{"id":9938,"date":"1999-03-12T18:24:00","date_gmt":"1999-03-12T17:24:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9938"},"modified":"2026-04-04T17:26:06","modified_gmt":"2026-04-04T15:26:06","slug":"estructuras-narrativas-no-objetuales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1999\/03\/12\/estructuras-narrativas-no-objetuales\/","title":{"rendered":"Estructuras narrativas no objetuales: las al\u00f3gicas"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1990\/09\/29\/maris-bustamante\/\" data-type=\"post\" data-id=\"3313\">Maris Bustamante<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">1999<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>S\u00c1NCHEZ, Jos\u00e9 A. (ed.),&nbsp;<em>Desviaciones<\/em>&nbsp;(documentaci\u00f3n de la 2\u00aa Edici\u00f3n de Desviaciones) Madrid-Cuenca, 1999, pp. 79-84<\/p>\n\n\n\n<p><em>Toda explicaci\u00f3n sobre LA REALIDAD es una elaboraci\u00f3n mental&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cualquier propuesta art\u00edstica es siempre de car\u00e1cter artificial y se materializa&nbsp; por medio de una narrativa. Toda narrativa, en tanto procedente de las formas ling\u00fc\u00edsticas aceptadas y practicadas, locales y hegem\u00f3nicas, posee una estructura que&nbsp; puede ser explicada desde la sintaxis o gram\u00e1tica del idioma de origen, que en el caso&nbsp; de las visuales puede encontrar dificultades, sobre todo cuando deseamos apartarnos&nbsp; de las v\u00edas tradicionales y \u00abautorizadas\u00bb que han derivado en c\u00f3digos cerrados o&nbsp; anquilosados.&nbsp; Para hablar Y hacernos entender a partir de las nuevas est\u00e9ticas Y en particular&nbsp; desde las artes no Objetualistas, de acuerdo a necesidades para su divulgaci\u00f3n y&nbsp; ense\u00f1anza a nivel formal y no formal, me he puesto a la tarea de tratar de definir las&nbsp; estructuras morfol\u00f3gicas posibles presentes en el com\u00fan de ellas. Desde luego que a&nbsp; partir de los trabajos de Juan Acha1, la diferenciaci\u00f3n entre lo est\u00e9tico y lo art\u00edstico&nbsp; nos ha sido de suma utilidad. De acuerdo a esta necesidad de diferenciaci\u00f3n Juan2 nos&nbsp; dice que desde H. Baumgarten (1750) que introdujo el nombre de Est\u00e9tica, se&nbsp; independiza esta disciplina de la filosof\u00eda general que en adelante ante la nueva&nbsp; denominaci\u00f3n o reconocimiento de su espacialidad, incluir\u00e1 el estudio de las artes&nbsp; consideradas bellas para distinguirlas de las \u00fatiles. Aparecen as\u00ed las Bellas Artes.&nbsp; Si al principio no se hac\u00eda la diferencia entre lo est\u00e9tico y lo art\u00edstico, hoy, ante&nbsp; los desarrollos y caminos in\u00e9ditos que toman los imaginarios colectivos, tal&nbsp; diferenciaci\u00f3n deviene indispensable para evitar la confusi\u00f3n y la promiscuidad&nbsp; conceptual.&nbsp; Mientras que toda narraci\u00f3n que se refiere a lo art\u00edstico recae en la dimensi\u00f3n&nbsp; de lo est\u00e9tico, no todo lo que surge desde lo est\u00e9tico se consuma en arte. Cualquier&nbsp; persona experimenta desde su percepci\u00f3n, sensaciones que le permiten identificar lo&nbsp; est\u00e9tico, pero para poder experimentar, comprender y entender lo art\u00edstico requiere&nbsp; de contar con conocimientos adicionales y a\u00fan espec\u00edficos. Esto sucede de la misma&nbsp; manera para comprender lo cient\u00edfico. Mientras en general las personas aceptan de&nbsp; antemano la indudable necesidad de contar con conocimientos y m\u00e9todos intelectuales&nbsp; y racionales, particulares aprendidos, para las artes consideran que s\u00f3lo con&nbsp; experimentar sensaciones y decidir si les gustan o no, pueden dictaminar acerca de lo&nbsp; que est\u00e1 bien o mal hecho. Este es un prejuicio com\u00fan todav\u00eda hoy que parte&nbsp; seguramente de la idea de que mientras para la ciencia hay que saber, para el arte solo&nbsp; es necesario sentir.&nbsp; A partir de la investigaciones de Rudolf Arnheim3, profesor de Psicolog\u00eda de&nbsp; Harvard en la d\u00e9cada de los sesenta, desde sus estudios de la Gestalt demuestra que es&nbsp; un mito la vieja dicotom\u00eda entre visi\u00f3n y pensamiento. En m\u00ed ensayo El ojo y el cerebro&nbsp; juntos para producir el pensamiento visual4, que forma parte de la antolog\u00eda que sirvi\u00f3 de&nbsp; base a los cursos que arm\u00e9 a nivel nacional para apoyar a los maestros encargados de&nbsp; dar las actividades art\u00edsticas pl\u00e1sticas, retorno esta idea fundamental para sustentar las&nbsp; narraciones art\u00edsticas no objetualistas como una muestra del ejercicio de la inteligencia&nbsp; visual.&nbsp; Creo que avanzar en el mundo de hoy que se caracteriza por cambios&nbsp; sustantivos en casi todos los \u00e1mbitos, podemos estar de acuerdo en que las artes se&nbsp; traducen por medio de narraciones tradicionales y no tradicionales. Propongo que a&nbsp; las tradicionales las denominemos l\u00f3gicas y a las no tradicionales, al\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Estructuras narrativas l\u00f3gicas<\/h2>\n\n\n\n<p>Son las hegem\u00f3nicas, sustentadas en el pensamiento racionalista europeo&nbsp; desarrollado en base a un sistema binario que ubica los dos polos de valor como&nbsp; contrincantes en una eterna pelea, de la que debe siempre surgir un ganador y un&nbsp; perdedor. Forman parte de nuestra cotidianidad y las podemos desmontar f\u00e1cilmente, &nbsp;a pesar de las barreras tradicionales de ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, idiomas, procedencia&nbsp; social, racial, diferencias de g\u00e9nero, informaci\u00f3n cultural, etc.&nbsp; Su estructura respeta la siguiente secuencia lineal, desarrollada ampliamente&nbsp; por el teatro en base a un conflicto o nudo dram\u00e1tico:&nbsp; principio \u2013 desarrollo \u2013 continuidad \u2013 final o desenlace&nbsp; Muchas veces \u00e9sta secuencia lineal incluye antes del principio un pr\u00f3logo o&nbsp; introducci\u00f3n, y despu\u00e9s del final, un ep\u00edlogo.&nbsp; Los temas son los de siempre y se refieren a la existencia, valores, dolores,&nbsp; preocupaciones, cualidades o sentimientos y defectos del ser humano, como lo son el&nbsp; amor, la vida, la muerte, la injusticia, la violencia, el dolor, etc. Estos temas siempre&nbsp; est\u00e1n en funci\u00f3n de un conflicto que es el que desata la acci\u00f3n dram\u00e1tica, desde la&nbsp; seriedad extrema hasta lo abiertamente humor\u00edstico. A trav\u00e9s de estos y otros&nbsp; tratamientos ya conocidos, la narraci\u00f3n es veh\u00edculo para plantear problemas concretos&nbsp; y sus soluciones, de acuerdo a los marcos de valor tradicionales.&nbsp; La traducci\u00f3n morfol\u00f3gica son las formas concretas est\u00e9tico-art\u00edsticas que el&nbsp; autor selecciona para materializar sus mensajes y\/o met\u00e1foras. Por 1o tanto traduce su&nbsp; visi\u00f3n, focalizando de manera particular en una determinada situaci\u00f3n.&nbsp; Los sujetos participantes siempre est\u00e1n en funci\u00f3n de lograr, incluso mediante&nbsp; la aspiraci\u00f3n ideal de un virtuosismo extremo, una representaci\u00f3n. Por ello siempre&nbsp; son int\u00e9rpretes de la ficci\u00f3n que otro plantea.&nbsp; El concepto de tiempo\/espacio tambi\u00e9n es lineal y por ello tradicional, casi&nbsp; siempre tratado de manera r\u00edgida o en cualquier caso como derivado del que domina&nbsp; nuestra vida cotidiana. Cualquier alteraci\u00f3n a esta forma centr\u00edpeta, se aprecia como&nbsp; exc\u00e9ntrica, es decir, desde lo extra\u00f1o a lo loco. Tal vez los \u00fanicos intentos de plantear&nbsp; opciones alternas el concepto de tiempo tradicional se dan en la literatura de ciencia&nbsp; ficci\u00f3n, considerada como literatura no convencional.&nbsp; El espacio siempre se trabaja en las artes de manera bi- o tridimensional, desde&nbsp; lo gr\u00e1fico o volum\u00e9trico, y tetradimensional cuando se apropian de un espacio&nbsp; esc\u00e9nico transcurriendo en el tiempo, acotado \u00e9ste siempre por los l\u00edmites que&nbsp; impone el \u2018sentido com\u00fan\u2019, constituido por convenciones como lo son el principio y la&nbsp; duraci\u00f3n de un espect\u00e1culo as\u00ed como todas aquellas limitaciones de la percepci\u00f3n, que&nbsp; por cierto cambia y es espec\u00edfica de cada momento hist\u00f3rico. La utilizaci\u00f3n del tiempo&nbsp; real ha sido trabajado por medio de f\u00f3rmulas como la edici\u00f3n, para hacer posible su&nbsp; representaci\u00f3n de acuerdo al tiempo que la atenci\u00f3n puede tolerar.&nbsp; El orden l\u00f3gico ha sido introyectado como el \u00fanico real, siendo portador de&nbsp; valores como lo permanente, lo eterno, la justicia, la verdad o la libertad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Estructuras narrativas al\u00f3gicas<\/h2>\n\n\n\n<p>Son las no tradicionales, es decir, aquellas que en general presentan una&nbsp; enorme dificultad para ser desmontadas por los espectadores comunes o p\u00fablicos&nbsp; amplios, simplemente porque est\u00e1n acostumbrados al orden autorizado o porque se&nbsp; presentan en lugares y espacios que las excepcionalizan al circular de manera&nbsp; restringida. Una de las barreras para su aceptaci\u00f3n es la sensaci\u00f3n de \u201cno entenderlas\u201d,&nbsp; no importando que esto sea una pseudoexplicaci\u00f3n del fen\u00f3meno basada en un mito&nbsp; ya que lo que la gente cree que entiende, en general tampoco lo entiende.&nbsp; Simplemente lo acepta o rechaza por h\u00e1bitos previamente adquiridos, o por los&nbsp; permisos con los que cuenta, otorgados por su momento hist\u00f3rico, grupo social,&nbsp; cultural, familiar o por la licitaci\u00f3n que el mercado de consumo ahora global, hace&nbsp; aparecer corno de f\u00e1cil asimilaci\u00f3n. Contrariamente a lo que se acepta o piensa, estas&nbsp; formas al\u00f3gicas est\u00e1n presentes en nuestra cotidianidad todo el tiempo, pero s\u00f3lo se&nbsp; aceptan como parte de una ruptura de la solemnidad sin consecuencias m\u00e1s all\u00e1 de las&nbsp; actitudes incoherentes o derivadas de la necesidad de lo humor\u00edstico, o como parte de&nbsp; una ritualidad intrapersonal, c\u00f3digos compartidos por algunos cercanos que cuentan&nbsp; con los elementos para descifrar valores cr\u00edpticos, mundos en los cuales las l\u00f3gicas no&nbsp; ordenan completamente. De hecho el orden l\u00f3gico es m\u00e1s bien externo y social, que&nbsp; privado y personal. Es una construcci\u00f3n que se reproduce todo el tiempo de manera&nbsp; artificial, ya que constituye las reglas del juego para vivir en sociedad.&nbsp; La estructura de las al\u00f3gicas no respeta el orden secuencial y unilineal&nbsp; tradicional y por ello se las aprecia como fragmentadas, y aunque la vida cotidiana se&nbsp; presenta tambi\u00e9n como fragmentada en general, en ese \u00e1mbito de lo privado, no afecta&nbsp; necesariamente la convivencia. Los conceptos de principios y final existen pero se&nbsp; muestran de otra manera, pueden ser intercambiables en su ubicaci\u00f3n. Siempre&nbsp; presentan un desarrollo, pero discontinuo. Puede o no incluir una introducci\u00f3n, y m\u00e1s&nbsp; bien plantea procesos que problemas y soluciones espec\u00edficos. Pueden focalizarse&nbsp; situaciones de manera muy particularizada o por medio de visiones m\u00e1s globales o&nbsp; integrales donde se muestran con la misma validez los ritos personales internos y&nbsp; externos. Por ello, se prioriza el uso de met\u00e1foras textuales, gestuales o ic\u00f3nicoverbales,&nbsp; ac\u00fasticas, m\u00e1s que mensajes espec\u00edficos y desde un solo veh\u00edculo. Los temas&nbsp; son casi los mismos que en las l\u00f3gicas, ya que son los asuntos referidos a lo humano,&nbsp; pero recalcando paradojas, enigmas o dilemas en ciclos abiertos, no cerrados.&nbsp; Desaparece la utilizaci\u00f3n de par\u00e1bolas y mensajes.&nbsp; El binomio espacio-tiempo, menos \u2018newtoniano\u2019 y m\u00e1s relativista, es por esto&nbsp; no lineal sino alterno y flexible, incluyendo el tiempo real como parte de la&nbsp; presentaci\u00f3n que se aleja as\u00ed de la representaci\u00f3n y el concepto de int\u00e9rprete. En&nbsp; general los sujetos se convierten en sujetos y objetos de su planteamiento.&nbsp; Desaparecen planteamientos unilaterales y\/o permanentes tan rotundos como \u2018lo&nbsp; \u00fanico\u2019, \u2018la verdad\u2019, \u2018el camino\u2019, etc.&nbsp; En cuanto a los sujetos que ya hemos dicho que se convierten m\u00e1s en&nbsp; creadores o compositores que int\u00e9rpretes, podemos decir que son m\u00e1s actuantes que&nbsp; actores y muchas veces buscan alterar la relaci\u00f3n pasiva con sus espectadores que a su&nbsp; vez pueden convertirse tambi\u00e9n en copart\u00edcipes. No se requiere de estudiar m\u00e9todos&nbsp; espec\u00edficos, sino de derivar los propios y aunque en general se parte de un gui\u00f3n&nbsp; b\u00e1sico, \u00e9ste es m\u00e1s un eje rector para su acci\u00f3n que un argumento \u00fanico. Se&nbsp; aprovechan los elementos que tradicionalmente diferenciaban y se identificaban de&nbsp; manera estricta con las diversas disciplinas, como lo son el lenguaje, el texto, los&nbsp; gestos, las im\u00e1genes, los materiales y a\u00fan se refuerza la intuici\u00f3n para hacer intervenir&nbsp; variaciones e improvisaciones seg\u00fan el autor lo requiera en su interacci\u00f3n consigo&nbsp; mismo en el tiempo-espacio, con los materiales, y la dimensi\u00f3n entre lo \u00edntimo y lo&nbsp; circundante.&nbsp; Si bien tambi\u00e9n el sistema b\u00e1sico sigue siendo binario, su tratamiento ya no es&nbsp; racionalista sino dual\u00edstico. Este desplegar elementos y situaciones se aleja radicalmente&nbsp; de los desarrollos unilineales y verticales, para explanarse en lo hemisf\u00e9rico, lo&nbsp; perif\u00e9rico. Se aleja del cuadrado y se reencuentra con la esfera. Ahora las&nbsp; interrelaciones son intersecciones, donde lo importante es encontrar a los que quieren&nbsp; establecer el puente para la interacci\u00f3n de valores compartidos en ese momento.&nbsp; Estas narraciones al\u00f3gicas ya no condenan la diferencia, simplemente buscan sus&nbsp; equivalentes para precisamente, intersectar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Estructuras narrativas il\u00f3gicas<\/h2>\n\n\n\n<p>Para tener un mejor acercamiento g comprensi\u00f3n de las al\u00f3gicas, siempre ser\u00e1&nbsp; necesario referirlas a las l\u00f3gicas, como lo he hecho. Para redondear la explicaci\u00f3n,&nbsp; siempre hago una referencia adicional a las il\u00f3gicas, diciendo que por serlo, no hay&nbsp; mucho que decir sobre ellas, ya que la intenci\u00f3n al hacer estas definiciones, no es otro&nbsp; que el de facilitar la mayor divulgaci\u00f3n y entendimiento de las artes nuevas, para su&nbsp; disfrute por aqu\u00e9llos no profesionales de ellas, es decir, para los aficionados.&nbsp; Retomando una idea de Juan Acha, intentar profesionalizar a los aficionados de estas&nbsp; artes de fin de siglo.&nbsp; La mayor\u00eda de las personas no familiarizadas con las nuevas narraciones, al&nbsp; presenciarlas, las reciben como il\u00f3gicas, lo que impide su consumo. Mientras las l\u00f3gicas&nbsp; parten del orden conocido, las al\u00f3gicas proponen un nuevo orden. Por ello, las il\u00f3gicas&nbsp; simplemente no son nada.&nbsp; Sin embargo, saltan para la discusi\u00f3n varios asuntos, entre ellos el hecho de que&nbsp; al proponerse un nuevo orden, ha sido parte de la historia de las ideas el enfrentar&nbsp; rupturas o vanguardias a los discursos dominantes. Cuando han demostrado el&nbsp; responder a una necesidad social y cultural, las formas que aportan algo nuevo, pasan&nbsp; de romper y abrir, a construirse y constituirse en nuevas v\u00edas de significaci\u00f3n, y con el&nbsp; tiempo ser\u00e1n las academias.&nbsp; Con raz\u00f3n o sin ella, los que conceptualizamos y realizamos al\u00f3gicas, hemos&nbsp; cre\u00eddo ver en ellas opciones alternas a los sistemas tradicionales, por lo que las&nbsp; defendemos como portadoras de un nuevo orden para la interpretaci\u00f3n de la&nbsp; realidad por esta especie substancialmente diferente a los anteriores.&nbsp; Si tuvi\u00e9ramos raz\u00f3n, quedar\u00eda pendiente la interrogante de si, al ser formas&nbsp; substantivarnente diferentes las anteriores, \u00bfpor qu\u00e9 las estructuramos de manera&nbsp; l\u00f3gica, y no de manera al\u00f3gica desde su misma enunciaci\u00f3n?&nbsp; Cuando se llega a puntos de discusi\u00f3n como \u00e9ste, lo \u00fanico que queda por decir&nbsp; es que, despu\u00e9s de todo, lo que menos importa es tener la raz\u00f3n \u2026<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Notas<\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Te\u00f3rico peruano nacionalizado mexicano que vivi\u00f3 en M\u00e9xico durante muchos a\u00f1os. Su obra es ampliamente conocida sobre todo a nivel latinoamericano. Muri\u00f3 en el a\u00f1o de 1996.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abLo est\u00e9tico y 1o art\u00edstico diferenciados\u00bb, en Juan Acha, introducci\u00f3n a 1a Teor\u00eda de los Dise\u00f1os, Editorial Trillas, M\u00e9xico, 1988, pp. 17-25.<\/li>\n\n\n\n<li>Rudolf Arnheim, El pensamiento visual, Editorial Universitaria de Buenos Aires, Buenos Aires,, 197 1.<\/li>\n\n\n\n<li>Maris Bustamante, El ojo y el cerebro juntos para producir el pensamiento visual. Antolog\u00eda, Direcci\u00f3n General de Promoci\u00f3n Cultural,, Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica, Proyecto PACAEP (Proyecto de&nbsp; Apoyo a la Educaci\u00f3n Primaria y Art\u00edstica nacional), M\u00e9xico, 1988.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/Bustamante-Maris-estructuras-narrativas.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Bustamante-Maris-estructuras-narrativas.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-d72384ae-4b8e-4e0c-b2a1-bc6bd990473c\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/Bustamante-Maris-estructuras-narrativas.pdf\">Bustamante-Maris-estructuras-narrativas<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/Bustamante-Maris-estructuras-narrativas.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-d72384ae-4b8e-4e0c-b2a1-bc6bd990473c\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Documentos relacionados<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Contextos<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1998\/06\/09\/desviaciones\/\" data-type=\"post\" data-id=\"431\">Desviaciones<\/a><\/em>, Blanca Calvo,&nbsp;La Ribot,&nbsp;Jos\u00e9 A. S\u00e1nchez | 1997-2001<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maris Bustamante, 1999<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":4424,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[38,39,133],"class_list":["post-9938","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos-es","tag-accion","tag-cuerpo","tag-procesos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9938","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9938"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9938\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10267,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9938\/revisions\/10267"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4424"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9938"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}