{"id":1125,"date":"2013-02-04T01:49:04","date_gmt":"2013-02-04T00:49:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/?p=1125"},"modified":"2025-06-22T15:09:57","modified_gmt":"2025-06-22T15:09:57","slug":"para-una-lectura-posteatral-del-teatro-posdramatico-de-hans-thies-lehman-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/joseasanchez\/2013\/02\/04\/para-una-lectura-posteatral-del-teatro-posdramatico-de-hans-thies-lehman-2013\/","title":{"rendered":"Para una lectura posteatral del Teatro Posdram\u00e1tico de Hans Thies Lehman"},"content":{"rendered":"<p>Desde que apareci\u00f3 hace ya m\u00e1s de diez a\u00f1os la primera edici\u00f3n alemana del <em>Teatro Posdram\u00e1tico<\/em>, este libro se ha convertido en un referente ineludible para la comprensi\u00f3n, la cr\u00edtica y la reflexi\u00f3n en el \u00e1mbito de los estudios sobre artes esc\u00e9nicas y su pr\u00e1ctica. La categor\u00eda \u00abteatro posdram\u00e1tico\u00bb ha sido utilizada para calificar propuestas esc\u00e9nicas, encuentros y festivales, o bien para enmarcar conceptualmente seminarios, congresos y publicaciones. Como todas las categor\u00edas de \u00e9xito, tambi\u00e9n \u00e9sta ha sido utilizada con significados diferentes al que el autor le dio en su libro. Y en tanto en \u00e9ste sirvi\u00f3 para definir un territorio de pr\u00e1ctica y de estudios, tambi\u00e9n ha sido objeto de pol\u00e9micas intelectuales, algunas de las cuales apuntaban al n\u00facleo conceptual mismo, otras m\u00e1s bien a sus efectos en el \u00e1mbito de las pol\u00edticas culturales y acad\u00e9micas. Traducido a numerosos idiomas, quien ahora lo lee en espa\u00f1ol tiene oportunidad de seguir el discurso sobre la escena posdram\u00e1tica, profundizar en los argumentos, apreciar los matices y decidir su propia lectura en relaci\u00f3n con la historia reciente, con el presente de la pr\u00e1ctica esc\u00e9nica y la discusi\u00f3n te\u00f3rica sobre ella.<\/p>\n<p>Desde que apareci\u00f3 hace ya m\u00e1s de diez a\u00f1os la primera edici\u00f3n alemana del <em>Teatro Posdram\u00e1tico<\/em>, este libro se ha convertido en un referente ineludible para la comprensi\u00f3n, la cr\u00edtica y la reflexi\u00f3n en el \u00e1mbito de los estudios sobre artes esc\u00e9nicas y su pr\u00e1ctica. La categor\u00eda \u00abteatro posdram\u00e1tico\u00bb ha sido utilizada para calificar propuestas esc\u00e9nicas, encuentros y festivales, o bien para enmarcar conceptualmente seminarios, congresos y publicaciones. Como todas las categor\u00edas de \u00e9xito, tambi\u00e9n \u00e9sta ha sido utilizada con significados diferentes al que el autor le dio en su libro. Y en tanto en \u00e9ste sirvi\u00f3 para definir un territorio de pr\u00e1ctica y de estudios, tambi\u00e9n ha sido objeto de pol\u00e9micas intelectuales, algunas de las cuales apuntaban al n\u00facleo conceptual mismo, otras m\u00e1s bien a sus efectos en el \u00e1mbito de las pol\u00edticas culturales y acad\u00e9micas. Traducido a numerosos idiomas, quien ahora lo lee en espa\u00f1ol tiene oportunidad de seguir el discurso sobre la escena posdram\u00e1tica, profundizar en los argumentos, apreciar los matices y decidir su propia lectura en relaci\u00f3n con la historia reciente, con el presente de la pr\u00e1ctica esc\u00e9nica y la discusi\u00f3n te\u00f3rica sobre ella.<\/p>\n<p>La categor\u00eda \u00abteatro posdram\u00e1tico\u00bb propone al menos una doble tensi\u00f3n. La primera tensi\u00f3n resulta de la afirmaci\u00f3n de la autonom\u00eda del arte esc\u00e9nico respecto al drama, algo que numerosos creadores defendieron desde principios del siglo XX y que dio lugar a algunas de las interesantes l\u00edneas de producci\u00f3n y experimentaci\u00f3n tanto en la \u00e9poca de vanguardias como durante la segunda postguerra mundial. Es una tensi\u00f3n, porque la afirmaci\u00f3n de la autonom\u00eda no constituye en s\u00ed misma una negaci\u00f3n del texto, ni siquiera del drama, sino el establecimiento de un campo de creaci\u00f3n desde el que es posible tanto la colaboraci\u00f3n o el di\u00e1logo con la literatura (dram\u00e1tica o no), como la redefinici\u00f3n del concepto mismo de \u00abdrama\u00bb. El teatro posdram\u00e1tico no es un teatro sin drama, sino un teatro que plantea un conflicto con el concepto burgu\u00e9s de teatro, que hab\u00eda hecho suya la hegemon\u00eda del drama literario sobre el espect\u00e1culo esc\u00e9nico.<\/p>\n<p>La segunda tensi\u00f3n resulta de la reivindicaci\u00f3n del teatro en cuanto medio una vez que la crisis de lo dram\u00e1tico parec\u00eda favorecer el tr\u00e1nsito hacia un espacio de fronteras difusas, primero entendido desde la categor\u00eda de \u201cnarraci\u00f3n\u201d y m\u00e1s tarde desde la categor\u00eda de\u00a0 \u201cperformatividad\u201d. Mantener la categor\u00eda \u00abteatro\u00bb asociada a \u00abposdram\u00e1tico\u00bb implica reconocer la potencialidad del viejo medio, la instituci\u00f3n teatral en sus dimensiones social y est\u00e9tica, incluso cuando el medio f\u00edsico (el teatro compuesto de platea y escenario) pueda ser en ocasiones puesto en cuesti\u00f3n o abandonado y a pesar de que la representaci\u00f3n teatral pueda ser en ocasiones considerada trasposici\u00f3n de una teatralidad social al servicio del sistema dominante.<\/p>\n<p>Desde esta doble tensi\u00f3n, el profesor Lehman aborda la ambiciosa tarea de ofrecer un marco anal\u00edtico para la comprensi\u00f3n de la creaci\u00f3n esc\u00e9nica contempor\u00e1nea. Consecuencia de la primera tensi\u00f3n es el establecimiento de un di\u00e1logo constante con las categor\u00edas de la po\u00e9tica y con los estudios sobre drama y dramaturgia, necesariamente complementados (dado que ya no se concede un valor hegem\u00f3nico al drama sobre lo esc\u00e9nico), con aportaciones provenientes de la filosof\u00eda, la teor\u00eda de la literatura, los estudios de cultura visual, la antropolog\u00eda y los \u00abperformance studies\u00bb, necesarios para abordar la complejidad de la escena posdram\u00e1tica. Consecuencia de la segunda tensi\u00f3n es el mantenimiento de un campo referencial que se sit\u00faa en el \u00e1mbito de lo art\u00edstico, pero con una peculiaridad: el objeto de estudio se constituye como un repertorio de obras ef\u00edmeras, recuperables en la memoria del espectador privilegiado (que es en este caso el propio autor del libro), y a situar en la experiencia intelectual de un di\u00e1logo con los artistas y escritores que las produjeron.<\/p>\n<p>El objetivo del libro fue contribuir a la adecuaci\u00f3n de las herramientas cr\u00edticas y los marcos conceptuales a la naturaleza de las nuevas propuestas esc\u00e9nicas que se mostraron en los teatros y festivales europeos durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX, y que muchas veces segu\u00edan siendo contempladas y estudiadas por la cr\u00edtica period\u00edstica y acad\u00e9mica, o asimiladas por el p\u00fablico y los creadores, recurriendo a instrumentos propios de la recepci\u00f3n y la transmisi\u00f3n del arte dram\u00e1tico de tradici\u00f3n decimon\u00f3nica. En este sentido, el libro cumple una funci\u00f3n pedag\u00f3gica: propone modelos para el an\u00e1lisis y pistas para la navegaci\u00f3n. Pero un segundo objetivo del libro fue tambi\u00e9n contribuir a una comprensi\u00f3n de las nuevas propuestas que favoreciera la aceptaci\u00f3n institucional de las mismas: tanto por parte de las instituciones culturales, con efectos sobre la circulaci\u00f3n y el apoyo a la producci\u00f3n, como por parte de las instituciones acad\u00e9micas (formaci\u00f3n e investigaci\u00f3n). En vez de acu\u00f1ar una nueva categor\u00eda para definir un nuevo \u00e1mbito institucional, se prefiri\u00f3 redefinir una vieja categor\u00eda para alentar igualmente una transformaci\u00f3n del \u00e1mbito institucional. El \u00abteatro posdram\u00e1tico\u00bb invita a reivindicar el uso de las infraestructuras y los recursos institucionales para las nuevas propuestas, al tiempo que se\u00f1ala la necesidad de considerar \u00abteatrales\u00bb formas art\u00edsticas desplazadas a los m\u00e1rgenes o que voluntariamente se sit\u00faan fuera del espacio socialmente acotado para lo teatral.<\/p>\n<p>Esta opci\u00f3n explica por qu\u00e9 el autor no s\u00f3lo no abandona la categor\u00eda de \u00abteatro\u00bb, sino ni siquiera la de \u00abdrama\u00bb y, del mismo modo que reivindica el acceso a las infraestructuras teatrales reclama tambi\u00e9n la herencia de la tradici\u00f3n dram\u00e1tica. \u00abPosdram\u00e1tico\u00bb no s\u00f3lo redefine la categor\u00eda de \u00abteatro\u00bb, incluye en su forma compuesta la redefinici\u00f3n de la categor\u00eda de \u00abdrama\u00bb. Podr\u00edamos considerar el teatro posdram\u00e1tico como una forma diferente de teatro dram\u00e1tico, aquella que surge de la aceptaci\u00f3n de un concepto de drama que ya no depende de las definiciones propuestas por Arist\u00f3teles o Hegel, y de cuya crisis se ocup\u00f3 Peter Szondi, sino de una definici\u00f3n que deriva de las reflexiones de numerosos creadores del siglo XX, de Gordon Craig a Antonin Artaud, quienes concibieron lo dram\u00e1tico como un conflicto o una b\u00fasqueda que ning\u00fan texto puede por s\u00ed solo contener. Distanci\u00e1ndose de las posiciones m\u00e1s radicales, herederas del pensamiento nietzscheano, el profesor Lehman prefiere evitar la negaci\u00f3n, el antagonismo que resultar\u00eda del simple rescate de la acci\u00f3n (\u03b4\u03c1\u1fb6\u03c3\u03b9\u03c2) encerrada en la palabra (\u03bb\u03cc\u03b3\u03bf\u03c2), y propone m\u00e1s bien un trabajo en colaboraci\u00f3n. Esto le lleva a recuperar la idea aportada por Walter Benjamin en su estudio sobre las <em>Afinidades Electivas<\/em> de Goethe, y que resume con claridad una de las tesis del libro: \u201cEl misterio es en lo dram\u00e1tico el momento en el cual esto se eleva del \u00e1mbito del lenguaje que le es propio a uno que es sin duda superior y adem\u00e1s para \u00e9ste inalcanzable. Por tanto aquello que no puede expresarse nunca con palabras, sino \u00fanica y exclusivamente en la representaci\u00f3n, es lo \u201cdram\u00e1tico\u201d en sentido estricto.\u201d<\/p>\n<p>El drama no se sit\u00faa por tanto en el texto, tampoco en un cuerpo ajeno a la textualidad, sino m\u00e1s bien en \u00abla perturbaci\u00f3n rec\u00edproca entre texto y escena\u00bb, que seg\u00fan el autor constituye una de las claves para el entendimiento de la historia del teatro moderno. La f\u00f3rmula es heredera del pensamiento y la pr\u00e1ctica de Heiner M\u00fcller, quien a su vez dialog\u00f3 con su maestro Bertolt Brecht, pero tambi\u00e9n con Antonin Artaud, Samuel Beckett y Jean Genet. Aunque en ella converge tambi\u00e9n la herencia de Gordon Craig, Oskar Schlemmer, John Cage o Robert Wilson, todos ellos amantes del silencio. Situado el drama en el \u00e1mbito de la experiencia (est\u00e9tica o extraest\u00e9tica), el <em>Teatro Posdram\u00e1tico<\/em> no se ocupa de \u00e9l, sino de aquello que lo hace posible: la realidad esc\u00e9nica en relaci\u00f3n con el texto (sea verbal o visual, aural o material). Y, como alternativa al estudio de las categor\u00edas b\u00e1sicas de la po\u00e9tica (f\u00e1bula, personaje, unidades, etc.), ofrece un repertorio de conceptos y herramientas anal\u00edticas dise\u00f1adas para operar sobre la recepci\u00f3n ef\u00edmera de obras cuya dimensi\u00f3n sensible es altamente significante. De ah\u00ed la atenci\u00f3n al tiempo y al espacio, a la realidad de la escena y a los modos de organizaci\u00f3n de los materiales y su recepci\u00f3n. El teatro del nuevo drama estudiado por el profesor Lehman es el teatro que ocurre en cada actuaci\u00f3n, en cada presentaci\u00f3n (a aquello que alude el t\u00e9rmino \u201cAuff\u00fchrung\u201d y que aqu\u00ed se ha propuesto traducir como \u201crealizaci\u00f3n esc\u00e9nica\u201d), en la experiencia del tiempo compartido por los participantes en un evento, aunque en algunos casos repetible, siempre \u00fanico\u00a0 y en el que las categor\u00edas mismas de actor y espectador pueden ser desestabilizadas.<\/p>\n<p><em>Teatro Posdram\u00e1tico<\/em> es al mismo tiempo un libro te\u00f3rico y un libro cr\u00edtico: ofrece instrumentos para la comprensi\u00f3n e interpretaci\u00f3n de la creaci\u00f3n esc\u00e9nica contempor\u00e1nea y al mismo tiempo traza el panorama esc\u00e9nico que sirvi\u00f3 para la elaboraci\u00f3n de la teor\u00eda. En cierto modo, el libro como tal adopta una de las estructuras dramat\u00fargicas privilegiadas en \u00e9l: la del paisaje. Este paisaje es el de la escena europea y norteamericana posmoderna, es decir, el que resulta de la agregaci\u00f3n de espect\u00e1culos y relatos sobre la escena que los espectadores centroeuropeos pudieron ver en los grandes festivales de las dos \u00faltimas d\u00e9cadas de siglo, y de las referencias culturales que creadores y espectadores compart\u00edan. La posmodernidad y la cr\u00edtica de la posmodernidad constituyen una referencia ineludible tanto para la comprensi\u00f3n de las propuestas art\u00edsticas y textuales como para situar te\u00f3ricamente la aportaci\u00f3n de este libro. La misma tensi\u00f3n que la cr\u00edtica de la posmodernidad manten\u00eda con la modernidad en su tentativa de proponer un discurso transformador renunciando a las grandes narraciones puede reconocerse en la tensi\u00f3n que la cr\u00edtica posdram\u00e1tica mantiene con el teatro pol\u00edtico burgu\u00e9s y la vanguardia esc\u00e9nica en las sucesivas definiciones y negaciones de lo dram\u00e1tico.<\/p>\n<p>Precisamente una de las aportaciones de la cr\u00edtica posmoderna fue la puesta en valor de distintas temporalidades hist\u00f3ricas y, consecuentemente, distintas versiones de lo que se entendi\u00f3 como modernidad. La quiebra de un concepto monol\u00edtico de \u201cmodernidad\u201d heredado de la filosof\u00eda ilustrada (realizado en la \u00e9poca de la industria y la democracia, pero tambi\u00e9n del colonialismo y el imperialismo) permiti\u00f3 atender a las paradojas, los acentos locales y sectoriales, las historias paralelas. Sin embargo, una vez que la posmodernidad rompi\u00f3 y abri\u00f3 la modernidad, la primera perdi\u00f3 tambi\u00e9n sentido: se priv\u00f3 a s\u00ed misma de aquello que la defin\u00eda. Algo similar se podr\u00eda afirmar respecto a lo posdram\u00e1tico: la quiebra del concepto de drama y la apertura de su sentido m\u00e1s all\u00e1 de las definiciones aristot\u00e9lica y hegeliana permite repensar y practicar la teatralidad sin recurrir a categor\u00edas, o bien a\u00f1adiendo tantas categor\u00edas como las distintas tradiciones culturales requieran. Las lectoras y lectores en espa\u00f1ol podr\u00e1 situarse en relaci\u00f3n a esa apertura, repensar la historia de la modernidad y de sus realizaciones, y observar en relaci\u00f3n con ellas el paisaje de un teatro \u201cpos-\u201d (que en algunos casos puede ser tambi\u00e9n \u201cpre-\u201d, \u201cpara-\u201d, \u201canti-\u201d o simplemente)\u00a0 \u201cdram\u00e1tico\u201d.<\/p>\n<p>La virtud del libro de Hans-Thies Lehman es la de proponer una elaboraci\u00f3n te\u00f3rica muy pr\u00f3xima a la pr\u00e1ctica art\u00edstica y con la intenci\u00f3n de que sea usada. Esta virtud ha sido la clave de su \u00e9xito. Y esta virtud implica tambi\u00e9n una apertura: \u00e9ste no es un sistema te\u00f3rico cerrado, sino una propuesta abierta, que debe ser contrastada en su aplicaci\u00f3n, modificada por el uso, continuada, ampliada en su potencial complejidad. Este libro se escribi\u00f3 en di\u00e1logo con la pr\u00e1ctica, y prestando especial atenci\u00f3n a aportaciones sumamente relevantes de autores como Tadeusz Kantor, Heiner M\u00fcller, Peter Stein, Robert Wilson, Heiner Goebbels, Claudia y Romeo Castellucci, Jan Fabre, John Jesurun, y otros. En todos ellos lat\u00eda una voluntad de disoluci\u00f3n de fronteras, que afectaba tanto a lo est\u00e9tico como a lo social y lo pol\u00edtico. Lamentablemente las fronteras <em>reales<\/em>, que inciden tambi\u00e9n en la producci\u00f3n, circulaci\u00f3n y visibilidad de la cultura, especialmente de las obras ef\u00edmeras, no son tan f\u00e1cilmente borrables como las formales. Por ello es preciso leer este libro (y cualquier libro) teniendo en mente otros referentes y otras tradiciones, practicando la negociaci\u00f3n, en un constante ejercicio de aprendizaje y proposici\u00f3n. Muchas de las categor\u00edas y de las ideas aportadas por el profesor Lehman resultar\u00e1n de enorme utilidad para comprender la historia de la pr\u00e1ctica esc\u00e9nica en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Pero ser\u00e1 necesario tambi\u00e9n traer a primer plano el trabajo de muchos creadores iberoamericanos, cuya obra aporta otros temas al pensamiento te\u00f3rico, nuevas exigencias anal\u00edticas y nuevos matices y visiones en la composici\u00f3n del paisaje.<\/p>\n<p>As\u00ed, en el t\u00edtulo mismo del libro resuena el t\u00e9rmino acu\u00f1ado en los a\u00f1os cuarenta por Joan Brossa, que denomin\u00f3 \u00abPosteatro\u00bb a una serie de obras que cuestionaban la relaci\u00f3n jer\u00e1rquica entre el texto y la escena y entre la escena y la platea, y cuya dramaturgia de im\u00e1genes, heredera del surrealismo, anunci\u00f3 desarrollos posteriores tanto en el \u00e1mbito de la poes\u00eda visual como de la creaci\u00f3n esc\u00e9nica y performativa. Y en el concepto central del libro, la idea de perturbaci\u00f3n y la trascendencia del drama respecto al texto y la escena, podr\u00edamos reconocer una continuidad con la pr\u00e1ctica y el pensamiento esc\u00e9nico-visual de Juan Jos\u00e9 Gurrola, que insist\u00eda en afirmar: \u00abEl teatro no existe, yo lo bajo\u00bb. Las acciones po\u00e9ticas de Brossa y las conceptuales de Gurrola podr\u00edan situarse en los or\u00edgenes o antecedentes del teatro posdram\u00e1tico, junto a los ef\u00edmeros p\u00e1nicos de Alejandro Jodorowsky, el experimentalismo art\u00edstico del grupo di Tella, los \u00abVito-dito\u00bb de Alberto Greco y las pr\u00e1cticas participativas de Helio Oiticica y Lygia Clark. El teatro de dramaturgias colectivas practicado por La Candelaria, el TEC, Escambray, Yuyachkani, entre otros, plantea otro importante reto a la reflexi\u00f3n posdram\u00e1tica, pues lo estrictamente dram\u00e1tico aparec\u00eda en sus propuestas mucho m\u00e1s encarnado que en el teatro documental europeo, al tiempo que la coherencia de la estructura de grupos, la relaci\u00f3n con las formas y temas populares y la urgencia pol\u00edtica les dotaban de una relevancia social que efectivamente resquebrajaba la autonom\u00eda est\u00e9tica. Otras propuestas se dejar\u00edan incorporar m\u00e1s f\u00e1cilmente al paisaje posdram\u00e1tico: las de Antunes Filho y Macunaima, Els Joglars, Albert Vidal, La Claca, el Gran Circo Teatro, Teatro Oficina, Carles Santos, Gerald Thomas, La Fura dels Baus, La Zaranda, Teatro del Obst\u00e1culo, O Grupo Galp\u00e3o, Sportivo Teatral, Denise Stoklos, \u00d3i N\u00f3is Aqu\u00ed Traveiz, Mapa Teatro, Perif\u00e9rico de Objetos, Legale\u00f3n Teatro, La Carnicer\u00eda, Teatro del Obst\u00e1culo, Teatro da Vertigem, La Troppa, La Patogallina, Teatro de los Andes, Cia dos Atores, Teatro Ojo, Lagartijas y tantos otros, aunque en muchas de sus obras (como en todo buen trabajo art\u00edstico) hallar\u00edamos matices y resistencias que nos forzar\u00edan a desplazar, aunque fuera m\u00ednimamente, las l\u00edneas de reflexi\u00f3n y categorizaci\u00f3n con las que tratamos de comprender y compartir nuestro experiencia y nuestro conocimiento. En la n\u00f3mina parad\u00f3jica de dramaturgos posdram\u00e1ticos, habr\u00eda que citar, entre muchos otros, a Eduardo Pavlovsky, Rodrigo Garc\u00eda, Daniel Veronese, Federico Le\u00f3n, Ang\u00e9lica Liddell o Jesusa Rodr\u00edguez. El cabaret de \u00e9sta \u00faltima, como el de Astrid Hadad o Leo Bassi se presenta como un nuevo reto para la reflexi\u00f3n posdram\u00e1tica, lo mismo que las fiestas y propuestas parateatrales de Andr\u00e9s Perez Araya o las pr\u00e1cticas h\u00edbridas de Guillermo G\u00f3mez Pe\u00f1a. Tambi\u00e9n ser\u00eda preciso tener en cuenta la herencia del conceptualismo, la incidencia en la creaci\u00f3n esc\u00e9nica latinoamericana de \u201cperformanceros\u201d como Maris Bustamante, Clemente Pad\u00edn, Carlos Zerpa, Eduardo Kac, o la actividad performativa de artistas de formaci\u00f3n teatral como Mar\u00eda Teresa Hincapi\u00e9, Roc\u00edo Bol\u00edver o Amapola Prada. El conceptualismo latinoamericano tuvo una dimensi\u00f3n pol\u00edtica forzada por las dictaduras y la violencia de los setentas y ochentas que dio lugar tambi\u00e9n a activismos art\u00edsticos y teatrales, que requerir\u00edan un cap\u00edtulo aparte en un estudio del teatro posdram\u00e1tico; Luis Camnitzer y la Red de Conceptualismos del Sur han realizado un trabajo fundamental para recuperar esta herencia y reactivar la obra de artistas y colectivos como CADA, TIT, Cuca\u00f1o, Las yeguas del apocalipsis, que tendr\u00edan continuidad en colectivos activistas m\u00e1s recientes como los grupos Etc\u00e9tera, CKE o Esqueleto Colectivo, por citar algunos nombres..<\/p>\n<p>La ausencia de estos y otros muchos referentes igualmente relevantes en el libro y de los matices conceptuales que podr\u00edan haber provocado no constituye en absoluto un defecto del mismo, pues la reflexi\u00f3n sobre la escena est\u00e1 m\u00e1s sujeta que ninguna otra a la dependencia de contextos culturales y pol\u00edticas de programaci\u00f3n, y porque, por otra parte, la virtud de una buena teor\u00eda reside en su capacidad para ser \u00fatil y producir nuevos resultados en contextos diferentes a aquel en que fue formulada. La excelente acogida del libro en sus versiones japonesa, persa o china (adem\u00e1s de numerosas lenguas europeas, entre ellas el portugu\u00e9s) avalan la calidad de esta propuesta te\u00f3rica y anuncian excelentes resultados para esta nueva versi\u00f3n en espa\u00f1ol. Corresponde ahora a quien lee abordar la tarea de la comprensi\u00f3n y la cr\u00edtica, contrastar ideas, instrumentos y modelos con su propia experiencia y memoria de la escena, aportar otros referentes, sugerir otros problemas, plantear nuevas preguntas, leer \u00abposteatralmente\u00bb este libro no desde la butaca de un lector-espectador, sino desde la mesa-pantalla de trabajo de quien practica una lectura agente. Pues esta es una obra surgida de la pr\u00e1ctica y con vocaci\u00f3n de retornar a ella, poniendo a su disposici\u00f3n los instrumentos te\u00f3ricos construidos tambi\u00e9n gracias a la herencia de la creaci\u00f3n literaria y del pensamiento cr\u00edtico.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 A. S\u00e1nchez, Londres-Madrid, 2011-13.<\/p>\n<p>Pr\u00f3logo a la edici\u00f3n espa\u00f1ola de\u00a0<em>Teatro Posdram\u00e1tico<\/em>, CENDEAC, Murcia, 2013, pp. 17-25.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 16\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde que apareci\u00f3 hace ya m\u00e1s de diez a\u00f1os la primera edici\u00f3n alemana del Teatro Posdram\u00e1tico, este libro se ha convertido en un referente ineludible para la comprensi\u00f3n, la cr\u00edtica y la reflexi\u00f3n en el \u00e1mbito de los estudios sobre artes esc\u00e9nicas y su pr\u00e1ctica. 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