{"id":515,"date":"2018-03-04T23:35:35","date_gmt":"2018-03-04T22:35:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/?p=515"},"modified":"2018-03-04T23:35:35","modified_gmt":"2018-03-04T22:35:35","slug":"cuando-ensenar-a-leer-mas-alla-de-los-postulados-madurativistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/2018\/03\/04\/cuando-ensenar-a-leer-mas-alla-de-los-postulados-madurativistas\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1ndo ense\u00f1ar a leer? M\u00e1s all\u00e1 de los postulados madurativistas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/03\/children-2426078_1280.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-518\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/03\/children-2426078_1280-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/03\/children-2426078_1280-300x200.jpg 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/03\/children-2426078_1280-1024x684.jpg 1024w, https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/03\/children-2426078_1280-768x513.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2018\/03\/children-2426078_1280.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una \u00e9poca en que las familias de clase media se han visto alentadas a estimular a sus beb\u00e9s con m\u00fasica, tarjetas con palabras y bloques de madera desde su m\u00e1s tierna infancia, ahora parece que entramos en un periodo en el que se intenta desandar esa instalada creencia de \u00abcuanto antes, mejor\u00bb. Esto va ligado a un empe\u00f1o de los expertos y expertas medi\u00e1ticos en poner el acento en la educaci\u00f3n emocional y\/o comportamental de las ni\u00f1as y ni\u00f1os m\u00e1s que en su enriquecimiento cognitivo o en la estimulaci\u00f3n temprana de sus talentos (como si ambas cosas no estuviesen relacionadas.)<\/p>\n<p>Sin detenernos a reflexionar sobre la compatibilidad de ense\u00f1ar a nuestros hijos e hijas a desarrollar competencias importantes para la cultura en la que van a vivir, como la lectura, la escritura, la m\u00fasica o el arte, a la par que les educamos para la convivencia en sociedad, me gustar\u00eda hablar sobre las creencias de la existencia de una edad ideal para empezar a leer.<\/p>\n<p>Lo que voy a plantear aqu\u00ed es que el simple hecho de hablar de \u00abuna edad ideal para empezar a leer\u00bb implica una visi\u00f3n de la lectura y de su aprendizaje que est\u00e1 mediatizada por los m\u00e9todos tradicionales de ense\u00f1anza de esa competencia. Si pensamos que la lectura es (solamente) reconocer palabras a partir de la conversi\u00f3n grafema-fonema y que ense\u00f1ar a leer implica, por tanto, ense\u00f1ar de manera sistem\u00e1tica esta conversi\u00f3n, la pregunta sobre si existe esa edad ideal es comprensible. Esta visi\u00f3n, unida a una teor\u00eda madurativa del desarrollo de los sistemas neurol\u00f3gicos implicados en la lectura dan lugar a establecer la edad adecuada para empezar a leer a ese momento en el que el cerebro est\u00e1 supuestamente preparado para hacerlo.<\/p>\n<p>Sin embargo, la conversi\u00f3n grafema-fonema es una parte insignificante de lo que supone saber leer y aprender a leer. La conversi\u00f3n grafema-fonema est\u00e1 inmersa en una rica y productiva actividad cultural que implica obtener conocimiento de los materiales impresos y, en nuestra \u00e9poca, tambi\u00e9n de los digitales. Leer es una actividad situada en entornos culturales determinados y que cumple funciones diversas para la persona que lee y, como tal, su aprendizaje no se restringe a las aulas de un colegio. Desde este punto de vista, la edad ideal para comenzar el aprendizaje de la lectura es desde el mismo nacimiento.<\/p>\n<p>Cuando digo eso, suele haber una reacci\u00f3n de rechazo desde dos \u00e1mbitos de pensamiento distintos. En primer lugar, aquellas personas que piensan que los ni\u00f1os y ni\u00f1as deben dedicarse a jugar, pisar charcos y disfrutar de la vida hasta que, en alg\u00fan momento de sus vidas, surja el inter\u00e9s por la lectura. En segundo lugar, aquellas otras que plantean que el cerebro infantil no est\u00e1 maduro para emprender la aventura de la lectura hasta al menos los 6 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En cuanto al primer temor, no tiene mucho fundamento si tenemos en cuenta que los prerrequisitos de la lectura se aprenden en situaciones naturales en las que las personas adultas o las ni\u00f1as y ni\u00f1os m\u00e1s mayores usan los materiales impresos o los dispositivos digitales, haciendo part\u00edcipes a los peque\u00f1os de manera l\u00fadica. Los primeros encuentros con la lectura son informales y no tienen el car\u00e1cter de sistematicidad y evaluaci\u00f3n que revisten las pr\u00e1cticas escolares en torno a la lectura (ni lo deben tener). Sin embargo, las ni\u00f1as y los ni\u00f1os est\u00e1n aprendiendo cosas cruciales sobre la lectura en estos encuentros, como por ejemplo la funcionalidad que tienen los artefactos \u00ablegibles\u00bb, los tipos de artefactos, la direccionalidad de la lectura, el tipo de conocimiento que contienen estos dispositivos, as\u00ed como algunas caracter\u00edsticas del c\u00f3digo de escritura, las letras y su relaci\u00f3n con los sonidos del habla.<\/p>\n<p>Existe una extensa evidencia cient\u00edfica que relaciona las actividades tempranas en familia relacionadas con la lectura (como la lectura conjunta de cuentos) con la eficacia lectora en edades m\u00e1s avanzadas; es decir, los ni\u00f1os y ni\u00f1as que crecen en entornos letrados y a los que se les hace part\u00edcipes de las actividades de lectura son mejores lectores que ni\u00f1os y ni\u00f1as que no han tenido estas experiencias. Y para ello, no hace falta machacar a los ni\u00f1os con cartillas Palau o Micho: basta con leerles un cuento por la noche.<\/p>\n<p>En cuanto al segundo temor, relacionado con la falta de madurez del cerebro para aprender a leer a ciertas edades, creo que se fundamenta en una teor\u00eda del desarrollo cerebral y su relaci\u00f3n con los correlatos psicol\u00f3gicos y comportamentales r\u00edgida y un tanto obsoleta. Por supuesto que los circuitos neuronales implicados en la lectura no est\u00e1n maduros hasta un momento determinado del desarrollo. Sin embargo, esto no significa que haya que prohibir, hasta ese momento, el acceso a los est\u00edmulos impresos a las ni\u00f1as y ni\u00f1os. Tampoco los circuitos neuronales que est\u00e1n implicados en el reconocimiento de caras est\u00e1n maduros desde el nacimiento, y no por ello limitamos a los ni\u00f1os y ni\u00f1as el acceso a las caras humanas. Muy al contrario, es el ver muchas caras e interactuar con ellas lo que hace que los circuitos neuronales implicados en su reconocimiento maduren. Por tanto, ser\u00e1 esencial que en el entorno estimular del ni\u00f1o y la ni\u00f1a haya letras y tengan la ocasi\u00f3n de implicarse en actividades manipulativas con ellas.<\/p>\n<p>Por tanto, no existe una edad ideal para aprender a leer. Existen actividades adecuadas para introducir a las ni\u00f1as y ni\u00f1os en actividades de lectura, como la lectura conjunta de cuentos, la manipulaci\u00f3n de elementos letrados y la animaci\u00f3n a la escritura inventada (de la que hemos hablado en <a href=\"http:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/algunos-apuntes-sobre-la-dislexia-en-lenguas-transparentes\/\">otra entrada<\/a>) y actividades menos adecuadas (como las actividades repetitivas y sin sentido que rodean las cartillas escolares). Para comenzar a usar estas \u00faltimas, no existe ninguna edad que sea adecuada.<\/p>\n<blockquote><p>Para aprender m\u00e1s<\/p><\/blockquote>\n<p>Haan, M. D., Pascalis, O., &amp; Johnson, M. H. (2002). Specialization of neural mechanisms underlying face recognition in human infants.\u00a0<i>Journal of cognitive neuroscience<\/i>,\u00a0<i>14<\/i>(2), 199-209<\/p>\n<p>Johnson, M. H. (2000). Functional brain development in infants: Elements of an interactive specialization framework.\u00a0<i>Child development<\/i>,\u00a0<i>71<\/i>(1), 75-81<\/p>\n<p>Melhuish, E. C., Phan, M. B., Sylva, K., Sammons, P., Siraj\u2010Blatchford, I., &amp; Taggart, B. (2008). Effects of the home learning environment and preschool center experience upon literacy and numeracy development in early primary school.\u00a0<i>Journal of Social Issues<\/i>,\u00a0<i>64<\/i>(1), 95-114<\/p>\n<p>Mol, S. E., &amp; Bus, A. G. (2011). To read or not to read: a meta-analysis of print exposure from infancy to early adulthood.\u00a0<i>Psychological bulletin<\/i>,\u00a0<i>137<\/i>(2), 267<\/p>\n<p>Welsh, J. A., Nix, R. L., Blair, C., Bierman, K. L., &amp; Nelson, K. E. (2010). The development of cognitive skills and gains in academic school readiness for children from low-income families.\u00a0<i>Journal of educational psychology<\/i>,\u00a0<i>102<\/i>(1), 43<\/p>\n<p>Westermann, G., Mareschal, D., Johnson, M. H., Sirois, S., Spratling, M. W., &amp; Thomas, M. S. (2007). Neuroconstructivism.\u00a0<i>Developmental science<\/i>,\u00a0<i>10<\/i>(1), 75-83<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de una \u00e9poca en que las familias de clase media se han visto alentadas a estimular a sus beb\u00e9s con m\u00fasica, tarjetas con palabras y bloques de madera desde su m\u00e1s tierna infancia, ahora parece que entramos en un periodo en el que se intenta desandar esa instalada creencia de \u00abcuanto antes, mejor\u00bb. Esto &hellip; <a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/2018\/03\/04\/cuando-ensenar-a-leer-mas-alla-de-los-postulados-madurativistas\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00bfCu\u00e1ndo ense\u00f1ar a leer? M\u00e1s all\u00e1 de los postulados madurativistas<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,16,18],"tags":[30],"class_list":["post-515","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-escuela","category-lengua-escrita","category-psicologia-de-la-educacion","tag-early-literacy-learning-readiness"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=515"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/515\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/beatrizmartin\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}