{"id":9444,"date":"2007-02-26T13:18:00","date_gmt":"2007-02-26T12:18:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9444"},"modified":"2026-02-26T13:25:14","modified_gmt":"2026-02-26T12:25:14","slug":"teatro-del-2000-en-buenos-aires","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2007\/02\/26\/teatro-del-2000-en-buenos-aires\/","title":{"rendered":"Teatro del 2000 en Buenos Aires"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una d\u00e9cada que no termina de perfilarse<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Karina\u00a0Mauro<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2007<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>Revista digital&nbsp;<em>Afuera<\/em>, n\u00fam. 2, Mayo de 2007<\/p>\n\n\n\n<p>Subrepticiamente, la primera d\u00e9cada del joven siglo est\u00e1 transitando la cuesta descendente que la conduce a su fin y el teatro porte\u00f1o no ha encontrado a\u00fan los lineamientos generales que la caracterizar\u00e1n cuando los historiadores quieran llenar p\u00e1ginas a su costa.<\/p>\n\n\n\n<p>Delimitar, o por lo menos intentarlo, qu\u00e9 ha sucedido con la cartelera porte\u00f1a durante el a\u00f1o reci\u00e9n finalizado (y un poco m\u00e1s tambi\u00e9n) puede entonces resultar de utilidad para empezar a comprender en qu\u00e9 anda un teatro, a todas luces exitoso, pero que presenta signos de debilitamiento o por lo menos de sutiles pero significativas modificaciones en sus componentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Recurriendo a la tan mentada divisi\u00f3n tripartita de nuestra escena (oficial, comercial y alternativa u off), comencemos se\u00f1alando que \u00e9ste \u00faltimo circuito, baluarte de la renovaci\u00f3n est\u00e9tica, ha presentado un serio agotamiento creativo, evidenciado en el deterioro de la calidad de las propuestas, lo cual adquiere mayor peso debido al sostenido aumento en la cantidad de las mismas (el sitio&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.alternativateatral.com\/default.asp\">http:\/\/www.alternativateatral.com.ar<\/a>\/ reporta, desde su creaci\u00f3n en 2001, un ingreso de fichas t\u00e9cnicas de espect\u00e1culos en cartel que asciende a la incre\u00edble cifra de 6361, de las cuales aproximadamente la mitad corresponde al trienio 2004\/2006). El signo m\u00e1s elocuente del decaimiento de las apuestas est\u00e9ticas del circuito es que no ha habido una obra salida de sus filas que se haya erigido como el paradigma de la temporada.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la gran mayor\u00eda de las puestas que han llegado hasta fin de a\u00f1o en cartel, planean su reestreno durante 2007. Esto indica, sin lugar a dudas, la presencia de p\u00fablico. De hecho, una de las arduas tareas del espectador porte\u00f1o durante el 2006 fue conseguir localidades para muchas de las obras, a pesar del aumento del precio de las mismas. La reserva telef\u00f3nica e incluso, la compra anticipada, se inmiscuyeron en el imaginario del espectador del off de manera impensable para el circuito hace algunos a\u00f1os. Por supuesto, esto puede afirmarse contemplando las modestas cifras que manejan los espacios dedicados a estas obras, debido a su limitada cantidad de butacas (o sillas, o gradas, o colchonetas, dado que en el \u00e1mbito alternativo todo se utiliza a la hora de acomodar al espectador\u2026.). De todos modos, la caracterizaci\u00f3n de las mismas como \u00absalas chicas\u00bb parece cada vez m\u00e1s una observaci\u00f3n fundada en par\u00e1metros de anta\u00f1o, dado que de un tiempo a esta parte, la capacidad reducida y la multiplicidad de oferta en un mismo espacio son caracter\u00edsticas del negocio de las salas off (porque a esta altura, ya no puede negarse que se trate de emprendimientos lucrativos). Como conclusi\u00f3n, si hay algo que s\u00ed se ha instalado en estos \u00faltimos a\u00f1os, a pesar de los embates post Croma\u00f1\u00f3n (recordemos que el incendio de este local bailable en diciembre de 2004 ocasion\u00f3 una ola de clausuras y reaperturas condicionadas por la aplicaci\u00f3n de r\u00edgidas normas de seguridad en espacios p\u00fablicos), son los nuevos espacios teatrales, entre los que se cuentan m\u00e1s de 1300, seg\u00fan el registro de la p\u00e1gina www.alternativateatral.com.ar, que muchas veces superan a las propuestas. Es decir, que cada vez hay m\u00e1s espacios que cuentan con un p\u00fablico propio, que acude a ellos para \u00abver qu\u00e9 hay\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro rasgo notorio de los \u00faltimos a\u00f1os, acentuado durante la \u00faltima temporada, es la consagraci\u00f3n definitiva de la que disfrutan los popes del nuevo teatro de los noventa, evidenciado en su pasaje al circuito comercial y oficial y a la continuidad de su \u00e9xito internacional (sobre todo europeo), a trav\u00e9s de la presentaci\u00f3n en festivales o la realizaci\u00f3n de giras. Es el caso de Javier Daulte, quien reestrena una y otra vez sus \u00faltimas obras, mientras contin\u00faa su prol\u00edfica carrera en el exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Rafael Spregelburd contin\u00faa gozando del prestigio y el reconocimiento adquiridos, y mientras realiza versiones y\/o traducciones de textos extranjeros (como el caso de la devenida archifamosa Sarah Kane), manifiesta que tiene muchos proyectos a estrenarse en el a\u00f1o que comienza. Alejandro Tantani\u00e1n contin\u00faa apostando a Los Mansos, que ya ven\u00eda de la temporada pasada, m\u00e1s all\u00e1 del intento de Cuchillos en gallinas en el teatro oficial. Por \u00faltimo, el prol\u00edfico Daniel Veronese, adem\u00e1s de irrumpir en el teatro comercial dirigiendo El m\u00e9todo Gr\u00f6nholm, continu\u00f3 por la v\u00eda del redescubrimiento de que los actores argentinos pueden hacer Ch\u00e9jov (descubrimiento que parece m\u00e1s personal que hist\u00f3rico), en sus sendas obras Un hombre que se ahoga(versi\u00f3n de Las tres hermanas) y Esp\u00eda a una mujer que se mata (versi\u00f3n de T\u00edo Vania).<\/p>\n\n\n\n<p>Otros teatristas de envergadura han continuado con proyectos estrenados en 2005 -tal es el caso de Ricardo Bart\u00eds con De mal en peor-, han estrenado casi al finalizar el a\u00f1o y sin grandes repercusiones (Armando lo Disc\u00e9polo, de Pompeyo Audivert) o no han tenido actividad (Alejandro Catal\u00e1n).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 sucede con los j\u00f3venes teatristas que se perfilaban como continuadores? Que a\u00fan no han llegado a establecerse firmemente en ese lugar, con proyectos creadores que demuestran menos \u00edmpetu y mayor parquedad que el que presentaron sus predecesores en la d\u00e9cada pasada. Y como ejemplo sintom\u00e1tico valgan las \u00faltimas experiencias fallidas, o cu\u00e1nto menos, t\u00edmidas, del ciclo Biodrama. Instalado en el teatro oficial, el proyecto de Vivi Tellas -directora del Teatro Sarmiento, pero que proviene de las filas del teatro under de los ochenta-, naci\u00f3 con el siglo, bajo la consigna de crear una obra teatral a partir de un personaje vivo. En realidad, desde la primera edici\u00f3n en el a\u00f1o 2001, el ciclo sirvi\u00f3 como trampol\u00edn para que teatristas procedentes del teatro off arribaran, por primera vez, y acaso \u00fanica en la mayor\u00eda de los casos, al teatro oficial. Esto implica la posibilidad de producir sus obras contando con un presupuesto y una infraestructura inusitados para el circuito del que proven\u00edan. Se trat\u00f3 ni m\u00e1s ni menos que de un desaf\u00edo a los artistas, pero sobre todo a las posibilidades est\u00e9ticas del teatro off, nacidas y criadas bajo la espada de la carencia m\u00e1s absoluta. Aventuremos que el ciclo comenz\u00f3 con una fase experimental y modesta y fue creciendo en renombre y prestigio, al punto que para el bienio 2003\/2004 los directores convocados se hallaban en el pin\u00e1culo de su fama y realizaron proyectos propios de una est\u00e9tica personal y ya reconocida, ergo, sin sorpresas y sin grandes experimentaciones. Los resultados fueron sendos \u00e9xitos de cr\u00edtica y p\u00fablico:La forma que se despliega, de Daniel Veronese y la re-reestrenada Nunca estuviste tan adorable, de Javier Daulte.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 sucedi\u00f3 cuando lleg\u00f3 el segundo quinquenio de la d\u00e9cada? La convocatoria comenz\u00f3 a dirigirse a teatristas menos instalados en el campo teatral, quienes ven\u00edan de realizar proyectos interesantes pero menos reconocidos que Daulte y Veronese. Por consiguiente, la dupla conformada por disponibilidad de recursos, por un lado y expectativas generadas por el \u00e9xito del ciclo, por otro, parece haber resultado demasiado para las propuestas surgidas. Nos referiremos a dos de ellas:El ni\u00f1o en cuesti\u00f3n, de Ciro Zorzoli y Salir lastimado (Post), de Gustavo Tarr\u00edo. En el primer caso, Zorzoli ven\u00eda de un 2004 productivo (23.344, en el Centro Cultural Ricardo Rojas y Cr\u00f3nicas, en el marco del ciclo \u00abTintas Frescas\u00bb), pero sobre todo, contaba con el exitoso antecedente de su Ars higi\u00e9nica, creada junto al grupo \u00bb La Fronda\u00bb, que ya ten\u00eda otros elogiados montajes en su haber (Living, \u00faltimo pasaje y A un beso de distancia).<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, El ni\u00f1o en cuesti\u00f3n continuaba con algunas de sus indagaciones est\u00e9ticas m\u00e1s caracter\u00edsticas, pero adolec\u00eda del agotamiento de la interesante idea rectora de la puesta, que no llegaba a tener un desarrollo dram\u00e1tico sostenido, aspecto que se hizo m\u00e1s evidente en un escenario como el del Biodrama. Gustavo Tarr\u00edo, por su parte, fue uno de los directores m\u00e1s prol\u00edficos del bienio 2005\/2006, con los montajes deAfuera, Decid\u00ed canci\u00f3n, El lobo y Kuala Lumpur, y recal\u00f3 en el ciclo con la obra Salir lastimado (Post ), una suerte de exceso de est\u00edmulos que llegaban hasta el paroxismo, sin resoluci\u00f3n dram\u00e1tica ni est\u00e9tica alguna. Ambas obras cumplieron el per\u00edodo pautado de funciones, sin prolongaciones y, hasta ahora, no fueron reestrenadas fuera del ciclo.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo al circuito off, una muestra acabada de que el mismo est\u00e1 instalado en el campo teatral es la b\u00fasqueda de \u00e9xito garantizado (que en este caso se traduce, no en la generaci\u00f3n de dinero, sino en el logro de continuidad que amerite la obtenci\u00f3n de nuevos subsidios, tanto del Instituto Nacional de Teatro, como de Proteatro o de alguna entidad extranjera, ya sea gubernamental o privada). Durante el \u00faltimo a\u00f1o esto consisti\u00f3 en la utilizaci\u00f3n recurrente de la f\u00f3rmula de la familia disfuncional, que acerca las propuestas, algunas muy buenas, otras fallidas, al m\u00e1s peligroso y a\u00f1ejo \u00abrealismo\u00bb. Fen\u00f3meno posterior aLa omisi\u00f3n de la familia Coleman , de Claudio Tolcachir, el listado de obras que optaron por la situaci\u00f3n familiar como tem\u00e1tica y el retorno al realismo como est\u00e9tica, es copioso. Algunos grupos m\u00e1s cercanos a po\u00e9ticas posmodernas se adentraron en este universo, como es el caso del grupo \u00abLa Fronda\u00bb con Flia, proyecto que result\u00f3 opacado por la experiencia anterior (la mencionada Ars higi\u00e9nica) y que evidenci\u00f3 dificultades para realizar el pasaje de una est\u00e9tica a otra y para utilizar registros realistas de actuaci\u00f3n. Este aparente exceso de \u00abespecializaci\u00f3n\u00bb en una est\u00e9tica no les corresponde s\u00f3lo a los posmodernos, dado que un grupo con evidente buen manejo de la actuaci\u00f3n realista, como es el deLa omisi\u00f3n de la familia Coleman , parece no pisar suelo firme cuando se aproxima a est\u00e9ticas populares o, simplemente, m\u00e1s fragmentarias, perform\u00e1ticas o teatralizantes, como queda demostrado en el montaje deLis\u00edstrata, realizado por el mismo director.<\/p>\n\n\n\n<p>Como contrapartida, en lo que respecta a los sugestivos intercambios que se est\u00e1n generando entre po\u00e9ticas realistas y posmodernas, entre textos dram\u00e1ticos intensos, po\u00e9ticos y a la vez plenos de sentido, y apuestas est\u00e9ticas que no le van en saga, resultan interesantes las propuestas de Santiago Gobernori (Reproches constantes) y Mat\u00edas Feldman (Patchwork, que ven\u00eda de la temporada pasada, al estrenarse en el ciclo \u00abInversi\u00f3n de la carga de la prueba\u00bb del Centro Cultural Ricardo Rojas). M\u00e1s all\u00e1 de las obras individuales, luego de una d\u00e9cada de diferencias irreconciliables, la obra \u00abtotal\u00bb, que tiende a hacer de las diversas experiencias de los \u00faltimos veinte a\u00f1os sus herramientas y materiales para la creaci\u00f3n, parece indicar el camino para evitar el agotamiento al que conducen ciertas posiciones parciales. Sin embargo, son pocas las propuestas que lo logran y, m\u00e1s all\u00e1 de los elogiables intentos mencionados, que ya son pocos, la obra que ha arribado a esta s\u00edntesis m\u00e1s acabadamente no pertenece ni al circuito off ni a la camada de nuevos teatristas de la \u00faltima d\u00e9cada y media. Se trata deEl ni\u00f1o argentino, de Mauricio Kartun y nos referiremos a ella en breve.<\/p>\n\n\n\n<p>Para concluir la semblanza del circuito m\u00e1s prol\u00edfico de nuestro teatro, queda mencionar que es bastante alarmante que esta situaci\u00f3n de agotamiento creativo se est\u00e9 presentando en el off, un teatro que siempre ha resultado el \u00abalimento\u00bb, tanto del resto del teatro como de otras formas art\u00edsticas, principalmente en lo que respecta a los actores (baste repasar el listado de elencos de las dos ficciones televisivas m\u00e1s vistas de 2006, \u00abSos mi vida\u00bb (canal 13) y \u00abMontecristo\u00bb (Telef\u00e9), para corroborar en qu\u00e9 medida el off ha sido y es una aut\u00e9ntica usina de actores).<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que respecta a otro de los circuitos de nuestra escena, uno de los mayores triunfos que puede arrogarse el teatro comercial es la definitiva instalaci\u00f3n de un g\u00e9nero que tuvo que pelearla: la comedia musical modelo Brodway. T\u00edtulos comoVictor\/Victoria, Los productores y Sweet Charity , m\u00e1s la larga lista de piezas estrenadas desde el binomio conformado por Pepe Cibri\u00e1n hijo y \u00c1ngel Mahler hasta hoy o pr\u00f3ximas a estrenarse, dejan en claro que se ha logrado conformar un p\u00fablico \u00e1vido por estas propuestas y un grupo cada vez mayor de artistas especializados en el g\u00e9nero. Este fen\u00f3meno, sumado al regreso triunfal que los espect\u00e1culos con reminiscencias revisteriles vienen acusando en las \u00faltimas temporadas, ha redundado en una pl\u00e9yade de actores que no le temen y que hasta ans\u00edan, arrimarse a ambos g\u00e9neros (y quien otro que el conductor Marcelo Tinelli ha sabido aprovechar tan bien el af\u00e1n por demostrar las habilidades vocales y danz\u00edsticas de los mismos en sus ciclos televisivos, que instaban a cantar y bailar a un t\u00e1ndem de personalidades que nunca hab\u00edan pasado por esas experiencias, a pesar de su fama\u2026.). El \u00e9xito de taquilla de estas obras, adem\u00e1s de las t\u00edpicas puestas de textos extranjeros, plenamente ubicados en una median\u00eda est\u00e9tico \/ ideol\u00f3gica tan cara al p\u00fablico de clase media, ha elevado notablemente el precio de las localidades de este circuito.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, nos referiremos al circuito oficial. No puede negarse que la obra del a\u00f1o fue El ni\u00f1o argentino y no s\u00f3lo en lo que respecta a la valoraci\u00f3n del teatro de este circuito espec\u00edficamente. Que la obra haya sido estrenada en una sala oficial y que su autor\u00eda y direcci\u00f3n le corresponda a uno de los m\u00e1s reconocidos maestros de nuestro teatro, Mauricio Kartun (quien ha sido docente y en muchos casos gu\u00eda de la mayor\u00eda de los dramaturgos y directores que est\u00e1n haciendo teatro en este momento, tengan o no repercusi\u00f3n) resulta sintom\u00e1tico. El punto es que Kartun, lejos de conformarse con sus t\u00edtulos y los m\u00e9ritos obtenidos, que son muchos m\u00e1s de los que poseen varios de los teatristas que parecen descansar en sus laureles, parece rendirle honores al esp\u00edritu experimentador, volc\u00e1ndose a la direcci\u00f3n desde su anterior proyecto (La Madonnita), con singular \u00e9xito. En este caso, por si fuera poco, decide llevar a escena un texto que posee varias y peligrosas particularidades: se trata de una obra escrita en verso, de una duraci\u00f3n importante y que reflexiona acerca de la historia pol\u00edtico social de nuestro pa\u00eds de manera par\u00f3dica, alej\u00e1ndose as\u00ed del realismo, adem\u00e1s de internarse en formas de representaci\u00f3n de anta\u00f1o, que a la larga le sirven para los mismos fines.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las dificultades, el ambicioso proyecto llega a excelente t\u00e9rmino merced a una puesta en escena que explota al m\u00e1ximo las posibilidades del texto dram\u00e1tico, aportando incluso hallazgos propios, imposibles de conseguir a trav\u00e9s de la palabra. Gran parte de lo se\u00f1alado se consigue mediante las actuaciones. En efecto, El ni\u00f1o argentino constituye un ejemplo acabado de la perfecta amalgama que nuestro teatro viene ensayando en cursos, talleres y obras: la de la actuaci\u00f3n culta (evidenciada en el respeto al texto, a trav\u00e9s de la correcta dicci\u00f3n y articulaci\u00f3n del verso, el aprovechamiento pl\u00e1stico de su musicalidad y la explotaci\u00f3n de sus sentidos, sin por ello restarle importancia a la interioridad de los personajes) y la popular (representada en un dechado de \u00abhabilidades de feria\u00bb, la utilizaci\u00f3n del canto, la inclusi\u00f3n de instrumentos musicales informales, el manejo del cuerpo, etc.)<\/p>\n\n\n\n<p>Pero cuidado, este caso no debe leerse como una caracter\u00edstica del teatro oficial en su conjunto, porque constituye m\u00e1s bien una rareza. Esto no caracteriza en lo mas m\u00ednimo la escena oficial, que, en su variante municipal -Complejo teatral de Buenos Aires- contin\u00faa dominada por el deslumbramiento por los textos extranjeros (a lo que le suma una extra\u00f1a inclusi\u00f3n de figuras televisivas, como puede verse en la sorprendente galer\u00eda de fotos de luminarias que engalanan su frente durante el receso estival, convertido en aut\u00e9ntica \u00abvidriera\u00bb que anuncia los \u00e9xitos por venir); mientras en su variante nacional -Teatro Cervantes- contin\u00faa remando en un desconcierto que, a juzgar por la cantidad de a\u00f1os que lo acompa\u00f1an, est\u00e1 adquiriendo ribetes cr\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue merced al \u00e9xito de cr\u00edtica y p\u00fablico obtenido por El ni\u00f1o argentino que la obra pudo emerger de las profundidades de la sala Cunill Cabanellas y hacerse grande como para cruzarse hasta el Teatro Alvear, casi siempre reservado a las compa\u00f1\u00edas extranjeras o los espect\u00e1culos de danza o m\u00fasica. Aunque no le alcanz\u00f3 para ser contemplado en la programaci\u00f3n de 2007, algo que s\u00ed hab\u00eda logrado la \u00abanodina\u00bbCopenhague , de Michael Frayn, en los a\u00f1os 2003\/2004 (reposici\u00f3n justificada por el ins\u00f3lito \u00e9xito entre los ambientes de clase media bien pensante y los adeptos a las ciencias duras). Merecido o no, en todo caso, \u00e9xito por \u00e9xito, no se entiende por qu\u00e9Copenhague tuvo continuidad en el escenario oficial y El ni\u00f1o argentino, no (por lo menos en lo que se anuncia hasta el momento\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Este breve, y seguramente incompleto, recorrido por los avatares del teatro porte\u00f1o durante el \u00faltimo a\u00f1o, acaso una simple excusa para revisar la d\u00e9cada que transcurre, nos coloca en la senda del desconcierto. M\u00e1s all\u00e1 de las visiones apocal\u00edpticas, que se asemejan m\u00e1s a una pose que a un an\u00e1lisis de la realidad, los tres circuitos de nuestro teatro se hallan plenamente instalados en sus cauces respectivos e incluso ensayan intercambios, que los alimentan rec\u00edprocamente. Sin embargo, cada vez son menos las propuestas sobresalientes en el teatro off, cada vez se recurre en mayor medida al modelo extranjero en el teatro comercial, y cada vez se est\u00e1 m\u00e1s lejos de la creaci\u00f3n propia, genuina y experimental en el teatro oficial. Los nombres son los mismos y los nuevos referentes no aparecen. Veremos c\u00f3mo nos las ingeniaremos para hablar de la d\u00e9cada \u00b400 cuando la historia del teatro nos inste a hacerlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una d\u00e9cada que no termina de perfilarse. 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