Actualmente en este mercado de trabajo donde las diferencias marcan las oportunidades, el que una empresa, profesional o persona influyente hable bien de nosotros será un valor añadido a nuestro perfil. Además, de aportar credibilidad y confianza a nuestra candidatura y reforzar nuestra posición en el proceso selectivo. Por todas estas y más razones, las CARTAS DE RECOMENDACIÓN están en alza.
En muchos países europeos y del resto del mundo, es un documento importante para incorporarse a una empresa. En España está adquiriendo cada vez más importancia suponiendo un valor añadido a la candidatura “alguien habla muy bien de ti y de tus capacidades”, sea en el terreno que sea. Porque es cierto que estas cartas pueden venir abaladas por los responsables de prácticas, jefes de departamento, tutores de proyectos, coordinadores de proyectos voluntarios, entrenadores deportivos, etc. Teniendo cada una más importancia dependiendo del puesto o sector. Pero siempre “suman”.
¿Esperar o solicitarla?
A menudo interpretamos que este tipo de cartas son un premio o un reconocimiento que tiene valor si nos lo ofrecen, estando mal visto solicitarla tal vez porque no estamos muy acostumbrados a ello, aunque en el pasado hubiese sido así. Actualmente no hay problema en que solicites a tu organización una carta de recomendación cuando se acaba la relación laboral con ella, siempre y cuando no haya habido “mal rollito”, en ninguna de las direcciones. En muchas empresas la ofrecen directamente cuanto tu contrato se acaba, te despiden o abandonas la empresa por diferentes motivos. En algunos casos, como por ejemplo en Alemania, se entrega siempre que se finaliza un contrato con esa organización (Arbeitszeugnis).
Nuestro consejo es que la solicitéis en todos los casos de forma correcta a la persona con la que has trabajado o realizado prácticas, que ocupe una posición de importancia dentro de la entidad y sobre todo que te conozca, pudiendo hacer esa valoración positiva, motivadora y realista de ti. Como hemos mencionado anteriormente también la puedes solicitar a los responsables o encargados de actividades donde tu participas de forma continuada y comprometida (como el deporte, la música, el voluntariado, el asociacionismo, etc.).
Si os la ofrecen, por supuesto aceptarla porque tal vez en principio podemos pensar que no nos será útil, es un documento que podrás usar a lo largo del tiempo, es un “as en la manga, un elemento diferenciador que te destacará como candidato.
Cómo debe ser
– Ante todo, concisa pero que destaque todos aquellos aspectos de importancia para tu futuro profesional.
– Sería recomendable que no se extendiera más de una cara para que el contenido se pudiera recordar mejor.
– Cuanto más personal y menos estándar sea más auténtica y veraz, ofreciendo una imagen fuerte de tu perfil. Por esto siempre será mejor que nos la escriban para nosotros, alguien que pueda valorar esa cualidades y trayectoria profesional por haber compartido o supervisado tu labor dentro de la empresa.
– La redacción de la carta también es importante, un documento mal redactado y con algún aspecto ortográfico inadecuado dará una imagen pésima. Que tenga un carácter positivo para que transmita esa actitud.
Qué debe contener
Comenzará identificándose la persona que la redacta y qué relación os ha unido. Para pasar a comentar sobre las funciones desarrolladas, destacando los logros y méritos alcanzados en el desempeño tu trabajo. Realizando una descripción de las capacidades y habilidades adquiridas y demostradas a lo largo de tu estancia en esa organización o institución. Es importante que se destaque lo positivo, pero sin exageraciones para que se perciba veraz.
Plantear la posibilidad de ofrecer más información sobre el candidato o la opción de contactar con la persona que firma la carta, poniendo los datos de contacto, será muy favorable, acuñándole a esta recomendación un cariz franco.
Recomendaciones
• No importa el número de cartas de recomendación de las que dispongas, siempre suman, nunca restan. Además, podrás usar unas u otras en función del proceso selectivo al que te presentes, empresa a la que optes o puesto que te interese.
• Solicítala inmediatamente tras que finalice tu relación con esa organización o persona, porque pasado el tiempo puede hacer que sea más dificultoso su redacción (olvido, desinterés, falta de tiempo, perdida de la cercanía, …)
• Haz saber que dispones de este tipo de carta, tanto en tu currículum haciendo referencia a ello como en tu perfil de LinkedIn.
• Aportarla cuando te la soliciten o acompañando a tu CV cuando te lo requieran.
• Mantén siempre la carta original, como hemos comentado podrás utilizarla a corto y largo plazo, utiliza una copia.
Tu talento determina lo que puedes hacer. Tu motivación determina cuánto estás dispuesto a hacer. Tu actitud determina qué tan bien lo haces”. LOU HOLTZ