Cuando realizamos cualquier escrito, en el cual tenemos que hablar sobre nosotros mismos y mostrar todas aquellas habilidades, cualidades y capacidades que poseemos nos cuesta “la misma vida”. Entre otras cosas porque no estamos acostumbrados a hacerlo cotidianamente y porque supone exponernos ante los demás. Ahondar en nuestro interior, hacer un análisis de nuestro potencial, valorar positivamente nuestro perfil, … en definitiva conocernos y hacernos visibles al mercado de trabajo.
Tenemos una tendencia general a copiar las palabras y frases que aparecen en cartas de presentación “tipo, o en los “sobre mí” de los currículums de gente profesional que caen en nuestras manos o incluso en el “extracto” de LinkedIn que hemos curioseado de nuestros contactos, adaptándolos, en el mejor de los casos, a nuestras características:

<Joven profesional con ganas de iniciarse en el mundo laboral. Me considero responsable, formal y trabajador. Mi objetivo es empezar aplicar todos los conocimientos de mis estudios en una empresa de gran proyección, para así poder crecer juntos>

Lógicamente esta presentación muy auténtica y personal no es. No consiste tampoco en relatar otra vez lo que pones en tu CV o en el perfil de tus redes, es el momento de APRENDER A CONTAR NUESTRA HISTORIA. Los seleccionadores están cansados de leer y oír siempre lo mismo de todos los candidatos: una lista de competencias sin más, un perfil genérico sin ninguna implicación personal, ciertas capacidades que se reiteran porque se supone que son las que se solicita, etc.
Debes comunicar valor, no sólo poseerlo. Si, no cuentas quién eres y por qué eres importante para el mercado laboral, sin caer en tópicos y estructuras hechas, no podrás posicionarte para este mundo, no te desmarcarás. La misión de las empresas no es solo encontrarnos, se trata de que nos hagamos encontrar, exponiéndonos de forma atrayente e interesante. Así pues es el momento de convertir tu vida en una historia atractiva que aporte valor, que genere curiosidad y que provoque que deseen conocerte.

¿Cómo lo hago?
1. CONÓCETE. No puedes escribir una historia si no tienes claro todos los puntos importantes de ella. Haz un análisis pormenorizado de todo aquello que has vivido y has hecho, qué te ha llevado a ser lo que eres actualmente (actividades extraescolares, participación en asociaciones, tu secundaria, tu lectura, tus aficiones, etc.). Si no tienes suficiente material pregunta en tu entorno que te conoce verdaderamente, pero no te límites solamente al cercano e investiga en el académico y laboral.

2. ELABORA EL MATERIAL. Haz un listado por un lado de todas aquellas competencias y habilidades que posees, clasifícalas según el dominio que tengas de cada una de ellas, luego arguméntalas, es decir, busca razones de por qué las posees y/o a través de que experiencias la has adquirido. Por otro lado, haz lo mismo con tus cualidades personales, apoyándolas en vivencias en las que las has puesto en juego a lo largo de tu vida.

<Tolerancia a la presión: He descubierto que trabajo mejor cuando tengo fechas límites y el tiempo justo, aumenta mi capacidad de concentración, me organizo mejor rentabilizando al máximo el tiempo. Me lo he demostrado a mí mismo en época de exámenes o durante mi proyecto fin de grado. Así es que generalmente me marco metas con plazos y trazo mi plan de acción >

3. DISEÑA TU IMAGEN. Tienes que pensar que imagen quieres mostrar. Imaginamos que no será siempre la misma, dependerá del sector, puesto o empresa a la que la vaya a ofrecer. Ayuda mucho descubrir las similitudes entre las exigencias de una oferta u organización y nuestro perfil, porque nos servirá como pilar para redactar nuestro escrito.

4. CREA TU RELATO. Trata de ser original. No importa que veas otras presentaciones para inspirarte o servirte de guía para saber cómo se pueden llevar a cabo, pero no copies. Habla de ti con naturalidad, seguro que dispones de muchos recursos que pueden generar un texto sugerente. Tu objetivo es que lo lean hasta el final y provoque las ganas de leer tu CV y conocerte. Puedes usar para introducir o cerrar tu historia una frase de alguien exitoso. Usa palabras impactantes para llamar la atención y enganchar al lector (pasión, exclusividad, compromiso, éxito, originalidad, insuperable, maravilloso, …) ¡Ponle mucho marketing!

< “No tengo talentos especiales, sólo soy apasionadamente curioso (Albert Einstein)”. Si algo define mi trayectoria vital es la curiosidad y ganas de saber siempre más, llevándome a participar e implicarme en tareas que me hagan aprender cosas nuevas y me enriquezcan como persona-profesional. Me siento cómodo ante las situaciones nuevas porque me las planteo como una nueva aventura en mi vida, algo que superar trabajando duro con la recompensa de la satisfacción y una gran capacidad adaptativa… >

5. PONLO A PRUEBA. Tu obra de arte debe ser expuesta en el exterior para que la aprecien y valoren. Tal vez sientas un poco de inquietud por si estará o no bien formulada, si será suficientemente sutil y atractiva, … Te aconsejamos que la muestres a gente conocida para que te pueda dar su opinión, o incluso a especialistas que puedan asesorarte. Una vez tengas el suficiente refuerzo positivo sobre éesta no dudes en exhibir tu “sobre mí”, “perfil”, “extracto” o cualquier otro texto que posicione tu candidatura y aporte más información de ese profesional que eres.

“El marketing no consiste en las cosas que haces, sino en las historias que cuentas” SETH GODIN