{"id":9827,"date":"2002-03-10T18:32:00","date_gmt":"2002-03-10T17:32:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9827"},"modified":"2026-03-10T18:33:40","modified_gmt":"2026-03-10T17:33:40","slug":"la-palabra-ideologia-parece-fuera-de-tono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2002\/03\/10\/la-palabra-ideologia-parece-fuera-de-tono\/","title":{"rendered":"La palabra ideolog\u00eda parece fuera de tono"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Hilda Cabrera<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2002<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>Hilda Cabrera. \u00abLa palabra ideolog\u00eda parece fuera de tono. Entrevista a <a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2004\/03\/09\/eduardo-pavlovsky-2\/\" data-type=\"post\" data-id=\"9768\">Eduardo Pavlovsky<\/a>\u00ab. P\u00e1gina 12 (27-04-2002).<\/p>\n\n\n\n<p>El dramaturgo y actor propone en su nueva obra, \u201cPeque\u00f1o detalle\u201d, lo que llama un \u201cteatro de estados\u201d, donde lo que importan son las intensidades. Y sostiene que, a diferencia de lo que ocurre en el primer mundo, aqu\u00ed la crisis potencia la capacidad de respuesta de la actividad teatral<\/p>\n\n\n\n<p>Para el dramaturgo, actor y m\u00e9dico psicoanalista Eduardo Pavlovsky, el teatro es \u201cm\u00fasica de la realidad con sus infinitos devenires\u201d. Lo escribe en el pr\u00f3logo de Peque\u00f1o detalle, obra que se estrena hoy en El Camar\u00edn de las Musas, de Mario Bravo 960, dirigida por Elvira \u201cPipi\u201d Onetto. El autor califica a esta pieza de raro fen\u00f3meno de escritura: \u201cEs la primera de mis obras que no estreno yo \u2013apunta\u2013. La estrena alguien que conoce mis c\u00f3digos y ha trabajado conmigo en Pablo, Rojos globos rojos y Poroto\u201d. Dice estar emocionado por la dedicaci\u00f3n del elenco, integrado por Valeria Cavaza, Osvaldo Djeredjian y Chang Sung Kim. Tambi\u00e9n actriz, pero no en este montaje, Onetto es \u201cuna artesana con ideas atractivas sobre el teatro\u201d, como opina el autor, cuya actitud cr\u00edtica frente a la sociedad se manifiesta en la escena a trav\u00e9s de personajes que, dentro de sus diferencias (las que pueda imaginar el espectador respecto de un torturador y su v\u00edctima, de un apropiador de chicos o un viejo actor de teatro, o unas bailarinas de un teatro de morondanga), pugnan por escapar de los encuadres. Todos ellos son protagonistas de un \u201cteatro de estados\u201d, donde lo que importan son las intensidades.<br>En Peque\u00f1o detalle interesa la contundencia de las voces antes que el conocimiento o la certeza de su procedencia. Eso responder\u00eda en parte el porqu\u00e9 del ep\u00edgrafe que acompa\u00f1a al pr\u00f3logo de la edici\u00f3n de esta pieza publicada por Galerna\/B\u00fasqueda de Ayllu: \u201cQuien habla no importa quien habla\u201d, extracto de un mon\u00f3logo del irland\u00e9s Samuel Beckett, autor de Esperando a Godot, una de las obras que mejor definieron el siglo XX. Las pausas, los acentos, el ritmo y el sentido los imprime el lector, o los int\u00e9rpretes, en el caso de Peque\u00f1o detalle, cuya escritura se libera de signos gramaticales. A los actores les toca poner el cuerpo, \u201centrenarse para cuando se acaben las palabras\u201d, como se dice en Happy Days, de Beckett, secuencia que, en di\u00e1logo con P\u00e1gina\/12, cita Pavlovsky, a su vez autor y protagonista de obras memorables, como La espera tr\u00e1gica (1961), La mueca (1971), El se\u00f1or Gal\u00edndez (1973), Telara\u00f1as (1977), Camaralenta (1981), El se\u00f1or Laforgue (1983), Potestad (1985), Pablo (1987), Paso de dos (1990), Rojos globos rojos (1996), Poroto (1996) y La muerte de Marguerite Duras (2000).<br>Artista invitado a presentar sus trabajos en festivales, coloquios y seminarios internacionales, Pavlovsky es en estos d\u00edas homenajeado en Francia, donde acaba de publicarse Potestad y La muerte de Marguerite Duras, en traducci\u00f3n de Fran\u00e7oise Thanas (Editions Theatrales), obras que fueron adem\u00e1s n\u00facleo de un encuentro de investigadores. Por otra parte, un elenco franc\u00e9s estren\u00f3 Telara\u00f1as (en el Th\u00e9\u00e2tre des Racines N\u00e9es, dirigida por Heinzi Lorenzen) y otro mostrar\u00e1 esta misma pieza en el mes de julio, en el Th\u00e9\u00e2tre du Sablier, seg\u00fan un montaje de Prosper Diss, y en el marco del Festival de Avi\u00f1\u00f3n. Aun cuando su lugar emblem\u00e1tico de acci\u00f3n es el teatro, Pavlovsky \u2013quien ha comenzado los ensayos de una versi\u00f3n suya de Coriolano, junto a Norman Briski, y el 6 de mayo reestrena La muerte de Marguerite Duras, mon\u00f3logo dirigido por Daniel Veronese que en octubre llevar\u00e1 en gira por C\u00e1diz, Barcelona, Madrid y Par\u00eds\u2013 ha realizado importantes trabajos en el cine. El \u00faltimo, una traslaci\u00f3n de Potestad, pr\u00f3xima a estrenar. Sin embargo, el cine sigue siendo para \u00e9l \u201cun misterio\u201d. Se lo vio, entre otras pel\u00edculas, en La nube de Fernando \u201cPino\u201d Solanas, Miss Mary de Mar\u00eda Luisa Bemberg, y Cuarteles de invierno, dirigida por Lautaro Mur\u00faa. \u201cUna pel\u00edcula que \u2013recuerda\u2013 ac\u00e1 pas\u00f3 desapercibida, pero emocion\u00f3 a mucha gente en Europa. Los que se hab\u00edan exiliado se sintieron muy tocados.\u201d Memora aquellos momentos y a Oscar Ferrigno, su compa\u00f1ero de actuaci\u00f3n en el film: \u201cTrabajar con Ferrigno era una fiesta. Adem\u00e1s, la pel\u00edcula me daba la posibilidad de boxear. Porque nunca me sub\u00ed a un ring para pelear, pero s\u00e9 boxear. No me voy a olvidarlo que me dijo un entrenador famoso, se\u00f1al\u00e1ndome la bolsa: \u2018Ten\u00e9s que quererla mucho, como si fuera tu madre\u2019\u201d.<br>\u2013\u00bfPor qu\u00e9 dice que Peque\u00f1o detalle es un raro fen\u00f3meno de escritura?<br>\u2013Ese fue un co\u00e1gulo casual. Un pintor de paredes hab\u00eda estado trabajando en casa. Hab\u00edamos acordado que el arreglo se har\u00eda en siete d\u00edas, pero se qued\u00f3 mucho tiempo m\u00e1s.<br>\u2013\u00bfTreinta y tantos, como el personaje pintor de la obra?<br>\u2013S\u00ed, y a partir de ese momento, con mi mujer, Susy Evans, empezamos a fantasear con la idea de un asesinato. No quer\u00edamos verlo m\u00e1s. Lo raro era que el tipo no cobraba. Lo hac\u00eda por amor a su oficio. Inmediatamente me puse a escribir. En la obra, el hombre (El) es superado por el pintor (P), que no es un personaje simple, porque tiene ideas, y las expresa. Despu\u00e9s, ese texto qued\u00f3 colgado entre Rojos globos rojos y La muerte de Marguerite Duras. Con el tiempo, Pipi (Onetto) lo ley\u00f3 y se entusiasm\u00f3. La obra surgi\u00f3 de una situaci\u00f3n real. Con Susy llevamos una vida en com\u00fan desde hace 21 a\u00f1os y, como ella, tengo lo que yo llamo una dosis social: no podemos estar m\u00e1s de dos horas y media en un mismo lugar. Cuando alguien nos invita a su casa o adonde sea, sabe que nos vamos r\u00e1pido. Pasado ese tiempo, la conversaci\u00f3n me pesa. Ese pintor que hab\u00eda venido a casa era muy agradable, pero me cansaba. Iba m\u00e1s all\u00e1 de mi dosis social. Encontraba siempre la manera de proponer otro trabajo.<br>\u2013En la obra no son los \u00fanicos que fantasean con victimizar al otro. Para el pintor, Ella y El pueden ser objetos a colorear. Fuera de ese tri\u00e1ngulo, \u00bfpor qu\u00e9 en muchas de sus obras la relaci\u00f3n de pareja se parece tanto a un match o, como aqu\u00ed, a una partida de ajedrez?<br>\u2013En Peque\u00f1o detalle suceden cosas que me han ocurrido. Recuerdo un enojo m\u00edo, hace cinco a\u00f1os, en un bar. Me puse mal y me fui, como hacemos los varones, plantando todo. Susy volvi\u00f3 a casa con un hijo m\u00edo, y yo sal\u00ed a caminar, solo, sin saber hacia d\u00f3nde, pero pensando en ella. El tiempo pasaba y se me ocurri\u00f3 imaginar que estar\u00eda desesperada. Yo hab\u00eda perdido la noci\u00f3n del tiempo real. Volv\u00ed a la medianoche, creyendo que hab\u00eda pasado muchas m\u00e1s horas afuera, y con la fantas\u00eda de que me estar\u00edan buscando por todas partes. Nada de eso pas\u00f3. Susy parec\u00eda no haberme tomado en cuenta. Viviendo en pareja, uno sabe qu\u00e9 cosas puede hacer realmente el otro. Ese juego dial\u00e9ctico me fascina.<br>\u2013En uno de sus trabajos te\u00f3ricos sobre \u201cmicropol\u00edtica de la resistencia\u201d, usted hizo referencia, entre otros puntos, a la prescindencia de los dramaturgos j\u00f3venes franceses respecto de los temas conflictivos de su propio entorno, por ejemplo el de la discriminaci\u00f3n. \u00bfCree que esa indiferencia a nivel art\u00edstico puede llegar a ser nefasta?<br>\u2013Yo me estaba refiriendo ah\u00ed a una experiencia muy interesante que viv\u00ed durante una invitaci\u00f3n que me hab\u00edan hecho por mi trayectoria. Particip\u00e9 de mesas redondas, en programas de televisi\u00f3n, y de la lectura de Telara\u00f1as. Advert\u00ed entonces que los autores j\u00f3venes no mostraban ninguna disposici\u00f3n por los problemas sociales. Ninguna de las 15 obras que presentaron revelaba esa inquietud. S\u00e9 que ac\u00e1 tambi\u00e9n pasa algo semejante: la palabra ideolog\u00eda parece estar fuera de tono, aunque ahora se est\u00e1n produciendo algunos cambios. Las dificultades por las que estamos atravesando son tambi\u00e9n generadoras de nuevas subjetividades y de espacios de resistencia in\u00e9ditos. Me gustar\u00eda dejar en claro que cuando hablo de micropol\u00edtica de la resistencia no estoy diciendo que exista una pol\u00edtica chica. Lo que existe es una pol\u00edtica por fuera de la representaci\u00f3n institucional: de la Iglesia, de los partidos pol\u00edticos\u2026 En aquella visita a Francia pude comprobar que el teatro de los pa\u00edses m\u00e1s poderosos no es necesariamente inquieto, aun cuando en ellos aparezcan conflictos nuevos, algunos muy terribles y de consecuencias inmanejables. Entre nosotros, la capacidad de respuesta del teatro es otra. Nosotros tenemos creadores que no desmerecen en la comparaci\u00f3n. Es cierto que no podemoshacer una producci\u00f3n al estilo de Robert Wilson, que es estadounidense y trabaja mucho en Europa, pero tenemos, por ejemplo, un Daniel Veronese argentino capaz de crear grandes obras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hilda Cabrera, 2002<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-9827","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9827","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9827"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9827\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9828,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9827\/revisions\/9828"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9827"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}