Exposición fotográfica Día Internacional del Síndrome de Down

El jueves pasado quedó montada en el vestíbulo de la Biblioteca Fábrica de Armas la exposición fotográfica «Día Internacional del Síndrome de Down : 21 de marzo», coordinada por la profesora Natalia Simón, en colaboración con el profesor Julio Cisneros, ambos de la Facultad de Educación de Toledo y directivos del Colegio de Ciencias Políticas y Sociología de Castilla-La Mancha.

La actividad se realiza en coordinación con la Federación de Síndrome de Down de Castilla-La Mancha, en la que la profesora Natalia Simón es coordinadora de programas. Recordemos que el Día Mundial del Síndrome de Down se celebra cada 21 de marzo desde 2012. La fecha hace alusión a la alteración genética de las personas con síndrome de Down conocida como trisomía 21.

Las fechas previstas inicialmente para su visita eran del 12 al 23 de marzo. Lamentablemente, el cese de la actividad académica presencial con motivo de la pandemia del Corononavirus Covid19 y el ulterior confinamiento domiciliario de la ciudadanía impiden poder disfrutar, por el momento, de esta magnífica colección de fotografías. Por eso mismo hemos querido compartirla para que nuestros seguidores puedan disfrutar de ella.

La muestra es un recopilatorio de fotografías del Concurso Internacional de Fotografía «Dale un nuevo enfoque a la discapacidad». del cual se han celebrado hasta la fecha seis ediciones, organizado por ADown.

Os ofrecemos el enlace al álbum del reportaje fotográfico completo que tenéis disponible en el Facebook de Down Castilla-La Mancha.

Para la Biblioteca de la UCLM es un placer cooperar con todas las actividades que sirvan para apoyar a visibilizar ante la sociedad al colectivo de personas con discapacidad física, sensorial o intelectual, en este caso, con síndrome de Down.

Confiamos en que, a no tardar demasiado, podáis verla de manera presencial ¡Esperamos que os guste!

CIENTÍFICAS: PASADO, PRESENTE Y FUTURO

           

Con un estupendo guion de nuestro compañero bibliotecario Frutos Soriano, bajo una idea de otro compañero en el campus, Jesús Elbal,  con la presencia de nuestro Vicerrector de Investigación, Julián Garde, y con la participación como actrices de cinco investigadoras, también del campus de Albacete: Edelmira Valero, Elena María Navarro, Rocío Fernández, Lucía Isabel Castro y Rocío Ballesteros, ayer se representó en el Paraninfo de la Universidad de Albacete esta obra de teatro, dentro de los actos conmemorativos del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

                La obra trata de un encuentro, a través del espacio y el tiempo, de estas científicas del pasado, que tanto influyeron en la ciencia posterior, dando visibilidad al papel destacado, y a veces “tapado”, de la mujer en la ciencia. En ella se explica, de forma amena y sencilla, la aportación de cada una, con el fin de motivar a los niños, que asistieron al desarrollo de la trama interesados, y que fueron luego invitados a participar activamente.

               Al final de la obra nuestras profesoras, que encarnan a científicas famosas: Hipatia de Alejandría, Marie Curie, Ada Lovelace, Rosalind Franklin y Hedy Lamarr, bajo la dirección de Ángel Monteagudo, Monty, explicaron al público infantil su trabajo actual en cada apartado de la ciencia. Sin embargo su éxito como actrices fue tal que es fácil que se estén planteando cambiar de profesión :).

               La actividad ya ha viajado también a Cuenca y Ciudad Real, y está dirigida principalmente a escolares, desde tercero de primaria a segundo de ESO. Si no la habéis visto, aún podéis hacerlo el día 29 de mayo en Toledo.

               Enhorabuena a nuestro compañero Frutos, que está destacando en el mundo del teatro con éxitos como la desmitificadora Bécquer en Wyoming, o la conmovedora Nana de la niña mala, además de como autor precursor del haiku en castellano.

UNAS HORAS CON CHRIS STEWART

“Si hubiera triunfado en el rock nunca habría llegado a realizar mi sueño de esquilar ovejas, me encanta esquilar ovejas”.

               Así es Chris Stewart, una persona que dice que no le parece relevante su paso por el célebre grupo de música Génesis, una persona que inhala presente y exhala pasado. Ayer tarde pasamos con él un rato inolvidable, llevados por su optimismo y cordialidad a las anécdotas de sus libros, a su pasión por la vida sencilla que lleva en el cortijo El Valero.

                A la reunión de ayer invitamos también a compañeros y al club de lectura de la Biblioteca Pública. Ante las deliciosas tartas y rollos, hechos por compañeras del club con mucho limón (recordad que sus dos primeros libros, los que hemos leído este verano, se titulan: Entre limones y El loro en el limonero), y degustando infusiones y tés de jengibre, limón y regaliz (recordad que nuestro Club de lectura se llama El sabor de la lectura), la coordinadora del club, Pilar Alcón, presentó al autor de tal manera que Chris le preguntó de dónde había sacado la información, ya que hizo mención a detalles de su vida que no eran apenas conocidos.

                Luego Chris se levantó y nos sedujo con su cordialidad y empatía. Hubo muchas preguntas, y muchas otras quedaron en el tintero, ya que Chris no necesitaba apenas que le diéramos pie para hablar con entusiasmo de los personajes de sus libros, de los hechos que narra (“ninguno inventado, porque la realidad es mucho más apasionante y divertida que lo que puedas imaginar”), de su mirada llana y llena de humor con la que consigue que todo lo que nos cuenta sea vívido a la vez que vivido.

               Chris nos invitó a salir de nuestra cultura y adentrarnos en otras, nos animó a disfrutar (como si fuera un Francisco de Asís redivivo) de las pequeñas cosas baratas y sencillas, y de la naturaleza, tan desprestigiada en las ciudades.

               Chris, cuyo empuje le ha llevado a los más diferentes oficios y países,  dice que “tal vez escribir haya sido la mejor decisión de su vida”, y aunque esa decisión la haya tomado “en el crepúsculo de vida”, (le encanta la palabra crepúsculo), todos estuvimos de acuerdo con él. En esa y en tantas cosas.

                Hoy viajan hacia El Valero, su cortijo, miembros de los clubs de lectura de Albacete y Cuenca, gracias a la entrega y a la organización impecable, como siempre, de Pilar Alcón, y la ayuda de Paloma Martínez. Sin duda un viaje para recordar.