{"id":9066,"date":"2011-02-23T14:25:00","date_gmt":"2011-02-23T13:25:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=9066"},"modified":"2026-03-30T16:27:19","modified_gmt":"2026-03-30T14:27:19","slug":"esferas-y-redes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2011\/02\/23\/esferas-y-redes\/","title":{"rendered":"Esferas y redes"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Intimidad y dise\u00f1o<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/03\/12\/fernando-quesada\/\" data-type=\"post\" data-id=\"8585\">Fernando Quesada<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2011<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>QUESADA L\u00d3PEZ, Fernando: \u00abEsferas y Redes. Intimidad y dise\u00f1o\u00bb. En CORNAGO, Oscar (ed.): A veces me pregunto por qu\u00e9 sigo bailando. Pr\u00e1cticas de la intimidad. Madrid: Continta me tienes. 2011, pp. 322-348.<\/p>\n\n\n\n<p>Peter Sloterdijk afirma que los humanos son mascotas que \u201cse han domesticado a s\u00ed mismas en las incubadoras de las culturas tempranas\u201d\u00a0[1]. Dicho de otro modo, que la cultura en general y las culturas materiales en particular, de la que la arquitectura ser\u00eda el m\u00e1ximo exponente, se han comportado como m\u00e1quinas de autodomesticaci\u00f3n. En ese sentido, una cultura lo es en mayor medida cuanto m\u00e1s domesticados son sus humanos, cuanto m\u00e1s interiores son sus espacios. Incluso la idea de acampar en un posible espacio exterior implica la generaci\u00f3n de un interior (producido por el fuego en forma de campana), en el sentido de que los poblados de los ancestros del ser humano son ya indicaciones de encierro y de marcar una cierta distancia con el exterior, la naturaleza o el entorno f\u00edsico inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p>Sloterdijk puede hacer esta afirmaci\u00f3n provocadora porque su espaciolog\u00eda (es decir su descripci\u00f3n de la cultura como espacio) es de orden antropol\u00f3gico, de modo que puede hablarse de la idea de aislamiento o fabricaci\u00f3n de islas (<em>Insulierung-geheimnis<\/em>) como objetivo de cualquier herramienta de generaci\u00f3n de cultura. Toda producci\u00f3n de cultura ser\u00eda fundamentalmente producci\u00f3n de espacio. Sloterdijk ha dedicado tres vol\u00famenes a la teor\u00eda de las esferas, el primero se llama&nbsp;<em>Burbujas<\/em>, el segundo&nbsp;<em>Globos<\/em>&nbsp;y el tercero&nbsp;<em>Espumas<\/em>. Las burbujas son modelos de descripci\u00f3n de sociedades primigenias, ancestrales y fuera de la historia, tomando la pareja como modelo. Los globos son descripciones de formas modernas de espacio, desde el Imperio Romano, el Cristianismo o el Islam hasta las circunvalaciones de Magallanes o el espacio econ\u00f3mico euro-d\u00f3lar-yen. Las espumas definen el modelo esferol\u00f3gico del presente (Fig. 1).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"712\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1-Karl-Marx-Allee-Berlin-768x712-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9067\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1-Karl-Marx-Allee-Berlin-768x712-fernando-quesada.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1-Karl-Marx-Allee-Berlin-768x712-fernando-quesada-300x278.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 1-Karl Marx Allee, Berlin<\/p>\n\n\n\n<p>La noci\u00f3n de espuma como tropo espacial de la contemporaneidad obedece a un deseo de mantener una cierta necesidad por la definici\u00f3n de absolutos en un momento en el que esa necesidad de absolutos o gran narrativa est\u00e1 en entredicho por completo. Sin embargo, las grandes narrativas, como por ejemplo la de la modernidad teleol\u00f3gica, siguen siendo la referencia fundamental para el retrato del presente, que suele definirse por oposici\u00f3n a esa teleolog\u00eda. Para Sloterdijk es evidente que la antigua cosmogon\u00eda del mundo como casa, y la subsiguiente asociaci\u00f3n del humano como habitante de la casa del mundo, no sigue siendo de utilidad, pero esto no le impide proponer un nuevo modelo de espacio total para la condici\u00f3n contempor\u00e1nea, es decir una nueva gran narrativa, que se relaciona con la formaci\u00f3n de las espumas en cuanto a su comportamiento como aglomerado de unidades, aunque suponga una desintegraci\u00f3n de lo social como no se hab\u00eda conocido hasta la emergencia de la modernidad. Tanto es as\u00ed que afirma que \u201cdesde la Ilustraci\u00f3n no hemos tenido necesidad de una casa universal para considerar al mundo como un lugar que merece ser habitado\u201d\u00a0[2]. La c\u00e9lula habitable, el apartamento apilado como m\u00e1ximo ejemplo del h\u00e1bitat actual, lo hace evidente. El apilamiento de apartamentos en unidades de orden superior destruye la figura de la casa como mundo y la sustituye por la espuma de apartamentos configurados en unidades.<\/p>\n\n\n\n<p>La defensa de Sloterdijk de la forma espuma como esferolog\u00eda del h\u00e1bitat actual supone adem\u00e1s la eliminaci\u00f3n absoluta del espacio exterior, de modo que todo espacio vital (no puede haber espacio no vital o apto para la vida en este esquema), quedar\u00eda explicado y conformado exclusivamente desde la prioridad del interior. Al apartamento como forma originaria de espuma social en la escala del microinterior a\u00f1ade Sloterdijk otras dos formas que en este caso llama macrointeriores: uno es el centro comercial y el otro el estadio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"375\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/2-NASA-project-Echo-2-satelite-de-comunicaciones-1965-300x375-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9068\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/2-NASA-project-Echo-2-satelite-de-comunicaciones-1965-300x375-fernando-quesada.jpg 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/2-NASA-project-Echo-2-satelite-de-comunicaciones-1965-300x375-fernando-quesada-240x300.jpg 240w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 2-NASA, project Echo 2, sat\u00e9lite de comunicaciones, 1965<\/p>\n\n\n\n<p>Continuando la arqueolog\u00eda del interior de Walter Benjamin, que asociaba el supuesto antropol\u00f3gico del impulso humano hacia la creaci\u00f3n de interiores con las tecnolog\u00edas punta del siglo XIX, el hierro y el cristal de la ingenier\u00eda civil&nbsp;<a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/textos\/esferas-y-redes-intimidad-y-diseno\/#_edn3\">[3]<\/a>&nbsp;, Sloterdijk propone su noci\u00f3n de recept\u00e1culo aut\u00f3geno o isla personal (la esfera de las espumas actuales) en una l\u00ednea parecida (Fig. 2). Sigue siendo la tecnolog\u00eda m\u00e1s avanzada la que lo hace posible, de modo equivalente a como se generaba en el siglo XIX la ingenier\u00eda avanzada de las grandes exposiciones universales.<\/p>\n\n\n\n<p>En el transcurso del siglo XX habr\u00edamos sido testigos, seg\u00fan esta hip\u00f3tesis, de una prevalencia absoluta de micro y macro interiores, produciendo una especie de nueva cosmogon\u00eda, una \u201cesfera cerrada\u201d\u00a0[4]\u00a0en la que el exterior desaparece como espacio. Si el modelo global es el de la espuma, que se forma por agregaci\u00f3n de invidualidades m\u00f3viles y en contacto unas con otras, compartiendo paredes entre s\u00ed (basta imaginar una imagen de espuma de jab\u00f3n), que cambian a medida que el dinamismo impone variaciones morfol\u00f3gicas locales, entonces se impone una genealog\u00eda o una arqueolog\u00eda del espacio entendido como esferolog\u00eda o como ciencia de la interioridad, y a eso dedica Sloterdijk los tres vol\u00famenes de su\u00a0<em>Esferas<\/em>. En el primer volumen,\u00a0<em>Burbujas<\/em>, se investigan formas premodernas y ancestrales de espacio-esfera productor de intimidad concebida como relacional\u00a0[5]\u00a0, siempre entre dos o m\u00e1s, comenzando con las relaciones interfaciales, continuando con las relaciones de amistad o pareja entre dos personas, el espacio de la cordialidad podr\u00eda decirse o, entre otros modelos analizados, el del hipnotizador mesm\u00e9rico y su paciente (Fig. 3), hasta el punto en que la resonancia intersubjetiva forma una \u00fanica esfera para dos o m\u00e1s personas:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cel encuentro \u00f3ptico, aparentemente distanciado y distanciador, con el otro contribuye a producir un mundo \u00edntimo bipolar\u2026 los rostros humanos son ya de por s\u00ed criaturas de un campo de intimidad peculiar en el que la visi\u00f3n viene modelada por la mirada\u201d\u00a0[6]\u00a0.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"949\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/3-Franz-Anton-Mesmer-1734-1815-768x949-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9069\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/3-Franz-Anton-Mesmer-1734-1815-768x949-fernando-quesada.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/3-Franz-Anton-Mesmer-1734-1815-768x949-fernando-quesada-243x300.jpg 243w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 3-Franz Anton Mesmer (1734-1815)<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, los cuerpos de las madres, y sobre todo de las embarazadas, son explicados como apartamentos del nonato, y la relaci\u00f3n posterior entre ambas criaturas, mediada por los fluidos en com\u00fan, por el cord\u00f3n umbilical y otras conexiones, por la placenta como fuente de alimentaci\u00f3n o dispositivo tecnol\u00f3gico alimentario, y finalmente por el acto de amamantar, convierten a \u00a0esas pr\u00f3tesis entre madre e hijo en tecnolog\u00edas del habitar, haciendo que la dependencia del hijo respecto a la madre se convierta en dispositivo tecnol\u00f3gico asistencial de la vida, en soporte de tipo arquitect\u00f3nico para el hijo, de modo que: \u201cel vientre embarazado de madres y parturientas se representa siempre en la Antig\u00fcedad como una doble f\u00e1brica o taller: como panader\u00eda \u00edntima de la placenta y cocina \u00edntima del ni\u00f1o\u201d\u00a0[7]\u00a0.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cuerpo de la madre entendido de esta manera, como apartamento del hijo, se encuentra la forma m\u00e1s simple de espacio esferol\u00f3gico que anuncia las espumas actuales, en las que los humanos son criaturas que pueden vivir gracias a estar asistidos tecnol\u00f3gicamente de modo permanente por la madre tecnolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto llevar\u00eda a considerar que cualquier arquitectura es una forma de dar a luz un cuerpo o varios. De tal manera que la arquitectura queda, como disciplina o campo de conocimiento y de acci\u00f3n, entre la biolog\u00eda y la filosof\u00eda, en tanto que \u201cla biolog\u00eda trata del entorno y la filosof\u00eda del mundo\u201d\u00a0[8]\u00a0. El apartamento como ejemplo arquitect\u00f3nico es metaf\u00f3rico. Parte de la isla como modelo del mundo en miniatura, un contenedor del todo en un espacio reducido para la estricta movilidad individual. En\u00a0<em>Espumas<\/em>, en un cap\u00edtulo dedicado a los modos de aislamiento, se describen los tres diversos tipos de islas arquitect\u00f3nicamente posibles.<\/p>\n\n\n\n<p>La isla absoluta, cuyo ejemplo paradigm\u00e1tico es la estaci\u00f3n espacial como equivalente arquitect\u00f3nico y ambiental de la utop\u00eda pura como isla-mundo, es una especie de implante en el espacio exterior de un trozo de vida humana (Fig. 4). Las islas relativas, como los invernaderos de plantas, son tambi\u00e9n tropos del apartamento personal. Las islas antrop\u00f3genas son los espacios en los que los humanos pueden emerger, ser o hacerse humanos, una forma reminiscente de la incubadora humana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"576\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/4-Bebe-astronauta-768x576-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9070\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/4-Bebe-astronauta-768x576-fernando-quesada.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/4-Bebe-astronauta-768x576-fernando-quesada-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 4-Beb\u00e9 astronauta<\/p>\n\n\n\n<p>Solamente la isla antrop\u00f3gena puede producir humanos, condici\u00f3n espacial para que la humanidad se d\u00e9, y Sloterdijk la define como un espacio multi-dimensional en el que, faltando tan s\u00f3lo una de esas dimensiones, fracasa la condici\u00f3n de humanidad en dicho espacio. Su descripci\u00f3n de tales dimensiones para la isla antrop\u00f3gena es, como m\u00ednimo, opaca, ya que define nueve par\u00e1metros que son los siguientes, sin dar apenas indicaciones interpretativas sobre ellos\u00a0[9]\u00a0:<\/p>\n\n\n\n<p>1- El quirotopo o espacio de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>2- El fonotopo o espacio sonoro.<\/p>\n\n\n\n<p>3- El uterotopo o espacio de pertenencia cavernosa.<\/p>\n\n\n\n<p>4- El termotopo o espacio t\u00e9rmico definido por un borde de temperatura controlada.<\/p>\n\n\n\n<p>5- El erototopo o espacio de los celos en el campo amoroso y del deseo.<\/p>\n\n\n\n<p>6- El ergotopo o la dimensi\u00f3n de la guerra y el esfuerzo agonal.<\/p>\n\n\n\n<p>7- El alethotopo o espacio del conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>8- El thanatotopo o espacio de coexistencia con los muertos.<\/p>\n\n\n\n<p>9- El nomotopo o espacio de tensiones legales.<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente a poco que se examinen estos nueve par\u00e1metros se podr\u00e1 detectar que son formas aurorales de organizaci\u00f3n social y de actividades humanas, por ejemplo el espacio de la mano, el quirotopo, alude a las herramientas y al trabajo. El fonotopo a la comunicaci\u00f3n, al di\u00e1logo, al consenso. El uterotopo al sexo. Y as\u00ed con todos ellos. Igual que la interfacialidad supone para Sloterdijk una forma espacial de esfera \u00edntima, la que se produce entre dos personas que se comunican con gestos, todas estas nueve esferas m\u00ednimas contienen en s\u00ed la totalidad de formas espaciales de socializaci\u00f3n, siendo posibles arquitecturas esf\u00e9ricas patr\u00f3n que determinan la posibilidad de existencia humana (Fig. 5).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"512\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/5-Incubator-de-USA-Today-2011-BAJA-768x512-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9071\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/5-Incubator-de-USA-Today-2011-BAJA-768x512-fernando-quesada.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/5-Incubator-de-USA-Today-2011-BAJA-768x512-fernando-quesada-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 5-Incubator, de USA Today 2011<\/p>\n\n\n\n<p>Sloterdijk responde a la condici\u00f3n existencial heideggeriana de una manera muy pol\u00e9mica, afirmando que la existencia del hombre moderno s\u00f3lo puede concebirse estableciendo el lugar f\u00edsico donde se produce. Para Sloterdijk el&nbsp;<em>Dasein,<\/em>&nbsp;es decir el Ser de Martin Heidegger, es una condici\u00f3n existencial del hombre que nace como condici\u00f3n t\u00e9cnica y material, y por tanto no trascendente ni po\u00e9tica, desde el principio de los tiempos. Si para Heidegger el hombre habita po\u00e9ticamente el mundo en el lenguaje, para Sloterdijk lo hace material y tecnol\u00f3gicamente, sin m\u00e1s y de modo literal. Su esferolog\u00eda es un materialismo tecnol\u00f3gico directo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cbajo las condiciones actuales, un lugar es: una porci\u00f3n de aire cerrada y acondicionada, un local de atm\u00f3sfera transmitida y actualizada, un nudo de relaciones de hospedaje, un cruce en una red de flujos de datos, una direcci\u00f3n para iniciativas empresariales, un nicho para auto-relaciones, un campamento base para el entorno de trabajo y vivencias, un emplazamiento para negocios, una zona regenerativa, un garante de la noche subjetiva\u201d\u00a0[10]\u00a0.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La existencia es por lo tanto, para Sloterdijk, un hecho residencial y arquitect\u00f3nico, de manera que Ser-en-el-mundo, la expresi\u00f3n de Heidegger, se convierte en habitar-el-apartamento. Al Ser-en-el-mundo heideggeriano Sloterdijk contrapone una f\u00f3rmula demoledoramente clarividente: Ser significa alguien (1\u00ba) que est\u00e1 junto a alguien m\u00e1s (2\u00ba) y con algo m\u00e1s (3\u00ba) dentro de algo (4\u00ba), en una cadena cu\u00e1druple de condiciones de existencia material&nbsp;<a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/textos\/esferas-y-redes-intimidad-y-diseno\/#_edn11\">[11]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto lleva a considerar el punto 4\u00ba, la casa o el dentro de algo, como un sistema de compensaci\u00f3n de la agon\u00eda que supone el estar arrojado al mundo, proporcionando as\u00ed estabilidad a la existencia humana y posibilit\u00e1ndola. La casa por tanto se considera como sistema inmune que coloca al arquitecto al nivel del terapeuta o del sacerdote (y no del poeta), como uno de los agentes de alivio de tal manera que \u201clos edificios son como sistemas para compensar el \u00e9xtasis\u201d\u00a0[12]\u00a0. Siendo el \u00e9xtasis del que habla la condici\u00f3n insoportable de existencia desprotegida, desasistida, imposible para el desarrollo de la vida humana, que exige ciertas condiciones para hacer tolerable su presencia en el mundo de tal manera que para Sloterdijk \u201calguien que construye un cobijo o erige un edificio hace un\u00a0<em>statement<\/em>\u00a0sobre las relaciones entre el \u00e9xtasis y la enstasis, o si se quiere, entre el mundo como apartamento y el mundo como \u00e1gora\u201d\u00a0[13]\u00a0.<\/p>\n\n\n\n<p>Enstasis es un t\u00e9rmino que emple\u00f3 Mircea Eliade en un libro sobre yoga para referirse al hecho de&nbsp;<em>estar dentro de<\/em>, y concretamente se refer\u00eda a un estado de pura conciencia propia del yoga en relaci\u00f3n al cuerpo, es decir a estar dentro de uno mismo, a experimentar la interioridad. As\u00ed es como la enstasis se puede contraponer al \u00e9xtasis en referencia a un&nbsp;<em>salirse del cuerpo<\/em>. Por lo tanto, el&nbsp;<em>statment&nbsp;<\/em>del arquitecto ser\u00e1 la relaci\u00f3n entre una compresi\u00f3n y una expansi\u00f3n del espacio del propio yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sloterdijk desarrolla la idea de que la casa, el hogar, ha dejado de ser el lugar donde se\u00a0<em>espera<\/em>, para convertirse en una incubadora humana que hace al hombre capaz de desenvolverse en otros espacios, los que no son casa, todos ellos interiores, esferol\u00f3gicos, y caracterizados por un aspecto com\u00fan: ser espacios atmosf\u00e9ricamente controlados, tecnol\u00f3gicamente asistidos, \u201csistemas espaciales de inmunidad\u201d\u00a0[14]\u00a0. De hecho, establece una cierta continuidad entre arquitectura moderna y materializaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, incluso las identifica. La relaci\u00f3n del apartamento individual con el resto de espacio habitable, que es la totalidad del globo incluyendo lo que llamamos naturaleza, es una relaci\u00f3n morfol\u00f3gica similar a la de las espumas, la coexistencia de burbujas conformando una cierta totalidad inestable, aunque morfol\u00f3gicamente describible.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta la Edad Media en que surgen las ciudades, y estableciendo una especie de ceguera voluntaria respecto a las ciudades de la Antig\u00fcedad, habitar la casa implicaba, seg\u00fan la lectura que Sloterdijk hace de Heidegger, la idea de\u00a0<em>espera<\/em>\u00a0[15]\u00a0, porque el habitante de la casa depend\u00eda de un hecho que suced\u00eda\u00a0<em>fuera<\/em>\u00a0de la casa, la floraci\u00f3n y el resultado de la siembra, es decir la cosecha. En ese mundo agrario premoderno, vivir significaba b\u00e1sicamente esperar: \u201cla casa de los primeros campesinos ser\u00eda un reloj habitado\u201d\u00a0[16]\u00a0. Ser\u00eda entonces Heidegger el \u00faltimo fil\u00f3sofo de esta idea de habitar como espera o, dicho de otra manera, habitar como aburrimiento (Fig. 6). Pero durante el proceso de urbanizaci\u00f3n se abandona esta idea de habitar y se sustituye por otra, que no contempla la idea de espera en el hogar, sino que implica la idea nueva de producci\u00f3n artificial.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"510\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/6-La-cabana-de-Heidegger-en-Todtnauberg-BAJA-768x510-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9072\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/6-La-cabana-de-Heidegger-en-Todtnauberg-BAJA-768x510-fernando-quesada.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/6-La-cabana-de-Heidegger-en-Todtnauberg-BAJA-768x510-fernando-quesada-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 6-La caba\u00f1a de Heidegger en Todtnauberg<\/p>\n\n\n\n<p>Con ese proceso la casa pasa de ser el lugar de la espera a ser el lugar de llegada o de recepci\u00f3n, incluso de la recepci\u00f3n de la materia prima, del grano, la casa como silo o almac\u00e9n, como lugar donde se almacenan bienes que producen riqueza. Y, adem\u00e1s, como un sistema inmune para el habitante, como el lugar donde se mantiene su estado de inmunidad para poder extraer recursos del exterior, de todo lo que no es casa. El habitante de esta casa, por h\u00e1bito progresivo, pasa a considerarse a s\u00ed mismo como parte de la casa, y deja de ser parte del exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando culmina el proceso de urbanizaci\u00f3n con la modernidad y aparece la arquitectura moderna lo que se produce, seg\u00fan este razonamiento, es la materializaci\u00f3n literal del proceso. El proceso consiste en que el acto de la espera se ha absorbido en el de la producci\u00f3n, de modo que la casa se convierte en un artefacto t\u00e9cnico que garantiza la supervivencia del habitante. En ese sentido se puede identificar la arquitectura moderna de la casa como la expresi\u00f3n material de este proceso, haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s material lo que en principio era inmaterial, la tecnolog\u00eda de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro aspecto fundamental de la modernizaci\u00f3n, en sus momentos de culminaci\u00f3n, es la consideraci\u00f3n de que el apartamento, seg\u00fan Sloterdijk, es el lugar para el habitante \u00fanico, de manera que existe una especie de \u201contolog\u00eda del celibato\u201d impl\u00edcita en esta forma social de las espumas\u00a0[17]\u00a0. Es m\u00e1s, incluso ve el apartamento como una proyecci\u00f3n de la biolog\u00eda sobre la arquitectura, en el sentido de que si en la biolog\u00eda la supervivencia, es decir la vida, se produce gracias al \u00e9xito del sistema inmune de un organismo frente al medio, la teor\u00eda arquitect\u00f3nica moderna define la existencia como el espacio del habitar de la persona t\u00edpica, por eso los arquitectos de la modernidad se ve\u00edan a s\u00ed mismos como una especie de ingenieros gen\u00e9ticos, y a sus edificios como una forma de ingenier\u00eda social.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"576\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/7-Matrix-Reloaded-768x576-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9073\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/7-Matrix-Reloaded-768x576-fernando-quesada.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/7-Matrix-Reloaded-768x576-fernando-quesada-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 7-Matrix Reloaded, Warner Bros 2003<\/p>\n\n\n\n<p>Si el paradigmade esta sociedad espumificada es el habitante individual de la c\u00e9lula, que habita en un apartamento, entonces la forma social relacional principal es la de establecer relaciones consigo mismo, en una forma de\u00a0<em>autogamia<\/em>\u00a0ayudada por las tecnolog\u00edas punta y de la que el poder, a trav\u00e9s de la vigilancia total, saca provecho propio: detr\u00e1s de cada espejo hay un polic\u00eda. En principio esto podr\u00eda contradecir la idea de que la forma primigenia de espacio surge de la pareja, por ejemplo la madre y el hijo, la placenta y el feto, la pareja de amantes, etc., pero en realidad lo que produce la modernidad espumificada y el apartamento como c\u00e9lula b\u00e1sica es esa relaci\u00f3n aut\u00f3gama con uno mismo, de modo que la pareja se establece con uno mismo como\u00a0<em>otro\u00a0<\/em>(Fig. 7). Esto implica, hasta cierto punto, poder colocarse fuera de uno mismo para ser testigo de la propia vida, algo cada vez m\u00e1s facilitado por las tecnolog\u00edas. Y a este respecto Sloterdijk dice algo muy claro: \u201clos individuos en la era de una cultura de la experiencia buscan constantemente diferenciarse de s\u00ed mismos\u201d\u00a0[18]\u00a0, es decir, que eligen como pareja a un\u00a0<em>otro<\/em>\u00a0interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta relaci\u00f3n aut\u00f3gama produce dos fen\u00f3menos seg\u00fan Sloterdijk. El primero es la personalidad m\u00faltiple, porque el individuo debe hacerse capaz de experimentarse como totalidad, lo cual obliga a desempe\u00f1ar roles en constante variaci\u00f3n e invenci\u00f3n. Lo social se produce en este modelo\u00a0<em>como si<\/em>, de modo teatral si se desea expresarlo as\u00ed, a trav\u00e9s de la ilusi\u00f3n, de la entrada en el juego social de los roles, de la performatividad. En realidad esto ser\u00eda un s\u00edntoma de lo que podemos llamar la subjetividad mutante, que se asocia adem\u00e1s con el\u00a0<em>networking<\/em>\u00a0como pr\u00e1ctica social contempor\u00e1nea en occidente y que Nicolas Bourriaud describe como el \u201cradicante\u201d, el individuo contempor\u00e1neo mitad artista mitad migrante que, frente el sujeto moderno (que autogenera su ra\u00edz desde la t\u00e1bula rasa) y al antiguo (que lo hac\u00eda desde la tradici\u00f3n imitativa), funda su identidad en su movimiento constante a trav\u00e9s de las t\u00e9cnicas de \u201ccomposici\u00f3n por trayecto\u201d, gracias al viaje permanente, equiparando c\u00ednicamente al migrante con el artista de bienales\u00a0[19]\u00a0.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"614\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/8-Matrix-Revolutions-768x614-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9074\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/8-Matrix-Revolutions-768x614-fernando-quesada.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/8-Matrix-Revolutions-768x614-fernando-quesada-300x240.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 8-Matrix Revolutions, Warner Bros 2003<\/p>\n\n\n\n<p>Este individuo esferol\u00f3gico aut\u00f3gamo se comporta como si \u00e9l mismo fuera una horda social al completo, desempe\u00f1a una infinidad de roles encadenados el uno en el otro, se mueve de una esfera a la siguiente aceleradamente y sin salir nunca de un interior global que no es otro que el espacio tecnol\u00f3gicamente asistido, un interior bajo control energ\u00e9tico permanente (Fig. 8). Por lo tanto, en este modelo, en ausencia de otro real, el sujeto simula en s\u00ed mismo y a trav\u00e9s de la producci\u00f3n corporal y de afectos toda una estructura social al completo. Y eso resulta evidentemente agotador, un puro constructivismo del s\u00ed mismo. Sloterdijk propone dos perfiles de sujeto para las espumas, primero la personalidad m\u00faltiple, segundo el&nbsp;<em>networker<\/em>, que en realidad vienen a solaparse en sus efectos. Uno de sus perfiles favoritos es el del dise\u00f1ador, el otro el del soci\u00f3logo, que se ven encarnados en el te\u00f3rico de las redes Bruno Latour, quien tambi\u00e9n arremete contra Heidegger, un gran narrador de grandes narrativas, en un tono muy distinto, el sensacionalismo o amarillismo brillante:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cEl&nbsp;<em>Dasein<\/em>&nbsp;no tiene ropas, ni h\u00e1bitat, ni biolog\u00eda, ni medicaci\u00f3n, ni hormonas, ni atm\u00f3sfera a su alrededor. No tiene ni siquiera un sistema de transporte adecuado para llegar a su&nbsp;<em>H\u00fctte<\/em>, su caba\u00f1a de la selva negra. El&nbsp;<em>Dasein<\/em>&nbsp;es arrojado al mundo, pero est\u00e1 tan desnudo que no tiene muchas posibilidades de supervivencia\u201d&nbsp;<a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/textos\/esferas-y-redes-intimidad-y-diseno\/#_edn20\">[20]<\/a>&nbsp;.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Latour ha defendido la idea de Sloterdijk de que no pueden existir seres humanos, es decir vida, si se cortan las redes que los unen con los dem\u00e1s peque\u00f1os seres no humanos que pululan a su alrededor, los peque\u00f1os seres no humanos que Sloterdijk denomina \u201csoportes de vida\u201d. Esto supone, seg\u00fan Latour, sustituir el verbo \u201cser\u201d por el verbo \u201ctener\u201d, y con eso se introduce una materializaci\u00f3n de la condici\u00f3n existencial. La existencia depende en este contexto de la cantidad y calidad de soportes de vida que generemos a nuestro alrededor. Fuera de este universo de soportes de vida no puede haber vida, es decir, que no puede existir ning\u00fan exterior, y esto, para Latour, se verifica en la creciente preocupaci\u00f3n por el entorno f\u00edsico y su mantenimiento, porque al no haber exterior todo nos es devuelto: \u201cla desaparici\u00f3n del exterior es el gran reto de nuestra \u00e9poca\u201d\u00a0[21]\u00a0.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, Latour acusa a la modernidad de haber generado exteriores, que es su forma de llamar a las utop\u00edas, a todos los niveles, a veces utop\u00edas de futuro, y en otras ocasiones utop\u00edas del pasado, como por ejemplo pretender establecer una relaci\u00f3n equilibrada entre naturaleza y sociedad, que \u00e9l considera excluyentes. La utop\u00eda sostenible de un entorno en equilibrio es imposible, porque fuera de los espacios artificiales no puede existir vida. Esto implica que necesitamos espacios artificialmente dise\u00f1ados para&nbsp;<em>ser<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es precisamente alrededor de la palabra \u201cdise\u00f1o\u201d como Latour construye un argumento sobre el interior dise\u00f1ado como \u00fanico espacio posible en el modelo de redes que \u00e9l mismo viene proponiendo desde hace a\u00f1os. Una de sus conferencias del a\u00f1o 2008, celebrada en un congreso internacional de dise\u00f1adores, da muchas claves para seguir este tema.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"604\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/9-Green-Interior-de-Affordable-Elegance-Interiors-LLC-768x604-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9075\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/9-Green-Interior-de-Affordable-Elegance-Interiors-LLC-768x604-fernando-quesada.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/9-Green-Interior-de-Affordable-Elegance-Interiors-LLC-768x604-fernando-quesada-300x236.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 9-Green Interior, de Affordable Elegance Interiors LLC<\/p>\n\n\n\n<p>Latour comienza recordando que la palabra dise\u00f1o ten\u00eda en origen un significado distinto al que tiene hoy d\u00eda, ya que con anterioridad estaba relacionada con la mejora de lo existente, con el hecho de dar un mejor acabado o apariencia a artefactos materiales que el propio dise\u00f1o no hab\u00eda puesto en circulaci\u00f3n necesariamente. De hecho, en general esta idea de dise\u00f1o como mejora visual o de apariencia sigue teniendo mucha vigencia sobre todo de cara al p\u00fablico de consumo masivo de objetos y todo tipo de gadgets (el ingeniero inventa y el dise\u00f1ador embellece) (Fig. 9). Pero lo importante no es que esta faceta del dise\u00f1o como decoraci\u00f3n haya experimentado un auge sin precedentes, sino que el dise\u00f1o ha ampliado su campo de acci\u00f3n hasta cubrir la pr\u00e1ctica totalidad del universo material que nos rodea, lo cual lo coloca en una posici\u00f3n de absoluto privilegio frente a otras pr\u00e1cticas, fundamentalmente la discursiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan esta hip\u00f3tesis el fen\u00f3meno que hay que analizar es la proliferaci\u00f3n del dise\u00f1o en la configuraci\u00f3n del mundo contempor\u00e1neo al completo, de modo que nada puede escapar a \u00e9l, hasta el punto de que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cel dise\u00f1o se ha extendido desde los detalles de los objetos de uso diario hasta las ciudades, los paisajes, las naciones, las culturas, los cuerpos, los g\u00e9neros, y -como explica Latour insistentemente en todos sus escritos-, hasta la propia naturaleza, que necesita enormemente ser redise\u00f1ada\u201d\u00a0[22]\u00a0.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esto ha llegado a producir la identificaci\u00f3n de la actividad de dise\u00f1ar con otras actividades que quedan englobadas en el dise\u00f1o y que afectan a todo lo que nos rodea: planificar, calcular, empaquetar, definir, proyectar, etc., un sinf\u00edn de t\u00e9rminos para los cuales ser\u00eda plausible emplear la palabra dise\u00f1ar como pr\u00e1ctica gen\u00e9rica que cubre todos estos significados en la era de los lenguajes inform\u00e1ticos codificados: este tipo de dise\u00f1o total s\u00f3lo es posible en un entorno complemente informatizado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"415\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/10-Le-Corbusier-Hacia-una-Arquitectura-1923-300x415-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9076\" style=\"width:300px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/10-Le-Corbusier-Hacia-una-Arquitectura-1923-300x415-fernando-quesada.jpg 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/10-Le-Corbusier-Hacia-una-Arquitectura-1923-300x415-fernando-quesada-217x300.jpg 217w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 10-Le Corbusier, Hacia una Arquitectura 1923<\/p>\n\n\n\n<p>El dise\u00f1o global ha producido una disoluci\u00f3n de la frontera entre las cosas y los objetos. Seg\u00fan Latour la distinci\u00f3n que se puede establecer entre materialidad por una parte y dise\u00f1o por otra era caracter\u00edstica de la modernidad, pero no tiene validez hoy d\u00eda, de modo que los objetos se convierten en cosas, lo que implica que se hacen m\u00e1s abstractas y proclives a entrar en el territorio del dise\u00f1o como campo de conocimiento. Esto produce a su vez la conversi\u00f3n de lo que Latour llama \u201cmaterias de hecho\u201d (<em>matters of fact<\/em>), o hechos, en \u201cmaterias en cuesti\u00f3n\u201d (<em>matters of concerns<\/em>) o cuestiones, preocupaciones, lo cual privilegia el dise\u00f1o como campo h\u00edbrido de producci\u00f3n y manipulaci\u00f3n del segundo t\u00e9rmino, las cuestiones, frente a la producci\u00f3n que se ocupar\u00eda del primer t\u00e9rmino, los hechos. Incluso hasta poder decretarse que \u201cla revoluci\u00f3n ha sido sustituida por el dise\u00f1o\u201d\u00a0<a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/textos\/esferas-y-redes-intimidad-y-diseno\/#_edn23\">[23]<\/a>\u00a0, el cierre de\u00a0<em>Vers une Architecture<\/em>, de Le Corbusier (Fig. 10), que propon\u00eda en 1923 elegir la ingenier\u00eda sobre la arquitectura, en versi\u00f3n final de siglo, cuando el ingeniero se reinventa en dise\u00f1ador\u00a0[24]\u00a0. Para Latour, sin embargo, dise\u00f1o y modernidad son polos opuestos y excluyentes: \u201ctanto m\u00e1s dise\u00f1amos, tanto menos modernizamos\u201d\u00a0[25]\u00a0, porque dise\u00f1ar es contradictorio con la revoluci\u00f3n de la modernidad ya que supone continuidad y no ruptura. Sobre esto a\u00f1ade:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201ces un hecho que la situaci\u00f3n hist\u00f3rica actual se define por una completa desconexi\u00f3n entre dos grandes narrativas alternativas: la una de emancipaci\u00f3n, desapego, modernizaci\u00f3n, progreso y destreza, y la otra completamente diferente, la del apego, la precauci\u00f3n, la dependencia, el cuidado, en la que la palabra dise\u00f1o encaja perfectamente\u201d\u00a0[26]\u00a0.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"398\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/11-Prometeo-de-Nicolas-Sebastien-Adam-1705\u20131778-BAJA-300x398-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9077\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/11-Prometeo-de-Nicolas-Sebastien-Adam-1705\u20131778-BAJA-300x398-fernando-quesada.jpg 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/11-Prometeo-de-Nicolas-Sebastien-Adam-1705\u20131778-BAJA-300x398-fernando-quesada-226x300.jpg 226w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 11-Prometeo, de Nicolas-S\u00e9bastien Adam, 1705\u20131778<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido y en una vena c\u00ednicamente ambigua, Latour detecta cinco \u201cventajas\u201d del concepto del dise\u00f1o tal cual lo describe&nbsp;<a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/textos\/esferas-y-redes-intimidad-y-diseno\/#_edn27\">[27]<\/a>&nbsp;, es decir como la pr\u00e1ctica de la determinaci\u00f3n material visible del ambiente a nivel, podr\u00edamos decir global, que son:<\/p>\n\n\n\n<p>1- Modestia. Contra la capacidad transformadora total de Prometeo -el h\u00e9roe moderno-, el dise\u00f1ador contempor\u00e1neo opera en lo peque\u00f1o, con objetivos de corto alcance y resultados a corto plazo. En la mitolog\u00eda griega, Prometeo (en&nbsp;<a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Griego_antiguo\">gri<\/a>ego antiguo previsi\u00f3n o prospecci\u00f3n) es el Tit\u00e1n amigo de los mortales, honrado principalmente por robar el fuego de los dioses en el tallo de una ca\u00f1a y darlo a los humanos para su uso y ser castigado por este motivo (Fig. 11).<\/p>\n\n\n\n<p>2- Atenci\u00f3n al detalle y valoraci\u00f3n de las habilidades, lo que avecinar\u00eda el dise\u00f1o a la artesan\u00eda, al contrario que las fuerzas de la modernizaci\u00f3n, que no privilegiaron el detalle sino el gran gesto.<\/p>\n\n\n\n<p>3- Capacidad semi\u00f3tica, porque el objeto es cada vez m\u00e1s entendido como \u201ccosa\u201d, y como tal cosa, se privilegia su significado sobre su materialidad. Esto se conecta inevitablemente con la caducidad material de nuestros artefactos actuales \u201cde manera que la materia es absorbida en el significado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>4- Reciclador, no inventivo, por lo que tiene siempre algo de remedio, de terap\u00e9utico, de superficial tambi\u00e9n, de transitorio, y en ese sentido funciona como \u201cel ant\u00eddoto de la fundaci\u00f3n, la colonizaci\u00f3n, el establecimiento o la ruptura con el pasado\u201d. Dise\u00f1ar nunca puede implicar crear desde cero, y por tanto la f\u00f3rmula preferida es la postproducci\u00f3n, el&nbsp;<em>sampling<\/em>&nbsp;y similares, en perfecta continuidad con las artes visuales actuales.<\/p>\n\n\n\n<p>5- Moral. Determinante de la calidad, de lo bueno-malo, que introduce una dimensi\u00f3n \u00e9tica en su resultado como \u201ccosa\u201d, produciendo una cierta coalescencia o fusi\u00f3n de la moralidad y la materialidad, una especie de capacidad de la materialidad para emanar moralidad que podr\u00eda ser objeto de su propia genealog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"512\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/12-Cartel-anunciador-del-concurso-de-arquitectura-Europan-BAJA-768x512-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9078\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/12-Cartel-anunciador-del-concurso-de-arquitectura-Europan-BAJA-768x512-fernando-quesada.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/12-Cartel-anunciador-del-concurso-de-arquitectura-Europan-BAJA-768x512-fernando-quesada-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 12-Cartel anunciador del concurso de arquitectura Europan<\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s que evidente que estas cinco caracter\u00edsticas del dise\u00f1o lo colocan como herramienta t\u00edpicamente posmoderna, una especie de abandono por vagancia o ausencia de horizontes del proyecto moderno de Prometeo que buscaba un espacio exterior al que referirse. Sin embargo, Latour a\u00f1ade algo muy importante a todo esto, y es que nunca antes hubo tanto dise\u00f1o, cierto, ni tantos dise\u00f1adores de todo: de edificios, de ciudades, de im\u00e1genes, de ambientes, de cuerpos y de emociones, pero tambi\u00e9n es cierto que nunca antes hubo tanto trabajo que hacer en el \u00e1mbito de lo material o lo sensible, porque es indudable que la conciencia ecol\u00f3gica aumenta a diario y propicia que sea necesario intervenir constantemente a nivel arquitect\u00f3nico, urbano y territorial (Fig. 12).<\/p>\n\n\n\n<p>La apolog\u00eda del interior esf\u00e9rico de Sloterdijk se al\u00eda aqu\u00ed con la apolog\u00eda del dise\u00f1o total de Latour, definiendo en conjunto un mundo de interiores carente de exterior en sus respectivos modelos de espacio, las esferas y las redes. Sin un exterior real, todo el espacio disponible ser\u00eda simplemente un continuo diferencialmente asistido con diversas tecnolog\u00edas de control (clim\u00e1tico, ambiental, o de accesos en el caso del espacio virtual). El exterior ser\u00eda por tanto el espacio asignado por lo moderno a la utop\u00eda, pero si Slavok \u017di\u017eek tiene raz\u00f3n y la utop\u00eda moderna se ha realizado\u00a0<em>de facto\u00a0<\/em>con el tardocapitalismo liberal global\u00a0[28]\u00a0, suceder\u00eda que ese exterior se ha plegado hacia s\u00ed mismo, conformando ese interior global que es objeto de dise\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En este estado de cosas el\u00a0<em>Dasein<\/em>\u00a0de Heidegger no puede tener sentido porque no puede tener espacio para instalarse. \u201cLos seres humanos desnudos son tan raros como los astronautas\u201d\u00a0[29]\u00a0, afirma Latour en referencia a la existencia imposible de un hombre arrojado al mundo sin estar sometido a una asistencia tecnol\u00f3gica o inmunol\u00f3gica, por usar el vocabulario de Sloterdijk. La modernidad deja de ser un concepto, un ideal, y pasa a ser un lugar real, material, que es el nuestro, o nuestro escenario, de manera que a la pregunta de \u00bfest\u00e1s fuera? s\u00f3lo se puede responder que no, porque no hay ning\u00fan afuera, todo afuera es un dentro con otro tipo de control atmosf\u00e9rico, clim\u00e1tico, tecnol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es entonces cuando aparece otra vez el interior tal y como lo hab\u00eda definido Walter Benjamin en sus\u00a0<em>Pasajes<\/em>, donde habla del interior como una funda, al referirse a esas estampas de la \u00e9poca Luis Felipe, en las que para cada funci\u00f3n dom\u00e9stica en una casa hab\u00eda un nicho espec\u00edfico, que se comportaba como los estuches de los instrumentos musicales, o como contrahuella del cuerpo, forrada de terciopelo \u201ccasi siempre color violeta\u201d\u00a0[30]\u00a0(Fig. 13).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"168\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/13-La-habitacion-de-Alice-dibujo-de-Adam-Sarr-400x168-fernando-quesada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9079\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/13-La-habitacion-de-Alice-dibujo-de-Adam-Sarr-400x168-fernando-quesada.jpg 400w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/13-La-habitacion-de-Alice-dibujo-de-Adam-Sarr-400x168-fernando-quesada-300x126.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 13 La habitaci\u00f3n de Alice, dibujo de Adam Sarr<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera sucede que, para Latour \u201cestamos permanentemente envueltos, enredados, rodeados, y nunca estamos en un afuera sin haber recreado antes otra funda all\u00ed que s\u00f3lo puede ser m\u00e1s artificial, m\u00e1s fr\u00e1gil, m\u00e1s tecnol\u00f3gica\u201d\u00a0[31]\u00a0, es decir, que nos movemos de una funda a otra funda, o de esfera en esfera, pero nunca de una esfera al exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta visi\u00f3n del espacio los ideales del espacio de apariencia p\u00fablica, de \u00e1gora para el discurso y la acci\u00f3n, quedan subsumidos en la macro-estructura de la espuma social que cubre todas las dem\u00e1s posibles configuraciones espaciales habitables, dejando solo abierta la posibilidad de la autogamia discursiva. En todo esto hay adem\u00e1s una idea inquietante: Latour despacha los humanismos, sobre todo los humanismos marxistas (en concreto el de J\u00fcrgen Habermas), porque afirman que los humanos tratamos a los dem\u00e1s humanos como objetos, y esto esconder\u00eda un tratamiento inadecuado no hacia los humanos, sino hacia los objetos. Para el antihumanista Latour: \u201clos humanistas se preocupan solamente por los humanos, todo lo dem\u00e1s, para ellos, es mera materialidad o bien objetividad fr\u00eda\u201d\u00a0[32]\u00a0, y esto supone un problema, porque tanto en las esferas de la pura intimidad como en las redes de pura conectividad la vida depende, b\u00e1sicamente, no de los humanos, sino de los objetos que los asisten:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cA menudo se define la modernidad por el humanismo, ya sea para saludar el nacimiento del hombre o para anunciar su muerte. Pero este mismo h\u00e1bito es moderno por ser asim\u00e9trico. Olvida el nacimiento conjunto de la\u00a0<em>no humanidad<\/em>, el de las cosas, o los objetos, o los animales, y aquel, no menos extra\u00f1o, de un dios tachado, fuera de juego\u201d\u00a0[33]\u00a0.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/14-Publicidad-del-agua-mineral-Prometheus.jpg\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fig. 14-Publicidad del agua mineral Prometheus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con esto aparece la idea de la naturaleza como otro interior, y por eso mismo como objeto de dise\u00f1o en la misma medida en que lo es el apartamento, el cuerpo, la ropa, el g\u00e9nero, la raza o la identidad. \u201cLo natural, -asegura Latour-, se ha hecho sin\u00f3nimo de lo que est\u00e1 dise\u00f1ado cuidadosamente, mantenido artificialmente y dise\u00f1ado inteligentemente\u201d, y sobre todo, contin\u00faa, en los parques o reservas nacionales o en la comida org\u00e1nica\u00a0[34]\u00a0(Fig. 14). Quiz\u00e1s el \u00fanico espacio no dise\u00f1ado sea precisamente el de la intimidad, que adquirir\u00eda la condici\u00f3n de\u00a0<em>\u00fanico exterior posible<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo esta \u00f3ptica, no es de extra\u00f1ar que Sloterdijk considere al cuerpo de la madre como el apartamento primigenio, y no precisamente en sentido psicoanal\u00edtico, sino literal, como un hecho material y tecnol\u00f3gico fr\u00edo, como&nbsp;<em>hardware<\/em>&nbsp;o arquitectura. De ah\u00ed que, si la artificialidad es nuestro destino, o mejor dicho nuestra realidad, el dise\u00f1o se haya convertido en el instrumento m\u00e1s poderoso de la actualidad. Esto marcar\u00eda la muerte de Prometeo, del exterior, de la utop\u00eda y del proceso de modernizaci\u00f3n as\u00ed concebido. Y marca un cierto estado de cosas, porque no podemos considerar como algo post-humano el hecho de que estamos enfundados en tecnolog\u00eda por los cuatro costados, no puede existir ning\u00fan post-humano porque es lo que garantiza la vida.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Notas<\/h3>\n\n\n\n<p>[1]\u00a0Sloterdijk, Peter: \u201cSpheres Theory: Taking to Myself about the Poetics of Space\u201d, en\u00a0<em>Harvard Design Magazine<\/em>, n. 30, primavera-verano 2009, p. 127.<\/p>\n\n\n\n<p>[2]\u00a0Ibid., p. 127.<\/p>\n\n\n\n<p>[3]\u00a0\u201cLas primeras construcciones en hierro serv\u00edan a fines transitorios: mercados cubiertos, estaciones ferroviarias, exposiciones. El hierro, por tanto, se une enseguida a momentos funcionales de la vida econ\u00f3mica. Pero lo que entonces era funcional y transitorio empieza a resultar, bajo el ritmo distinto de hoy, formal y estable\u201d. Benjamin, Walter:\u00a0<em>El Libro de los Pasajes<\/em>, Rolf Tiedeman (ed.) Madrid: Akal, 2005, p. 177.<\/p>\n\n\n\n<p>[4]\u00a0Sloterdijk, Peter: op. cit., p. 128.<\/p>\n\n\n\n<p>[5]\u00a0Sloterdijk distingue hasta siete tipos de microesfera o espacios ancestrales de la intimidad, que son: primero el espacio intercordial, segundo la esfera interfacial, tercero el campo de fuerzas m\u00e1gicas de influjos hipn\u00f3ticos, cuarto la inmanencia o interior de la madre absoluta, quinto el desdoblamiento placental, sexto el espacio bajo la custodia del acompa\u00f1ante inseparable y s\u00e9ptimo el espacio de resonancia de la voz materna. Sloterdijk, Peter:\u00a0<em>Sph\u00e4ren I (Mikrosph\u00e4rologie). Blasen<\/em>\u00a0(1998). Versi\u00f3n castellana:\u00a0<em>Esferas I, microsferolog\u00eda: burbujas<\/em>. Madrid: Siruela, 2003, pp. 485-486.<\/p>\n\n\n\n<p>[6]\u00a0Ibid., pp. 136-137.<\/p>\n\n\n\n<p>[7]\u00a0Ibid., p. 343.<\/p>\n\n\n\n<p>[8]\u00a0Sloterdijk, Peter:\u00a0<em>Spheres Theory<\/em>, op. cit., p. 129.<\/p>\n\n\n\n<p>[9]\u00a0Sloterdijk, Peter:\u00a0<em>Sph\u00e4ren III (Plurale Sph\u00e4rologie).\u00a0Sch\u00e4ume\u00a0<\/em>(2004). Versi\u00f3n castellana:\u00a0<em>Esferas III, esferolog\u00eda plural: espumas<\/em>. Madrid: Siruela, 2006, pp. 237-374.<\/p>\n\n\n\n<p>10]\u00a0Ibid., p. 385.<\/p>\n\n\n\n<p>[11]\u00a0Sloterdijk, Peter:\u00a0<em>Spheres Theory<\/em>, op. cit., p. 137.<\/p>\n\n\n\n<p>[12]\u00a0Ibid., p. 137.<\/p>\n\n\n\n<p>[13]\u00a0Ibid.<\/p>\n\n\n\n<p>[14]\u00a0Sloterdijk, Peter:\u00a0<em>Esferas III<\/em>, op. cit., p. 408.<\/p>\n\n\n\n<p>[15]\u00a0\u201cLas casas son salas de espera en lugares de parada\u2026 Las casas son lugares de parada para vida retenida y ofrecen un sitio a la irrupci\u00f3n del tiempo en el espacio\u201d, Sloterdijk, Peter: ibid., p. 388.<\/p>\n\n\n\n<p>[16]\u00a0Ibid., p. 391.<\/p>\n\n\n\n<p>[17]\u00a0Sloterdijk,\u00a0<em>Spheres Theory<\/em>, op. cit., p. 134.<\/p>\n\n\n\n<p>[18]\u00a0Ibid., p. 134.<\/p>\n\n\n\n<p>[19]\u00a0\u201cUn arte<em>\u00a0radicante<\/em>\u00a0\u2013t\u00e9rmino que designa un organismo que hace crecer sus ra\u00edces a medida que avanza- (\u2026) \u00bfY si la cultura del siglo XXI se inventara con esas obras cuyo proyecto es borrar su\u00a0<em>origen\u00a0<\/em>para favorecer una multiplicidad de arraigos simult\u00e1neos y sucesivos? Tal proceso de obliteraci\u00f3n pertenece a la condici\u00f3n del errante, figura central de nuestra era precaria, que emerge y persiste en el seno de la creaci\u00f3n contempor\u00e1nea\u201d. Bourriaud, Nicolas:\u00a0<em>The Radicant<\/em>\u00a0(2009). Versi\u00f3n castellana\u00a0<em>Radicante<\/em>, Buenos Aires: Adriana Hidalgo, 2009, pp. 22-23. Lo que de\u00a0<em>bondad<\/em>\u00a0pueda tener un arraigo radicante, sucesivo y constructivista, frente al arraigo\u00a0<em>moderno<\/em>\u00a0de la refundaci\u00f3n a partir del despojamiento desde la ra\u00edz, o incluso frente al\u00a0<em>antiguo<\/em>\u00a0basado en la estabilidad y permanencia, es algo que en ning\u00fan momento se discute en este libro, d\u00e1ndose por supuesto sin debate alguno.<\/p>\n\n\n\n<p>[20]\u00a0Latour, Bruno: \u201cSpheres and Networks: Two ways of Reinterpret Globalization\u201d, en\u00a0<em>Harvard Design Magazine<\/em>, n. 30, primavera-verano 2009, p. 140.<\/p>\n\n\n\n<p>[21]\u00a0Ibid., p. 144.<\/p>\n\n\n\n<p>[22]\u00a0Latour, Bruno: \u201cA Cautious Prometeus? A few steps towards a philosophy of design (with special attention to Peter Sloterdijk)\u201d, Fiona Hackne, Jonathn Glynne y Viv Minto (eds.)\u00a0<em>Proceedings of the 2008 Annual International Conference of the Design History Society,<\/em>\u00a0Falmouth, 3-6 septiembre 2009, e-books, Universal Publishers, p. 2.<\/p>\n\n\n\n<p>[23]\u00a0Ibid., p. 2.<\/p>\n\n\n\n<p>[24]\u00a0El \u00faltimo cap\u00edtulo del influyente libro de Le Corbusier\u00a0<em>Vers une Architectur<\/em>\u00a0(1923) se llama precisamente \u201cArquitectura o revoluci\u00f3n\u201d. En \u00e9l, y bajo la fotograf\u00eda de una turbina de 40.000 kw de la central el\u00e9ctrica de Gennevilliers, escribe el autor: \u201cEl mecanismo social,\u00a0<em>profundamente perturbado<\/em>, oscila entre un mejoramiento de importancia y una cat\u00e1strofe. El instinto primordial de todo ser viviente es asegurarse un albergue. Las diversas clases activas de la sociedad\u00a0<em>no tienen ya un albergue adecuado<\/em>: ni el obrero ni el intelectual. La clave del equilibrio actualmente roto est\u00e1 en el problema de la vivienda: arquitectura o revoluci\u00f3n\u201d. Edici\u00f3n manejada, Buenos Aires: Poseid\u00f3n, 1978, p.227.<\/p>\n\n\n\n<p>[25]\u00a0Latour, Bruno:\u00a0<em>A Cautious Prometeus?<\/em>, op. cit., p. 3.<\/p>\n\n\n\n<p>[26]\u00a0Ibid., p. 2.<\/p>\n\n\n\n<p>[27]\u00a0Ibid., p. 5.<\/p>\n\n\n\n<p>[28]\u00a0\u017di\u017eek desarrolla esa idea en, entre otros t\u00edtulos,\u00a0<em>Bienvenidos al desierto de lo real\u00a0<\/em>(2002), Madrid: Akal, 2005.<\/p>\n\n\n\n<p>[29]\u00a0Latour, Bruno:\u00a0<em>A Cautious Prometeus?<\/em>, op. cit., p. 8.<\/p>\n\n\n\n<p>[30]\u00a0\u201cLa forma protot\u00edpica de todo habitar no es estar en una casa, sino en una funda. Esta exhibe las huellas de su inquilino. En \u00faltima instancia, la vivienda se convierte en funda. El siglo XIX estaba m\u00e1s ansioso de habitar que ning\u00fan otro. Concibi\u00f3 la vivienda como estuche para el hombre, insertando a este, junto con todos sus complementos, tan profundamente en ella, que se podr\u00eda pensar en el interior de la caja de un comp\u00e1s, donde el instrumento yace encajado junto con todos sus accesorios en profundos nichos de terciopelo, casi siempre de color violeta\u201d. Benjamin, Walter:\u00a0<em>El Libro de los Pasajes<\/em>, op. cit., p. 239.<\/p>\n\n\n\n<p>[31]\u00a0Latour, Bruno:\u00a0<em>A Cautious Prometeus?\u00a0<\/em>, op. cit., pp 8-9.<\/p>\n\n\n\n<p>[32]\u00a0Ibid., p. 10.<\/p>\n\n\n\n<p>[33]\u00a0Latour, Bruno:\u00a0<em>Nous n\u2019avons jamais \u00e9t\u00e9 modernes. Essai d\u2019anthropologie sym\u00e9trique\u00a0<\/em>(1991). Edici\u00f3n castellana:\u00a0<em>Nunca fuimos modernos. Ensayo de antropolog\u00eda sim\u00e9trica<\/em>, Buenos Aires: Siglo XXI, 2007, p. 33.<\/p>\n\n\n\n<p>[34]\u00a0Latour, Bruno:\u00a0<em>A Cautious Prometeus?\u00a0<\/em>, op. cit., p. 10.<\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/ESFERAS-Y-REDES.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de ESFERAS-Y-REDES.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-d088d110-1644-4954-9004-33f111cedd75\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/ESFERAS-Y-REDES.pdf\">ESFERAS-Y-REDES<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/ESFERAS-Y-REDES.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-d088d110-1644-4954-9004-33f111cedd75\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Documentos relacionados<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Proyectos I+D<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Imaginarios sociales en las culturas de la globalizaci\u00f3n: lo p\u00fablico y lo privado. Documentaci\u00f3n y an\u00e1lisis de la creaci\u00f3n esc\u00e9nica en Am\u00e9rica Latina y Espa\u00f1a (2000-2010)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intimidad y dise\u00f1o. Fernando Quesada, 2011<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":9079,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,525],"tags":[445,155],"class_list":["post-9066","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos-es","category-textos-fernando-quesada","tag-espacio","tag-intimidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9066"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9066\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9081,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9066\/revisions\/9081"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9079"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}