¿Cuántos Jean Valjean existen en el Mundo? ¿Cuántas vorágines son posibles escribir hoy en territorios vírgenes? ¿Cuántas veces el derecho se ha ensañado contra el débil, el ignorante, el marginal, el migrante, contra la naturaleza? ¿Cuántas veces estuvo ausente la justicia de los tribunales? Víctor Hugo nos responde en Les Misérables: Muchas veces, muchas. Y José Eustasio Rivera siempre nos recordara que cuando dejamos el corazón al azar, en la selva, nos lo puede robar la violencia. Pero si la justicia se ausenta del derecho ¿debemos dejar de creer en el derecho o en la justicia? El Mundo actual nos hace de nuevo la misma pregunta. Y la respuesta es: debemos reinventar el derecho una y mil veces para reencontrar la justicia. La mundialización jurídica no es solo un asunto del derecho económico, de los estándares del derecho constitucional, de los indicadores de la Accountability en el derecho administrativo, de la Lex Mercatoria, de las cumbres mundiales por el clima. Es todo y sobre todo un asunto de pobreza, de desigualdad global, de justicia ambiental. Nos enfrenta hoy a una ética humanista del individuo contra a una ética humana de la especie. Quienes nos hemos formado en derecho público y en particular en derecho administrativo sabemos que los fundamentos de nuestra diciplina se desarrollaron en los debates sociales del XIX en Francia y en Alemania. En las fuerzas doctrinarias del solidarismo francés pensadas por la doctrina jurídica y administrativa de Léon Duguit. Y en la fuerza filosófica y jurídica de Hegel, en su teoría de las necesidades humanas y la eticidad sustancial del derecho. Allí, el derecho es una fuerza transformadora de la sociedad donde la solidaridad toma un valor jurídico, funda las instituciones del Estado Social de Derecho. Una eticidad sustancial en términos de Hegel.

La teoría del servicio público, la responsabilidad del estado, los derechos económicos y sociales, la regulación, la función social de la propiedad, la igualdad como principio y como derecho materializan este debate en la sociedad colombiana. Fundan el Estado Social de derecho al servicio de las necesidades humanas. Entonces, no es posible pensar una categoría jurídica moderna sin encontrar en ella la raíz liberal de la igualdad y la solidaridad. Dos valores legitimadores del orden jurídico y del ejercicio de la efectividad jurídica.

Pero a comienzos del siglo XXI la cuestión social y la cuestión ambiental interrogan al orden liberal en sus fundamentos jurídicos. Terrorismo/Seguridad, Preservación ambiental/Desarrollo económico, Ciudadanía nacional/Derecho de asilo, Público/Privado, Derechos del hombre/Derechos de los animales, Auto regulación/Regulación. Estas antinomias jurídicas son la realidad actual. El transito posible de la ética jurídica kantiana del individuo a la eticidad jurídica de la especie desde Spinoza. La posibilidad de imaginar bienes comunes no solo para la humanidad sino para el Mundo y el humano.

¿Pero el derecho público puede asumir estos nuevos retos? ¿El derecho en su conjunto podrá reinventarse para dar respuestas sociales que construyan un nuevo pacto entre el hombre y su mundo? ¿El derecho público podrá independizarse de las fuerzas del “tecno capitalismo” para domesticar las fuerzas del capital y la tecnología? ¿Las categorías jurídicas de la modernidad en derechos humanos, orden público, espacio público, espacio privado, jurisdicción, soberanía nacional, soberanía popular, voluntad contractual, personalidad jurídica son todavía útiles para cumplir esta tarea historia de supervivencia? Estas preguntas construyen un tema transversal de discusión entre las distintas áreas del derecho. Y esta especialización en derecho administrativo siente que es necesario abordarlas, más allá de las fronteras clásicas de la administración. Es necesario mirar al derecho internacional, a la fuerza subversiva del derecho comparado, las promesas del derecho constitucional, la estabilidad jurídica contractual del derecho privado para encontrar nuevas luces que alumbre el camino. Construir un dialogo de saberes desde la tradición del derecho, pero con la imaginación en la vanguardia.

Mireille Delmas-Marty durante sus largos años de investigación en el centro de derecho comparado de la Universidad de la Sorbona Paris 1, en el Colegio de Francia y hoy en la Academia de Ciencias Sociales y Morales de Francia nos plantea los escenarios que ella denomina “anticipación por el derecho”. Hoy tenemos el privilegio de escuchar y debatir sus ideas. Sean Ustedes bienvenidos y gracias por su asistencia y tiempo.