Si alguna conclusión hemos podido obtener desde marzo, a nivel de recursos humanos, es que el teletrabajo, más allá de ser una perentoria necesidad sobrevenida, ha llegado para quedarse. Los trabajadores nos hemos dado cuenta de los beneficios que supone trabajar desde fuera de la oficina: mejor conciliación, más atención y mejor programación. Las empresas han podido constatar tanto la reducción de costes fijos como el considerable incremento de productividad.

El apartado técnico causó algunos estragos al principio pero, una vez habituados a trabajar con una determinada plataforma, pocos son los que echan de menos su entorno de trabajo anterior. Probablemente con el paso de los meses, y la vuelta a la nueva normalidad, el retorno a los entornos habituales será una constante, pero el teletrabajo quedará implantado, al menos mediante una modalidad mixta, para los próximos años.

LO NO TAN BUENO DEL TELETRABAJO

Todos los que hemos teletrabajado en alguna ocasión podemos hacer una lista detallada de lo bueno y lo malo del sistema. De hecho, hace unas semanas compartimos con vosotros una lista de las ventajas del sistema (https://blog.uclm.es/cipe/en-modo-teletrabajo/): mayor autonomía, menor estrés, más productividad…. Para ser justos debemos ser críticos y debemos también aludir a sus desventajas, que también las hay:

  • Dificultad para desconectar: No es sencillo poder definir claramente los límites entre lo laboral y lo personal. Es posible que termines trabajando más horas, la comodidad de hacerlo desde casa influye mucho. También es probable que las situaciones de estrés propias de la vida laboral se transmitan hacia tus relaciones familiares y puedan generarse conflictos.
  • Menor integración con la empresa: Muchos teletrabajadores pierden el sentido de identificación con la empresa en cierto grado. Además, es posible que las relaciones laborales con tus compañeros de trabajo se vean afectadas. Ya no serán tan comunes las celebraciones de los viernes después de la oficina.
  • Mayores gastos para el empleado: Así como existirán ahorros en transporte, es posible que emerjan otro tipo de gastos comunes al trabajo remoto. Ten en cuenta que pasarás más tiempo en tu casa, por lo tanto, gastarás más en calefacción y aire acondicionado. Además, puede que necesites de una mejor conexión a Internet, o debas realizar llamadas desde tu línea personal.

TELETRABAJO COMO NECESIDAD

La rápida evolución del teletrabajo es una sensación general que todos podemos percibir, pero son múltiples las estadísticas que demuestran que aquellos que se sepan manejar mejor en entornos de trabajo virtuales incrementarán sus posibilidades de éxito de forma exponencial. Aquí algunas:

  • Según Flexjobs (Ver aquí), líder de EEUU en trabajo flexible, el trabajo remoto ha crecido un 159% en los últimos 12 años, y el 80% de los trabajadores dicen trabajar con menos estrés, a la vez que están mucho mejor pagados.
  • La consultora Upwork (Ver aquí) hablaba el año pasado de que el 73% de las empresas tendrá teletrabajadores en 2028, incrementándose esta tendencia según se reduce la edad media de los trabajadores de las empresas.
  • Según el estudio «El teletrabajo en España» del Banco de España (2020) (Ver aquí) el 60 % de los empleos de los grupos de ocupaciones cualificadas podrían realizarse mediante teletrabajo.

Es decir, si 6 de cada 10 trabajos en el futuro se realizarán previsiblemente mediante teletrabajo, es completamente ineficaz no dedicar tiempo y esfuerzo a preparar nuestra carrera profesional para esta circunstancia. De hecho, son muchos los puestos que se ofertan como completamente online.

Y aquí entramos ya en otra reflexión: si es indiferente la situación geográfica del trabajador, tendremos que competir con trabajadores de todo el mundo para trabajos que ofrecen empresas españolas y podremos lograr trabajos que están en otro continente. Para lograr este tipo de trabajos entran en juego dos factores: el primero es el conocimiento de idiomas y el segundo la adaptación a las competencias y habilidades que se exijan, probablemente diferentes  de las que estamos habituados.

TELETRABAJO COMO OPORTUNIDAD

¿Hay webs específicas para buscar teletrabajo? Por supuesto. Según Linkedin las ofertas de trabajo en remoto han aumentado cerca de un 300 % en LinkedIn desde marzo y suponen un porcentaje cada vez más importante del total. (Ver aquí)

Cualquier buscador puede ser útil para buscar  ofertas de teletrabajo, utilizando palabras clave en español como «trabajo remoto», «virtual», «teletrabajo», «online», o en inglés como «remote», «virtual», «telecommuter» y «home based».

Os dejamos algunas páginas interesantes:

  • LINKEDIN. Buscar ofertas en Linkedin es sencillo: https://www.linkedin.com/jobs/. Encontrar las que permiten el teletrabajo también, dado que hay un apartado para filtrar el trabajo en remoto.

…no ponemos más porque hay cientos de webs similares ofreciendo servicios similares. En los próximos años este será uno de los principales nichos de mercado del reclutamiento on line.

EL SOPORTE LEGAL DEL TELETRABAJO

Nos gustaría terminar esta entrada con un pequeño apunte sobre los derechos y obligaciones que tendrás como posible teletrabajador. En España no existe una legislación específica sobre teletrabajo, pero la opción de trabajar desde casa se contempla en el artículo 13 del  Estatuto de Trabajadores hablando del trabajo a distancia: «aquel en que la prestación de la actividad laboral se realice de manera preponderante en el domicilio del trabajador o en el lugar libremente elegido por este, de modo alternativo a su desarrollo presencial en el centro de trabajo de la empresa».

Por ello si te lo ofrecen como posibilidad debes saber que:

  1. La modalidad de teletrabajo, como posibilidad, debería venir reflejada por escrito en el contrato, antes o después de iniciar la actividad, dado que forma parte esencial de los servicios que prestas. Nos referimos a trabajos en los que una parte importante o toda la actividad sea realizada online.
  2. No te pueden ni deben ofrecer menor salario. El salario percibido por los teletrabajadores ha de ser, al menos, el correspondiente a su grupo profesional y funciones.
  3. No hay diferencia en los derechos de los trabajadores por el hecho de trabajar a distancia o en la oficina: debes conservar las mismas obligaciones y derechos (formación, promoción en el puesto, contacto con otros trabajadores, representación colectiva, accidentes de trabajo…)

Como siempre, si tienes cualquier duda, ponemos a tu disposición nuestro servicio de orientación: https://blog.uclm.es/cipe/. Recuerda que ahora tienen un chat online en el que atenderemos tus consultas en tiempo real.