Cada vez se solicita más en los curriculum la delimitación de un objetivo profesional. Esto no es más que “el sitio al que queremos llegar como profesionales” o  “la función o puesto que pretendemos desempeñar en una empresa”.

La definición y elaboración de este objetivo es ventajoso por muchos aspectos: nos ayudará a dirigir correctamente nuestra búsqueda de empleo, nos facilitará el camino para planificar nuestra carrera profesional y aportará información extra a las empresas.

Es comprensible que esta tarea en principio se nos plantee como difícil, porque una de las cuestiones principales es que hay que tomar decisiones y por lo general esto no es sencillo. Siempre nos queda la duda de si la opción seleccionada es la correcta y eso no lo sabremos hasta que no pase el tiempo, pero la verdad es que cualquier decisión que sea tomada desde tu valoración, análisis y reflexión es BUENA porque la has elegido tú, y tú en ese momento en función de las circunstancias, las necesidades y criterios personales consideraste que era la acertada. En cualquier caso todo en esta vida tiene solución y se puede variar el rumbo en el momento en que queramos, por suerte, tú tienes las riendas de tu vida.

Por otra parte están esas ideas tan arraigadas que nos hacen pensar que al marcar esa meta nos cerramos puertas en el mercado laboral, además de dar una imagen de exigentes o como se diría vulgarmente “de sobraos”. Pero ¿y si lo vieras como una forma de que las empresas vean tu capacidad de tomar decisiones, madurez, seguridad en ti mismo y tu capacidad para argumentar?

Si decidimos hacerlo, el primer paso que tendremos que dar es acotar y concretar “ese sitio al que queremos llegar y desarrollarnos”. Una sugerencia que os proponemos si no sabéis por dónde empezar es la de ir descartando aquello que no nos gusta, pasando luego a delimitar el área, el campo, el tipo de empresa y el puesto. Una vez hayamos precisado y perfilado el objetivo el siguiente paso sería identificar aquellas habilidades, capacidades y cualidades que poseo para desempeñarlo y lograrlo.

“Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, entonces estás peor que antes”. Confucio