Hace ya mucho tiempo que en los servicios de orientación hemos hecho hueco a la red social profesional Linkedin. Atrás quedaron los tiempos en que Linkedin era poco más que una novedad, que parecía podía aportar algo nuevo al mercado de recursos humanos y que compartía titulares con otras redes como Xing, Viadeo u otras que ya apenas recordamos…

Para comprender la verdadera dimensión del fenómeno Linkedin hay muchas estadísticas. Por ejemplo, desde finales de 2016 la aplicación ha pasado de 462 millones de personas a más de 620 millones, mientras Twitter solo ha ganado unos 10 millones en este tiempo; dos nuevos profesionales se unen cada segundo a Linkedin y en España la tercera parte de la población se encuentra registrada; o también hay que destacar la fidelidad, bastante poco habitual en otras redes, dado que más de la mitad de usuarios entran al menos una vez al mes y casi el 40% lo hacen a diario. Como es lógico con estos datos de participantes las cifras se disparan: hay más de 30 millones de empresas registradas, unos 2 millones de grupos y aunque no sea un portal de empleo propiamente dicho hay activas cada día unos 20 millones de ofertas, con el añadido de que la segmentación por grupos permite una efectividad de reclutamiento muy alta para empresas.

Linkedin tiene además una característica innegable: a mayor nivel profesional, mayor nivel de implantación. Las oportunidades que supone a nivel de contacto con empresas y puestos de trabajo se multiplican en el caso de niveles superiores de la organización, justamente los que suelen ocupar los titulados superiores.
Linkedin se parece en poco o nada a como era en 2002 cuando se creó, el ritmo de cambios se ha incrementado notablemente en los últimos años y raro es el mes que no nos trae alguna novedad. Curiosamente casi todas las novedades están relacionadas con otras redes, con lo que observamos que cada vez la competencia entre ellas es más dura a la vez que cada vez se parecen más.

Arriba tenemos una captura de Linkedin en sus inicios, cada año se hay ido renovando y 2019 no ha sido una excepción. Queremos traeros los principales cambios que se han producido en el presente año.

ETIQUETADO DE FOTOS

No somos capaces de ver esta nueva funcionalidad como estratégica para nuestra carrera profesional, pero el etiquetado de fotos ha llegado a Linkedin para parecerse un poco más a otras redes sociales. El problema es el habitual: una característica aparentemente inofensiva puede ser enormemente perjudicial si no controlamos nuestros etiquetados o permitimos aquellos que no son demasiado aconsejables. Por lo tanto, hay que estar alerta. El límite son 30 etiquetados por foto.

REACCIONES

Las reacciones a las publicaciones se han convertido en un mundo aparte en las redes sociales. Hace pocos años o no existían o simplemente eran positivas o negativas. Ahora tenemos mucha más variedad. Utilidad también escasa pero vistosidad máxima, que no se diga que Linkedin es aburrido.
Bien es cierto que al menos es muy clara y que sustituye a la antigua función «recomendar» que tampoco era especialmente utilizada resultando un tanto confusa. Ahora podemos elegir entre el equivalente al like u OK, felicitaciones con un aplauso, corazón para decir que nos gusta de manera más pasional, bombilla para resaltar la utilidad de la idea y cara pensativa no se sabe muy bien para qué.

NUEVOS BOTONES

Continuando con la política de simplificar todo al máximo, en la versión para móviles cambian el botón «publicar» y el botón «mensaje». Ahora publicar se representa por un signo + en la parte inferior y los mensajes se encuentran en la parte superior derecha representados por dos bocadillos.

ARTÍCULOS

Ahora cuando vamos a publicar algo vemos en la caja, además de la opción «comienza una publicación», hay otra que es «Escribe un artículo». La primera se reserva para escribir una breve idea, poner un enlace a otra página, o colocar algún tipo de material multimedia. La segunda, que es novedad, nos lleva a un editor bastante completo y nos permite escribir un artículo, con diferentes opciones de justificación, ubicación, formato de párrafo, borradores etc…

VIDEOS

Todas las redes sociales se han decidido en los últimos años por apostar por el video en directo y Linkedin no va a ser una excepción. Su justificación para objetivos profesionales es escasa, pero refuerza el vínculo social, algo en lo que Linkedin ha decidido volcarse en los últimos años. Al fin y al cabo, una publicación con video tiene hasta 20 veces más probabilidades de ser compartida que cualquier otra. Queda claro el objetivo.

DOCUMENTOS

Siempre se había acusado a Linkedin de la complejidad que tenía para compartir documentos. De hecho solo se podía hacer mediante mensajes privados in-mail. Ahora se ha ampliado la posibilidad y, al menos en la versión web, podemos compartir diversos contenidos con extensión pdf, doc, ppt o pptx, bien sea desde nuestro equipo o desde la nube. Aunque de momento en este último caso solo desde Dropbox.