de partida es la constataci\u00f3n del desarrollo de lo que Guy Debord hab\u00eda descrito treinta a\u00f1os atr\u00e1s como \u201csociedad del espect\u00e1culo\u201d: el control ya no de los medios de producci\u00f3n y de comunicaci\u00f3n sino de los canales de relaci\u00f3n intersubjetiva han llevado a la inclusi\u00f3n de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":285,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[164],"tags":[48,65,95],"class_list":["post-412","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resena","tag-estetica","tag-juego","tag-relacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/285"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=412"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3029,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412\/revisions\/3029"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}