Los índices de lectura en España aumentan cada año, con cifras alentadoras entre los menores de 15 años: los niños leen, y leen mucho más que los adultos, como refleja el último Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España. Para Jesús Figuerola, profesor de Lengua y Literatura y autor de Educar en la lectura (Plataforma Editorial), el papel de los docentes en los colegios y el de las familias tienen un gran peso en estos datos positivos. “En los colegios se lee como no se ha leído nunca. Se tienen bibliotecas, de aula y de centro, generalmente bien dotadas, y se realizan múltiples actividades de fomento lector”. Después, los datos pierden fuelle hasta situarnos lejos de países vecinos con mayor hábito lector. La irrupción de otras formas de ocio y el contacto con la tecnología despistan a los pequeños lectores, por eso es fundamental sembrar el hábito lector desde la infancia mediante un contexto de amor por los libros —entorno, escuela y familia— y un gusto real por la lectura. Sin que sea vista como una obligación, ni tenga por qué tener un fin.

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