{"id":9094,"date":"2011-02-23T14:59:00","date_gmt":"2011-02-23T13:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9094"},"modified":"2026-02-23T15:02:40","modified_gmt":"2026-02-23T14:02:40","slug":"literatura-digital-para-una-nueva-experiencia-teatral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2011\/02\/23\/literatura-digital-para-una-nueva-experiencia-teatral\/","title":{"rendered":"Literatura digital para una nueva experiencia teatral"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">o en torno a la posibilidad del hipertexto dram\u00e1tico en la escena contempor\u00e1nea espa\u00f1ola<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Sergio Cabrerizo Romero<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2011<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>MONTESA, Salvador (ed.),&nbsp;<em>Literatura e internet. Nuevos textos, nuevos lectores<\/em>, M\u00e1laga, AEDILE, 2011, pp. 217-227. ISBN: 978-84-937837-0-9<\/p>\n\n\n\n<p>Un artista expone una pieza de una apariencia metaf\u00edsica propia de un Rothko y resulta ser el ploteado de su c\u00f3digo gen\u00e9tico. Agust\u00edn Fern\u00e1ndez Mallo1&nbsp;&nbsp; Teorizando sobre la hip\u00f3tesis del hipertexto dram\u00e1tico &nbsp;Es agradable, al tiempo que esperanzador, incluir el teatro en la cartograf\u00eda literaria de nuestros paisajes tecnol\u00f3gicos. Inmersos en la \u201cera de la visualidad cultural\u201d2, la literatura dram\u00e1tica debe considerar las posibilidades de la intermedialidad3, relacionada tradicionalmente con lenguajes teatrales no textuales, para ubicarse en la transformaci\u00f3n actual del paradigma est\u00e9tico de la literatura y buscar una nueva relaci\u00f3n con su p\u00fablico. Las tendencias espectaculares han cambiado en los comienzos del nuevo siglo motivadas por la democratizaci\u00f3n del uso de la tecnolog\u00eda digital. Los referentes representacionales, desde luego, son otros. El aumento exponencial del uso en el \u00e1mbito dom\u00e9stico de los soportes digitales televisual y electr\u00f3nico, en lo que al uso de Internet y otros soportes de comunicaci\u00f3n instant\u00e1nea se refiere, ha modificado la interactuaci\u00f3n del p\u00fablico con las plataformas informativas y culturales. Este nuevo fen\u00f3meno ha derivado, como lo concibe Eloy Fern\u00e1ndez Porta, en \u201cla democratizaci\u00f3n de las subjetividades\u201d4, lo cual tiene repercusiones claras en cualquier manifestaci\u00f3n cultural contempor\u00e1nea y, l\u00f3gicamente, el teatro no queda al margen de esta actualidad. El espacio m\u00e1s visitado de Internet (YouTube)5 dedica gran parte de sus contenidos a la mera transposici\u00f3n a la carta de la telerrealidad televisiva, demandada masivamente como alternativa al agotamiento de la ficci\u00f3n televisiva y tan dependiente de la participaci\u00f3n del sujeto \u201cque ya no se le pide que se limite a consumir ficci\u00f3n, sino que contribuya a producirla\u201d6. La telerrealidad televisiva, como formato, supuso la inclusi\u00f3n sin precedentes del p\u00fablico, con sus producciones de v\u00eddeos caseros y con la multiplicaci\u00f3n de todo tipo de reality shows, hasta llevar a cabo la definitiva democratizaci\u00f3n del mercado cultural, solo posible gracias a la interactividad asociada al cambio tecnol\u00f3gico. En la medida en que el sujeto paciente decide participar activamente, se encuentra generando una nueva realidad desde el anonimato medi\u00e1tico, con el objeto de compartir la dimensi\u00f3n simb\u00f3lica de su subjetividad. Un nuevo espacio virtual de lo simb\u00f3lico donde adquieren visibilidad sujetos marginados o perif\u00e9ricos y donde adquieren voz \u201clas subjetividades que hab\u00edan sido ninguneadas [\u2026], porque todas esas subjetividades tienen que ser aceptadas por el mercado para obtener reconocimiento\u201d7.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay duda de que el espectador del formato de teatro que comentamos aqu\u00ed, el denominado modelo de \u201cteatro pluridimensional o interespectacular\u201d8, aborda la literatura dram\u00e1tica con unas expectativas generadas fundamentalmente en su experiencia como consumidor de medios audiovisuales y despu\u00e9s, por orden cronol\u00f3gico, como usuario de Internet. Por este motivo, y con los precedentes del guion televisual, la literatura dram\u00e1tica mantiene un largo di\u00e1logo con la cuesti\u00f3n te\u00f3rica, que se extiende ahora tambi\u00e9n al hipertexto digital, acerca de la legitimizaci\u00f3n y funci\u00f3n discursiva de \u201cla creaci\u00f3n de textos compuestos para ser vistos en pantalla\u201d9. La apropiaci\u00f3n progresiva de la pantalla televisiva y digital por parte del an\u00f3nimo espectador interesa y mucho a la hora de estudiar la inclusi\u00f3n de pantallas en las que se proyectan textos dram\u00e1ticos en la escena contempor\u00e1nea. El p\u00fablico an\u00f3nimo se introduce en el directo de la telerrealidad con los SMS\u2019s, que funcionan como hipertextos a la imagen seleccionados por la direcci\u00f3n del programa, y lo mismo sucede con los comentarios o la publicidad personalizada que aparece en los portales personales (foros, blogs, correo electr\u00f3nico) y en las redes sociales de Internet; de igual modo, en el teatro, el uso de la pantalla opera fragmentando el lenguaje de la escena tal y como lo hace el apartado dedicado a la interactividad con el p\u00fablico en la telerrealidad o en Internet. Consecuentemente, el lenguaje dram\u00e1tico tambi\u00e9n se transforma dependiendo del medio de su representaci\u00f3n. En una escena tecnol\u00f3gica, el actor y el p\u00fablico interact\u00faan con la literatura dram\u00e1tica que se proyecta en la pantalla de modo diferente a como lo ha hecho, tradicionalmente10, con el audiovisual.<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso dram\u00e1tico que se realiza mediante la presencia esc\u00e9nica del actor se fragmenta al incorporar un segundo espacio, la pantalla, que reproduce otro tipo de texto dram\u00e1tico, que denominar\u00e9 hipertexto dram\u00e1tico. La decisi\u00f3n de incluir textos proyectados en el teatro, que por adecuaci\u00f3n a la lectura del p\u00fablico ser\u00e1n siempre escrituras conceptuales y extraordinariamente breves, propone enlaces inesperados a la realidad f\u00edsica de la escena y permite dos niveles de di\u00e1logo con el espectador: el que se encarna en el actor y el que se emite desde la pantalla. Al igual que sucede con los hipertextos, en la escena conviven una narraci\u00f3n unidireccional que representa el actor hacia el p\u00fablico y otra que, a modo de \u201ccolecci\u00f3n de fragmentos textuales semiorganizada\u201d11, se proyecta bidireccionalmente hacia el actor y el p\u00fablico desde la pantalla. Entre las posibilidades del escenario interactivo (sensores, videoc\u00e1maras)12 considero que debe incluirse el de la incipiente pantalla textual. El uso de la pantalla para presentar un texto dram\u00e1tico favorece la interacci\u00f3n entre p\u00fablico y actor cuando comparten ambos el mismo entorno para la visualizaci\u00f3n del mensaje; un texto que, de la misma manera que puede invalidar o contradecir el sentido de la acci\u00f3n del actor en la escena, tambi\u00e9n subvierte en muchas ocasiones la creencia sobre lo que ve el espectador. As\u00ed el teatro, a diferencia de otros medios, ofrece una doble dimensi\u00f3n textual: la corporal con el actor y otra hipermedial con el uso tecnol\u00f3gico de la pantalla donde \u201cel texto tiende a adquirir el estatus de imagen\u201d13.<\/p>\n\n\n\n<p>La representaci\u00f3n digital en la pantalla rompe la linealidad del discurso pronunciado por el actor y otorga una nueva dimensi\u00f3n al espect\u00e1culo. Al presentar simult\u00e1neamente dos espacios de enunciaci\u00f3n dram\u00e1tica (material corporal y digital) la escena se fragmenta, de este modo se pretende una participaci\u00f3n activa del p\u00fablico entre las dos realidades dram\u00e1ticas. De la misma manera que \u201cla experiencia misma del hipertexto, ampli\u00e1ndose hasta incluir g\u00e9neros como los blogs\u201d14 o la telerrealidad, se personaliza de modo que consigue incitar la interactuaci\u00f3n con el mayor n\u00famero de potenciales consumidores, la literatura dram\u00e1tica emitida por la pantalla en el escenario pretende multiplicar los niveles de la representaci\u00f3n hasta completar las posibilidades textuales no sostenidas por los actores, con una pretensi\u00f3n de literatura total esc\u00e9nica. A este discurso dram\u00e1tico que sucede paralelo a la representaci\u00f3n tradicional lo llamar\u00e9 drama hipertextual, por adecuarse el resultado esc\u00e9nico a \u201clos par\u00e1metros que rigen en la nueva era digital: lo no secuencial, lo simult\u00e1neo, lo ubicuo y lo interactivo\u201d15. De acuerdo con estos par\u00e1metros se puede afirmar que la utilizaci\u00f3n de la pantalla tiene las siguientes funciones esc\u00e9nicas: 1) romper la secuencialidad del texto dram\u00e1tico en el plano temporal de las acciones, al a\u00f1adir una nueva dimensi\u00f3n espacial para el texto16, 2) simultanear los planos horizontal, donde se ubican los actores, y el plano vertical de la pantalla, 3) elevar el protagonismo del texto en la escena a la categor\u00eda presencial de ubicuo, y pretender as\u00ed que el espectador interact\u00fae con el espect\u00e1culo a trav\u00e9s de la literatura dram\u00e1tica y sus diferentes niveles de percepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esto, considero que no solo podemos confirmar la pantalla como un nuevo soporte teatral de literatura dram\u00e1tica17, sino como un elemento dram\u00e1tico con la clara funci\u00f3n hipertextual de incorporar literatura electr\u00f3nica dispuesta \u201cto be read on a computer\u201d18. Observando un espect\u00e1culo modelo El ejemplo que se analiza a continuaci\u00f3n para corroborar este fen\u00f3meno bidireccional de los textos dram\u00e1ticos se toma de la representaci\u00f3n de la obra Versus, del dramaturgo y director Rodrigo Garc\u00eda, la cual tuvo lugar durante la XXV edici\u00f3n del Festival de Oto\u00f1o (Madrid) del a\u00f1o 2008, entre los d\u00edas 12 y 15 de noviembre19. Los textos que muestra la pantalla de este espect\u00e1culo son de una naturaleza diferente a los que presentan los actores. Por tanto, se deber\u00e1n diferenciar los temas, intenciones y estilo de los textos para cada uno de los soportes teatrales: la pantalla y los actores.<\/p>\n\n\n\n<p>El teatro de este autor, como representante del teatro posdram\u00e1tico20, cuestiona constantemente el hecho mismo de la representaci\u00f3n, y es por este motivo por el cual se intenta invertir la funci\u00f3n tradicional de la pantalla teatral para su uso audiovisual. As\u00ed, para subvertir el orden habitual, busca representar el texto en la pantalla y presentar en escena las im\u00e1genes visuales mediante los actores, que se convierten en el componente visual del espect\u00e1culo antes que la representaci\u00f3n del texto. Con este procedimiento, el texto teatral no est\u00e1 encarnado en los actores sino que es est\u00e9ticamente digital, de grandes caracteres con formatos, fuentes y disposici\u00f3n21 directamente trasladados desde los procesadores convencionales de los ordenadores. A lo largo del espect\u00e1culo se observa c\u00f3mo el gran efecto de fragmentaci\u00f3n se precipita mediante la proyecci\u00f3n de los textos en una gran pantalla del tama\u00f1o del fondo del escenario frente a los textos testimoniales o experienciales que sostienen los actores: \u201cYo soy N\u00faria nacida en 1974 en Barcelona\u2026\u201d22, \u201cSigo sin entender por qu\u00e9 nos metemos la lengua en la boca cuando nos besamos\u2026 no me entra en la cabeza\u2026\u201d23, o \u201cFui \u2018tras los pasos de Paul C\u00e9zanne\u2019 al monte aquel que pint\u00f3 doscientas mil veces, a ver si en realidad el monte era tan feo como en sus cuadros\u201d24, con claro tono coloquial, muchas veces provocativo y c\u00ednico, y una deliberada intenci\u00f3n oral buscando la comunicaci\u00f3n cara a cara con el p\u00fablico: \u201cHola, buenos d\u00edas, buenas tardes, buenas noches, muy buenas, \u00bfqu\u00e9 pasa? \u00bfc\u00f3mo te va? \u00bfqu\u00e9 hay? \u00bfqu\u00e9 onda?\u2026\u201d25; en cambio, los textos de la pantalla nos remiten a un grado muy diferente de abstracci\u00f3n e intimidad, remiten a los textos propiamente del teatro posdram\u00e1tico. Siguiendo la conceptualizaci\u00f3n de \u00d3scar Cornago sobre el teatro posdram\u00e1tico, efectivamente se trata de \u201ctextos fragmentarios, donde no se finge una situaci\u00f3n de comunicaci\u00f3n, de ah\u00ed que no abunden los di\u00e1logos realistas, sin personajes ni acciones claramente definidos y a menudo con un fuerte tono po\u00e9tico\u201d26 . En la pantalla del espect\u00e1culo aparecen textos firmados por el autor y director del espect\u00e1culo, se trata de &nbsp;textos en primera persona de naturaleza muy diversa, como se observa en los siguientes ejemplos: Encontramos textos metateatrales que hacen referencia a la misma obra de teatro que se est\u00e1 representando: Todav\u00eda no me aclaro si lo importante es lo que decimos o lo que ocultamos. Generalmente, creemos, cuando ensayamos una obra de teatro como \u00e9sta27, que es bueno expresar esas cosas que todo el mundo piensa o sue\u00f1a pero que jam\u00e1s hace y siempre calla. Y al rato sospechamos lo contrario: una pieza de teatro deber\u00eda ocultar las cosas, no desvelarlas y jam\u00e1s mostrar nuestros sentimientos. Esto pone a prueba la capacidad po\u00e9tica de todos, incluida la del p\u00fablico, [\u2026] Te doy a probar oscuridad, porque en la oscuridad los ni\u00f1os tienen miedo [\u2026] las obras de teatro deber\u00edan retratar tus secretos y no la parte m\u00e1s vulgar, como suele ocurrir.28 Versus. Rodrigo Garc\u00eda &nbsp;As\u00ed mismo aparecen textos extremadamente conceptuales y breves como \u201c1808-2008. Mientras haya ej\u00e9rcitos, habr\u00e1 guerrillas\u201d29 : Guerra &amp; placer Placer &amp; humillaci\u00f3n Humillaci\u00f3n &amp; econom\u00eda Humillaci\u00f3n &amp; guerra Guerra &amp; mercado Placer &amp; econom\u00eda Humillaci\u00f3n &amp; instinto Perversi\u00f3n &amp; guerra [\u2026]30<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, tambi\u00e9n encontramos textos claramente po\u00e9ticos que durante el espect\u00e1culo pretenden \u201cuna relaci\u00f3n de no coincidencia con lo que est\u00e1 sucediendo en escena\u201d31, como los siguientes: La p\u00e9rdida de memoria no es una degeneraci\u00f3n. Es una respuesta y una adaptaci\u00f3n, una etapa en la evoluci\u00f3n de la especie. [\u2026] \u00bfSe puede despertar curiosidad por asuntos elevados, o al menos dignos? \u00bfO la especie ha mutado a tal extremo que ya no hay vuelta atr\u00e1s? \u00bfSolo lo vulgar nos atrae? \u00bfPodemos conseguir que un elevado n\u00famero de personas se interese por la \u00e9tica de Arist\u00f3teles igual que se interesan por un Bar\u00e7a-Madrid?32; No expresamos ideas. Desplazamos qu\u00edmica. La formaci\u00f3n de un pensamiento no son las palabras. Un pensamiento se cristaliza en asuntos tangibles, como el crecimiento de las u\u00f1as o el c\u00e1ncer en las c\u00e9lulas.33 Versus. Rodrigo Garc\u00eda Estos textos de la pantalla, en un nivel superior y sin comunicaci\u00f3n ni relaci\u00f3n con las acciones de los actores en la escena, producen bidireccionalmente una \u201crelaci\u00f3n de tensi\u00f3n, que mantiene al espectador alerta a un doble nivel de percepci\u00f3n\u201d34. Concluyendo A modo de conclusi\u00f3n, proponemos enmarcar el ejemplo particular de hipertexto que se ha presentado en esta comunicaci\u00f3n dentro de la teor\u00eda esbozada al comienzo. En primer lugar, el hipertexto dram\u00e1tico se incluir\u00eda dentro de la categor\u00eda del hipertexto espacial que, seg\u00fan N\u00fcrnberg, Legget y Schneider35, se caracteriza por la incorporaci\u00f3n de paquetes de informaci\u00f3n o datos en un espacio; la segmentaci\u00f3n de informaci\u00f3n entre la verbalizaci\u00f3n por parte de los actores y el texto proyectado en la pantalla es m\u00e1s evidente que en casi ninguna otra creaci\u00f3n hipertextual. En segundo lugar, como recuerda Vilari\u00f1o Picos, \u201csurge la pregunta [\u2026] de si es operable la subsistencia del hipertexto sin que preexistan los enlaces y la respuesta es totalmente afirmativa. Estos hipertextos sin enlaces se erigen sobre ubicaciones espaciales\u201d36. Es esta posibilidad espacial la que explota el hipertexto dram\u00e1tico. En tercer lugar, el uso de la pantalla como soporte del hipertexto dram\u00e1tico desarrolla los componentes visuales de la textualidad tal y como lo hace cualquier soporte electr\u00f3nico, de hecho se emplean los formatos o fuentes digitales del texto. Por \u00faltimo, debemos a\u00f1adir la relaci\u00f3n hipermedial que establece el hipertexto dram\u00e1tico con los dem\u00e1s est\u00edmulos sonoros y visuales de la escena, lo que viene a ratificar la idea de simultaneidad total en la que se construye esta modalidad de hipertexto. El objetivo de este ensayo ha sido presentar un acercamiento al modo en que el teatro contempor\u00e1neo hace uso del hipertexto como forma de literatura digital; con ello espero haber ilustrado una de las innovaciones que considero m\u00e1s relevantes por parte de la escena actual en su af\u00e1n por transformar al espectador en un constructor\/ productor del sentido dram\u00e1tico del espect\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Notas<\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Agust\u00edn Fern\u00e1ndez Mallo, Postpoes\u00eda. Hacia un nuevo paradigma, Barcelona, Anagrama, 2009, p\u00e1g. 23.<\/li>\n\n\n\n<li>Carolina Sanabria, \u201cLa cultura pan\u00f3ptica y los g\u00e9neros neotelevisivos\u201d, Revista de Ciencias Sociales, 122 (IV), 2008, p\u00e1g. 85.<\/li>\n\n\n\n<li>Entre la abundante bibliograf\u00eda al respecto, cabe destacar los siguientes estudios: Anxo Abu\u00edn Gonz\u00e1lez, Escenarios del caos. Entre la hipertextualidad y la performance en la era electr\u00f3nica, Valencia, Tirant lo Blanch, 2006; y \u00d3scar Cornago, Resistir en la era de los medios. Estrategias performativas en literatura, teatro, cine y televisi\u00f3n, Madrid\/Frankfurt, Iberoamericana\/Vervuert, 2005.<\/li>\n\n\n\n<li>Roberto Valencia (entrev.), \u201cLa cultura de masas en el siglo XXI: manual de instrucciones. Jos\u00e9 Luis Pardo y Eloy Fern\u00e1ndez Porta en conversaci\u00f3n\u201d, Quimera, 320-321, julio-agosto 2010, p\u00e1g. 27.<\/li>\n\n\n\n<li>Se public\u00f3 recientemente en la secci\u00f3n de Tecnolog\u00eda del peri\u00f3dico El Pa\u00eds (07\/08\/2010) un art\u00edculo dedicado a analizar los v\u00eddeos del portal YouTube que incluyen una nueva interactividad virtual para el internauta. En estos v\u00eddeos se usa el enlace a trav\u00e9s de diferentes hiperv\u00ednculos que, seg\u00fan la elecci\u00f3n, te conducen a diferentes videos. Tambi\u00e9n se comenta en este art\u00edculo la nueva herramienta de edici\u00f3n de v\u00eddeos del portal que facilita a todos los usuarios la sencilla customizaci\u00f3n de los audiovisuales. http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/tecnologia\/mandas\/YouTube\/ elpeputec\/20100807elpeputec_1\/Tes (consultado el 7\/8\/2010).<\/li>\n\n\n\n<li>Santos Zunzunegui, Pensar la imagen, Madrid, C\u00e1tedra, 1989, p\u00e1g. 19.<\/li>\n\n\n\n<li>Roberto Valencia (entrev.), loc. cit., p\u00e1g. 29.<\/li>\n\n\n\n<li>Alfonso de Toro, \u201cHacia un modelo para el teatro postmoderno\u201d, en Fernando de Toro (ed.), Semi\u00f3tica y teatro latinoamericano, Buenos Aires, Galerna, p\u00e1g. 25.<\/li>\n\n\n\n<li>Dolores Romero L\u00f3pez y Amelia Sanz Cabrerizo, \u201cIntroducci\u00f3n\u201d, en Dolores Romero L\u00f3pez y Amelia Sanz Cabrerizo (eds.), Literaturas del texto al hipermedia, Barcelona, Anthropos, 2008, p\u00e1g. 8.<\/li>\n\n\n\n<li>Jos\u00e9 Mar\u00eda Paz Gago, \u201cLa pantalla en escena. Las tendencias tecnol\u00f3gicas en el teatro del siglo XXI\u201d, en Jos\u00e9 Romera Castillo (ed.), Tendencias esc\u00e9nicas al inicio del Siglo XXI, Madrid, Visor, 2006, p\u00e1gs. 151-161.<\/li>\n\n\n\n<li>Jean Cl\u00e9ment, \u201cEl hipertexto de ficci\u00f3n: \u00bfnacimiento de un nuevo g\u00e9nero?\u201d, en Mar\u00eda Teresa Vilari\u00f1o Picos y Anxo Abu\u00edn Gonz\u00e1lez (eds.), Teor\u00eda del hipertexto. La literatura en la era electr\u00f3nica, Madrid, Arco Libros, 2006, p\u00e1g. 82.<\/li>\n\n\n\n<li>Victoria P\u00e9rez Royo, \u201cEl giro performativo de la imagen\u201d, Signa, 19, 2010, p\u00e1g. 151.<\/li>\n\n\n\n<li>Rom\u00e1n Gubern Garriga-Nogu\u00e9s, \u201cLa ingenier\u00eda del imaginario, del arte al espect\u00e1culo\u201d, deSignis, 10, octubre 2006, p\u00e1g. 22.<\/li>\n\n\n\n<li>Mar\u00eda Teresa Vilari\u00f1o Picos, \u201cLa cultura digital en los estudios literarios: ciber\/textual\/espacialidades po\u00e9ticas\u201d, en Amelia Sanz Cabrerizo (ed.), Teor\u00eda literaria espa\u00f1ola con voz propia, Madrid, Arco\/Libros, 2009, p\u00e1g. 239.<\/li>\n\n\n\n<li>Gonzalo Pont\u00f3n, \u201cEl hiperdrama. Alegor\u00eda esc\u00e9nica de la era digital\u201d, en Mar\u00eda Jos\u00e9 Vega (ed.), Literatura hipertextual y teor\u00eda literaria, Madrid, Mare Nostrum, 2003, p\u00e1g. 150.<\/li>\n\n\n\n<li>\u201cEste debilitamiento de la historia es el resultado de un desplazamiento operado por el hipertexto: el paso de la dimensi\u00f3n temporal de la narraci\u00f3n a su dimensi\u00f3n espacial\u201d, entre las caracter\u00edsticas que se\u00f1ala Jean Cl\u00e9ment del hipertexto cabe resaltar la similitud de la se\u00f1alada con el efecto que produce la pantalla textual al alterar la disposici\u00f3n espacial de la escena teatral. Jean Cl\u00e9ment, \u201cEl hipertexto de ficci\u00f3n: \u00bfnacimiento de un nuevo g\u00e9nero?\u201d, en Mar\u00eda Teresa Vilari\u00f1o Picos y Anxo Abu\u00edn Gonz\u00e1lez, op.cit., p\u00e1g. 87.<\/li>\n\n\n\n<li>Domingo Miras, \u201cLiteratura dram\u00e1tica y soportes\u201d, Las puertas del drama, 1, 2000, p\u00e1gs. 4-8.<\/li>\n\n\n\n<li>18.N\u2026 Ka\u2026\u2026\u2026therine Ha\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.yles, \u201cElectronic Li\u2026\u2026\u2026..terature: Wh\u2026\u2026\u2026\u2026.at is it?\u201d, Electronic Literature Collection, 1.0, enero 2007. Disponible en: http:\/\/eliterature.org\/pad\/elp.html (consultado el 24\/8\/2010).<\/li>\n\n\n\n<li>Puede consultarse la programaci\u00f3n de esta XXV edici\u00f3n del Festival de Oto\u00f1o (Madrid) en la p\u00e1gina web: http:\/\/www.madrid.org\/fo\/2008\/es\/index.html (consultado el 7\/8\/2010).<\/li>\n\n\n\n<li>\u00d3scar Cornago, \u201cTeatro posdram\u00e1tico: las resistencias de la representaci\u00f3n\u201d, en Jos\u00e9 Antonio S\u00e1nchez (ed.), Artes de la escena y de la acci\u00f3n en Espa\u00f1a: 1978-2002, Cuenca, Universidad de Castilla-La Mancha, 2006, p\u00e1gs. 219-238.<\/li>\n\n\n\n<li>La que puede corresponder a la mitad de un tama\u00f1o DINA 4, aproximadamente lo que nos permite visualizar una pantalla est\u00e1ndar de ordenador personal (patr\u00f3n actual de unidad de nuestra lectura digital).<\/li>\n\n\n\n<li>Rodrigo Garc\u00eda, Cenizas escogidas. Obras 1986-2009, Segovia, La u\u00d1a RoTa, 2009, p\u00e1g. 476.<\/li>\n\n\n\n<li>23.. Ibid., p\u00e1g. 480.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibid., p\u00e1g. 473.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibid., p\u00e1g. 484.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00d3scar Cornago, \u201cTeatro posdram\u00e1tico\u2026\u201d, op. cit., p\u00e1gs. 222-223.<\/li>\n\n\n\n<li>La cursiva es m\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>Rodrigo Garc\u00eda, op. cit., p\u00e1g. 471.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibid., p\u00e1g. 473.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibid., p\u00e1g. 473.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00d3scar Cornago, \u201cRepresentar un orgasmo en tiempos de globalizaci\u00f3n: naturaleza y sociedad\u201d, en \u00d3scar Cornago (ed.), Utop\u00edas de la proximidad en el contexto de la globalizaci\u00f3n. La creaci\u00f3n esc\u00e9nica en Iberoam\u00e9rica, Cuenca, Universidad Castilla-La Mancha, 2010, p\u00e1g. 138.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibid., p\u00e1g. 481.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibid.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibid., p\u00e1g. 138.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2026\u2026\u2026..Peter J. N\u00fcr\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026..nberg, John J. Leggett y Erich R. Schneider, \u201cAs We\u2026\u2026\u2026 Should Have Thought\u201d, en Mark Bernstein, Kasper \u00d8sterbye y Leslie Carr (eds.), HT97 Hypertext\u201997, New York, ACM, 1997, p\u00e1gs. 96-101.<\/li>\n\n\n\n<li>Mar\u00eda Teresa Vilari\u00f1o Picos, \u201cLa cultura digital\u2026\u201d, op. cit., p\u00e1g. 246.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Publicaci\u00f3n completa disponible en:<\/h2>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/literatura-e-internet--nuevos-textos-nuevos-lectores\/\">http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/literatura-e-internet\u2013nuevos-textos-nuevos-lectores\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Cabrerizo-Sergio-lite-digital-exper-teatral.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Cabrerizo-Sergio-lite-digital-exper-teatral.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-005415e5-693a-4172-85ab-52cd64e67bc3\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Cabrerizo-Sergio-lite-digital-exper-teatral.pdf\">Cabrerizo-Sergio-lite-digital-exper-teatral<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Cabrerizo-Sergio-lite-digital-exper-teatral.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-005415e5-693a-4172-85ab-52cd64e67bc3\">Descarga<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>o en torno a la posibilidad del hipertexto dram\u00e1tico en la escena contempor\u00e1nea espa\u00f1ola. Sergio Cabrerizo Romero, 2011<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[200,44,466,67],"class_list":["post-9094","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-es","tag-digital","tag-dramaturgia","tag-hipertexto","tag-teatralidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9094","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9094"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9094\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9096,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9094\/revisions\/9096"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9094"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9094"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9094"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}