En nuestras ciudades han proliferado en los últimos años los escape rooms como alternativa de ocio innovadora. Lo último: las empresas ya los utilizan para seleccionar talento. Te contamos qué buscan las empresas con esta nueva propuesta a sus candidatos.

¿Juegas?

Los escape rooms son espacios generalmente cerrados, controlados por un game master o jefe de juego, en los que un número determinado de participantes han de resolver en un tiempo determinado, mediante las instrucciones y pistas proporcionadas por el game master, un problema, misterio o acertijo.
El crecimiento de estas actividades ha sido exponencial en los últimos años (atención emprendedores), con un volumen estimado de negocio de 20 millones de euros en España. Los usuarios de escape rooms van desde personas que buscan ocio alternativo y creativo, a aquellas que buscan un regalo original, grupos de amigos de cumpleaños, despedidas de solter@s, el mundo educativo y cada vez más… las empresas.

Las empresas empezaron a utilizar estas actividades lúdicas para reuniones de sus equipos de trabajo, para cohesionar y motivar a sus equipos, como incentivo/reconocimiento a sus trabajadores… En los últimos tiempos, cuentan con ella como una prueba más de su proceso de selección. En España, se han apuntado a esta tendencia empresas como Expedia, Telefónica, Leroy Merlin, Cinesa, Kiabi … y muchas más, que pueden sorprenderte con su propio escape room durante tu proceso de selección. Os dejamos un video de una de estas empresas, que organizó un escape room para reclutar talento

Qué busca la empresa “metiéndome” en un escape room

A modo de ojo que todo lo ve o “Gran Hermano”, durante el desarrollo del escape room, los candidatos sacan a relucir actitudes y habilidades que son de interés para la empresa que busca talento: quién lleva la voz cantante en el juego quién es el candidato que escuchan el resto, quién tolera mejor el estrés o pierde los nervios, aquella persona que comprende mejor ciertas instrucciones…. Y es que en la actualidad, las empresas demandan las llamadas habilidades blandas (soft skills), aquellas relacionadas con los aspectos más sociales de las personas.

Según el último informe ‘Tendencias en el entorno laboral 2020: las habilidades del futuro’ realizado por Udemy for Business, las 10 habilidades blandas que marcarán la diferencia en 2020 serán, entre otras:

• la creatividad
• la innovación
• las dotes de comunicación
• el liderazgo
• la capacidad de concentración
• la inteligencia emocional

Es fácil pensar que en un escape room, con los candidatos en “modo juego”, éstos pueden mostrar fácilmente (si las tienen) estas habilidades blandas.

¿Cómo me comporto entonces como candidato?

No olvidemos que, si una empresa nos propone un escape room dentro del proceso de selección en el que participamos como candidatos, no ganaremos el juego por abandonar antes la habitación, desactivar la bomba o resolver el misterio propuesto.
Sólo el reclutador, el experto en selección de personal que nos observa, sabe qué actitudes de las que muestra el candidato se adecúan mejor al perfil que busca la empresa, al puesto que necesita cubrir. Además, deberemos acudir a esta prueba recordando que será una prueba más del proceso de selección, que aportará más información a la empresa sobre nosotros, sobre nuestras habilidades y actitudes.
Durante el juego, es inevitable que los participantes se desinhiban y sean ellos mismos. Esa es para los reclutadores, una de las ventajas de esta técnica frente a la entrevista tradicional. Que nos mostremos tal como somos resolviendo un problema y en nuestras relaciones con los demás. Pero a nosotros como participantes, nos corresponde pensar, antes de la prueba, cuál puede ser nuestro comportamiento durante la prueba.

Os dejamos aquí algunas ideas de actitudes que no serían bien vistas por reclutadores en esta prueba (verás que son tópicos que no nos permitiríamos tampoco en ninguna entrevista de trabajo):

• llegar tarde a la prueba
• dirigirte en tono inapropiado o gritar a los otros participantes/candidatos en el escape room
• perder los nervios durante el desarrollo de la actividad, por ejemplo, por falta de tiempo, discusiones con el grupo, etc.
• no participar en la actividad propuesta, falta de interés durante la actividad
• expresar ideas sexistas, racistas u homófobas. Incluso de corte políticas o religiosas

Recordemos que la empresa, cuando nos enfrenta a esta actividad, nos pone en “modo juego”. Entorno que tienen comprobado, muestra de manera bastante fiel nuestro verdadero yo… así que… a relajarse y dar lo mejor de un@ misma durante el desarrollo del escape room

Al salir por la puerta no acaba todo

Como de todo se aprende, una práctica muy recomendada al acabar el escape room, es que no transcurra mucho tiempo sin que hagamos una autoevaluación, a modo de crítica constructiva siempre, sobre nuestro comportamiento y lo que nos ha aportado la actividad. En qué momento nos hemos sentido más vulnerables, más inseguros, más proactivos… qué papel hemos asumido dentro del grupo. Incluso qué candidato (y por qué ese) entre los otros participantes elegiríamos para el puesto si ello dependiese de nosotros.
Si la empresa nos da su opinión o indicaciones sobre nuestra actuación en la actividad, o la del resto de candidatos… tomar nota. Bienvenida será para ese u otro proceso de selección al que nos enfrentemos.