El networking es un anglicismo al que nos hemos acostumbrado en los últimos años, pero las redes de contacto no son nuevas y han existido siempre. En España tres de cada cuatro puestos no son visibles y esto ha sido desde el siglo pasado: podríamos citar muchas fuentes pero una simple búsqueda sobre el «mercado de trabajo oculto» nos dará múltiples referencias.

La realidad es que si no sabes gestionar adecuadamente tus contactos tienes un serio problema para encajar en el mercado de trabajo de las próximas décadas. Si aún no tienes trabajo o acabas de perderlo la importancia se multiplica.
Las redes de contactos son útiles para obtener el puesto que más se ajuste a nuestra formación, preferencia o necesidades, y hacer que crezcan exponencialmente nuestras oportunidades profesionales, aunque no sea a corto plazo. Pero además los trabajadores de una empresa se están convirtiendo en la mejor baza para las empresas a la hora de reclutar nuevos perfiles profesionales. Es lo que se denomina el nuevo «capital social», no en el sentido económico sino sociológico, y sirve para desarrollar la organización de forma óptima gracias a los contactos y sinergias aportados por los miembros de la organización, en este caso los trabajadores. El empresario nos contrata directamente a nosotros, pero ese contrato le da acceso a los contactos que tengamos nosotros y que queramos utilizar en el desarrollo de la nueva empresa.
Curiosamente en los centros de orientación como el nuestro esta característica del mercado es de las más repetidas a los usuarios: si quieres tener una carrera brillante comienza a preocuparte de las personas con las que te relacionas. Los futuros trabajadores habitualmente lo acaban reconociendo pero, en cambio, son pocos los que se preocupan de diseñar estrategias para mejorar su presencia en el mercado y ofrecer un buen capital social a su futura empresa. Se sabe lo que hay que hacer, pero raramente se hace y ello redunda negativamente en las oportunidades profesionales.
Estos planes de networking personal siempre se han fundamentado en una fuerte presencia en eventos, ferias, conferencias y cualquier lugar presencial en el que se pudieran encontrar sinergias con personas afines. Las redes sociales han facilitado mucho esta tarea, pero el componente presencial sigue siendo clave.
En una situación como la actual, en la que el distanciamiento social es norma obligada ¿qué espacio queda para el netwoking y el desarrollo de redes de contacto? ¿debemos empezar a pensar en un networking modo pandemia? Sin ninguna duda.
El teletrabajo ha mejorado muchos aspectos del trabajo, pero el networking no está entre ellos. Eso no quita para que se pueda seguir haciendo de otra manera. Hay una serie de pautas básicas a tener en cuenta, durante este periodo, que seguro os serán de utilidad:

Optimiza las redes sociales.

Si no te preocupabas mucho de ellas es el mejor momento de retomarlas y, si ya las tenías incorporadas en tu día a día, es el momento de replantearte las estrategias. Ten en cuenta que ya no cuentas con apenas oportunidades de estirar tu red de contactos en directo y esta será tu única manera de mostrarte al mundo. Linkedin sigue siendo la referencia y debe ser la red por la que debes comenzar. De forma previa también te recomendamos que hagas limpieza, e incluso cierres, aquellas redes que no usas y que no aportan nada.
¿Qué tal comenzar por agregar a todos las personas de tu empresa o, si aún no estás trabajando, por los compañeros de carrera? Después amplia a personas destacadas de tu sector, a ser posible que trabajen en departamentos similares, mejor cuanto más cerca geográficamente o incluso de otros países si te resultan interesantes. Analiza en profundidad cada perfil que encuentres y los contactos con los que se relaciona, seguro que observas puntos de unión e ideas para extender tus contactos. Pero no se trata de cifras, se trata de calidad del contacto. Para ello es imprescindible que inicies la conversación y la mantengas viva de forma periódica. Pregunta por los proyectos, por las sensaciones ante la actual situación, aprende a ser cercano y ofrecerte desinteresadamente. Ya llegará el momento en el que surjan sinergias y podáis unir esfuerzos para conseguir algo. Pedir no es un buen comienzo en ninguna relación.
No te olvides tampoco de los grupos, debes seleccionar los que más se ajusten a tu perfil, a tu sector o a tus intereses, y participar activamente en ellos. Por ello es recomendable que no sean demasiados o te robarán mucho tiempo. Tampoco está de más que hagas una selección de las empresas clave de tu sector y las sigas, ya que ello te dará una visión global de tu entorno de trabajo y te permitirá tomar decisiones en el futuro.

Experimenta con nuevas herramientas de networking.

Continuamente se ponen en funcionamiento herramientas, webs y apps que tratan de mejorar las redes en las que nos movemos. Los últimos meses han supuesto un boom creativo en este sentido. Debes tener preparado un sistema para analizar y quedarte e integrar en tu networking, o rechazar, las mismas. No todo es interesante para todo el mundo. Entre las que más han sonado en este año han estado Shapr, que es capaz de sugerirte nuevos contactos; FullContact, para ordenar mejor los contactos; Wonderloop, para hacer breves videopresentaciones de nuestro perfil; o Ripple, de la misma compañía que Tinder y con un funcionamiento muy similar: me gusta o no me gusta. Pero os aseguramos que diariamente se presentan nuevas herramientas que, si las sabemos integrar, harán que nuestra red de contactos sea mucho más productiva.

Cuida las videollamadas.

El ordenador es ahora tu ventana al mundo, no solo para observar sino para que te observen. Aunque las llamadas de Skype, Zoom, Teams o Hangouts se parezcan a las telefónicas no es lo mismo. Debes avisar con tiempo: un correo, una llamada de teléfono o una convocatoria se hacen imprescindibles, excepto en tu grupo de trabajo habitual. Ni que decir tiene que tu imagen personal y la calidad de imagen influyen, por lo que son detalles que debes tener controlados de antemano. A partir de aquí cualquier truco de los utilizados habitualmente en comunicación funciona bien: llamar a la persona por su nombre genera confianza, contar anécdotas relaja la tensión, preguntar por su salud antes de lanzarte a hablar del objeto principal empatiza o no alargar innecesariamente la conversación provoca simpatía en el interlocutor, probablemente hasta el cuello de trabajo.

Participa en eventos virtuales.

Nosotros mismos, en el CIPE, nos hemos tenido que acostumbrar a este formato: traer ponentes, hacer presentaciones de empresa, realizar orientaciones, dar formación o incluso hacer mesas de debate, son actividades que a principios de marzo ni se nos hubiera ocurrido organizar on line. Nos hemos dado cuenta de dos cosas: la parte técnica es mucho más sencilla de lo que parece y nuestro público objetivo, es decir vosotros, os adaptáis de manera rápida a los cambios. La consecuencia es que el sistema funciona. No podemos negar que echamos de menos los encuentros presenciales de antes, pero podemos asegurar después de unos meses que el sistema puede llegar a ser aún más productivo que el presencial. De hecho ya estamos planificando multitud de actividades para estudiantes, egresados y empresas en el curso que acaba de comenzar. Poco a poco os las iremos presentando.
Estamos observando que las empresas, las administraciones públicas y las webs tradicionales están siguiendo, en mayor o menor medida, planes para implantar estas mismas actuaciones. Si ahora no os podéis mostrar en eventos públicos como antes, siempre podréis sacarle todo el partido a los que se celebran online. Comienza la búsqueda y llena tu agenda de webinars, encuentros, presentaciones o eventos de speed networking. Exprime al máximo lo mucho que te puede ofrecer la red.


Ya sabéis que nuestro equipo de orientación estará encantado de echaros una mano en la mejora de vuestra comunicación on line y en la optimización de vuestras redes de contacto. Estamos convencidos de que es un buen camino para que logréis vuestros objetivos profesionales. Contad con nosotros y pedid ya vuestra cita.