Exposición 500 años de educación superior en Toledo, historia y patrimonio

Ha quedado abierta al público la exposición «500 años de educación superior en Toledo, historia y patrimonio», que conmemora dos eventos que no se pudieron celebrar en su momento a causa de la pandemia de COVID19: El 175 aniversario de la creación de la Escuela de Magisterio de Toledo (que se cumplió en el curso 2020/2021) y el medio milenio de la bula de León X que elevaba a Universidad los estudios que ya se impartían en el Colegio de Santa Catalina, de Toledo (quingentésimo aniversario que tuvo lugar durante el curso 2019/2020).

Cartel de la exposición

     La enseñanza universitaria en Toledo se remonta a la creación, por bula del papa Inocencio III, firmada el 3 de mayo de 1485, de un Colegio-Universidad promovido por D. Francisco Álvarez Zapata, maestrescuela de la Catedral Primada. El centro, que se llamó Colegio de Santa Catalina de Alejandría, o Caterinense, empezó a funcionar con veintidós cátedras, impartiéndose estudios en ambos Derechos, Artes y Humanidades, Teología y Medicina. Su éxito, rápido crecimiento y calidad académica motivaron que de él naciese la Real Universidad de Toledo.

Sello del antiguo Colegio y Universidad de Santa Catalina, Toledo

     El 22 de febrero de 1520 el papa León X firmaba la bula fundacional, y algún tiempo después el emperador Carlos y su madre Doña Juana firmaban las llamadas Constituciones (estatutos, diríamos hoy) de la nueva universidad, con grados oficiales de Bachiller, Licenciado y Doctor. Dicha universidad se separó del colegio hermano en 1769 y se mudó a su nueva sede, el Palacio Universitario Lorenzana, en 1799. En 1808 nació en su seno, a causa de la Guerra de la Independencia, un Batallón de Voluntarios integrado por profesores y alumnos que se transformaría, pasados los años, en otro centro docente: La Academia Militar de Toledo.

Palacio Universitario Lorenzana, inaugurado en 1799 como nueva sede de la Universidad de Toledo

     Durante el pasado curso 2019/20 se cumplió el medio milenio de dicha bula fundacional de la antigua Universidad de Toledo, que estuvo funcionando hasta su supresión en el curso académico 1844/45. El 17 de septiembre de 1845 se aprobaba por Real Decreto el llamado Plan Pidal-Zárate, que obligaba a abrir en las capitales de provincia un instituto de segunda enseñanza, y a que algunas universidades que no eran capital de distrito universitario cerrasen como tales. Entre otras, desaparecía la Universidad de Toledo, como también habían desaparecido ya en la región de Castilla-La Nueva las universidades de Sigüenza y de Alcalá de Henares, y la que tenían los Dominicos en el convento de San Pedro Mártir el Real de Toledo.     

El nuevo curso 1845/46 comenzaba pues con tres hechos importantes en lo que se refiere al ámbito educativo: El primero, la desaparición de la Universidad de Toledo; el segundo, la creación del nuevo Instituto de Enseñanzas Medias que heredó el palacio universitario Lorenzana y el cuerpo docente de la antigua universidad (Dicho instituto es que luego fue bautizado como Instituto Nacional de Bachillerato Nº 1 de Toledo, actual Instituto de Bachillerato “El Greco”, que se mudó a unas nuevas instalaciones en 1973, dejando el palacio Lorenzana al entonces nuevo Centro Universitario de Toledo -C.U.T.- que se había creado en 1969/70 y que a su vez sería predecesor de la actual Universidad de Castilla-La Mancha, creada sobre el papel en 1982, aunque no comenzó a funcionar hasta 1985). El tercer hito educativo de aquel otoño de 1845, además de la supresión de la antigua universidad y la creación del instituto, fue la creación de otro centro docente, que sigue funcionando: La Escuela de Magisterio de Toledo, actual Facultad de Educación, que el pasado curso 2020/21 cumplió 175 años, a la vez que el instituto “El Greco”.
Si bien la intención de la Universidad de Castilla-La Mancha era enlazar la celebración durante el curso 2019/20 del cincuentenario de la creación del Centro Universitario de Toledo y del Campus de Toledo (que arrancaron en 1969/70) con el medio milenario de la antigua Universidad de Toledo, las circunstancias sanitarias originadas por la pandemia de la COVID19 motivaron el aplazamiento de las actividades conmemorativas.

Finalmente podemos recordar aquellos hitos de la Historia de las Instituciones y de la Historia Contemporánea, en general, de nuestra provincia. Se ha organizado una exposición conmemorativa en cuatro sedes: La Biblioteca de Castilla-La Mancha y Biblioteca Pública del Estado en Toledo, el Archivo Histórico Provincial y la Universidad de Castilla-La Mancha, en la cual la muestra se simultanea en dos bibliotecas: la Biblioteca General del campus de Toledo, con sede en los antiguos conventos dominicos de San Pedro Mártir y de la Madre de Dios, y, por otro lado, la Biblioteca del Campus Tecnológico de Toledo, con sede en el antiguo pabellón de cartuchería de la Real Fábrica de Armas de Toledo.

En ambas bibliotecas de la UCLM exponemos la que creemos una interesante muestra bibliográfica de libros antiguos que fueron, en su día, de la Biblioteca de la Escuela de Magisterio, de cuya fundación hace ya 176 años en el actual curso 2021/2022.

O tal vez deberíamos decir de las bibliotecas de las escuelas de Magisterio de Toledo, en plural, ya que hubo dos escuelas de magisterio, la masculina y la femenina, que fueron puestas bajo el patronazgo respectivo de San Ildefonso de Toledo y de Santa Teresa de Jesús, que por ello es la patrona de las maestras toledanas.

La Biblioteca General de Toledo muestra en sus vitrinas una selección de libros pedagógicos del S. XIX relacionados todos ellos con el ámbito de las Humanidades y las Ciencias Sociales: El más antiguo, la “Clave geographica para para aprender geografía los que no tienen maestro” aparecido en 1771 y obra del reputado agustino Henrique Flórez de Setién Huidobro:  historiador y geógrafo, arqueólogo, traductor, bibliógrafo y una de las mentes más destacadas de la Ilustración. También mostramos un volumen del famoso “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de ultramar” de D. Pascual Madoz (editado precisamente en 1845, el año en que desaparecía nuestra antigua universidad y se fundaban el instituto y la Escuela de Magisterio), otro volumen de la gran “Enciclopedia popular ilustrada de ciencias y artes” de Federico Gillman, publicada en 1881 y que se considera una de las grandes obras de referencia del S. XIX, y muchos otros libros que usaron y consultaron el cuerpo docente y el alumnado de nuestras escuelas de Magisterio, la masculina y la femenina.

     En la Biblioteca “Fábrica de Armas” hemos querido tocar más temas, exponiendo libros también del fondo antiguo de Magisterio: Obras de Geografía e Historia y su didáctica, obras Ciencias Naturales y su didáctica, obras de Lengua y Literatura y su didáctica, obras sobre Educación de la Mujer, obras sobre Matemáticas y Química y su didáctica, y, por supuesto, obras sobre Pedagogía y Ciencias de la Educación.

     Todos estos libros, procedentes de las bibliotecas de las Escuelas de Magisterio Masculina y Femenina, se complementan con réplicas facsimilares de documentos históricos procedentes de dichas escuelas y actualmente depositados en el Archivo Universitario de la UCLM, como títulos académicos de diferentes épocas (la Regencia, Alfonso XIII, la II República…) y libros de actas, como uno de exámenes, que se inicia en 1868, el año de la revolución llamada “La Gloriosa” que destronó a Isabel II, u otro de pruebas de ingreso y de reválida, del curso 1905/06, o el libro de registro donde se anotaban las entregas de los títulos de maestro a los interesados, del curso 1901/02, el último en que los otorgaba la regente María Cristina en nombre de su hijo Alfonso XIII, que en mayo de aquel año 1902 ya sería mayor de edad.

     Desde el Servicio de Bibliotecas del Campus de Toledo confiamos que esta muestra les resulte interesante y sirva para cumplir nuestras expectativas de hacer extensión cultural, abrir la universidad a la sociedad y dar a conocer nuestros ricos fondos bibliográficos, en este caso heredados de una institución, la Escuela de Magisterio, que tanto hizo por Toledo y su provincia a lo largo de sus ya 176 años de existencia.

Las Huellas de Cisneros en la biblioteca Fábrica de Armas

Tal día como hoy, un 8 de Noviembre de 1517, fallecía en la villa de Roa de Duero (Burgos), donde estaba esperando al príncipe Carlos (futuro Carlos I de España y V de Alemania) el regente de Castilla, Gonzalo Jiménez de Cisneros, Arzobispo de Toledo y Cardenal Primado de las Españas, quien -al hacerse franciscano en su juventud- había elegido el nombre religioso de fray Francisco. Para conmemorar la efeméride y recordar la figura del político, eclesiástico, jurista, mecenas de las Artes y de las Letras y fundador de la antigua universidad de Alcalá de Henares (también llamada Cisneriana o Complutense histórica), llega a la biblioteca del campus Fábrica de Armas la exposición «Las Huellas de Cisneros».

Una exposición itinerante que, tras haberse expuesto en la Facultad de Humanidades (Palacio de Pero Lasso de la Vega) y en la Biblioteca General de Toledo (exconventos de San Pedro Mártir el Real y de Madre de Dios), reinicia su andadura para que pueda ser disfrutada por quienes no tuvieron ocasión de verla en sus anteriores montajes. Consta de fondos bibliográficos cisnerianos, bien facsímiles de obras del propio Cisneros, o que tratan sobre su vida y su obra. El recorrido comienza con uno de los volúmenes de la Biblia Políglota Computense, una magna obra que se publicó en seis volúmenes con los textos de las sagradas escrituras en latín, griego, hebreo, arameo, en la que participaron los mejores latinistas, hebraístas y helenistas de la universidad española (Antonio de Nebrija, Núñez de Toledo, Demetrio Ducas…).

La exposición se complementa con unos paneles a través de los cuales el espectador puede hacer un recorrido sobre su vida y obra, y también por distintos lugares de Toledo vinculados a su persona (la Catedral Primada, el monasterio de San Juan de los Reyes y el exconvento de San Juan de la Penitencia, que fue sede universitaria de los estudios de Derecho y de Ciencias Químicas hasta mediados los años noventa).

«Las huellas de Cisneros» es una iniciativa conjunta del Servicio de Bibliotecas del Campus de Toledo y la Facultad de Humanidades de Toledo para recordar la figura de ese gran humanista, y protector de las Artes, las Letras y la Universidad que fue el Cardenal Cisneros, y podrá disfrutarse hasta el 23 de Enero, festividad de su predecesor, San Ildefonso de Toledo.

Para saber más:

Web conmemorativa de la Diócesis de Alcalá Cisneros2017.es

Video V Centenario de Cisneros, de la Univ. de Alcalá

Exposición sobre Cisneros en la Catedral Primada

Cisneros, la memoria olvidada

UN POCO DE HISTORIA DEL LIBRO Cómo la censura sirvió para configurar la portada y otros elementos del libro

El mundo del libro en la España de los Austrias fue pronto sometido a control por las autoridades civiles y eclesiásticas, no solo para supervisar los contenidos que se divulgaban en letra de molde, sino para fiscalizar esta nueva actividad económica que con tanta rapidez se estaba expandiendo por Europa y el nuevo mundo y que, a todas luces, enseguida resultaría provechosa.
Taller (2)No toda la legislación afectaba por igual a los distintos reinos pues algunos tenían sus propios fueros. Así en el Reino de Castilla en 1502 se inicia por primera vez la llamada censura previa en una pragmática dada por los Reyes Católicos en Toledo, que quedaba descentralizada en una serie de organismos y personas, eclesiásticas y civiles de la administración del reino. Poco a poco se va desarrollando una legislación propia sobre esta nueva actividad del arte tipográfico y sus artesanías vinculadas a la producción y comercialización de libros.
Fue la Pragmática de 1558, dada por Felipe II la que de verdad estableció el control sobre la impresión de libros, llegando a estar en vigor durante todo el Antiguo Régimen. Esta pragmática influye en la propia configuración externa del libro ya que los datos esenciales de cada obra se debían recoger en una portada y los diversos preliminares de licencias, aprobación eclesiástica, privilegio y tasa se imprimían y colocaban antecediendo a la obra propiamente dicha. Con Felipe II se centraliza la concesión de “licencias” para la impresión en el Consejo de Castilla, previas las aprobaciones pertinentes. El ejemplar presentado para la obtención de la licencia debía ser firmado y rubricado por un escribano de dicho Consejo en cada plana y hoja, y según dicho texto debía imprimirse la obra.
TiposEl impresor primero debía imprimir la obra o texto, sin portada ni preliminares, y una vez concluida la impresión, volvía a presentar de nuevo el ejemplar al Consejo para que un corrector oficial realizase el oportuno cotejo con el ejemplar que había sido aprobado y rubricado, certificando su total adecuación al mismo, salvo las posibles erratas.
El Consejo también fijaba el precio de venta de cada pliego y añadía una tasa certificada de venta. El tipógrafo entonces imprimía la portada con los preliminares que incluían la licencia, aprobaciones, privilegio, tasa y erratas que se hubieran podido detectar. Obligatoriamente la portada debía incluir los datos de autor, título, el nombre del impresor y el lugar dónde se imprimió. Se establecían rigurosas sanciones para los posibles incumplimientos. LicenciasLas trabas y las restricciones que para la impresión de libros se decretaban fueron cada vez mayores, incluso en 1627 Felipe IV dispuso:
“No se estampen relaciones, ni cartas, ni apologías, ni gacetas, ni nuevas, ni sermones ni discursos o papeles sobre materias de Estado ni Gobierno, ni otras cualesquiera, ni coplas, ni diálogos, ni otras cosas aunque sean muy menudas y de pocos renglones, sin examen ni aprobación”.
Cervantes1613Las penas por el incumplimiento podían ocasionar el destierro, la pérdida de bienes e incluso la muerte, si bien en el Reino de Castilla nunca se llegará a tales extremos. Los impedimentos burocráticos para obtener los permisos necesarios y los impuestos cada vez mayores a los que se sometía la actividad tipográfica, la fabricación de papel y el comercio librero, fueron empobreciendo la producción impresa de forma paulatina frente a las grandes obras que se estampaban en otros países europeos, el Siglo de Oro de las letras españolas también ha sido el siglo de oro del arte tipográfico, aunque poco a poco se irá perdiendo el esplendor como hemos señalado, la censura que comenzó con los Reyes Católicos acompañará al libro a lo largo de la historia con mayor o menor crudeza según los diversos momentos históricos llegando hasta la actualidad.

Nota: Todas las ilustraciones son de uso libre. Las imágenes bibliográficas proceden de la Biblioteca Nacional de España incluida la portada de las Novelas Ejemplares de Miguel de Cervantes de 1613 que incluyo aquí a modo de ejemplo de cómo se configuraron los datos de la portada en los impresos de la España de los Austrias.

Dia del libro

 Cervantes y Shakespeare fallecieron el 23 de abril de 1616, motivo por el cual la Conferencia General de la UNESCO eligió esta fecha para rendir mundialmente un homenaje al libro .

La idea original de la celebración del Día del Libro partió del escritor valenciano Vicente Clavel Andrés, proponiéndola a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona en 1923 y aprobada por el rey Alfonso XIII de España en 1926. El 7 de Octubre de 1926 fue el primer Día del Libro, poco después, en 1930.

En la Prehistoria la piedra y maderasirven como soporte de los «casi primeros libros». También los tatuajesen el cuerpo humano, servían para expresarse, creando «semi libros» vivientes.

 
Aunque no hay consenso sobre si podía considerarse escritura o no, del 6000 a. C. se conservan símbolos de la escritura Jiahu, en China, sobre caparazones de tortuga.

 
 
 
El más antiguo soporte de papiroque ha llegado a nuestros días, aunque no tiene nada escrito, se descubrió en la tumba de Hemaka, de la Primera Dinastía de Egipto, de alrededor del 3035 a. C.

 
 
 
 
En Mesopotamia en el año 3.000 antes de Cristo se utilizaban tablillas de arcilla en las que sumerios y asirios mediante el stilus imprimían caracteres en forma de cuña (Escritura cuneiforme).

 
 
 
 
Entre el 2000 a. C y 1001 a.C. en China, los libros eran de láminas de bambú, hueso escamas, madera o seda y en la India, hojas de palma seca.

 
 
Poco a poco el pergamino sustituyó al papiro (400 a.C. a 301 a.C) .

 
 
Poco después el códice sustituyó al volumen.

 
 
 
 
En 1440  Johannes Gutenberg inventó la imprenta de tipos móviles moderna.
A los libros impresos antes del 1 de enero de 1501 se les llama incunables

En 1901 se funda en Madrid la Asociación de la Librería de España.

En 1918 personas como Gustavo Gili, Mariano Viada, Rubió y Lluch, Miguel y Planas constituyen, la Cámara del Libro de Barcelona y poco después se constituye la Cámara del libro de Madrid.

En 1923 la «Memoria» de la Cámara del libro de Barcelona trae una primera noticia: Dedicar un día de cada año a celebrar la Fiesta del Libro, iniciativa de Vicente Clavel, vicepresidente primero de la Cámara del libro de Barcelona.

El día 6 de febrero de 1926, el rey Alfonso XIII de España, firmaba el Real Decreto del DÍA DEL LIBRO, que incluye la celebración del Día del Libro, la instauración y ampliación de bibliotecas en toda España y la incitación a la lectura entre toda la población.

En los años 1927 a 1929 el Día del Libro se celebra el 7 de Octubre.

Y es en 1930 cuando se acuerda celebrar el Día del Libro el 23 de Abril de cada año.

El estallido de la guerra civil española de 1936 dificulta seriamente la producción editorial. El Día del Libro del año 1937 todavía se celebró con la aparición de algunas novedades literarias.

Durante la guerra civil española el Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya intentó dar una sensación de normalidad celebrando de una manera relevante el día del Libro que por excepción, fue el día 15 de junio de 1938.

Un país deshecho intentaba celebrar el Día del Libro en 1939 en España.

En 1971 Michael Hart lidera el proyecto Gutenberg que busca digitalizar libros y ofrecerlos gratis.

Entre 1992 y 1993 Francos Crugnola e Isabella Rigamonti planean y realizan, por su tesina de licenciatura a la Politécnica de Milán, el primer ebook (soporte electrónico por la sola lectura de textos) y lo llaman «INCIPIT».
 
En 1993 Zahur Klemath Zapata registra el primer programa de libros digitales, Digital Book, y se publica el primer libro digital.

2010: El 10 de Abril de 2010 se crea la web del www.diadellibro.eu. Familia y amigos de Vicente Clavel colaboran aportando toda la información disponible sobre el Día del libro y Vicente Clavel.

El 23 de Abril, es una fiesta literaria celebrada por millones de personas en el mundo en más de 100 países. El Día del libro se encuentra en cada persona, empresa e institución que realiza un acto, pequeño o grande.

Este año 2015 la web del www.diadellibro.eu superará la visita de 750.000 usuarios procedentes de 148 países diferentes.[i]

¡ Ven a celebrar con nosotros El Día del Libro!
 


[i] Datos extraídos de http://www.diadellibro.eu/
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