{"id":9581,"date":"2006-03-04T12:16:00","date_gmt":"2006-03-04T11:16:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9581"},"modified":"2026-03-04T12:18:44","modified_gmt":"2026-03-04T11:18:44","slug":"boxeo-para-celulas-y-planetas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2006\/03\/04\/boxeo-para-celulas-y-planetas\/","title":{"rendered":"Boxeo para c\u00e9lulas y planetas"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/07\/05\/angelica-liddel\/\" data-type=\"post\" data-id=\"701\">Ang\u00e9lica Liddell<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2006<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>In\u00e9dito<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El miedo a la muerte como origen de la melancol\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Aparece Sindo<\/strong>:&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 es el hombre para descubrir un planeta? \u00bfQu\u00e9 es el hombre para lanzarle piedras al diablo? Te vas a morir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00fasica<\/strong>: For ever young.<\/p>\n\n\n\n<p>Sindo se quita la camiseta. Un brazo y otro. Se pone las pr\u00f3tesis verdes. Hace tres gestos de melancol\u00eda. Va a las mesas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya hab\u00e9is conocido a Pascal Kahn. Mejor dicho a la representaci\u00f3n de Pascal Kahn. A Sindo representando a Pascal Kahn. Pero al verdadero Pascal no lo conoc\u00e9is. A Pascal me lo encontr\u00e9 en la calle, al pie de un portal, seguramente se le hab\u00eda ca\u00eddo a alg\u00fan ni\u00f1o. Este es el verdadero Pascal Kanh. Presento al mu\u00f1equito infantil. Lo voy a acercar a las mesas para que lo ve\u00e1is mejor. Es peque\u00f1o, menudo, fr\u00e1gil, fungible, precario, un poco como todos nosotros. A ver si resiste de pie. Coloco a Pascal de pie sobre una mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pascal es el protagonista de nuestra historia. Pascal sufre un acontecimiento decisivo en su vida, verdaderamente decisivo, de esos que te obligan a cambiar tu punto de vista sobre las cosas y modifican tu relaci\u00f3n con el mundo. Pascal presencia la agon\u00eda terriblemente larga y angustiosa de un ser querido. Esto le hace tomar una conciencia excesiva tanto de su propio cuerpo como de su propia mortalidad, de manera que Pascal desarrolla un miedo atroz a la muerte y entra en un estado de p\u00e1nico y de melancol\u00eda pr\u00e1cticamente incompatible con la vida. Para 2<\/p>\n\n\n\n<p>identificar sus sentimientos Pascal recurre a algunas lecturas. Uno de los libros que lee una y otra vez es este: \u201cDel sentimiento tr\u00e1gico de la vida\u201d de Miguel de Unamuno. Lo elige por dos cosas, una porque Unamuno es uno de los fil\u00f3sofos que con m\u00e1s furor y fiereza ha reclamado la eternidad para s\u00ed mismo. Unamuno quer\u00eda ser eterno. Incluso hay un cap\u00edtulo que se titula \u201cEl hambre de inmortalidad\u201d. Esto causaba burlas en los ambientes intelectuales pero Unamuno dec\u00eda que m\u00e1s absurdo era morirse como para que a \u00e9l no le dejaran ser eterno. Y otro de los motivos por los que Pascal elige a Unamuno es porque Unamuno se refiere constantemente al hombre de carne y hueso oponi\u00e9ndolo de alg\u00fan modo al hombre colectivo, al hombre Humanidad. Pascal en cambio s\u00ed que intentar\u00e1 vincular estas dos categor\u00edas. Intentar\u00e1 vincular al hombre de carne y hueso y el hombre Humanidad. Unamuno propone una prueba que es imaginarse como no existiendo. A \u00e9l le provocaba verdadera angustia esta prueba porque dec\u00eda que nadie puede imaginarse como no existiendo. Pascal dej\u00f3 dentro del libro unas cartulinas donde expresaba sus sentimientos, sus pensamientos. Antes que nada deciros que todo lo que v\u00e1is a ver es el material que nosotros hemos recopilado acerca de Pascal Kahn, sus objetos, sus trabajos pl\u00e1sticos, sus apuntes, incluso las acciones que vais a ver son escenificaciones de unos dibujos que dej\u00f3 Pascal con todas las anotaciones correspondientes, la m\u00fasica que deb\u00eda sonar, etc\u2026 pero vamos a escuchar los pensamientos de Pascal y dejemos que Sindo, puesto que representa a Pascal, las lea.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSiempre es l\u00edcito afirmar que&nbsp;<\/em><em>todav\u00eda&nbsp;<\/em><em>estamos vivos. No simplemente vivos, sino&nbsp;<\/em><em>todav\u00eda&nbsp;<\/em><em>vivos. Estamos \u00edntimamente relacionados con los adverbios de tiempo. Somos una alegor\u00eda de las horas. El hombre es una X en un no-lugar.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl sol aparece, sube y nos mira como si fu\u00e9ramos cerdos, pobres seres vivos obsesionados con la propiedad, sin tener m\u00e1s propiedad que nuestra carne corruptible\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cClaro que soy un can\u00edbal, soy un can\u00edbal porque voy a devorarme\u201d<\/em>. 3<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cTarda tanto tiempo en hacerse nuestro cad\u00e1ver. Esa figura m\u00e1s o menos desastrosa, imperfecta, con la que nunca seremos eternos<\/em>.&nbsp;<em>\u00bfC\u00f3mo podemos estar hechos de la misma materia que los cad\u00e1veres? Te vas a morir<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la pr\u00f3xima acci\u00f3n vamos a escuchar el preludio de la Travista. Que seguramente fue elegido por Pascal porque la Travista es una obra que jam\u00e1s hubiera existido si la protagonista no hubiera estado enferma. Es una historia de amor traspasada por la enfermedad y la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Suena la Traviata. Sindo se quita la camiseta. Pisa el fieltro. Le doy el vientre verde. Pego un cable a la furta podrida de la derecha. Pego otro cable a la fruta podrida de la izquierda. Pego tres cables al pecho desnudo de Sindo. Cojo un vaso de agua y bebemos. Se quita el vientre. Dejo el vientre verde en el suelo y meto otro cable en un vaso de agua.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lectura del cuento<\/h2>\n\n\n\n<p>Era la primera vez que Pascal Kahn la ve\u00eda desnuda. Era la primera vez que ve\u00eda desnuda a una mujer tan vieja, tan monstruosa, tan amarga. En treinta a\u00f1os, de su abuela solamente hab\u00eda conocido la cabeza y las manos. Desde ni\u00f1o pensaba que tras la ropa se ocultaba un cuerpo sonrosado y liso semejante al de cualquier mujer. Y esta era la primera vez que la ve\u00eda desnuda, envuelta en excrementos que no se distingu\u00edan del vientre que los expulsaba. La vieja era una especie de lodo blancuzco desparramado sobre la yacija. Aquella mujer hab\u00eda trabajado tanto como un caballo. Aquella mujer hab\u00eda lamido dulcemente las pollas de los hombres. Aquella mujer hab\u00eda metido unos pezones duros y f\u00e9rtiles en la boca de sus hijos. Y ahora tan solo era lodo blancuzco desparramado sobre la cama, y daba asco, verdadero asco. Nada le hab\u00eda hecho perder tanto las esperanzas a Pascal como ver aquel cuerpo descarnado, rancio, sucio y hediondo desparramado sobre la cama, igual que el lodo. Si la hubiera visto ya muerta, vestida, maquillada, quieta, dentro del ata\u00fad\u2026 Hay algo hermoso en todos los cad\u00e1veres. Pero aquel lodo blancuzco todav\u00eda se revolv\u00eda y luchaba por prolongar el aliento con una fiereza 4<\/p>\n\n\n\n<p>inaudita, lanzando las s\u00e1banas a los planetas, buscando una verticalidad imposible. Dios no estaba all\u00ed. Dios no estaba all\u00ed. Solamente un tipo de sotana ra\u00edda, alcoh\u00f3lico y cobarde, coreado por un grupito familiar impaciente que acercaba pa\u00f1uelos empapados de colonia a la nariz. A la vieja se le incendiaban los ojos suplicando una explicaci\u00f3n, intentaba expresar, con la escasa rotundidad que le permit\u00eda la descomposici\u00f3n, su deseo de no morirse nunca. Se revolv\u00eda sobre la cama, se revolv\u00eda frente al cura, se revolv\u00eda frente al m\u00e9dico, se revolv\u00eda frente a los hijos, desparramaba el lodo, a un lado, al otro. Extend\u00eda sus manos esquel\u00e9ticas hacia las mangas de los nietos. Cualquiera hubiera dicho que la vieja pretend\u00eda introducirse en un cuerpo m\u00e1s vigoroso para escapar del horror. Pero todo iba en contra de aquella voluntad desesperada. Definitivamente el cuerpo triunfaba por encima de la voluntad. La carne hab\u00eda mutado sin intervenci\u00f3n del pensamiento. Hab\u00eda mutado con fanatismo. Cuanto m\u00e1s se esforzaba la vieja por sobrevivir m\u00e1s irritados parec\u00edan los familiares, como si aquella tuviera la obligaci\u00f3n de morirse y ya est\u00e1. La escena semejaba un circo s\u00f3rdido y grotesco, una obra de teatro demasiado larga, aburrida y sin sentido, una mezcla de pel\u00edcula de terror y tienda pornogr\u00e1fica, una dentadura de dr\u00e1cula en la boca de una prostituta. Al final la mujer muri\u00f3 totalmente r\u00edgida, con la lengua negra apuntando al cielo y los dedos atravesando la espuma del jerg\u00f3n. A modo de conclusi\u00f3n, los vivos zarandearon la cabeza y se golpearon los o\u00eddos temiendo una repentina sordera. Del o\u00eddo izquierdo de Pascal sali\u00f3 sangre. Aquella hab\u00eda sido la peor muerte, la m\u00e1s ultrajante, la que procede \u00fanicamente de la naturaleza. Pascal aborreci\u00f3 la naturaleza y el ciclo de las cosas. Le pareci\u00f3 que nac\u00edamos humillados, sin elecci\u00f3n. Y tambi\u00e9n pens\u00f3 que la inteligencia era in\u00fatil frente al suicido de las c\u00e9lulas, que la pasi\u00f3n era in\u00fatil frente al maldito suicidio de las c\u00e9lulas, que en definitiva todo se reduc\u00eda al cuerpo, a lo corruptible, y tambi\u00e9n pens\u00f3 que era preciso traicionar ese cuerpo mezquino y mentiroso que sosten\u00eda nuestras ambiciones mediocres. 5<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez en casa Pascal emprendi\u00f3 numerosos saltos mortales que no hicieron sino agigantar su angustia. Salt\u00f3 de la c\u00e9lula al hombre y del hombre al universo. La diferencia entre escalas le aterroriz\u00f3. Por ejemplo, le aterroriz\u00f3 la exigencia de compartir la b\u00fasqueda individual de la felicidad con la cat\u00e1strofe humana. \u00bfC\u00f3mo era posible tener al mismo tiempo sentimientos particulares y sentimientos colectivos? \u00bfC\u00f3mo era posible comportarse a veces como hombre y otras veces como humanidad? Cuando nos indignaba la pobreza \u00e9ramos humanidad, sin embargo cuando el enfermero extra\u00eda nuestra sangre con una jeringuilla para analizarla \u00e9ramos hombres carne, hombres hueso.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los collages<\/h2>\n\n\n\n<p>Para realizar todos estos altos mortales entre escalas, de la c\u00e9lula al hombre, del hombre al universo, Pascal acumula recortes de prensa que es la manera m\u00e1s inmediata y precaria de relacionarnos con el mundo. \u00c9l va pegando fotos y art\u00edculos en este libro y una de las primeras fotos que el recorta es la de los cuerpos de 25 haitianos muertos, amontonados en la morgue, estos j\u00f3venes murieron asfixiados en un cami\u00f3n que les transportaba un destino de esclavos. A Pascal no s\u00f3lo le interesa la realidad. Pascal quiere comprender la realidad mediante la representaci\u00f3n de la realidad. Pascal utiliz\u00f3 papel transparente para calcar a l\u00e1piz los cuerpos de los 25 haitianos que hab\u00edan muerto asfixiados en un cami\u00f3n antes de llegar a su destino de esclavos. Uni\u00f3 los resultados de una anal\u00edtica reciente al calco de los cad\u00e1veres amontonados en la morgue, de manera que los datos sobre su sangre se transparentaron a trav\u00e9s de los cuerpos de los haitianos an\u00f3nimos. Tambi\u00e9n calc\u00f3 a un hombre que lloraba en Bagdad sobre un ata\u00fad, y despu\u00e9s se pellizc\u00f3. Observ\u00f3 la magulladura durante algunos segundos. Ley\u00f3 varias veces el art\u00edculo que describ\u00eda la primera misi\u00f3n espacial con destino a Plut\u00f3n. La nave hab\u00eda emprendido a 58.000 kil\u00f3metros por hora un viaje de casi 10 a\u00f1os en el que deber\u00eda recorrer m\u00e1s de 5.000 millones de kil\u00f3metros hasta llegar al \u00faltimo planeta. El descubridor de Plut\u00f3n hab\u00eda muerto hac\u00eda nueve a\u00f1os, 6<\/p>\n\n\n\n<p>pero su familia hab\u00eda asistido al lanzamiento del cohete. El presidente de la Universidad de Harvard afirmaba que las mismas cosas que mueven al mundo mueven a la econom\u00eda: la esperanza y el miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los collages cada vez se van haciendo m\u00e1s complejos, tambi\u00e9n las relaciones que establece entre escalas, vamos a verlos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Se proyectan los collages<\/h2>\n\n\n\n<p>1.- Bush enfentado al mapa de la vida<\/p>\n\n\n\n<p>2.- Hambre en Somalia- descubrimiento neurol\u00f3gico<\/p>\n\n\n\n<p>3.- \u2026<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las cartulinas<\/h2>\n\n\n\n<p>Trazaba sin parar l\u00edneas con cinco nudos, y a cada nudo le daba un nombre: origen de la vida \u2013 enfermedad \u2013 guerra- universo- muerte. Y en cada nudo se deten\u00eda a reflexionar acerca del miedo. Ser propenso al miedo a la muerte era un asunto peligroso, cuanto m\u00e1s miedo se tiene a la muerte m\u00e1s probabilidades existen de suicidarte. Esta paradoja es un hecho. Es bastante frecuente en las residencias de ancianos. Hay muchos ancianos que se quitan la vida porque no quieren esperar a que la naturaleza haga su trabajo. Existe tambi\u00e9n el denominado \u201cHomicidio por compasi\u00f3n\u201d, tambi\u00e9n entre los ancianos, uno de los c\u00f3nyuges mata al otro y despu\u00e9s se suicida, es un acto compasivo. Hace poco v\u00ed una pel\u00edcula de un director japon\u00e9s, \u201cPeep- tv- show\u201d, en la que el autor sosten\u00eda una tesis muy audaz acerca de los suicidios de la torres gemelas el d\u00eda que chocaron los aviones, y es la siguiente: la gente que se arroj\u00f3 por las ventanas lo hizo porque no quer\u00eda morir aplastada por algo que desconoc\u00eda, quer\u00eda morir de una manera racional, comprensible, si me arrojo por la ventana de un rascacielos me matar\u00e9, es algo que yo puedo controlar. Pero a pesar del peligro, el miedo a la muerte le sirve a Pascal para reafirmarse continuamente como hombre carne-hueso, era consumar la idea de que el cuerpo est\u00e1 por encima de la voluntad del hombre, era una confirmaci\u00f3n ininterrumpida de la especie humana, como si Pascal 7<\/p>\n\n\n\n<p>fuese un gusano dentro de un cad\u00e1ver d\u00e1ndose cuenta en todo momento de cual es su verdadero v\u00ednculo con la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>El miedo a la muerte tambi\u00e9n tiene que ver con el narcisismo. En el ensayo \u201cDuelo y melancol\u00eda\u201d, Freud relacionaba la melancol\u00eda con la p\u00e9rdida de un objeto amado, deseado, y con un proceso en que el objeto perdido era incorporado al&nbsp;<em>yo<\/em>. La melancol\u00eda era por tanto duelo y regresi\u00f3n narcisista. Sin embargo Pascal no amaba a nadie, no deseaba a nadie, el objeto deseado era su propio&nbsp;<em>yo<\/em>, su cuerpo. Pascal sent\u00eda que la p\u00e9rdida era \u00e9l mismo, es decir, aquello inapropiable, aquello que no pod\u00eda poseer, y por tanto no pod\u00eda perder, puesto que jam\u00e1s lo hab\u00eda pose\u00eddo, pero parad\u00f3jicamente&nbsp;<em>aquello&nbsp;<\/em>era su propia carne. Pero el deseo que m\u00e1s le obsesionaba era el deseo de s\u00ed mismo, es decir, el deseo de que su cuerpo permaneciera, y por tanto permaneciera su&nbsp;<em>yo<\/em>. Pascal se sent\u00eda objeto y sujeto al mismo tiempo. Se relacionaba con su cuerpo como si fuera un fetiche, y por ese motivo jam\u00e1s alcanzaba la satisfacci\u00f3n. Se siente como la presencia de una ausencia. El ser humano es la presencia de una ausencia. Anticipa su p\u00e9rdida. A pesar del apego a s\u00ed mismo, Pascal Kahn segu\u00eda investigando su doble condici\u00f3n de hombre carne- hueso y hombre humanidad intentando descubrir su identidad mediante el horror colectivo. Volv\u00eda a emprender saltos mortales entre distancias inmensurables. Pasaba una y otra vez de la fisiolog\u00eda a la guerra utilizando recortes de peri\u00f3dico. Algunas veces Pascal se identificaba con la cat\u00e1strofe. En ese momento lo individual y lo colectivo se asociaban. Las c\u00e1rceles de Abu Grahib encontraban afinidad en la derrota interior de Pascal y se consideraba capaz de expresar lo privado y lo p\u00fablico con los mismos t\u00e9rminos. Sospechaba que en la paradoja resid\u00eda la soluci\u00f3n a alg\u00fan problema importante. Aunque sin esperanza, le parec\u00eda que tal vez enfrentando la composici\u00f3n org\u00e1nica de los cuerpos a un diario del devenir del mundo, averiguar\u00eda algo acerca del aterrador conflicto entre materia y esp\u00edritu. Ahora vamos a escuchar a Jacqueline Du pre 8<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Acci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Realizar el collage con los objetos que ha tra\u00eddo la gente. Radiograf\u00edas, medicamentos, anal\u00edticas. Se les graba con la c\u00e1mara.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Tipo conferencia<\/h2>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Thomas Mann somos materia en constante transformaci\u00f3n y la vida no es sino la persistencia de la forma, seg\u00fan Auden la muerte es pasar de ser materia responsable a materia irresponsable, seg\u00fan Spinoza cada cosa, en cuanto es en s\u00ed, se esfuerza por perseverar en su ser. La interpretaci\u00f3n que Unamuno hace de esta proposici\u00f3n de Spinoza viene a decir que la esencia del hombre, del hombre carne y hueso, \u201cel que nace, sufre y muere- sobre todo muere-, el que come, y bebe, y juega, y duerme, y piensa, y quiere\u201d, no es sino el esfuerzo que realiza para seguir siendo hombre, es decir, para no morir. \u201cAs\u00ed que la melancol\u00eda procede de un desagradable asunto material, meramente material, la res latina, la cosa.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Pascal se relacionaba con su cuerpo como si fuera un fetiche, y para hacerlo era necesario haber considerado previamente el cuerpo como cosa. Era normal que un hombre que tem\u00eda a la muerte se relacionara as\u00ed con su carne, pues se sent\u00eda sujeto y objeto al mismo tiempo. Si el cuerpo era&nbsp;<em>res<\/em>, pod\u00eda ser fetiche, y pod\u00eda ser violado, como la estatua de Pigmali\u00f3n, o como Viridiana vestida de novia. El fetichismo con el propio cuerpo ten\u00eda que ver m\u00e1s que nada con el deseo de s\u00ed mismo, con la antropofagia. El concepto hombre- cosa le ayud\u00f3 a comprender lo f\u00e1cil que resultaba la programaci\u00f3n de una sociedad entera mediante el miedo a la muerte, una sociedad&nbsp;<em>res<\/em>, una sociedad cosa. Eran tiempos en los que un Polonio mediocre y perverso, desde su dictadura presidencial, informaba al pueblo- Ofelia,&nbsp;<em>\u201cTeme, Ofelia, teme, la mayor seguridad estriba en el temor\u201d<\/em>. El \u00fanico fin de aquel Polonio mezquino y cruel consist\u00eda en roer las libertades civiles y asegurar la fidelidad ignorante y lacayuna de todo un pueblo. Era f\u00e1cil enloquecer a Ofelia en un tiempo en que los cad\u00e1veres pod\u00edan ser utilizados como manteles, era f\u00e1cil en un 9<\/p>\n\n\n\n<p>tiempo en el que las sociedades pr\u00f3speras acumulaban infinidad de bienes superfluos que deb\u00edan proteger. En el fondo la tiran\u00eda funcionaba porque todos los hombres le ten\u00edan miedo a morir, y cuanto m\u00e1s temor a la muerte se les inculcaba desde el poder, m\u00e1s ego\u00edsta se volv\u00eda esa sociedad. Al fin y al cabo el ego\u00edsmo y la vanidad eran las expresiones m\u00e1s representativas de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cHoy he abandonado a mi familia, a mi madre y a mi hermana. No volver\u00e9 a su lado. He roto definitivamente con ellas.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u00bfQu\u00e9 me une a mi propia forma? No congenio con mi carne. Debe ser por lo que ya sabemos, el cuerpo es la presencia de una ausencia, eso debe ser\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSi fu\u00e9ramos arados, si fu\u00e9ramos arados, arados sobre la tierra, levantando\u2026\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cTodo lo que va contra nosotros es nuestro destino, y lo que va a favor es nuestra voluntad. El miedo, por supuesto, procede de la idea de destino.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u00bfDe qu\u00e9 manera se puede triunfar sobre lo irreversible?\u201d \u201cNo quiero morir\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLo bueno de este cuerpo cabr\u00f3n, de este cuerpo hijo de puta, es que destruyendo al ser, es decir, destruy\u00e9ndome a m\u00ed, a m\u00ed, a mi conciencia, el muy cabr\u00f3n se destruye a s\u00ed mismo. Esta maldita carne se suicida, se suicida, solo hay que esperar, solo hay que esperar, solo hay que esperar, el canibalismo, maldito Freud, observa tu puto canibalismo<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">M\u00fasica: Haydn y Jacqueline Du Pr\u00e9. Acci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Sin una confirmaci\u00f3n exterior que le persuadiera de la utilidad de su vida, Pascal se limitaba a mirar los techos, como si los techos, simplemente por estar arriba, seg\u00fan una interpretaci\u00f3n medieval del mundo, atesoraran una teor\u00eda sobre la eternidad. Pero no solo tom\u00f3 una conciencia excesiva de su mortalidad, sino tambi\u00e9n de la del resto de los hombres, desde los m\u00e1s j\u00f3venes hasta los m\u00e1s viejos. Un ni\u00f1o no le produc\u00eda mayor sensaci\u00f3n de esperanza que una verdura podrida. Es m\u00e1s, 10<\/p>\n\n\n\n<p>Pascal, impelido por alguna corriente subterr\u00e1nea e incontrolable, y puesto que el lenguaje le permit\u00eda trasmitir su melancol\u00eda incluso a los gatos, se entregaba tambi\u00e9n a la educaci\u00f3n clandestina de los ni\u00f1os que encontraba en los parques, y mir\u00e1ndoles fijamente a los ojos les dec\u00eda, \u201c<em>te vas a morir\u201d<\/em>. Lo dec\u00eda con tono de pedagogo y de profeta. Pascal, como si llevara una escoba en la mano, les dec\u00eda a los ni\u00f1os, \u201c<em>te vas a morir<\/em>\u201d. Y los ni\u00f1os comprend\u00edan perfectamente, a la primera, y escapaban corriendo y llorando hacia sus madres para meterse de nuevo en el \u00fatero y asfixiarse. Pascal, puesto que a\u00fan no se atrev\u00eda a traicionar su propio cuerpo, traicionaba el sentido de la vida inculcando en los peque\u00f1os la idea de suicidio. Se comportaba como una de aquellas harp\u00edas encargadas de robar el alimento o ensuciarlo con heces. Pascal sab\u00eda aprovechar el azufre y corregir el hacha. Se imaginaba caudillo de un ej\u00e9rcito de infantes suicidas, marchando al frente de columnas perfectamente formadas, desfilando por una gran avenida camino de los rascacielos. Miles de ni\u00f1os desnudos abarrotando los ascensores, libres, y \u00e9l pulsando el bot\u00f3n del \u00faltimo piso. Miles de ni\u00f1os arroj\u00e1ndose con convicci\u00f3n a trav\u00e9s de las ventanas del \u00faltimo piso de los rascacielos, cayendo en manojos sobre las aceras, miles de ni\u00f1os sangrando sobre las aceras, miles de ni\u00f1os reventados que se confundir\u00edan con una tarta gigantesca.<\/p>\n\n\n\n<p>Una ma\u00f1ana Pascal dibuj\u00f3 sobre la tierra del parque la planta de una ciudad utilizando migas de pan. Se sent\u00f3 a esperar a los p\u00e1jaros y prepar\u00f3 una c\u00e1mara fotogr\u00e1fica. Y los p\u00e1jaros poco a poco devoraron la ciudad. Y Pascal Kahn fotografi\u00f3 a los p\u00e1jaros mientras devoraban la ciudad. Y cuando ya no quedaba ni una sola miga sobre la tierra, dej\u00f3 la c\u00e1mara al pie de un \u00e1rbol, y se march\u00f3 de all\u00ed caminando lentamente, no se sabe a d\u00f3nde. 11<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Pel\u00edcula: Proyecci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Una idea loca dio por concluido el encierro y disip\u00f3 las fiebres. Pascal convenci\u00f3 a sus padres para que participaran en el rodaje de una pel\u00edcula casera, torpe y extra\u00f1a, como su temperamento, cuyo gui\u00f3n hab\u00eda empezado escribir. Pascal pensaba que la relaci\u00f3n que establecemos con los objetos nos adjetiva. De manera que se inclin\u00f3 por las formas horribles. Procuraba relacionarse con todos aquellos objetos que pod\u00edan adjetivarle negativamente. La ausencia de formas bellas le ayudaba a despreciar la vida. Pensaba&nbsp;<em>\u201cEso dicen que sucede en la barbarie, la ausencia de formas bellas\u2026.\u201d<\/em>. Utilizaba la pel\u00edcula para descubrir nuevos emblemas del luto, objetos que fueran m\u00e1s all\u00e1 de la cl\u00e1sica Melancol\u00eda de Durero, m\u00e1s all\u00e1 del comp\u00e1s, del martillo, de la balanza o la regla. Manten\u00eda la atracci\u00f3n brechtiana por la parte humillada del mundo. Dec\u00eda Pascal recordando unos versos de Brecht,&nbsp;<em>\u201cSi los pechos de las muchachas son c\u00e1lidos como antes<\/em>,&nbsp;<em>\u00bfpor qu\u00e9 solo hablo de que la campesina de cuarenta a\u00f1os anda encorvada?<\/em>\u201d Pascal quer\u00eda a\u00f1adir a la obra de William Blake un proverbio m\u00e1s del infierno. Pero la congoja que le causaron las im\u00e1genes mientras las iba grabando en v\u00eddeo no le permiti\u00f3 finalizar la obra. A pesar de todo, al editarla, insert\u00f3 la palabra FIN.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ang\u00e9lica Liddell, 2006<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[102,39,100,107],"class_list":["post-9581","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-es","tag-afectos","tag-cuerpo","tag-dolor","tag-poesia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9581"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9581\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9583,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9581\/revisions\/9583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}