{"id":9421,"date":"2007-02-26T12:51:00","date_gmt":"2007-02-26T11:51:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9421"},"modified":"2026-02-26T12:54:04","modified_gmt":"2026-02-26T11:54:04","slug":"reproducirse-antes-de-ser-adulto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2007\/02\/26\/reproducirse-antes-de-ser-adulto\/","title":{"rendered":"Reproducirse antes de ser adulto"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Pol\u00edticas de apoyo en In-Presentable<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/05\/02\/isabel-de-naveran\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5679\">Isabel de Naver\u00e1n<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2007<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>DOMINGUEZ, Juan (ed.),&nbsp;<em>IN-PRESENTABLE 03-07<\/em>, Madrid, La Casa Encendida, 2007. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A veces pienso que el arte es s\u00f3lo una excusa para hablar de otras cosas. Que es ese territorio privilegiado que saca a relucir los conflictos con los que habitualmente nos encontramos fuera del arte. Simult\u00e1neo a este pensamiento, surge otro que le da la vuelta, y pienso si no ser\u00e1 que, considerando el arte una excusa, estoy afirmando su irrealidad, y por tanto, su incapacidad pol\u00edtica. Si no ser\u00e1 que, contrariamente a lo que pretendo, estoy apoyando la definici\u00f3n por la cual el arte no es sino una met\u00e1fora de la realidad. En la conferencia que ofreci\u00f3 el pasado octubre en Goldsmith, Jacques Ranci\u00e8re dijo que a menudo los artistas tenemos la necesidad de salir fuera y hacer algo, como si salir fuera \u2013 \u00bffuera de d\u00f3nde?\u2013 significara hacer algo \u201creal\u201d. Pero esa consideraci\u00f3n del arte como algo que sucede \u201caparte\u201d no hace sino afirmar lo que Ranci\u00e8re llam\u00f3 ese d\u00eda el \u201cfanatismo de lo real\u201d, es decir, la imposici\u00f3n de un \u00fanico posible real, que considera el arte incapaz de actuaci\u00f3n pol\u00edtica y de disposici\u00f3n al cambio: \u201cPienso en Antisocial, quienes buscaron a alguien dispuesto a decapitarse en escena durante uno de sus conciertos\u201d (Loreto Mart\u00ednez Troncoso). \u00bfY si pensamos en el arte como una realidad social? Personas que se relacionan con un entorno formado por personas que se relacionan con un entorno\u2026 Personas que reflexionan sobre los modos de pensar y de comunicarse, que act\u00faan, que se encuentran, que colaboran\u2026 Entonces, esa sociedad ser\u00eda la del intercambio y la colaboraci\u00f3n. Pero no nos confundamos: es f\u00e1cil advertir la intensificaci\u00f3n de \u201cla colaboraci\u00f3n\u201d como forma art\u00edstica actual, y la r\u00e1pida absorci\u00f3n de sus aspectos m\u00e1s contradictorios por parte de las instituciones p\u00fablicas (raramente gestionadas por artistas) con el \u00fanico objetivo de economizar esfuerzos en la puesta en marcha de productos al servicio de cierta idea de multidisciplina o multicultura propiamente capitalista. Esto es: mientras el m\u00fasico africano toca alg\u00fan instrumento, el videoartista espa\u00f1ol proyecta unas im\u00e1genes y el core\u00f3grafo dan\u00e9s baila. Ya tenemos un espect\u00e1culo, y esto es un fin en s\u00ed mismo; sin tener en cuenta las dimensiones art\u00edsticas y pol\u00edticas que ese \u201chacer juntos\u201d o \u201cpensar juntos\u201d puede generar \u2013por no hablar de las consecuencias homogeneizadoras que conllevar\u00eda una definici\u00f3n de \u201cpensar juntos\u201d como equivalente a \u201cpensar lo mismo\u201d. Aunque esto nos suene algo pasado, hoy en d\u00eda es f\u00e1cil detectar las consecuencias de otro tipo de din\u00e1micas que, igualmente iniciadas con procedimientos de colaboraci\u00f3n, derivan cada vez m\u00e1s en espect\u00e1culos que sacan a relucir los conflictos de un continuo desencuentro\u2026 Los que el pasado 16 de junio bajamos las escaleras que conducen al Espacio E (La Casa Encendida) no pod\u00edamos saber que Caja negra (2006) iba a ser una pieza inexistente. Esa tarde, Cristina Blanco (Madrid) y Cl\u00e1udia M\u00fcller (R\u00edo de Janeiro) mostraron dos acercamientos dispares, subjetivos, a una pieza com\u00fan que, parad\u00f3jicamente, s\u00f3lo ocurr\u00eda en la mente de los espectadores. Dos horas despu\u00e9s, durante el coloquio, un espectador confes\u00f3 haberse sentido aliviado al darse cuenta de que la pieza que supuestamente \u00edbamos a ver nunca se representar\u00eda en el escenario: \u201cEs como morir sin dolor \u2013dijo\u2013 porque has estado ah\u00ed, has visto la pieza, pero no te has dado cuenta\u201d. No te das cuenta porque las dos artistas construyen sobre su incapacidad de llegar a un acuerdo, afirmando el disenso como un s\u00edntoma que, lejos de oscurecer el panorama de la creaci\u00f3n esc\u00e9nica actual, reformula creativa y abiertamente su sentido; y es que \u201cs\u00f3lo insistiendo en una producci\u00f3n en la que predomine la disensi\u00f3n existe una oportunidad [\u2026] de crear algo radicalmente diferente\u201d (M\u00e5rten Sp\u00e5ngberg, coloquio sobre Project en Madrid). Esta colaboraci\u00f3n es s\u00f3lo un ejemplo de las conexiones producidas indirectamente desde las pol\u00edticas de apoyo promovidas por In-Presentable, que, en forma de red expansiva, comunican y colaboran con programas y ciclos ya existentes, como Mugatxoan (Blanca Calvo, Ion Munduate), Panorama (Eduardo Bonito, Nayse L\u00f3pez) o el Aula de Danza de la Universidad de Alcal\u00e1 de Henares (Jaime Conde-Salazar, Maria Jos\u00e9 Manzaneque). In-Presentable 03 \u2013entonces llamado Procesos (Coreogr\u00e1ficos)\u2013 comenz\u00f3 con la presentaci\u00f3n de P5, un proyecto iniciado en Berl\u00edn por cinco artistas que, cansados del aislamiento creativo, buscaron compartir sus procesos y activar formas de colaboraci\u00f3n diferentes a las habituales en el \u00e1mbito de la danza. Durante el coloquio del 28 de junio de aquel a\u00f1o, Cuqui Jerez subray\u00f3 su inter\u00e9s por \u201cabrir el proceso creativo y, al mismo tiempo, mantener la independencia art\u00edstica\u201d. Dos a\u00f1os antes, Cuqui hab\u00eda estrenado A Space Odissey (2001) dentro del ciclo Mugatxoan. Una segunda versi\u00f3n de la pieza, A Space Odissey (2002), fue mostrada en La Casa Encendida como parte del programa Procesos (Coreogr\u00e1ficos). En mayo de 2004, Juan Dom\u00ednguez propuso a Cuqui Jerez y a Ion Munduate la preparaci\u00f3n de talleres orientados a compartir sus respectivos procesos creativos con artistas y aficionados de Madrid. Ellos mismos dise\u00f1ar\u00edan los talleres, afrontando una realidad pedag\u00f3gica que examina nociones de apertura, codificaci\u00f3n e independencia creativa, pero que, sobre todo, sit\u00faa a estos artistas en el papel de \u201cmaestros\u201d, lo cual no puede sino desatar una necesaria reformulaci\u00f3n de la ense\u00f1anza, del aprendizaje y de la autor\u00eda. Todo esto sucede, adem\u00e1s, tomando las artes performativas como contexto ideal donde esa reformulaci\u00f3n es posible. As\u00ed comienza la conexi\u00f3n de diversos niveles de transmisi\u00f3n y creaci\u00f3n de conocimiento: personas que acuden como espectadores, participan tambi\u00e9n en los talleres y desarrollan sus propios proyectos. Es el caso de Cristina Blanco, Amalia Fern\u00e1ndez y Fernando Quesada, que, tras haber realizado varios talleres, mostraron sus primeras piezas en In- Presentable. Y es que, como dice Juan Dom\u00ednguez, \u201cno hay m\u00e1s que abrir una puerta para que todo se conecte\u201d. Esto me hace pensar en el d\u00eda en el que Gary Stevens mostr\u00f3 Flock, una pieza creada con los participantes del taller que Stevens imparti\u00f3 en In-Presentable 05. \u00c9l hablaba de su inter\u00e9s por activar una estructura que no tuviera centro pero que mostrara a su vez cierta potencialidad. Alguien del p\u00fablico hizo un comentario acerca del efecto de caos conseguido y de c\u00f3mo, a pesar de todo, daba la impresi\u00f3n de ser algo muy ordenado. Donde quiero llegar es a que a esta estructura sin centro, con efecto de caos pero impresi\u00f3n de orden, que parece una paradoja, es a lo que tiende la pol\u00edtica de apoyos en In- Presentable. Una pol\u00edtica que no se basa tanto en establecer modelos concretos de procedimiento como en promover encuentros entre artistas, intelectuales, estudiantes, espectadores y gente que pasaba por ah\u00ed. Me gusta pensar que un encuentro sucede en el momento en el que piensas algo por primera vez. Para eso es necesaria cierta estructura sin centro, una especie de \u201cestado salvaje\u201d del pensamiento, que ser\u00eda algo parecido a lo que Amalia Fern\u00e1ndez provoca cuando pregunta: \u201c\u00bfPuedes detectar la presencia de las hormigas por el olor?\u201d. No es casualidad que estos apoyos hayan sido hasta el momento para artistas \u2013en su mayor\u00eda mujeres\u2013 cuyos planteamientos contienen cierto grado de liberaci\u00f3n de las convenciones establecidas en la pr\u00e1ctica esc\u00e9nica. Ion Munduate afirmaba que el viaje por la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica en Astra Tour (2004) surgi\u00f3 por la necesidad de salir y buscar otro tipo de estrategias para afrontar un nuevo proyecto. El viaje en coche como imagen de la liberaci\u00f3n, el distanciamiento y la interiorizaci\u00f3n de procesos creativo puede darnos una idea de c\u00f3mo Munduate no abandon\u00f3 el arte para ir en busca de experiencias m\u00e1s reales, sino que se llev\u00f3 el estudio consigo, lo transform\u00f3 en un lugar m\u00f3vil. Pero es sobre todo su obsesi\u00f3n por el lenguaje \u2013la idea de que los nombres de los lugares s\u00f3lo cobran significado a trav\u00e9s de la experiencia\u2013 la que permite entender la decisi\u00f3n de Munduate de trasladar su experiencia a un proyecto esc\u00e9nico, simb\u00f3lico, codificado, que le permita un contacto directo (compartido en tiempo y espacio) con el espectador. Quiz\u00e1s sea esta necesidad de compartir tiempo y espacio lo que hizo que Amaia Urra se interesara por la espera como un estado subjetivo de superposiciones temporales. El Eclipse de A. (Urra, 2001; presentado en In-Presentable 04) pone en duda la consideraci\u00f3n unidireccional del tiempo a trav\u00e9s de un viaje por el imaginario, la soledad y los deseos. Al igual que los nombres s\u00f3lo cobran significado a partir de la experiencia, el tiempo en El Eclipse de A. es indeterminado, porque se dibuja (aparece) a medida que Amaia \u201cda a ver\u201d el espacio; es lo que M\u00e5rten Sp\u00e5ngberg llam\u00f3 \u201cespacio en fases\u201d o \u201cfase espacial\u201d en su conferencia \u201cNo te das cuenta\u201d (In-Presentable 06), refiri\u00e9ndose as\u00ed a un espacio donde uno puede volverse inhumano, porque no produce identidad. Los diez minutos de espera al comienzo de El Eclipse de A. anuncian los lugares extra\u00f1os e inquietantes en los que indaga esta pieza, de la que se puede decir que Amaia Urra es el propio tiempo. Esto me hace pensar en los axolotl, esos anfibios mexicanos que Julio Cort\u00e1zar buscaba en el Jardin des Plantes de Paris, porque estaba fascinado con su inmovilidad, porque cre\u00eda que, permaneciendo inm\u00f3viles, pod\u00edan abolir el tiempo y el espacio, pod\u00edan desaparecer; \u201cel tiempo se siente menos si nos estamos quietos\u201d, escrib\u00eda. Pero lo fascinante de los axolotl es que son capaces de reproducirse cuando todav\u00eda son larvas, antes de metamorfosearse, es decir, antes de ser adultos. Y si me refiero aqu\u00ed al estado larvario de los axolotl es porque me sugiere una potencialidad similar a la que proponen los trabajos de los artistas apoyados desde In-Presentable, y me atrever\u00eda a decir que a la propia estructura de estos apoyos. No se trata, por tanto, de crear un modelo ideal, porque, como dec\u00eda Fernando Quesada respondiendo al comentario sobre el efecto de caos en Flock, \u201cintentar saber c\u00f3mo funciona el mecanismo [\u2026] es fascinante, pero nunca conseguiremos entenderlo, ni desde fuera ni desde dentro, porque no es un sistema organizado sino auto-organizado constantemente, as\u00ed que es imposible\u201d. Parece que Quesada intuy\u00f3 entonces que el car\u00e1cter escult\u00f3rico de la propuesta de Stevens \u2013donde la forma de la obra es su contenido\u2013 influir\u00eda definitivamente en su propio trabajo, tanto en el art\u00edstico como en el pedag\u00f3gico. Al a\u00f1o siguiente, en junio de 2006, Quesada present\u00f3 en el patio de La Casa Encendida su proyecto NSEW en colaboraci\u00f3n con estudiantes de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Alcal\u00e1 de Henares, donde actualmente ejerce de profesor. Entonces, muy pocas personas del p\u00fablico sab\u00edan que NSEW no volver\u00eda a representarse. Y es que el propio planteamiento de la pieza \u2013un &nbsp;\u201cespacio coreogr\u00e1fico instant\u00e1neo\u201d\u2013 imped\u00eda la posibilidad de una segunda vez. Probablemente es ah\u00ed donde reside su mayor inter\u00e9s, en el hecho de que contradice el fundamento de las artes esc\u00e9nicas, a saber, su capacidad de ser reproducibles. Sin duda, podemos deducir una influencia directa de Gary Stevens (y de Xavier Le Roy, y de Cuqui Jerez) en el planteamiento formal de NSEW, pero tendremos que preguntarnos si no fueron las inquietudes de Quesada como arquitecto las que motivaron su inter\u00e9s por el trabajo de estos artistas. O si no fue un inter\u00e9s particular por cierto sentido de orientaci\u00f3n (arquitectural) lo que hizo que Cuqui Jerez decidiera que el proceso de construcci\u00f3n de la pel\u00edcula en A Space Odissey (2002) ser\u00eda mostrado en directo \u2013y no en cine, como se plante\u00f3 en un primer momento\u2013, porque s\u00f3lo de esa manera abrir\u00eda la posibilidad a espacios que surgen en la percepci\u00f3n inmediata de los tiempos (cinematogr\u00e1fico y esc\u00e9nico), de los objetos, y de su relaci\u00f3n (la nuestra) con el afecto y la memoria. Si esta memoria es com\u00fan \u2013como la creada por Cuqui Jerez durante toda la primera parte de la pieza\u2013, entonces podemos considerar el arte como un lugar que \u2013en palabras de Arantxa Mart\u00ednez respecto a su proyecto Al oeste del Pecos (In-Presentable 07)\u2013 \u201cprescinde de un principio, de cualquier principio, pero tambi\u00e9n de cualquier final\u201d; un lugar a la deriva, una \u201catop\u00eda\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pol\u00edticas de apoyo en In-Presentable. 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