{"id":9257,"date":"2009-02-25T10:21:00","date_gmt":"2009-02-25T09:21:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9257"},"modified":"2026-02-25T10:23:17","modified_gmt":"2026-02-25T09:23:17","slug":"entre-el-cuerpo-y-la-camara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2009\/02\/25\/entre-el-cuerpo-y-la-camara\/","title":{"rendered":"Entre el cuerpo y la c\u00e1mara"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/02\/15\/isis-saz\/\" data-type=\"post\" data-id=\"7230\">Isis Saz<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2009<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>In\u00e9dito<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que las primeras c\u00e1maras aparecieron, el cuerpo se convirti\u00f3 en seguida en el principal tema de su objetivo. Todo el mundo quer\u00eda ser fotografiado al menos una vez en su vida. La fotograf\u00eda se convirti\u00f3 de este modo en una suerte de huella de la existencia. Una huella en papel que dejaba testimonio del cuerpo ef\u00edmero en el tiempo. Cuando esas im\u00e1genes se enlazaron y produjeron movimiento creando el cine, cobraron vida de forma artificial. Las huellas ya no eran est\u00e1ticas, sino que registraban el movimiento de los cuerpos. Huellas ef\u00edmeras, registros ef\u00edmeros, pero no \u00fanicos, sino repetibles en el tiempo y en el espacio.<br>El desarrollo de los modos de grabaci\u00f3n de sonido permiti\u00f3 mostrar ese residuo temporal que almacenaba imagen y voz de modo simult\u00e1neo. El registro era m\u00e1s cercano a la realidad, creando la ilusi\u00f3n del instante de vida capturado y encapsulado, y dispuesto a ser resucitado en m\u00faltiples ocasiones. Con la evoluci\u00f3n de la tecnolog\u00eda las c\u00e1maras se introdujeron en el \u00e1mbito de lo dom\u00e9stico, transform\u00e1ndose en un elemento familiar, cotidiano. Ser fotografiado o grabado ya no era algo excepcional, sino diario. Esta pr\u00e1ctica hab\u00eda terminado por adentrarse en nuestro mundo por completo. El anhelado deseo de permanencia se hab\u00eda conseguido ilusoriamente. La huella corporal se conservaba de este modo en el universo de lo inerte, existiendo tras la desaparici\u00f3n.<br>Trabajar con el cuerpo en el arte significa algo m\u00e1s que crear con otros materiales. El cuerpo no miente, el cuerpo siempre se delata a s\u00ed mismo, ya sea de forma consciente o inconsciente y de esta forma el espectador percibe siempre dos mensajes: uno que afecta al pensamiento m\u00e1s racional, y otro, que instintivamente llega al cerebro m\u00e1s primitivo, que es ese otro mensaje asociado a las sensaciones cin\u00e9ticas que se observan en la pantalla. Analizar obras que trabajan con el cuerpo a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de la c\u00e1mara, en este caso la c\u00e1mara de cine o de video, implica tambi\u00e9n descubrir las huellas que esos cuerpos han dejado en un determinado espacio-tiempo. El instinto busca peque\u00f1as se\u00f1ales entre los pliegues, entre las pr\u00f3tesis, entre las convenciones, para conseguir encontrar la historia de aquello que se mueve en pantalla, acercarse a su memoria, a sus viajes, a su recorrido, a su pensamiento\u2026 y finalmente conservar esa huella.<\/p>\n\n\n\n<p>En un lugar imaginario se sit\u00faa Lady Jibia (2007) de Alaitz Arenzana y Mar\u00eda Ibarretxe. Ellas practican un juego con el espectador que por defecto se encuentra acostumbrado a una r\u00e1pida asociaci\u00f3n de los cuerpos que aparecen en la pantalla con un tiempo y un lugar determinados. Lady Jibia, transcurre en un tiempo confuso: el vestuario\u2026 los peinados\u2026 la luz utilizada\u2026 el acento de las voces. El espectador puede pensar que esta obra transcurre hace treinta a\u00f1os\u2026 quiz\u00e1 cuarenta\u2026 pero ella lleva un piercing en la oreja, y no es un error haberlo dejado all\u00ed. El espacio tampoco queda claro: una cocina\u2026 un bosque\u2026 \u00bfo es en un espacio \u00fanicamente mental, imaginado?. Este es un cortometraje realizado por artistas que piensan desde lo corporal. No es gratuito que las mismas directoras sean protagonistas. Nadie mejor que ellas para realizar lo que ellas mismas han creado. No hay cesiones, ni interpretaciones y todo esto se nota en la propia obra de forma subterr\u00e1nea. Sus cuerpos son sinceros. Son ellas mismas y el espectador entra en su juego, pone en marcha su pensamiento activando zonas desconocidas para \u00e9l y sumergi\u00e9ndose por completo.<br>Uno de los viajes m\u00e1s f\u00edsicos para el espectador y que sin embargo se hace sin mostrar el cuerpo principal es Fora de Campo (2007) de Valeria Valenzuela y Claudia M\u00fcller. Esta obra realiza un viaje al \u201cinterior\u201d del cuerpo de Claudia. A ese cuerpo que nunca se ve bailar (ni tampoco hablar). Solamente se escucha a veces su respiraci\u00f3n y se percibe su imagen antes de entregar su Danza a domicilio, obra en vivo de la cual parten las im\u00e1genes y sonidos de Fora de Campo. Es fascinante adentrarse en la acci\u00f3n mediante los cuerpos que han presenciado su movimiento y su palabra. Se explora la memoria de los que han podido ver esa pieza en directo, que relatan lo que ha ocurrido y lo que han sentido , desde formas sencillas hasta m\u00e1s complejas y meditadas. El espectador reconstruye la pieza en su imaginaci\u00f3n, viajando al cuerpo de Claudia, imaginando qu\u00e9 dice\u2026 c\u00f3mo baila\u2026 siguiendo el movimiento de los ojos de la mirada de los que son enfocados, imaginando qu\u00e9 es lo que ha podido ocurrir en esa entrega de Danza a domicilio, imaginando qu\u00e9 habr\u00eda podido ver si hubiera estado en ese instante recibiendo la pieza.<br>Karenina de los Santos, Leticia Nabuco, Marcello Stroppa y Tatiana Gentile presentaron la obra FF (2007). En ella puede verse a dos personas avanzando a lo largo de diferentes espacios a ras del suelo. La c\u00e1mara permanece siguiendo el movimiento de los cuerpos desde su mismo plano de acci\u00f3n. Se trasladan por parques, playas, asfalto, supermercados, tiendas de flores\u2026 Un recorrido continuo, en el que su cuerpos son el elemento constante que hacen de gu\u00eda por los distintos espacios junto con la mirada de la c\u00e1mara que los sigue en su camino. Saltos en el espacio y en el tiempo. Movimiento que enlaza, junto con la m\u00fasica todos los escenarios. Al final ellos desaparecen en una calle asfaltada, del mismo modo que aparecieron ante nuestro ojos. Los cuerpos se trasladan, pero en una direcci\u00f3n: hacia adelante, pulsando el bot\u00f3n de FF. No hay marcha atr\u00e1s en el tiempo, solamente un camino lleva de izquierda a derecha de la pantalla, del pasado al futuro, reptando en una misma direcci\u00f3n.<br>De forma similar Rodrigo Pardo se acerca al espectador en Una toma (2006). En este caso la c\u00e1mara va caminando por un edificio. Un caminar continuo, un gran travelling de cinco minutos que recorre las estancias: gente trabajando, un bailar\u00edn, una biblioteca, una sala de trabajo. Una mujer con el torso desnudo aparece por una de las ventanas abriendo el espacio para la ficci\u00f3n, mientras la c\u00e1mara continua con su recorrido. En ocasiones se adivina la presencia de los que gu\u00edan la c\u00e1mara gracias al reflejo de las estructuras por las que pasan. Al final del recorrido la c\u00e1mara se aleja, y el espectador advierte que ha habido un cambio, algo extra\u00f1o. Esa imagen \u00faltima que se muestra, es una imagen proyectada en una pared del mismo travelling. Contin\u00faa el camino hacia detr\u00e1s, revelando el truco, el enga\u00f1o final. La im\u00e1genes no eran del mismo lugar, en el mismo tiempo, sino que se trataba de un tiempo diferente, rescatado gracias al audiovisual. En la obra FF, la imagen trasporta al espectador al paso siguiente, con un movimiento de c\u00e1mara de izquierda a derecha, sin embargo, Una toma elige la direcci\u00f3n inversa, de derecha a izquierda, quiz\u00e1 para recordar que aquello que se experimenta no es algo que avanza al mismo ritmo temporal que el espectador, sino que reproduce algo que ya ha ocurrido antes y que muestra el tiempo pasado.<br>Algunos de los artistas trabajan con las posibilidades de manipulaci\u00f3n temporal que se efect\u00faan gracias al montaje audiovisual. En Inmersi\u00f3n (2007) de Cristian Alarc\u00f3n, se produce un c\u00famulo temporal. Las im\u00e1genes aceleradas, obtenidas fotograma a fotograma, reducen un periodo de tiempo amplio a un solo minuto. Chus Dom\u00ednguez tambi\u00e9n trabaja con la acumulaci\u00f3n del tiempo en Cuaderno de ensayos: Retrato n\u00ba 2 (2005). En este caso el trabajo no reduce el tiempo real de la acci\u00f3n, sino que es recopilado en un cuaderno en formato audiovisual. La c\u00e1mara asiste a los ensayos de una obra y recoge los rostros de los actores, sus voces, la habitaci\u00f3n donde se encuentran. Esos cuerpos que interpretan un papel, o que se dejan llevar por el momento, en el que sus discursos se entrecruzan, se solapan. Y la c\u00e1mara continua siendo el testigo silencioso de todo lo que est\u00e1 ocurriendo, d\u00eda tras d\u00eda.<br>Otros artistas eligen trabajar con la relatividad no solamente temporal, sino espacial. Iker Gomez en Space (2004) experimenta con dos espacios diferentes. Por un lado una mano, provista de una tiza blanca, dibuja en la pantalla un esquema. Acto seguido, su cuerpo, acompa\u00f1ado \u00fanicamente de una silla, reproduce ese posible esquema. La mano continua dibujando, borrando y a\u00f1adiendo l\u00edneas, mientras que Iker G\u00f3mez se adapta a los dibujos y trazados que se forman en ese espacio bidimensional. La posibilidades se multiplican, mientras la mano cada vez es m\u00e1s r\u00e1pida. Hay una constante adaptaci\u00f3n al espacio tridimensional del cuerpo y la silla, que sin embargo est\u00e1n siendo grabados (y por tanto devueltos a un espacio plano). En una de las secuencias se produce una nueva adaptaci\u00f3n, ya no es el cuerpo el que se ajusta en el espacio real, sino que esta vez se invierte el cuerpo y la silla gracias a un giro de la pantalla que logra acomodarlo al&nbsp; dibujo. La experimentaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n prosigue, hasta que termina con la imagen de Iker, observando la silla que se encuentra a su lado. \u00bfSe ha terminado?.No, quiz\u00e1 se podr\u00eda seguir infinitamente\u2026 hasta que se agote el cuerpo\u2026 o las m\u00faltiples posibilidades del espacio audiovisual.<\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones, trabajar con el cuerpo produce choques, encuentros, que surgen por el contacto con la c\u00e1mara, o por el trabajo posterior del montaje. Todo lo que afecta a los modos de mirar y observar la realidad y que determina un posicionamiento frente a lo cotidiano. En la obra Haciendo Mercado (2007), Erika Meza y Javier L\u00f3pez provocan un choque, un encuentro no esperado. En cinco minutos se produce un cruce de identidades y de culturas. El esp\u00edritu de Philiph Kotler se apodera de un cham\u00e1n guaran\u00ed. Una confrontaci\u00f3n que sin embargo sucede de forma natural. Un esp\u00edritu se ha adue\u00f1ado por un instante de un cuerpo, que no pertenece a un mismo espacio, pero pertenece a un mismo tiempo. El cham\u00e1n se encuentra en una zona neutra, un espacio vac\u00edo. La \u00fanica referencia es su cuerpo, con un m\u00ednimo atuendo, pero altamente significativo, y ese \u201cotro cuerpo\u201d que est\u00e1 hablando a trav\u00e9s del suyo. Erika Meza y Javier L\u00f3pez, han provocado un choque, cuyo testigo ha sido nuevamente la c\u00e1mara.<br>Algo similar ocurre en la obra de Hugo Ochoa El Banano y la Luna (2006). En la imagen se ha efectuado una separaci\u00f3n en dos mitades de la pantalla en las que se puede observar a varias personas posando ante la c\u00e1mara, como si las fueran a fotografiar. Hugo Ochoa confronta a los personajes, recrea los mitos, acerc\u00e1ndonos a la vida real, a las diferentes vidas que deber\u00edan chocar constantemente, pero que no han sido puestas nunca una al lado de la otra.<br>En la obra Contenedores ( 2007) el choque se produce entre el cuerpo, su acci\u00f3n y el espacio que ocupan en la ciudad. Tomar el sol entre escombros de obra, o en calles levantadas. La agresividad de la ciudad en choque con unos cuerpos l\u00fadicos, que se broncean y descansan placidamente.<br>Una constante com\u00fan en estos trabajos es la capacidad de \u201cjuego\u201d de los cuerpos ante las c\u00e1maras. Cuerpos que experimentan, que exploran lo que les rodea, los espacios, los \u201cotros cuerpos\u201d, los dispositivos de grabaci\u00f3n, espacios privados frente a espacios p\u00fablicos, cuerpos \u00edntimos o cuerpos sociales. Todos ellos creando a trav\u00e9s de lo l\u00fadico.<br>Laura Kalauz juega en Turist 3.1 (2005) entre el espacio esc\u00e9nico, el espacio p\u00fablico y el audiovisual. En veinte minutos muestra sus experimentos con la c\u00e1mara, con los espacios exteriores, con el escenario, y c\u00f3mo ese juego ha posibilitado la transici\u00f3n de un mundo a otro para regresar de nuevo a la huella del cuerpo. Ese juego, entre realidad y ficci\u00f3n, entre la acci\u00f3n en directo y la persona que graba.<br>Taniel Morales tambi\u00e9n explora el espacio p\u00fablico y sus posibilidades. En Danza (2007) graba a un se\u00f1or an\u00f3nimo bailando en la calle y le a\u00f1ade sonidos a su baile, que termina con el brazo levantado mientras aparece una estrella roja, y el titulo Popular. Graba tambi\u00e9n un Sabotaje. Unos ni\u00f1os permanecen quietos en una postura mientras son grabados .Por el lado derecho de la imagen se acerca un hombre pintado de un solo color, que les pide que se marchen. En ese instante se comprende lo que ha pasado y porqu\u00e9 esos ni\u00f1os permanec\u00edan quietos. Los ni\u00f1os r\u00eden y se marchan: han conseguido el \u201csabotaje\u201d de una estatua viviente callejera, durante tres minutos. Taniel busca en el espacio p\u00fablico formas cercanas al cuerpo, y graba las diferentes situaciones. Su trabajo con la postproducci\u00f3n del sonido es fundamental para el distanciamiento de esta obra frente a lo cotidiano. Sonidos mezclados, generados por ordenador y fundidos. Distorsionamiento de la imagen, que como en un comic, se vuelve blanca y negra, para que veamos al se\u00f1or bailar. Estrellas rojas, que nos recuerdan que todo esto es \u201cPopular\u201d.<br>Una \u00faltima forma de juego relacionada directamente con el cuerpo, las c\u00e1maras y&nbsp; la esfera p\u00fablica aparece en la obra Go Surveillance (2007) de Elena Men\u00e9ndez y Marian Vencesl\u00e1 ,un trabajo que realizan con im\u00e1genes de c\u00e1maras de videovigilancia. Realizan acciones, observan desde una puerta que permanece cerrada al p\u00fablico, sus rostros se convierten en huella de cuerpos observados, miran a c\u00e1mara, se comen un \u201cbocata\u201d envuelto en papel de aluminio\u2026 Cuerpos activados, que se enfrentan a la c\u00e1mara, mostrando que se han dado cuenta de que eran observados, y jugando a representar actos cotidianos\u2026o no tan cotidianos.<\/p>\n\n\n\n<p>De toda experiencia entre el cuerpo y la c\u00e1mara, quedar\u00e1 siempre la creaci\u00f3n, el juego, la experimentaci\u00f3n. Los cuerpos todav\u00eda no han desaparecido, y las c\u00e1maras contin\u00faan d\u00eda a d\u00eda, atrapando nuestra huella, rescat\u00e1ndonos de lo ef\u00edmero pero a su vez record\u00e1ndonos que no somos inmortales: La huella permanece, nosotros no.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Isis Saz, 2009<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[138,39,137],"class_list":["post-9257","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-es","tag-camara","tag-cuerpo","tag-videodanza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9257","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9257"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9257\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9258,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9257\/revisions\/9258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}