{"id":9374,"date":"2008-02-26T10:56:00","date_gmt":"2008-02-26T09:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9374"},"modified":"2026-02-26T10:58:30","modified_gmt":"2026-02-26T09:58:30","slug":"conversaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2008\/02\/26\/conversaciones\/","title":{"rendered":"Conversaciones"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fernando Renjifo y \u00d3scar Cornago<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2006\/02\/14\/fernando-renjifo\/\" data-type=\"post\" data-id=\"8465\">Fernando Renjifo<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2008<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>CORNAGO, \u00d3scar (ed.)&nbsp;<em>\u00c9ticas del cuerpo. Juan Dom\u00ednguez, Marta Gal\u00e1n, Fernando Renjifo<\/em>, Madrid, Fundamentos, 2008, pp. 265-280.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00d3scar Cornago<\/strong>.- En la entrevista de Primer Acto, \u201cEl largo viaje de Homo politicus\u201d, te refieres a esta obra como \u00abteatro\u00bb. \u00bfCu\u00e1l crees que es actualmente la vigencia de este t\u00e9rmino, su singularidad frente a otros modos de comunicaci\u00f3n\u2026 o, como propones en Homo politicus, no tiene ya sentido detenerse en estas etiquetas?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fernando Renjifo<\/strong>.- Es verdad que hoy en d\u00eda estas clasificaciones (teatro, danza, performance\u2026) me parecen bastante discutibles, sobre todo cuando se usan de un modo restrictivo. Creo que empe\u00f1arse en ellas no refleja m\u00e1s que la inercia de la tradici\u00f3n. Cada una tiene algo de espec\u00edfico, pero lo cierto es que hay muchos trabajos muy dif\u00edciles de clasificar en esas categor\u00edas. Creo que gran parte de las veces la clasificaci\u00f3n \u2014o autoclasificaci\u00f3n\u2014 responde m\u00e1s a la formaci\u00f3n o a la trayectoria de los artistas que al tipo de trabajo en s\u00ed. Es decir, la gente que proviene de la danza adscribir\u00e1 sus trabajos a la danza, aunque analizados objetivamente sean m\u00e1s teatrales que danc\u00edsticos; y la gente que proviene del teatro adscribir\u00e1 sus trabajos al teatro, aunque pudieran ser perfectamente adscritos a la categor\u00eda de danza. Lo que se nombra muchas veces es el lenguaje desde donde se ha evolucionado, aunque la evoluci\u00f3n haya llevado a terrenos muy fronterizos. Cuando yo defiendo que Homo politicus es teatro, lo que quiero hacer es subvertir de alg\u00fan modo el concepto de teatro, ampliarlo, discutirlo, enriquecerlo, bombardearlo frente a la ortodoxia can\u00f3nica que desde varios frentes no admite la evoluci\u00f3n de los lenguajes. Desde R\u00e9quiem se me ha dicho muchas veces que lo que hago es muy poco teatral, o antiteatral. Parece que hay algo naturalmente reaccionario en la cr\u00edtica, el p\u00fablico, las instituciones, que se manifiesta paradigm\u00e1ticamente en esa frase tan recurrente, m\u00e1s de lo que parece, que es \u00abesto no es teatro\u00bb, o \u00abesto no es danza\u00bb, etc., como si ah\u00ed acabara todo y como si eso fuera lo importante, y como si esos conceptos fueran estancos y estables, y alguien tuviera la propiedad de ellos. Creo que lo que debemos hacer es ampliar los conceptos, o inventarnos nuevos, para dar cuenta de lo que ocurre, lo que en definitiva es su funci\u00f3n, pero no usarlos de manera ortodoxamente restrictiva, porque eso lo que hace, finalmente, es dejar fuera de la realidad gran parte de lo que ocurre. Cuando hago algo la verdad es que no me detengo a pensar si es teatro, danza, performance o lo que sea. Intento buscar el lenguaje adecuado a lo que quiero comunicar. Y que ese lenguaje sea eficaz. Eso es lo que lleva muchas veces a traspasar las fronteras, la b\u00fasqueda, la libertad creativa, no el deseo de romper con nada. La clasificaci\u00f3n de lo que hago no es algo que me importe. Pero como espectador s\u00ed puedo decir que a veces \u2014muy pocas\u2014 cuando veo algo que comunica de una manera determinada y que s\u00f3lo puede ocurrir en la escena, tengo la sensaci\u00f3n de que lo que estoy viendo es teatro, y cuando eso ocurre esa palabra se vuelve a cargar de sentido. Hay un modo de comunicar exclusivo del acto esc\u00e9nico. Supongo que tiene que ver con la presencia humana en vivo dentro de la obra. Creo que lo espec\u00edfico de la obra esc\u00e9nica es que se sustente en presencias vivas. Esto genera muchas implicaciones est\u00e9ticas, pol\u00edticas y \u00e9ticas. Como creador, no es la misma exposici\u00f3n a la que uno se somete o somete a otros cuando trabaja con su propia presencia o con la presencia viva de otros que cuando la obra no incluye la presencia, como en la literatura o en la pintura. Hay una diferencia cualitativa importante. Esto hace que el espectador tampoco se disponga igual ante un libro o ante un cuadro que ante un acto esc\u00e9nico, donde se va a encontrar a humanos vivos, aqu\u00ed y ahora. Ese simple hecho contiene una determinada intensidad de por s\u00ed. Esa vida real que se expone a ser vista, esa realidad que se autocoloca en un espacio de ficci\u00f3n creo que es lo que constituye lo espec\u00edfico, la magia y la esencia del hecho teatral, que por esto participa \u00edntimamente de las cualidades mismas de la vida, como su misterio, su fragilidad, su unicidad y su car\u00e1cter ef\u00edmero. Me parece culturalmente un grado muy sofisticado de representaci\u00f3n. Hablar de lo vivo con lo vivo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La preocupaci\u00f3n por lo pol\u00edtico est\u00e1 presente desde el mismo t\u00edtulo de tu \u00faltimo proyecto. \u00bfC\u00f3mo llegas a esta necesidad de hacer expl\u00edcita esta cuesti\u00f3n de manera tan directa? \u00bfEn qu\u00e9 sentido te parece significativo, para ti personalmente, o en el momento actual, el hecho de que un proyecto sit\u00fae la idea de lo pol\u00edtico en el centro de su reflexi\u00f3n?<\/h3>\n\n\n\n<p>Siempre creemos o tendemos a pensar que nuestro tiempo tiene algo de particular. Y yo creo que no es tanto as\u00ed. Por supuesto los tiempos cambian, pero la condici\u00f3n humana y la complejidad de las relaciones del hombre con el mundo creo que no cambian tanto. Y finalmente se trata de eso. Es decir: podr\u00edamos pensar que hoy es necesario hablar de pol\u00edtica. Y claro que lo es. Pero \u00e9sa no creo que sea una caracter\u00edstica ni una necesidad propia ni exclusiva de nuestro tiempo. El mundo es un lugar de dolor, de sufrimiento y de injusticia. Y el pensamiento y el arte se tendr\u00e1n que rebelar siempre ante eso. Para m\u00ed hacer arte es una manera de estar vivo, y el estar vivo ocurre en un aqu\u00ed y en un ahora. Ese aqu\u00ed y ahora suele ser un lugar conflictivo, doloroso, con el que estamos disconformes. Creo que la preocupaci\u00f3n pol\u00edtica no es m\u00e1s que eso. Un modo de compromiso con la realidad, que puede hacerse m\u00e1s o menos consciente o expl\u00edcito. En este sentido, no es una militancia ideol\u00f3gica ni ideologizada, sino un modo de estar, de ser-con-otros. No creo en un \u2018teatro militante\u2019 sino en un arte vivo, y por eso necesariamente pol\u00edtico, aunque no lo sea expl\u00edcitamente. Ahora mismo hay algo de la beligerancia pol\u00edtica que me gustar\u00eda superar. Hay otros modos de militancia. La militancia po\u00e9tica, por ejemplo (que no deja de ser algo muy pol\u00edtico). Hoy me gustar\u00eda tender m\u00e1s a lo po\u00e9tico. Que es otra manera de estar, sin que suponga un descompromiso con lo pol\u00edtico. La idea de homo politicus \u2014no el t\u00e9rmino\u2014 est\u00e1 tomada de Hannah Arendt. Puede parecer redundante, de hecho la definici\u00f3n cl\u00e1sica aristot\u00e9lica del hombre incluye lo pol\u00edtico \u2014zo\u00f3n politik\u00f3n, animal pol\u00edtico\u2014 pero lo que hace este t\u00e9rmino es subrayar, fijarse en esa dimensi\u00f3n o faceta humana, la social, la de su ser-conotros, entre-otros, como cuando Arendt habla de homo faber, para fijarse en la dimensi\u00f3n productiva del hombre. Creo que la decisi\u00f3n de hacer el Homo politicus en ese momento tambi\u00e9n respond\u00eda a una cuesti\u00f3n vital. Cuando empezamos con el proyecto rond\u00e1bamos m\u00e1s o menos los treinta a\u00f1os, que es cuando uno est\u00e1 ya incorporado plenamente (casi inevitablemente) a la vita activa, al engranaje del sistema (productivo), o por lo menos eso es lo que se espera de uno, y se va siendo m\u00e1s consciente de ello. Entonces era un buen momento para plantearse ciertas cosas, como en qu\u00e9 medida uno participa de lo que ocurre, en qu\u00e9 medida el sistema nos aliena, y c\u00f3mo encontrar un modo de estar y de actuar. Lo que ocurri\u00f3 con el Homo politicus de Madrid es que en el momento en que se gest\u00f3 vimos necesario y conveniente ser muy expl\u00edcitos. Fue una manera de estar y de denunciar un momento concreto, que era muy degradante pol\u00edticamente y en el que nos sent\u00edamos inevitablemente muy implicados. Recordar\u00e1n ustedes aquella \u00e9poca, con un gobierno mentiroso, insensato y con pr\u00e1cticas totalitarias en el poder, y en lo local, en la Comunidad de Madrid, habiendo sufrido un golpe de estado democr\u00e1tico, sin que nada pasara. Entonces la obra era un grano de arena en el desierto, pero era un modo de no quedarse callado desde el propio quehacer. En ese sentido esa obra fue muy militante y muy expl\u00edcita. Las otras, la de M\u00e9xico y la de R\u00edo, partieron sin embargo de la premisa de no hacer referencias expl\u00edcitas a la actualidad pol\u00edtica, buscando adentrarse en lo pol\u00edtico de una manera m\u00e1s abstracta, aunque pudieran resultar tambi\u00e9n muy militantes de otra manera.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo te planteas los procesos de trabajo? El actor ha sido tradicionalmente entendido como un transmisor de algo, alguien que presta su cuerpo a la palabra del otro; ahora el actor habla desde \u00e9l mismo, lo que afecta directamente al concepto cl\u00e1sico de autor\u00eda, pero tambi\u00e9n de actuaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 implicaciones \u00e9ticas tiene esto? \u00bfUna moda o una necesidad?<\/h3>\n\n\n\n<p>Para m\u00ed cada obra pide un modo de trabajo y un modo de implicaci\u00f3n de los actores, forma parte de sus premisas. Para Homo politicus pens\u00e9 que el proceso deber\u00eda ser particular, por el contenido y las intenciones de la obra. Aqu\u00ed la concepci\u00f3n inicial, aunque las intenciones eran claras, era muy abierta y se fue materializando poco a poco en el proceso de creaci\u00f3n, en di\u00e1logo con los actores, pensando con ellos, tomando en cuenta sus propios materiales, palabras, pensamientos. Hay muchos modos de pensar. Para determinadas cosas me interesa el pensamiento dial\u00f3gico, el que se construye y avanza a trav\u00e9s del di\u00e1logo. Este tipo de pensamiento se enriquece de la diferencia y de la aportaci\u00f3n de los otros. Es otro modo de construir y de trabajar. Me pareci\u00f3 que era lo adecuado para lo que quer\u00eda ser Homo politicus. Pero no siempre he trabajado as\u00ed. A veces he partido de una concepci\u00f3n m\u00e1s clara y cerrada de lo que es la obra, digamos que de alguna manera ya estaba escrita, sea esto literal o no. \u00c9ste fue por ejemplo el caso de R\u00e9quiem. En cualquier caso, lo que intento siempre es generar procesos en los que las personas con quien trabajo intervengan como personas pensantes, y lograr un cierto grado de conciencia, de implicaci\u00f3n y de identificaci\u00f3n con lo que se est\u00e1 haciendo. Lo contrario no me interesa. Esto para m\u00ed es de las partes m\u00e1s importantes del trabajo como director. El hablar en primera persona que est\u00e1 presente en todo Homo politicus creo que supon\u00eda una forma concreta de exposici\u00f3n. Una manera de presentarse como individuos, como personas (sin el disfraz de un personaje), que se hacen cargo y responsables de lo que est\u00e1n haciendo y diciendo, lo que nos pareci\u00f3 necesario en aquel momento, y un modo muy pol\u00edtico de hablar de pol\u00edtica. Por eso se habla en primera persona, por eso se cuentan historias personales, por eso incluso yo, como autor-director, sent\u00ed la necesidad de aparecer en la obra de Madrid y hacerme responsable expl\u00edcitamente de la obra. Y s\u00ed, es cierto que estos otros modos de trabajo comprometen el concepto cl\u00e1sico de autor\u00eda. Aqu\u00ed la autor\u00eda hay que pensarla de otro modo. Se puede comenzar a trabajar una obra sin tener un texto acabado, o trabajar con los materiales que proponen los actores, o prescindir casi absolutamente del texto. Pero se trata de desarrollar una idea, guiar un proceso y responsabilizarse de un resultado. En este tipo de procesos hay que entender al autor como autor de la obra esc\u00e9nica (la que se ve, a la que se asiste), no s\u00f3lo o no necesariamente de su texto. De alg\u00fan modo la direcci\u00f3n se convierte en autor\u00eda. Los papeles de autor y director se confunden, para m\u00ed siempre han sido uno y lo mismo. Y los actores son en cierto modo tambi\u00e9n autores, de su propia interpretaci\u00f3n, a veces de sus palabras\u2026 Creo que es verdad que puede haber una tendencia hacia un teatro (y danza) m\u00e1s testimonial, donde se da un abandono del \u2018personaje\u2019 y se prima a las \u2018personas\u2019, con su vida real. Esto me parece interesante en tanto en cuanto precisamente rompe con uno de los pilares del teatro, y cuestiona las categor\u00edas de ficci\u00f3n y realidad. (Ocurre, tambi\u00e9n, de otra manera, en el cine, por ejemplo, en lo que ser\u00eda el documental de ficci\u00f3n o ficci\u00f3n-documental.) Imagino que responde a una necesidad de llamar la atenci\u00f3n de una manera distinta, apelando a \u2018lo real\u2019, y por otro lado, a una mayor necesidad de implicaci\u00f3n personal de cada uno en la propia obra, dentro de ella. Supone otro grado de exposici\u00f3n y de responsabilidad. Me parece un camino interesante, cuando responde a necesidades, y que veremos hacia d\u00f3nde sigue evolucionando. Para m\u00ed es una cuesti\u00f3n de c\u00f3mo se utilice, de al servicio de qu\u00e9 se ponga. Es algo que se puede convertir en mera forma, en recurso\u2026 Como todo, tiene sus l\u00edmites y sus riesgos, y hay que tener cuidado de ello, no es algo interesante ni honesto per se. Formalmente emparentado, pero para m\u00ed en el polo opuesto estar\u00eda lo que en televisi\u00f3n es el reality show, tan de moda. Y en teatro, hay cierto tipo de creaciones que para m\u00ed se emparentan m\u00e1s con el reality show. Cierto tipo de exposici\u00f3n, si no responde a una necesidad y no va acompa\u00f1ado de un grado de conciencia, puede convertirse m\u00e1s bien en un modo de alienaci\u00f3n (una vez m\u00e1s, la cuesti\u00f3n de los medios y los fines). Y entrando en el otro aspecto de la pregunta, yo soy partidario de la \u2018democratizaci\u00f3n del arte\u2019, en el sentido en que lo dec\u00eda Beuys. En una sociedad ut\u00f3pica me gustar\u00eda que todo el mundo tuviera la ocasi\u00f3n y la posibilidad de crear, como parte constitutiva del desarrollo humano, y no que la creaci\u00f3n fuera el privilegio de unos pocos. Que cualquier persona quiera, sienta la necesidad de crear algo me parece maravilloso. (Otra cosa es crear no por la necesidad de crear, sino de producir.)<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Tu trabajo ha ido teniendo cada vez menos palabras y m\u00e1s cuerpos, al contrario de lo que ha ocurrido en algunos creadores procedentes de la danza. \u00bfC\u00f3mo has vivido este recorrido? \u00bfResulta m\u00e1s eficaz el cuerpo como base de expresi\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde queda la palabra?<\/h3>\n\n\n\n<p>En mi caso creo que se trata de un camino hacia y una fascinaci\u00f3n por lo desconocido, por lo que menos conoc\u00eda. Toda materia nueva resulta atractiva, y genera nuevas posibilidades. La intuici\u00f3n y el deseo de trabajar con bailarines en las \u00faltimas obras han hecho que ellos me descubrieran un mundo nuevo, un nuevo campo de investigaci\u00f3n. En realidad, todo lo que he hecho para la escena, desde el principio, ha sido resultado de una investigaci\u00f3n y se ha generado por esa fascinaci\u00f3n por lo desconocido. Yo nunca he sido actor, ni he estudiado direcci\u00f3n. Incluso cuando empec\u00e9, en las primeras obras, que eran mucho m\u00e1s teatrales que las de ahora, part\u00eda de la investigaci\u00f3n para cada trabajo, porque en realidad a m\u00ed nadie me hab\u00eda ense\u00f1ado a hacer nada. Esto creo que es algo que define mucho mi trabajo, que siempre ha sido, incluso en esa \u00e9poca m\u00e1s teatral, raro. Esto es muy claro por ejemplo en el modo de interpretar de los actores, porque as\u00ed mismo, generalmente no he trabajado con actores de formaci\u00f3n, de escuela. Entonces los resultados han sido bastante extra\u00f1os. El descubrimiento de las posibilidades del cuerpo me abri\u00f3 nuevos horizontes. Y tambi\u00e9n es cierto que durante alg\u00fan tiempo no he sentido muchas ganas de escribir para el teatro. \u00daltimamente me viene m\u00e1s el impulso de la palabra po\u00e9tica, escrita para ser le\u00edda. Pero esto no significa que renuncie o reniegue de la palabra en escena. Ha sido una tendencia, una evoluci\u00f3n, una exploraci\u00f3n diferente. Pero seguramente un d\u00eda, y tal vez no muy lejano, me reencuentre con la palabra y sienta la necesidad de escribir m\u00e1s para la escena o de utilizarla m\u00e1s en la escena. La palabra tiene un determinado peso espec\u00edfico, una cualidad irrenunciable para comunicar ciertas cosas. Por otro lado, creo tambi\u00e9n que la danza en general ha evolucionado m\u00e1s y mejor que el teatro, ha sido m\u00e1s libre, ha roto m\u00e1s consigo misma, ha buscado y sigue buscando m\u00e1s. La danza, de alg\u00fan modo muri\u00f3 y volvi\u00f3 a nacer, se revolucion\u00f3 por completo. El teatro nunca ha llegado a desapegarse del todo de s\u00ed mismo, ha sido mucho m\u00e1s reaccionario. Nunca se ha acabado de cuestionar. Creo que en general la danza est\u00e1 m\u00e1s viva y que le puede ense\u00f1ar m\u00e1s al teatro. La danza se ha liberado m\u00e1s de s\u00ed misma. Y por esto puede ejercer un poder de atracci\u00f3n como lenguaje. Tal vez ser\u00eda curioso analizar esto en t\u00e9rminos socio-pol\u00edticos. El teatro ha sido siempre m\u00e1s estructural. Desde siempre, o mejor dicho, desde la \u00e9poca moderna, se ha emparentado m\u00e1s con las instituciones, con la burgues\u00eda, y ha ocupado un lugar m\u00e1s definido en la sociedad. Yo creo que esto es lo que ha hecho que haya sido m\u00e1s resistente a su propia transformaci\u00f3n. El concepto y la funci\u00f3n de ese teatro se ha defendido y se defiende con u\u00f1as y dientes por parte del establishement. Ni la burgues\u00eda ni el Estado van a dejar morir su teatro. As\u00ed el teatro muerto nunca acabar\u00e1 de morir. As\u00ed se entiende por ejemplo lo que hoy en Espa\u00f1a es un Centro Dram\u00e1tico Nacional. Es sorprendente que hoy una instituci\u00f3n as\u00ed s\u00f3lo maneje un determinado concepto de teatro, decimon\u00f3nico como poco. Est\u00e1 hecho para defender ese teatro. El resto, queda fuera, no existe. (Curiosamente estos d\u00edas se estrena en el CDN una obra de alguien a quien admiro, Ang\u00e9lica Liddell. Me parece un hito en la historia reciente del teatro espa\u00f1ol y del CDN. Queda por ver si se trata de un error, de un experimento t\u00edmido o del principio de una nueva visi\u00f3n.) En este sentido me atrae la posibilidad de subversi\u00f3n que supone el intentar que el teatro rompa con sus propias categor\u00edas. Y por eso tal vez tambi\u00e9n la atracci\u00f3n por la danza o por la performance. Y por eso tal vez cada vez m\u00e1s cuerpos y menos palabras. De todos modos, creo que como creador no soy muy estable ni lineal. Me gusta investigar y transitar caminos nuevos, no permanecer en los hallazgos, algo que me resultar\u00eda muy aburrido. Para muchos ser\u00eda previsible, creo, que despu\u00e9s de Homo politicus hiciera algo parecido, pero yo no creo que vaya a ser as\u00ed. Esto sin duda es poco rentable, porque cuando el p\u00fablico aprecia algo y se identifica con algo, espera m\u00e1s de lo mismo (esto creo que es uno de los secretos del \u00e9xito). Pero a m\u00ed me gusta forzar ese di\u00e1logo con el p\u00fablico, obligarlo a que me acompa\u00f1e, compartir la extra\u00f1eza que para m\u00ed mismo supone una nueva obra. Y como no insisto sobre lo mismo, no hago que la extra\u00f1eza se convierta en estilo. No s\u00e9 si llegar\u00e1 a ser as\u00ed o no, pero en este momento estoy pensando una obra en la que no se dir\u00eda una sola palabra. Y me da la sensaci\u00f3n de que esta obra no ser\u00eda muy bien aceptada ni por la gente de teatro ni por la gente de danza.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El arte moderno evoluciona afirm\u00e1ndose al tiempo que niega algo, un determinado orden est\u00e9tico o social; pero despu\u00e9s de tantas rupturas, esto no parece que siga funcionando, es como si esto mismo se hubiera convertido en una suerte de ceremonia cultural, ya reconocida por todos. \u00bfEn tu caso a qu\u00e9 te refieres cuando hablas de \u00abteatro afirmativo\u00bb?<\/h3>\n\n\n\n<p>Cuando hablo de un teatro afirmativo estoy pensando en un teatro que diga algo, que sea capaz de afirmar algo, de proponer algo, de comprometerse con algo. Estamos acostumbrados a movernos en un mundo donde la banalidad reina, y las afirmaciones resultan molestas. Muchas de las cosas que pasan por las m\u00e1s vanguardistas, modernas, radicales, etc., creo que en el fondo no proponen nada, no dicen nada, son pura forma. Entonces lo que hacen realmente es complacer y lavar la conciencia de las \u00e9lites culturales, las que se creen m\u00e1s progresistas. Es un fen\u00f3meno muy franc\u00e9s, muy catal\u00e1n\u2026 que se va extendiendo. La necesidad de construir \u00e9xitos, de generar enfants terribles\u2026 Mecanismos de redenci\u00f3n de la sociedad. Creo que habr\u00eda que replantearse de una manera m\u00e1s sana, m\u00e1s inteligente y m\u00e1s \u00e9tica la funci\u00f3n del teatro en la sociedad. \u00bfPor qu\u00e9 tenemos que construir \u00e9xitos? \u00bfQu\u00e9 grado de visibilidad se le concede a cada cosa y por qu\u00e9? Una buena proporci\u00f3n de oportunismo, banalidad, provocaci\u00f3n, sensibilidad social o cinismo conforman un \u00e9xito seguro. Muchos festivales y espacios est\u00e1n hechos para y favorecen este tipo de trabajos, as\u00ed como gran parte de la cr\u00edtica y de los medios. As\u00ed lo \u00fanico que se acaba afirmando es el sistema. Cuando lo que debemos hacer desde el arte es, creo, cuestionarlo. Si no, les estamos dejando el monopolio de la afirmaci\u00f3n. Claro que es un problema dif\u00edcil. Esto lo tuvimos muy en cuenta a lo largo de todo el proceso de Homo politicus, y la obra de Madrid hablaba en parte de ello. El tema y el contexto se prestaban al simple catastrofismo, a la provocaci\u00f3n, a la rabieta. El p\u00fablico que va a ver algo generalmente ya sabe lo mal que est\u00e1 el mundo. Ah\u00ed no hay conflicto, estamos de acuerdo. El problema es qu\u00e9 se hace a partir de ah\u00ed. Por eso me parec\u00eda importante afirmar, que es un modo de, s\u00ed, afirmarse, exponerse. A m\u00ed me parece importante preguntarme cada vez si estoy siendo capaz de aportar algo, de proponer algo. No aspiro, claro est\u00e1, a tener la soluci\u00f3n de nada, pero s\u00ed a exigirme el esfuerzo de tener algo que ofrecer. Si no, no vale la pena que nadie gaste su tiempo y su dinero en ver una obra m\u00eda. El privilegio (y la condena) del artista consiste en tener tiempo para pensar y crear, para dedicarse a eso, que visto de cierto modo, es de las cosas m\u00e1s innecesarias y lujosas que existen en este mundo. Por eso para m\u00ed el hacer una creaci\u00f3n supone en cierto modo una responsabilidad. Yo voy a ver algo para que me pongan en un lugar donde no he estado. Hay muchos modos de afirmar. Afirmar algo no es necesariamente emitir sentencias. Construir un universo po\u00e9tico o un espacio de reflexi\u00f3n puede ser un modo de afirmar.<\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Renjifo-Cornago-conversaciones.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Renjifo-Cornago-conversaciones.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-4f637125-8a2f-4782-97b8-f414e698d572\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Renjifo-Cornago-conversaciones.pdf\">Renjifo-Cornago-conversaciones<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Renjifo-Cornago-conversaciones.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-4f637125-8a2f-4782-97b8-f414e698d572\">Descarga<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando Renjifo y \u00d3scar Cornago. Fernando Renjifo, 2008<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[38,164,57],"class_list":["post-9374","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-es","tag-accion","tag-comunidad","tag-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9374","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9374"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9374\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9376,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9374\/revisions\/9376"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}