{"id":9847,"date":"2001-03-11T13:13:00","date_gmt":"2001-03-11T12:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9847"},"modified":"2026-03-11T13:15:04","modified_gmt":"2026-03-11T12:15:04","slug":"la-coreografia-como-texto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2001\/03\/11\/la-coreografia-como-texto\/","title":{"rendered":"La coreograf\u00eda como texto"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Johannes Odenthal<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2001<\/h5>\n\n\n\n<p>Tal como se refleja en las fotograf\u00edas que se conservan del bailar\u00edn Vaslav Nijinski,<br>vemos los movimientos de Cesc Gelabert perfilados en el espacio. Siempre forman una<br>silueta, siempre poseen una plasticidad precisa, siempre son figuras artificiales, art\u00edsticas.<br>Con el movimiento de la palma de la mano, el cuerpo adquiere configuraci\u00f3n, con su<br>posicionamiento en el escenario establece el significado. En otras palabras: el cuerpo<br>escribe un texto y el bailar\u00edn usa un lenguaje cuyo vocabulario son los miembros del cuerpo, su gram\u00e1tica es la relaci\u00f3n con el espacio y su ritmo constituye el desarrollo del<br>movimiento. Este texto se mantiene a distancia del bailar\u00edn. El bailar\u00edn \u00abescribe\u00bb el texto a<br>trav\u00e9s de su interpretaci\u00f3n. Esta idea de coreograf\u00eda se entiende tambi\u00e9n como ruptura<br>con un discurso contempor\u00e1neo, en el que el bailar\u00edn anhela una autenticidad, o sea, que se<br>expresa a s\u00ed mismo. Este discurso est\u00e1 basado en Isadora Duncan, que a principios de siglo<br>se desvisti\u00f3 de todos los roles y no bailaba m\u00e1s que a s\u00ed misma. A partir de las t\u00e9cnicas de<br>interpretaci\u00f3n, los hallazgos personales de movimiento fueron declarados \u00abarte\u00bb y gracias a<br>eso abrieron un nuevo espacio esc\u00e9nico para la danza, el de los gestos cotidianos y el de<br>una presencia libre de un instante a otro. Wim Vandekeybus y Mark Tompkins son<br>core\u00f3grafos que llevaron este material aut\u00e9ntico al escenario. De la misma manera, la danza<br>contempor\u00e1nea expone la calidad personal del bailar\u00edn para elevarla y dramatizarla a trav\u00e9s<br>de una estilizaci\u00f3n. En este sentido, la decisi\u00f3n de Cesc Gelabert de insistir en un \u00abtexto\u00bb<br>para su nueva producci\u00f3n no carece de importancia. En cierta manera retoma el m\u00e9todo<br>de trabajo coreogr\u00e1fico de la danza cl\u00e1sica y de la danza moderna para encontrar una<br>escritura coet\u00e1nea. Prosigue la tradici\u00f3n de la danza francesa, cuyo destacado exponente<br>fue Dominique Bagouet. Pero, de alguna manera, Cesc Gelabert tambi\u00e9n se refiere a<br>Gerhard Bohner, cuyos \u00faltimos solos le impresionaron profundamente y dieron luz a su<br>visi\u00f3n personal del espacio esc\u00e9nico. Un paso importante en esta direcci\u00f3n fue sobretodo<br>la confrontaci\u00f3n con las posturas corporales de Vaslav Nijinski, que experiment\u00f3 con su<br>propio cuerpo en su homenaje Vaslav (estrenado en 1989 en el Hebbel-Theater de Berl\u00edn).<br>Los s\u00edmbolos transforman.<\/p>\n\n\n\n<p>Cesc Gelabert est\u00e1 familiarizado con las tradiciones art\u00edsticas. Cuando, en 1988,<br>baila extractos de Salom\u00e9 en el patio del edificio \u00abMart\u00edn Gropius\u00bb entre esculturas<br>romanas de una exposici\u00f3n de piezas antiguas, dando vida al espacio hist\u00f3rico con su gesto<br>pat\u00e9tico, se pone de manifiesto hasta qu\u00e9 punto se inspira en la cultura mediterr\u00e1nea. En<br>sus coreograf\u00edas siempre existe una perspectiva hist\u00f3rica que une el lenguaje gestual y de<br>movimiento con un sistema de referencia hist\u00f3rico. Los s\u00edmbolos arcaicos se convierten<br>en modernos en las coreograf\u00edas de Cesc Gelabert, formando el fondo sobre el cu\u00e1l el<br>individuo se siente ligado a la memoria de la cultura humana. Cesc Gelabert necesita una<br>hora antes de trazar el signo de la cruz en el escenario al final de su coreograf\u00eda R\u00e9quiem<br>(estrenada en 1987 en el Teatre Lliure, Barcelona), una coreograf\u00eda sobre la tem\u00e1tica de la<br>muerte. Un bailar\u00edn posmoderno lo hubiera podido hacer al principio. Profundamente<br>arraigado en la cultura iberoamericana, Cesc Gelabert ha interiorizado los s\u00edmbolos y<br>gestos occidentales. Esto resalta de manera ejemplar en Belmonte, aquella coreograf\u00eda en la<br>que investiga sobre el mito del legendario torero espa\u00f1ol. En las formas ritualizadas, en la<br>confrontaci\u00f3n de lo ceremonioso y en la tem\u00e1tica de la muerte, la coreograf\u00eda alcanza el<br>nivel de las f\u00f3rmulas de pathos heredadas, que los bailarines traducen a una f\u00f3rmula actual.<br>Aqu\u00ed se entiende o que el core\u00f3grafo catal\u00e1n exige hoy por hoy: la confrontaci\u00f3n del<br>bailar\u00edn con un texto existente. Cesc Gelabert mantiene este nivel de objetivizaci\u00f3n como<br>condici\u00f3n de una coreograf\u00eda coet\u00e1nea, a sabiendas de que son los bailarines los que<br>escriben el texto que interpreta el material existente de sus propias experiencias vitales. La<br>coreograf\u00eda encuentra su tema justamente en esta ambivalencia: forma objetiva e<br>interpretaci\u00f3n subjetiva. Cada individuo ya lleva las im\u00e1genes y los gestos heredados dentro<br>de s\u00ed mismo y copia sus propios modelos, idas que aparecen en el texto. La coreograf\u00eda<br>juega con esta duplicidad; descubre al individuo como construcci\u00f3n de im\u00e1genes que se<br>alimentan de algo imaginario que domina tanto los sue\u00f1os como el d\u00eda a d\u00eda y la historia.<br>Lo que busca Cesc Gelabert es revelar por un momento la complejidad del hombre entre<br>\u00abnaturaleza\u00bb y \u00abficci\u00f3n\u00bb, intenta hacer part\u00edcipe al hombre de un sue\u00f1o compartido.<br>Identidad como ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cesc Gelabert trabaja con la problem\u00e1tica de la identidad moderna o postmoderna.<br>Se cuestiona la relaci\u00f3n de presencia y representaci\u00f3n, de personalidad y rol, de realidad e<br>imagen. Esta problem\u00e1tica constituye la materia de sus \u00faltimos trabajos, el solo Variaci\u00f3n<br>de Muriel y la pieza para cuatro bailarines Armand Dust. \u00bfqui\u00e9n es Cesc Gelabert? \u00bfQu\u00e9 es<br>un bailar\u00edn? \u00bfqu\u00e9 es coreograf\u00eda? Tales cuestiones est\u00e1n en la base de la investigaci\u00f3n sobre<br>persona y clich\u00e9, sobre deseo y proyecci\u00f3n exterior. Para Cesc Gelabert existe en todas sus coreograf\u00edas un motivo clave, el deseo, las pasiones. \u00abIntento describir el movimiento con<br>la imagen de un carro de combate romano. Los ejes del carro constituyen la estructura de<br>la obra. Entonces tienes los caballos que son los deseos; los estribos significan la voluntad<br>y el que controla los estribos es el esp\u00edritu. O sea, los caballos son los deseos, el anhelo.<br>Ellos ponen en marchala cosa. Pero el deseo no se deja controlar directamente, es<br>imposible\u00bb El discurso sobre las pasiones y emociones ha llevado a Cesc Gelabert a<br>estudiar a los m\u00edsticos del medioevo y fil\u00f3sofos como Ramon Llull o Santo Tom\u00e1s de<br>Aquino. La producci\u00f3n Kaalon Kaakon (estrenada en Berl\u00edn en 1992) es el intento de<br>traducir esta tem\u00e1tica en movimiento abstracto. Hoy quiere confrontar los valores<br>espirituales de los m\u00edsticos con el contenido del comercio moderno. Conceptos claves de<br>la m\u00edstica como \u00abasi\u00f3n\u00bbo \u00abexperiencia\u00bb se han convertido en promesas publicitarias.<br>Armand Dust empieza con lo elemental. Cesc Gelabert abre la coreograf\u00eda con un solo.<br>Est\u00e1 orientado hacia su interior, un ermita\u00f1o que se dedica a lo espiritual. Mas, en el<br>cuerpo existe la rebeli\u00f3n, un temblor en la pierna hace perder el equilibrio al que medita; se<br>necesitan todas las fuerzas para resistir a la tentaci\u00f3n interior, entonces aparece<br>materializada. Cesc Gelabert inventa sus figuras coreogr\u00e1ficas a un nivel aleg\u00f3rico. Los<br>Bailarines son personificaciones de diferentes pasiones o de cualidades del ser humano.<br>Sobre esa base definen sus papeles y surge el car\u00e1cter de su movimiento. Cesc Gelabert<br>coreograf\u00eda el material inicial de todas las posibles combinaciones posteriores en cuatro<br>solos que se solapan entre ellos. Es como si todos los elementos se mezclaran cada vez<br>m\u00e1s hasta que en un punto de la representaci\u00f3n se convierten en los impulsos de los spots<br>publicitarios, de \u00abslapticks\u00bb y de una ir\u00f3nica auto-interpretaci\u00f3n. Dos temas se enlazan en<br>una sola cuesti\u00f3n: \u00bfc\u00f3mo puede surgir la coreograf\u00eda contempor\u00e1nea que reacciona a la<br>complejidad total del presente? Contextualmente se trata aqu\u00ed de la existencia de las<br>im\u00e1genes, formalmente se trata de la diferenciaci\u00f3n entre coreograf\u00eda e interpretaci\u00f3n. Por<br>coreograf\u00eda se entiende una especie de folio transparente por delante del cual se hace<br>visible la complejidad de la existencia contempor\u00e1nea y -en el mejor de los casos- tangible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Johannes Odenthal, 2001<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-9847","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9847","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9847"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9847\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9848,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9847\/revisions\/9848"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9847"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9847"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9847"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}