{"id":9901,"date":"2000-03-12T17:38:00","date_gmt":"2000-03-12T16:38:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9901"},"modified":"2026-04-26T17:26:20","modified_gmt":"2026-04-26T15:26:20","slug":"notas-sobre-nuestra-antigona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/03\/12\/notas-sobre-nuestra-antigona\/","title":{"rendered":"Notas sobre \u00bb Nuestra \u00bb Ant\u00edgona"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Teresa Ralli-Miguel Rubio<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2000<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>In\u00e9dito<\/p>\n\n\n\n<p>Le\u00edmos Ant\u00edgona muy j\u00f3venes, como parte de la cultura de cualquier persona que<br>decide dedicar su vida al teatro. Quedo, en el fondo de nosotros, una persona que lleva hasta las \u00faltimas consecuencias un pensamiento que considera justo.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, a comienzos de los ochenta, vimos una exposici\u00f3n fotogr\u00e1fica.<br>Eran fotos en blanco y negro. Hab\u00eda captado im\u00e1genes impresionantes de la violencia de esos a\u00f1os. La que mas nos conmovi\u00f3 fue la de una mujer cruzando los arcos de la Plaza de Armas de Ayacucho, parec\u00eda una figura en fuga, una exhalaci\u00f3n bajo la sombra que creaba un sol cenital. Vestia de luto. En ese momento, espont\u00e1neamente, esa mujer formo para nosotros una sola frase con Ant\u00edgona.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo el texto cl\u00e1sico nos mostraba su poder: cruzar siglos para encajar en<br>una situaci\u00f3n y tiempo cercanos. Desde ese entonces empezamos a pensar en la puesta en escena de Ant\u00edgona. Y el desarrollo de la violencia que vivi\u00f3 nuestro pa\u00eds fue haci\u00e9ndonos m\u00e1s conscientes de la necesidad del proyecto: \u00bfQuien no recuerda a las mujeres buscando familiares desaparecidos, las tumbas NN, la soledad de los desplazados?.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la realizaci\u00f3n de este Proyecto hemos tenido relaci\u00f3n con muchas mujeres<br>parientes de desaparecidos que han venido a contarnos sus historias. Sus testimonios han alimentado nuestra puesta en escena. \u00bfComo olvidar a tantas mujeres enfrent\u00e1ndose solas al poder para indagar por sus esposos, padres o hijos? Ant\u00edgona las resume.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro encuentro, decisivo, fue con Jose Watanabe a trav\u00e9s de su libro \u00abCosas del<br>Cuerpo\u00bb. Entramos en una relaci\u00f3n de gran empat\u00eda con los textos, sent\u00edamos que en ellos la belleza surg\u00eda o era indesligable de su calidad de veros\u00edmiles, no importa si ficcionados. Desde esos momentos pensamos en Watanabe para Ant\u00edgona. El nos propuso desarrollarla en poemas. A partir de su hermosa versi\u00f3n, empezamos la otra escritura, la escritura en el espacio, es decir, la construcci\u00f3n que realiza el actor, con sus acciones, sus gestos, su voz, junto con los otros elementos de la gram\u00e1tica espacial, como los lum\u00ednicos y musicales.<\/p>\n\n\n\n<p>Recurrir a Ant\u00edgona es una manera de apelar a la memoria hist\u00f3rica universal para<br>buscar en ella se\u00f1ales que nos ayuden a entender nuestra propia tragedia. El objetivo del personaje Ant\u00edgona es enterrar a su hermano muerto, pese a un decreto que proh\u00edbe hacerlo. Para nosotros enterrar no es una met\u00e1fora del olvido. El enterramiento de un suceso o una persona implica evaluarlo, conocer su significado y ponerle un nombre para no olvidarlo, es ubicarlo como un hecho vivo y ejemplar en nuestra memoria. All\u00ed debe estar como quien ocupa un espacio, dispuesto para el di\u00e1logo con nosotros, ahora o en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Recurrir a Ant\u00edgona es tambi\u00e9n pensar en las consecuencias del poder ejercido sin<br>controles. Ant\u00edgona, como imagen, no existir\u00eda sin su contraparte, Creonte, el rey que en su soberbia se atreve a retar a los cielos al querer extender su dominio sobre los cad\u00e1veres. \u201cRecuerda que solo los dioses tienen mandato sobre los muertos\u201d, le increpa Ant\u00edgona. Ella, al margen de las facciones en pugna, quiere cumplir con su hermano, desea ardientemente que la tierra lo acoja. Su gesto solo esta motivado por el amor: \u00abYo he nacido para amar, no para compartir odios\u00bb, dice, con voz al mismo tiempo antigua y contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p>Le\u00edmos Ant\u00edgona muy j\u00f3venes, como parte de la cultura de cualquier persona que<br>decide dedicar su vida al teatro. Quedo, en el fondo de nosotros, una persona que lleva hasta las ultimas consecuencias un pensamiento que considera justo.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, a comienzos de los ochenta, vimos una exposici\u00f3n fotogr\u00e1fica.<br>Eran fotos en blanco y negro. Hab\u00eda captado im\u00e1genes impresionantes de la violencia de esos a\u00f1os. La que mas nos conmovi\u00f3 fue la de una mujer cruzando los arcos de la Plaza de Armas de Ayacucho, parec\u00eda una figura en fuga, una exhalaci\u00f3n bajo la sombra que creaba un sol cenital. Vest\u00eda de luto. En ese momento, espont\u00e1neamente, esa mujer formo para nosotros una sola frase con Ant\u00edgona.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo el texto cl\u00e1sico nos mostraba su poder: cruzar siglos para encajar en una situaci\u00f3n y tiempo cercanos. Desde ese entonces empezamos a pensar en la puesta en escena de Ant\u00edgona. Y el desarrollo de la violencia que vivi\u00f3 nuestro pa\u00eds fue haci\u00e9ndonos mas conscientes de la necesidad del proyecto: \u00bfQuien no recuerda a las mujeres buscando familiares desaparecidos, las tumbas NN, la soledad de los desplazados?. Para la realizaci\u00f3n de este Proyecto hemos tenido relaci\u00f3n con muchas mujeres parientes de desaparecidos que han venido a contarnos sus historias. Sus testimonios han alimentado nuestra puesta en escena.\u00bfComo olvidar a tantas mujeres enfrent\u00e1ndose solas al poder para indagar por sus esposos, padres o hijos? Ant\u00edgona las resume. <\/p>\n\n\n\n<p>Otro encuentro, decisivo, fue con Jose Watanabe a trav\u00e9s de su libro \u00abCosas del Cuerpo\u00bb. Entramos en una relaci\u00f3n de gran empat\u00eda con los textos, sent\u00edamos que en ellos la belleza surg\u00eda o era indesligable de su calidad de veros\u00edmiles, no importa si ficcionados. Desde esos momentos pensamos en Watanabe para Ant\u00edgona. El nos propuso desarrollarla en poemas. A partir de su hermosa versi\u00f3n, empezamos la otra escritura, la escritura en el espacio, es decir, la construcci\u00f3n que realiza el actor, con sus acciones, sus gestos, su voz, junto con los otros elementos de la gram\u00e1tica espacial, como los lum\u00ednicos y musicales.<\/p>\n\n\n\n<p>Recurrir a Ant\u00edgona es una manera de apelar a la memoria hist\u00f3rica universal para<br>buscar en ella se\u00f1ales que nos ayuden a entender nuestra propia tragedia. El objetivo del personaje Ant\u00edgona es enterrar a su hermano muerto, pese a un decreto que proh\u00edbe hacerlo. Para nosotros enterrar no es una met\u00e1fora del olvido. El enterramiento de un suceso o una persona implica evaluarlo, conocer su significado y ponerle un nombre para no olvidarlo, es ubicarlo como un hecho vivo y ejemplar en nuestra memoria. All\u00ed debe estar como quien ocupa un espacio, dispuesto para el dialogo con nosotros, ahora o en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Recurrir a Ant\u00edgona es tambi\u00e9n pensar en las consecuencias del poder ejercido sin<br>controles. Ant\u00edgona, como imagen, no existir\u00eda sin su contraparte, Creonte, el rey que en su soberbia se atreve a retar a los cielos al querer extender su dominio sobre los cad\u00e1veres. \u201cRecuerda que solo los dioses tienen mandato sobre los muertos\u201d, le increpa Ant\u00edgona. Ella, al margen de las facciones en pugna, quiere cumplir con sus hermano, desea ardientemente que la tierra lo acoja. Su gesto solo esta motivado por el amor: \u00abYo he nacido para amar, no para compartir odios\u00bb, dice, con voz al mismo tiempo antigua y contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Documentos relacionados<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Obras<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/01\/15\/antigona\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5852\">Ant\u00edgona<\/a><\/em>, Yuyachkani, 2000<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Teresa Rall\u00ed-Miguel Rubio, 2000. 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