A principios del año pasado, hablábamos en nuestro blog sobre el impacto del proceso de automatización en el empleo (ver aquí artículo completo) Al hilo de este tema, os hablamos de empleo y robótica colaborativa, en la que los humanos interaccionan con los llamados cobots.

Continúa imparable la (R)-evolución de los robots en nuestra sociedad. Si inicialmente los robots fueron diseñados para estar confinados por motivos de seguridad, evitando que compartiesen espacio/tiempo con los humanos en un puesto de trabajo, han evolucionado para trabajar codo con codo con las personas, compartiendo un mismo espacio físico y temporal. Son los llamados robots colaborativos o cobots. La robótica colaborativa es una de las tecnologías involucradas en el concepto de Industria 4.0

Según la IFR (International Federation of Robotics) en la edición World Robotic 2019 (descarga desde aquí), la colaboración entre personas y impulsará un 15 % la productividad laboral en 2021, en un contexto en el que las máquinas ganan terreno en el lugar de trabajo y, además de realizar labores productivas, empiezan a compartir tareas con los humanos. De 2017 a 2018, las instalaciones anuales mundiales de cobots aumentaron en un 23%. Las estimaciones son de más de tres millones de estos robots colaborativos en todo el planeta en 2020.

 

¿Nos imaginamos tener como compañero de trabajo a un robot?

Hace dos décadas, la industria automovilística arrancó con la automatización de sus procesos productivos. Hoy en día, encontramos robots colaborativos en líneas de montaje, a modo de exoesqueletos sobre los trabajadores, o en el área médica, exoesqueletos biónicos que ayudan a la rehabilitación de personas con daños neurológicos y cobots olfativos que se utilizan durante las operaciones.

En comparación con la robótica industrial tradicional, la instalación y programación de los cobots en las industrias es un proceso mucho más rápido. Además, el espacio y tiempo para su instalación suele ser menor, pudiendo realizarse en horas y ocupando poco espacio.

 

Las empresas demandarán profesionales que diseñen, programen e interactúen con los cobots

Los humanos no sólo trabajaríamos con el cobot, sino que intervendríamos en su diseño instalación y programación, de manera sencilla, mediante tabletas/dispositivos electrónicos/Apps. Reajustaríamos la utilidad de nuestros compañeros cobots dependiendo de la tarea a realizar en nuestro trabajo. Pensemos en el potencial para las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) y concretamente en países como España, donde el 99,9% del tejido empresarial está constituido por este tipo de empresas (Fuente: IPYME). Os dejamos un video de WeAreCobots, el primer congreso mundial de cobots celebrado el pasado mayo en Madrid (video 2:19 min)

Las empresas, para adquirir/alquilar cobots, demandarán profesionales con conocimientos para programar/reprogramar y/o instruir y trabajar con este tipo de robots, o bien trabajadores dispuestos a formarse en esta nueva tecnología. Habilidades como la creatividad, la inteligencia emocional y la flexibilidad cognitiva permitirán explotar el potencial humano y permitirán a las personas programar y enseñar a los cobots, en vez de ser sustituidos por ellos.

El entorno de trabajar, los nuevos compañeros tecnológicos, transformarán nuestro trabajo diario. Para que ello suceda, será clave tanto que los profesionales se adapten rápidamente al cambio como que se formen continuamente. Se abre aquí un nuevo abanico de profesionales en áreas tan dispares como Inteligencia Artificial, Big Data, Inteligencia Emocional … y otras que aún ni alcancemos a vislumbrar. ¿Expertos en resolución de conflictos humano-cobot, tal vez?

Saltos tecnológicos ocurren cada cierto tiempo, y el tiempo para adaptarnos a ellos se reduce cada vez: desde la Primera Revolución Industrial, a la democratización de Internet en las empresas, en la que la generación BabyBoomer tuvo que utilizar por primera vez en su puesto de trabajo, Internet, un ordenador, cuentas de correo electrónico…cuando habían sido formados en la utilización de máquinas de escribir y faxes. Y en los últimos años, esos mismos trabajadores que se enfrentan al nuevo reto de usar teléfonos inteligentes, Apps, etc.

Toca ahora prepararse para interaccionar con “nuevos compañeros de trabajo”: los cobots.