{"id":9812,"date":"2002-03-10T18:01:00","date_gmt":"2002-03-10T17:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9812"},"modified":"2026-04-21T16:38:06","modified_gmt":"2026-04-21T14:38:06","slug":"chorus-perpetuus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2002\/03\/10\/chorus-perpetuus\/","title":{"rendered":"Chorus perpetuus"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">bailar la plenitud del hombre<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Vivian Mart\u00ednez Tabares<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2002<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p><em>Conjunto<\/em>, n\u00fam. 124, En-Ab 2002, pp. 58-61. Versi\u00f3n reproducida en&nbsp;Teatro-CELCIT&nbsp;(publicaci\u00f3n digital argentina) N\u00ba 21, con el t\u00edtulo \u00abChorus perpetuus: el estallido de la elecci\u00f3n\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los estrenos de la escena cubana en el a\u00f1o 2001, cuatro espect\u00e1culos memorables recibieron los Premios de la Cr\u00edtica:\u00a0<em>Chorus perpetuus<\/em>, de DanzAbierta, bajo la direcci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1999\/04\/21\/marianela-boan-2\/\" data-type=\"post\" data-id=\"13100\">Marianela Bo\u00e1n<\/a>;\u00a0<em>Bacantes<\/em>, del Teatro Buend\u00eda, dirigido por Flora Lauten;\u00a0<em>La gaviota<\/em>, del Teatro El P\u00fablico, liderado por\u00a0Carlos D\u00edaz\u00a0, y\u00a0<em>El enano en la botella<\/em>, del Teatro de la Luna, que conduce Ra\u00fal Mart\u00edn. La selecci\u00f3n reafirma la certeza de que, a pesar del creciente n\u00famero de estrenos no aparejados con resultados siempre estimables, entre nosotros el teatro sigue ocupando un espacio vital de confrontaci\u00f3n, inteligencia y goce.<\/p>\n\n\n\n<p>El montaje que comento en estas p\u00e1ginas,&nbsp;<em>Chorus perpetuus<\/em>, es otra muestra de c\u00f3mo Marianela Bo\u00e1n y DanzAbierta avanzan cada vez m\u00e1s a fondo en un proceso de b\u00fasquedas que fusiona g\u00e9neros y explota recursos diversos hacia un teatro total, esa noci\u00f3n que asumimos sirve, te\u00f3ricamente, para caracterizar muchas experiencias esc\u00e9nicas, pero que con frecuencia se pervierte, en aras del privilegio de un nivel expresivo en detrimento de los otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Un coro de cantantes \u2013originalmente bailarines en su trayectoria devenidos eficaces actores, pero a los cuales, como ya he escrito, prefiero calificar de&nbsp;<em>performers<\/em>\u2013, interpreta ante el p\u00fablico su repertorio. La m\u00fasica de Mozart, Pergolesi, Mois\u00e9s Simons, Gershwin, Curiel, o de la propia directora coral y arreglista Nadia Ponju\u00e1n, sampleada con virtuosismo por seis bailarines \u2013tres hombres y tres mujeres enlazados por las mu\u00f1ecas con un pulso el\u00e1stico rojo\u2013, es el lazo de uni\u00f3n y el desencadenante de contradicciones cuando las individualidades pugnan por una expresi\u00f3n propia y discrepan del canto un\u00e1nime del resto. Unos y otros tratan de hacer por su propia cuenta, cambiando el tiempo de la m\u00fasica, introduciendo una melod\u00eda no programada o simplemente guardando silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>El colectivo atraviesa sucesivas crisis que tienen que ver con manifestaciones aisladas de alguno de sus miembros. Una cantante casi se desploma rendida por el sue\u00f1o que la asalta en plena faena art\u00edstica, ajena al desempe\u00f1o de los dem\u00e1s y hastiada del aburrimiento; otra prefiere cantar una melod\u00eda diferente que la que impone el programa prefijado de la agrupaci\u00f3n; en un momento se esboza una divisi\u00f3n de g\u00e9neros en dos bandos: femenino y masculino. La tensi\u00f3n entre el individuo y el colectivo estalla cada vez que el grupo trata de detener al rebelde, de impedirle disentir del camino elegido por la mayor\u00eda: un coreuta se va y es reducido a la obediencia mientras lo elevan y lo crucifican sobre la masa.<\/p>\n\n\n\n<p>La propuesta elige un camino austero y minimal: s\u00f3lo est\u00e1n presentes en la escena los actores-bailarines-cantantes \u2013los hombres vestidos de gris y negro, las mujeres de dos tonos de gris\u2013, con sus capacidades para la danza, el canto y la interpretaci\u00f3n, sobre un lin\u00f3leo neutro y rodeados por una c\u00e1mara negra, la luz y las seis ligaduras. No hay banda sonora ni escenograf\u00eda corp\u00f3rea. La expresividad es siempre una construcci\u00f3n creativa que nace de la inteligencia, que trasmuta el concepto en formas corporales o variaciones vocales y que despierta pensamientos, sensaciones y emociones diversas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tensos v\u00ednculos entre el individuo y el grupo, la dicotom\u00eda entre el ser humano \u2013como el teatro, \u00fanico e irrepetible\u2013 y el variado mosaico de entes que configura la sociedad contempor\u00e1nea, y la necesidad de compatibilizar sus respectivos intereses, son las ideas que impulsan cada acci\u00f3n dram\u00e1tica, tarareada o traducida al movimiento de los cuerpos que se enredan, avanzan sincopados o deshacen el grupo en lanzadas al aire, desplazamientos a suelo rasante e infinitas combinaciones en solos, d\u00faos, tr\u00edos, cuartetos y quintetos que se intercambian y empastan o cruzan melod\u00edas y tonos.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio del forcejeo entre orden y posibilidad de cambio se van perfilando personajes esbozados con sutileza pero que apuntan a una caracterizaci\u00f3n dram\u00e1tica, en tanto potencial de contradicciones y diferencias: la intransigente, la conciliadora, la aut\u00f3mata que quiere quedar bien con todos, el ap\u00e1tico, el eterno inconforme, el entusiasta. Y la pol\u00e9mica trasciende la armon\u00eda de una organizaci\u00f3n art\u00edstica para implicar el debate social de m\u00e1s amplio alcance, efectivo tanto para el contexto cubano en el que la unidad, comprometida y voluntaria, ha sido y es factor esencial para la vida de la naci\u00f3n, pero reclama cada vez m\u00e1s un espacio para la diversidad; como para otros contextos, amenazados por el af\u00e1n homogeneizador de la globalizaci\u00f3n que dise\u00f1an el mercado y los medios. El desenlace es un equilibrio no ingenuo ni socarr\u00f3n: despu\u00e9s de defender sus posiciones y de aprender a tolerarse, a encontrar el punto com\u00fan por sobre las diferencias, todos volver\u00e1n a unirse, de voluntad propia, pero sin lazos ni ataduras externas, porque el hombre en solitario no es nada.<\/p>\n\n\n\n<p>En la hora y cuarto de m\u00fasica, danza y actuaci\u00f3n de las mejores, se canta y se rapea en espa\u00f1ol y en ingl\u00e9s y se improvisa, o se simula que se improvisa \u2013en realidad, en solo una de sus salidas del coro, una bailarina recrea libremente con sus gestos, entre las pautas marcadas de inicio y fin, la libertad del acto mismo que ejecuta a nivel del discurso, los otros \u00abescapes\u00bb han sido cuidadosamente aprendidos y marcados. El poderoso sentido est\u00e1 dado por la precisi\u00f3n del gesto y los desplazamientos de la coreograf\u00eda de danza-teatro, en la cual m\u00e1s que el movimiento puro y abstracto de la danza, interesa explorar la expresividad de cada cuerpo y cada rostro, desde las diversas gamas de lo dram\u00e1tico: el histrionismo risue\u00f1o o la agon\u00eda tr\u00e1gica.<\/p>\n\n\n\n<p>La carga conceptual aflora de un entrenamiento basado en las t\u00e9cnicas de soltura y contacto que han guiado la impronta de DanzAbierta, para que la naturalidad pueda sobrevivir bajo el virtuosismo, y lo extraordinario coexista con lo cotidiano. As\u00ed, el ser humano, el personaje, la acci\u00f3n dram\u00e1tica, la f\u00e1bula, la emoci\u00f3n y el argumento se privilegian por sobre el bailar\u00edn formalizado. Y la palabra no se soslaya \u2013en&nbsp;<em>El pez de la torre nada en el asfalto<\/em>,&nbsp;<em>El \u00e1rbol y el camino<\/em>, o en el unipersonal de Marianela&nbsp;<em>Blanche Dubois<\/em>, sus espect\u00e1culos anteriores, fue un medio expresivo elocuente\u2013, pero no es pauta obligada ni centro.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra ha pasado a ser aqu\u00ed simplemente un elemento m\u00e1s, usado con mesura al aparecer en alguno que otro estribillo intercalado en el tarareo de conocidas melod\u00edas cubanas e internacionales, y cuando aflora, el discurso ling\u00fc\u00edstico que revela es lo suficientemente eficaz para capitalizar un instante de atenci\u00f3n que hace evocar tambi\u00e9n infinitas asociaciones. Un coreuta cita el estribillo de un&nbsp;<em>hit<\/em>&nbsp;de la m\u00fasica popular cubana de ahora mismo y la hilaridad se desata. En medio de la festiva \u00abVereda tropical\u00bb \u2013referente cultural de amplio alcance para cualquier espectador cubano, en la interpretaci\u00f3n paradigm\u00e1tica del desaparecido Tito G\u00f3mez\u2014 los miembros del coro articulan una frase: \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 se fue?\u00bb, en reclamo directo a uno de los bailarines circunstancialmente ausente, pero que ahonda en un tema dram\u00e1tico en la vida social cubana y en la memoria personal de cada espectador, con repercusiones afectivas, vinculadas con la ideolog\u00eda en el sentido m\u00e1s amplio, a la vez que puede hasta llegar a aludir esa infinita corriente de desplazamientos que impulsa a ciudadanos de cualquier punto del planeta en la b\u00fasqueda de mejor suerte.<\/p>\n\n\n\n<p>La riqueza en el uso equilibrado de cada una de las posibilidades de la&nbsp;<em>presencia<\/em>&nbsp;de excelentes int\u00e9rpretes: Mayl\u00edn Castillo, Orialys Hern\u00e1ndez, Jos\u00e9 Antonio Hevia, Grettel Montes de Oca, Julio C\u00e9sar Manfug\u00e1s y Alexander Varona, este \u00faltimo relevado luego por Odwen Beovides, revela tambi\u00e9n aristas de la cuban\u00eda m\u00e1s genuina: la sensualidad y el regodeo er\u00f3tico, a trav\u00e9s del disfrute de saber el placer que puede causar el cuerpo en el otro, o de contactos audaces, que en contextos distintos pueden interpretarse como acoso o agresividad pero que aqu\u00ed forman parte del modo de ser cotidiano; la esencia mestiza y transculturada de nuestra identidad; la voluntad de \u00abguardar las formas\u00bb y la habilidad para generar oportunas m\u00e1scaras; la disposici\u00f3n festiva y el choteo que nos sirven para superar la precariedad y los malos momentos; el juego deliberado con la multiplicidad de sentidos; la cita popular del preg\u00f3n en \u00abEl manisero\u00bb, de Mois\u00e9s Simons, y una raigal vocaci\u00f3n colaborativa entre la gente.<\/p>\n\n\n\n<p>La selecci\u00f3n musical, de lo sacro a lo m\u00e1s profano, del horizonte sonoro universal al despelote salsero de los salones de La Tropical, tiene su apoteosis en el negro espirituals \u00ab<em>Deep river<\/em>\u00ab, euforia colectiva, orgasmo de los sentidos con los que el hombre y la mujer, a plenitud, festejan la elecci\u00f3n de su camino y provocan en el espectador, destino final y multiplicador, una respuesta activa y cat\u00e1rtica, tambi\u00e9n coral, alborozada y l\u00fadica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>bailar la plenitud del hombre. Vivian Mart\u00ednez Tabares, 2002<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[165,44,189,233],"class_list":["post-9812","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-es","tag-colectivo","tag-dramaturgia","tag-interdisciplinar","tag-presencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9812"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9812\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13107,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9812\/revisions\/13107"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}