Si os queréis posicionar como futuros profesionales en vuestra área de interés, o con esa idea de negocio que os ronda por la cabeza, LinkedIn debería ser la red profesional de vuestra elección. Os traemos esta entrada con el ánimo de hacer autocrítica de nuestro mal llamado, en muchos casos, perfil en LinkedIn.
Si os sentís reflejados, y antes de abandonar esta red, contad con CIPE para ayudaros a dar la vuelta a vuestro LinkedIn.

SEÑAL 1. Nombre, estudios y … “ya tengo perfil en LinkedIn”
Un día, decidimos abrir nuestro perfil en LinkedIn. Aquí, uno de los primeros errores. ¿Hemos abierto nuestro perfil o, simplemente, nos hemos dado de alta en esta red? Nombre, apellidos, quizá los estudios en la universidad… y ya volvemos otro día.
Por cierto, ¿cuánto tiempo hace que nos dimos de alta?
Nuestro tiempo y esfuerzo son limitados: toca plantearse si esta red es para nosotros/as…

SEÑAL 2. Ya pondré la foto otro día
Date una vuelta por LinkedIn. ¿Muchos perfiles profesionales sin foto que les identifique? Los profesionales bien posicionados, tienen prácticamente todos foto. Y además, visible para toda la red.
Otro dato: los reclutadores pasan casi un quinto de su tiempo mirando la foto cuando revisan los perfiles de LinkedIn.
En LinkedIn, tu foto sí o sí.

SEÑAL 3. Llegó el día: pongo la foto de la orla
Tal vez sea la foto en la que estamos más favorecidos: realizada por un profesional, de gran calidad… Si queremos empezar a construir nuestra imagen profesional en ella… los complementos de la orla (birrete, corbata, …) no nos muestran como profesionales, sino como estudiantes. Además, ¿representa tu imagen habitual? Toca cambiar la foto.
Lo ideal: antes de abrir tu cuenta en LinkedIn, hacernos una foto que nos represente, de calidad y que podamos descargar en varios formatos.

SEÑAL 4. Apenas 2 contactos
Todo profesional con un perfil en LinkedIn maduro, tuvo al aterrizar en esta red, cero contactos. Pero si te inscribiste en esta red hace ya un tiempo, y los contactos siguen en estos números, será una señal más de que simplemente te diste de alta en LinkedIn.
Busca y suma contactos: compañeros de estudios y de cursos de formación, de tus actividades de voluntariado, profesores, profesionales de empresas que hayas conocido durante tus prácticas, en los eventos organizados en la Universidad, en el CIPE (¡te esperamos en el Grupo de Empleo de la Universidad de Castilla-La Mancha en LinkedIn!), seminarios …

SEÑAL 5. Currículum incluido
En LinkedIn podemos encontrar muchos perfiles que adjuntan su currículum en su versión más tradicional como fichero adjunto. Principalmente son estudiantes que buscan su primera experiencia profesional, aunque también personas que buscan nuevos retos profesionales, o que buscan empleo.

No deberíamos usar LinkedIn como un portal de empleo al que subimos el currículum en su formato más tradicional.
Un perfil en LinkedIn completado al 100%, contendría tus objetivo profesional, estudios universitarios, formación complementaria, competencias y habilidades adquiridas en idiomas, uso de tecnologías, actividades de voluntariado, incluso tu TFG o TFM. También tus publicaciones, recomendaciones de tus contactos, menciones en publicaciones, grupos de interés … y mucho más. Entonces, ¿puede aportar tu currículum tradicional algo más? ¿O sería prácticamente, repetir la misma información?

Si apostáis por LinkedIn, toca revisar lo que en su día incluimos en esta red.
¡Contad con el equipo de CIPE para ayudaros! Contáctanos en cipe@uclm.es