LOS VOLCANES

PAISAJE DE TRIGO Y AMAPOLAS

El Campo de Calatrava constituye una región natural con una fuerte impronta geomorfológica. En él se combinan tres elementos estructurales básicos: el zócalo paleozoico, las cuencas sedimentarias terciarias y cuaternarias, y el volcanismo. Es este último componente geomorfológico el que le confiere una notable singularidad.

  En este espacio se ha desarrollado un volcanismo propio de interior de placa, el cual se nutre de magmas alcalinos muy ricos en CO2, en los que apenas se han producido procesos de diferenciación. Este hecho ha condicionado la emisión de lavas pobres en sílice y ha determinado  el desarrollo de eventos eruptivos  caracterizados por una nula o baja explosividad. Se han manifestado así erupciones efusivas y estrombolianas  que generan un relieve de volcanes en cúpula, lagos de lava, conos formados por piroclastos de caída, flujos de spatter, coladas de diversa estructura interna y morfología superficial y amplios derrames fisurales de basalto.  La eventual presencia de agua ajena al sistema volcánico que ocasionalmente interfiere en el proceso de ascenso del magma hacia la superficie, es la responsable de que se hayan producido fases eruptivas de alta explosividad  que se han resuelto en erupciones freáticas y freatomagmáticas, acompañadas de la consiguiente emisión de flujos piroclásticos, y la formación de bellos maares que las aguas de lluvia conviertes en  humedales únicos en España.

Elena González Cárdenas

Elena González Cárdenas