{"id":9261,"date":"2009-02-25T10:26:00","date_gmt":"2009-02-25T09:26:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9261"},"modified":"2026-02-25T10:28:16","modified_gmt":"2026-02-25T09:28:16","slug":"apuntes-hacia-una-etica-de-artista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2009\/02\/25\/apuntes-hacia-una-etica-de-artista\/","title":{"rendered":"Apuntes hacia una \u00e9tica de artista"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1990\/01\/07\/carlos-marquerie\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5270\">Carlos Marquerie<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2009<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>In\u00e9dito. Conferencia impartida por Carlos Marquerie. Valencia, 9 Diciembre 2009&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sobre el aislamiento del artista y la marginalidad<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1.-<\/h3>\n\n\n\n<p>Desarrollar un trabajo art\u00edstico en un marco aislado del medio art\u00edstico.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed me encuentro, y aunque estemos aqu\u00ed de jornadas, todos juntos, creo que estoy o estamos aislados.<\/p>\n\n\n\n<p>La rareza es un pre\u00e1mbulo de la extinci\u00f3n en la compleja econom\u00eda de la naturaleza. Esto lo dec\u00eda Darwin y a mi, en nuestro contexto me asusta, y no exactamente por el miedo a la desaparici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Aislado econ\u00f3micamente de los flujos del dinero de la cultura, aislado de los estados de opini\u00f3n y aislado del mercado. Me guste o no me guste, hoy inevitablemente el artista se relaciona y debe relacionarse con el mercado, aceptando sus reglas, trasform\u00e1ndolas u oponi\u00e9ndose. Pero necesita posicionarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Madrid, y perdonar que me refiera al contexto de mi ciudad, vive en un divorcio absoluto entre los estamentos de la cultura oficial y aquellos que estamos en los m\u00e1rgenes y que propugnamos otra relaci\u00f3n del arte con la sociedad. El arte nunca debiera ser un entretenimiento, y ante la cultura del entretenimiento me aparece ese miedo a la extinci\u00f3n del arte profundo, el \u00fanico que para mi tiene sentido.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2.-<\/h3>\n\n\n\n<p>Hay vinos que m\u00e1s all\u00e1 de su calidad y de su precio, cuando te los metes en la boca te das cuenta que ocultan cosas, que alojan de alguna manera misterios que no eres capaz de resolver. Eso es lo que me gusta del vino y tambi\u00e9n del arte. Pero de igual modo existen espect\u00e1culos y vinos amables, de f\u00e1cil beber, con los que s\u00f3lo puedes aspirar a unas risas. Yo sinceramente prefiero una botella de un vino serio aunque no sea muy bueno a un excelente espect\u00e1culo entretenido.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto no es una queja, ni una defensa de la marginalidad. Hace a\u00f1os entend\u00ed que mi fuerza (quiz\u00e1 la nuestra) reside en la debilidad. Esto no es una claudicaci\u00f3n ni mucho menos, es una conclusi\u00f3n fruto de la experiencia. Quiero hablaros de mi hijo Juan de 13 a\u00f1os, al final siempre termino recurriendo a la familia. Juan es disl\u00e9xico, como yo lo fui y creo lo sigo siendo. Tiene serios problemas de aprendizaje y tuvo un retraso inmenso en su lecto-escritura. Hoy es un lector empedernido pero contin\u00faan los problemas acad\u00e9micos. Este trimestre creo que su nota media en lengua debe estar rondando el 3, a excepci\u00f3n de una redacci\u00f3n que fue calificada con un 9,5. En el curso pasado y en lo que va de este s\u00f3lo ha tenido dos ejercicios de redacci\u00f3n y la mayor\u00eda de los ex\u00e1menes consisten en memorizar palabras dif\u00edciles que el profesor propone y pregunta. Creo que es una estrategia para mejorar la ortograf\u00eda, absurda desde luego, y que lejos queda de lo realmente importante de la lengua. Yo no dejo de animarle y creo que su fuerza est\u00e1 en su debilidad ante el sistema educativo, es decir en su capacidad de expresarse por medio de la escritura. Este es un ejemplo y creo que cualquiera de los aqu\u00ed presentes conocer\u00e1 ejemplos similares en cualquier estamento de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">4.-<\/h3>\n\n\n\n<p>Permitidme una perogrullada obvia. En una sociedad donde se valoran los resultados sin preocupaci\u00f3n por los medios con que se consiguen y se premia la fuerza y la apariencia en una carencia casi absoluta de valores morales y \u00e9ticos, es normal que un arte \u00e9tico y moral habite en los suburbios. Pero esa es la fuerza, mi fuerza, nuestra fuerza o mejor si me permit\u00eds la fuerza de la poes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">5.-<\/h3>\n\n\n\n<p>La opci\u00f3n o las opciones que cada uno escogemos a lo largo de nuestra vida configuran nuestra pr\u00e1ctica. En 1988 Ariel Goldemberg tras el estreno de mi obra&nbsp;<em>Oto\u00f1o&nbsp;<\/em>, me ofreci\u00f3 irme de residente al teatro que \u00e9l dirig\u00eda al norte de Par\u00eds para trabajar con H. Muller, que en aquellos a\u00f1os estaba all\u00ed invitado tambi\u00e9n como residente. Rechac\u00e9 la oferta pues estaba viviendo con mi compa\u00f1\u00eda de entonces, La Tartana Teatro, una profunda crisis que desembocar\u00eda en una gran trasformaci\u00f3n y la apertura del Teatro Pradillo. Tengo que reconocer que en momentos de debilidad me arrepent\u00ed de aquella decisi\u00f3n. Hoy no. Aparentemente fue un error y mi trayectoria profesional seguramente habr\u00eda sido mejor o m\u00e1s amplia desde Par\u00eds. Lo que no estoy seguro es que la trayectoria art\u00edstica, es decir el<\/p>\n\n\n\n<p>camino \u00e9tico y est\u00e9tico por el que transito hubiera sido mejor, o incluso, si se puede valorar cuantitativamente un trayecto regido por valores no cuantificables. Creo que habito en los intersticios de la cultura fruto de mis decisiones y de mi pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sobre c\u00f3mo me aproximo a mi trabajo<\/h2>\n\n\n\n<p>Poco a poco estoy acerc\u00e1ndome a contaros los principios que rigen mi trabajo o quiz\u00e1 a la contradicci\u00f3n que lo alumbra.<\/p>\n\n\n\n<p>Por una parte el deseo de desvelar aquello que de la vida no termino de entender, el deseo de nombrar lo que se aloja en las ranuras de la naturaleza de las cosas. Por otro lado entender c\u00f3mo todo esto que nace en un universo privado y personal tiene una dimensi\u00f3n p\u00fablica y social. Y de forma inevitable buscar los medios necesarios para que tanto el deseo (la b\u00fasqueda en definitiva de la materia de cada obra) y su fin (la formalizaci\u00f3n que la estructura como obra) tengan una presencia y un sentido en la sociedad, es decir su espacio y su visibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablo de contradicci\u00f3n y s\u00e9 que no lo es. Lo privado y lo p\u00fablico no tienen por qu\u00e9 suponer una contradicci\u00f3n. En momentos fue un idilio: final de la dictadura donde artistas y sociedad caminamos juntos, ahora quiz\u00e1 yo lo vivo m\u00e1s como una tragedia o al menos como un desacuerdo, pues no me gusta el camino que lleva la sociedad en la que vivo y creo que me opongo frontalmente a ella y por tanto es l\u00f3gico que lo que yo hago y digo no le guste tampoco a la sociedad. Quede claro que mis obras ni son escandalosas ni provocadoras. Son peque\u00f1as, muy serias y normalmente con un tempo que invita a la reflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos tres pilares que mencionaba, aunque realmente el t\u00e9rmino es absolutamente err\u00f3neo, pues pilar lo asociamos con algo s\u00f3lido o que asegura cierta solidez, y las tres conjeturas son m\u00e1s bien dudas o inc\u00f3gnitas a resolver o anhelos, que viven en un equilibrio sumamente inestable y en pocas ocasiones consigo esa apariencia de equilibrio, es decir obras aparentemente redondas. Digo apariencia y lo relaciono con lo anteriormente dicho de manera despectiva sobre esta sociedad de apariencias. Al repasar mi trayectoria veo que hay obras que han tenido una opini\u00f3n m\u00e1s positiva, que parecen haber gustado m\u00e1s, que han girado m\u00e1s, en definitiva que se acercan a los par\u00e1metros de lo que se llama \u00e9xito y tengo que deciros que raramente coinciden con la importancia que las obras han tenido en mi vida y en mi trayectoria, y tambi\u00e9n tengo que deciros que el fin \u00faltimo de mi trabajo est\u00e1 en cada espectador y en aquello que la obra deja, no s\u00f3lo en el instante, sino tambi\u00e9n y sobre todo en el tiempo, en aquello que perdura en la piel y en la memoria del espectador con el paso del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en este punto vuelvo al equilibrio imposible de esos pilares temblorosos que est\u00e1n a punto de derrumbarse y que considero sustentan mi obra y cuestiono su importancia, y tambi\u00e9n vuelvo a ese l\u00edo de la debilidad, en este caso a la debilidad de las obras, la fuerza de esas obras d\u00e9biles que balbucean un halo que se aproxima a algo de verdad, o si me permit\u00eds que balbucean un h\u00e1lito de verdad, verdad que se esfuma como la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy contento con estas palabras que con prisa vuelco sobre el papel, porque me gusta esta idea de los tres pilares de mi trabajo que est\u00e1n en continuo peligro de desmoronarse. Me gusta esta manera de contar el continuo cuestionarse el trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Realmente no s\u00e9 lo que persigo con mi trabajo. No me sirve \u00fanicamente el placer o la satisfacci\u00f3n personal de nombrar lo que antes no pod\u00eda nombrar; tampoco me es suficiente el dar la forma adecuada a una obra, por otra parte tarea cada vez m\u00e1s f\u00e1cil, pues los a\u00f1os nos dan el oficio de resolver, el temible oficio con el que tan f\u00e1cil nos es la apariencia y la falsedad, realmente el trabajo es una lucha con lo sabido; y tampoco pienso que el sentido de una obra est\u00e9 en el benepl\u00e1cito de la opini\u00f3n y del p\u00fablico. Pero contradictoriamente los a\u00f1os pasan y sigo haciendo lo que llamamos \u201cobras\u201d y creo que en la continuidad y en la resistencia es donde tiene el sentido el trabajo del artista o al menos el m\u00edo. Con el transcurrir de los a\u00f1os y las obras, se establece un di\u00e1logo con la sociedad, dif\u00edcil de entender cuando se mira desde el momento de creaci\u00f3n o de presentaci\u00f3n de una obra, pero como dec\u00eda mi amiga Ang\u00e9lica Liddel en su Ricardo (y cito sin fidelidad) las palabras sudan y algo perdura a trav\u00e9s de ese sudor en los hombres. Qu\u00e9 dif\u00edcil diferenciar el deseo de aquello que sucede, es como en esos sue\u00f1os intrascendentes que nunca sabemos si los hemos vivido o so\u00f1ado, pero que en definitiva nos alimentan y conforman nuestra vida ya sea so\u00f1ada o vivida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sobre las razones que me permiten seguir trabajando<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1.-<\/h3>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 todo esto de lo que he hablado no sea importante y la importancia resida en hacer, en continuar haciendo, eso s\u00ed con la solidez \u00e9tica del artista, y creo que aqu\u00ed, en este punto no me admito o no me quiero admitir la debilidad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2.-<\/h3>\n\n\n\n<p>Quiero hablaros de un hombre que conoc\u00ed con 17 a\u00f1os y luego lo consider\u00e9 mi maestro y lo sigo considerando: Francisco Peralta. Marionetista. Cuando le conoc\u00ed ten\u00eda el proyecto de hacer una obra:&nbsp;<em>La noche<\/em>. Durante a\u00f1os no consigui\u00f3 hacer la marioneta capaz de hacer lo que \u00e9l hab\u00eda so\u00f1ado que deber\u00eda hacer la marioneta en escena. So\u00f1ar es injusto pues lo que el quer\u00eda hacer era como un imposible. Hoy a sus m\u00e1s de 80 a\u00f1os tiene esa marioneta, trabaja en ella unas diez horas diarias, solo en un estudio a 30 km. de su casa. Ahora quiere hacer esa obra. Creo que Paco me ense\u00f1\u00f3 a trabajar en el arte, y sobre todo una \u00e9tica del artista.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">3.-<\/h3>\n\n\n\n<p>Durante a\u00f1os me pele\u00e9 con mi capacidad para crear im\u00e1genes en la escena. Me negaba absolutamente a construir im\u00e1genes. Me era f\u00e1cil proponer im\u00e1genes para la escena y la imagen en s\u00ed me produc\u00eda serias dudas por el abuso continuo al que est\u00e1n sometidas. Buscaba la acci\u00f3n tanto en la escena como en la palabra, y un buen d\u00eda fui consciente de que las im\u00e1genes eran la base de mi trabajo, quisiera o no quisiera, y que al huir de ellas lo que hac\u00eda era construir en la escena a partir de ellas, pero dej\u00e1ndolas en un sub-texto y ocult\u00e1ndolas incluso con pudor. Esto se opon\u00eda much\u00edsimo a la desnudez con que me gusta trabajar. Me gusta buscar la manera m\u00e1s sencilla de expresar las ideas sin renunciar a su complejidad (no confundir sencillez con un proceso de simplificaci\u00f3n que conlleva siempre la supresi\u00f3n). Ponerlas en escena sin m\u00e1s, es decir, plantarlas all\u00ed. De este modo he recuperado la construcci\u00f3n de im\u00e1genes en escena, y os aseguro que la libertad y naturalidad que me ha dado en los procesos a la hora de trabajar, tanto cuando me encierro yo solo en el estudio, como cuando lo comparto con mi equipo, me hace reflexionar sobre la importancia de dudar y cuestionarme los principios m\u00e1s s\u00f3lidos. Creo que uno de los objetivos primordiales de los artistas es trabajar con libertad, y esto tambi\u00e9n suena a perogrullada, pero no lo es. La fortaleza con que un artista se debe mostrar en sociedad (aunque sea en nuestra peque\u00f1a sociedad de la escena), la dependencia de los mercados, incluidos aquellos inteligentes, aquellos que comparten nuestros intereses. La exigencia de que todo artista debe explicarse m\u00e1s o menos te\u00f3ricamente y que tantas veces se cae en la justificaci\u00f3n de lo injustificable. Incluso el propio estilo, o los principios m\u00e1s o menos inamovibles, o aquella corriente a la que seguramente no nos hemos adscrito pero que de alguna manera formamos parte de ella, todo, absolutamente todo nos puede estar amputando la libertad de cuestionarnos a nosotros mismos en nuestro trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es curioso que los a\u00f1os de trabajo me den la conciencia de la importancia de cuestionarme y al mismo tiempo la propia experiencia me llene de cosas aprendidas que indudablemente cercenan la capacidad de contar con la veracidad del descubrimiento. Naufragar en lo desconocido al mismo tiempo que se dinamita los terrenos conquistados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Peque\u00f1a conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>En definitiva creo que todas estas ideas m\u00e1s o menos conexionadas, m\u00e1s bien menos que m\u00e1s, creo que son parte de lo que podr\u00edamos llamar apuntes hacia una \u00e9tica de artista.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un ep\u00edlogo posible<\/h2>\n\n\n\n<p>El lunes pasado, cuando me met\u00ed en la cama despu\u00e9s de haber comenzado a mal ordenar estas ideas, me vino a la cabeza un texto, que forma parte de la obra&nbsp;<em>Entre las brumas del cuerpo<\/em>. De alguna manera lo vi conexionado con lo que intentaba contar. Realmente hoy sigo sin saber cu\u00e1l es la conexi\u00f3n, pero a pesar de todo me gustar\u00eda le\u00e9roslo.<\/p>\n\n\n\n<p>8\u00aa aproximaci\u00f3n a otro estado de percepci\u00f3n \/ amanecer del 18 de agosto de 2008<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las brumas del sue\u00f1o, en esos instantes de confusi\u00f3n entre lo que so\u00f1amos y lo que somos, v\u00ed las hendiduras de las huellas de nuestros cuerpos en el colch\u00f3n, cubiertas de tierras color gris paja, mezcladas con otras blanquecinas con brillos plata, y en menor cantidad, arenisca color ultramar intenso. Esta especie de escombrera en miniatura, esparcida por el lecho, casi llenaba la oquedad dejada por tu cuerpo, mientras la m\u00eda aparec\u00eda cubierta con una ligera costra de restos diseminados.<\/p>\n\n\n\n<p>Al desperezarme, y todav\u00eda entre esas mismas brumas que enredan los l\u00edmites del sue\u00f1o, me agarr\u00e9 a tu cuerpo con la vehemencia producida por ese sentimiento de tr\u00e1nsito en el que impera una necesidad de adherirse a la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Marquerie, 2009<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[192,133,131],"class_list":["post-9261","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-es","tag-metodologia","tag-procesos","tag-teoria-del-teatro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9261","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9261"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9261\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9262,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9261\/revisions\/9262"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}