Cargando Eventos
Este evento ha pasado.

TRAIN TO BUSAN

Nada mejor que echarme al cuerpo serrano una perla del cine más o menos terrorífico, probablemente más de acción y aventuras que otra cosa, para celebrar el día de Reyes. Qué dos horas más emocionantes y trepidantes paso pegado literalmente al pantallón.

Constituye la primera obra maestra de 2017 vista en sala. Desde ya, lo mejor visto en mi vida dentro del subgénero zombie, junto a la formidable AMANECER DE LOS MUERTOS de Zack Snyder y la fundacional LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES de George A. Romero. La pionera LA LEGIÓN DE LOS HOMBRES SIN ALMA de Victor Halperin y la magistral YO ANDUVE CON UN ZOMBI de Jacques Tourneur son otra cosa, pero también las incluiría en el pelotón de cabeza.

A continuación vendrían las divertidas comedias paródicas BIENVENIDOS A ZOMBIELAND (Ruben Fleischer) y ZOMBIES PARTY (Edgar Wright), la notable GUERRA MUNDIAL Z de Marc Forster, 28 DÍAS DESPUÉS de Danny Boyle, 28 SEMANAS DESPUÉS (del canario Juan Carlos Fresnadillo con producción USA, ofrece una memorable secuencia inicial), la serie THE WALKING DEAD y varios apreciables exponentes más, como ZOMBI de George A. Romero o en la vertiente autóctona la muy apreciable NO PROFANAR EL SUEÑO DE LOS MUERTOS de Jorge Grau y la no precisamente ortodoxa –no estaría rigurosamente adscrita- PÁNICO EN EL TRANSIBERIANO de Eugenio Martín, que enlaza con ésta en lo referido a que la mayor parte de su metraje transcurre en un tren, en su variante bala o AVE. Menudo pavor pensar que en el trayecto a Madrid pudiera suceder algo como lo aquí expuesto.

La verdad es que el cine coreano está ofreciendo desde hace unos años constantes muestras de su pujanza, vitalidad y expansión (todavía recuerdo el descubrimiento de la maravillosa y casi incatalogable “monster movie” THE HOST).

El director de ésta espléndida muestra, Yeon Sang-ho, cuenta todavía con una filmografía corta, de no más 5 o 6 títulos, pero brillantísima, todo hasta la fecha dentro del campo de la animación (THE FAKE, THE KING OF PIGS). Este trabajo supone su debut dentro de la acción real. Tiene pendiente de estreno casi una réplica animada titulada SEOUL STATION.

Impresiona, a mí al menos, el manejo que hace de cámara, montaje y de unos efectos especiales que sin resultar novedosos –esos cadáveres andantes velocirraptores se habían mostrado con idéntica aceleración en la anteriormente citada GUERRA MUNDIAL Z- consiguen ser dotados de una vigorosa y renovada dimensión. No da tregua, no concede respiro ni pausa alguna. No se fíen de sus cinco primeros apacibles minutos, lo que viene a continuación es pura alta velocidad cinematográfica. Es lo que se puede entender como una producción para el gran público en su sentido más felizmente verbenero que juega perfectamente con las convenciones dándole la vuelta a los calcetines sin renunciar a su principal función.

Pero atención,  bajo sus elaboradísimas imágenes, su irresistible corteza late mucha miga argumental. Sin caer en moralina alguna, no deja de ser una llamada de atención en contra del egocentrismo que invade la sociedad actual, centrado ello en el protagonista masculino, un gestor de fondos de inversiones que tendrá la posibilidad de redimirse (no diré si lo consigue, faltaría más). También en favor de la solidaridad y la ayuda al prójimo, personificado ello en una cría carente de la atención paterna y en un musculado esposo a punto de experimentar la paternidad.

Intentando ser todo lo gráfico posible, esto va de infierno en vida para miserables…  y también para generosos, para sacrificados por los demás. Es épica en mayúsculas de los no muertos. Todo un festín para los aficionados a estos asuntos.

Sobrepasa el puro y genuino culto. Casi doce millones de espectadores han acudido a verla en el país asiático. Un fenómeno en este caso perfectamente entendible y justificado, pues estamos ante un exponente de CINE CINE en su sentido más lúdicamente “festivo” y contundente.

José Luis Vázquez