{"id":8866,"date":"2011-02-20T14:28:00","date_gmt":"2011-02-20T13:28:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=8866"},"modified":"2026-02-22T19:31:34","modified_gmt":"2026-02-22T18:31:34","slug":"junio-2011","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2011\/02\/20\/junio-2011\/","title":{"rendered":"Junio 2011"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Aimar Arriola y Aimar P\u00e9rez Gali<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2011<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>ARRIOLA, Aimar y P\u00c9REZ GAL\u00cd, Aimar<em>A veces me pregunto por qu\u00e9 sigo bailando. Pr\u00e1cticas de la intimidad<\/em>, Madrid, Con tinta me tienes, 2011, pp. 92-102.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfSON ESCRIBIR Y BAILAR LA MISMA COSA? O \u00bfPOR QU\u00c9 ESCRIBIR Y BAILAR SON LA MISMA COSA?<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Aimar:<\/h3>\n\n\n\n<p>En cuanto a proceso de articulaci\u00f3n se podr\u00edan<\/p>\n\n\n\n<p>encasillar dentro del mismo cat\u00e1logo de acciones,<\/p>\n\n\n\n<p>pero de entrada, impulsivamente, te responder\u00eda: no.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambas acciones requieren de un ejercicio de organizaci\u00f3n y articulaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>puesto que son acciones que comunican, es decir, que exponen, producen;<\/p>\n\n\n\n<p>pero no podemos entenderlas de la misma manera puesto que el proceso<\/p>\n\n\n\n<p>mental por el que se organizan es muy diferente. Escribir y bailar juegan con<\/p>\n\n\n\n<p>c\u00f3digos diferentes, y por supuesto se pueden influenciar el uno al otro, e<\/p>\n\n\n\n<p>incluso a veces el cruce entre ellos genera maravillosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pensando en la pregunta me vienen reflexiones que me hacen dudar de mi<\/p>\n\n\n\n<p>respuesta impulsiva. Obviamente, tiene que especificarse<\/p>\n\n\n\n<p>un poco m\u00e1s para poder responderse acertadamente, pero a m\u00ed ya me gusta<\/p>\n\n\n\n<p>esta incertidumbre en la pregunta, es lo que me hace ir m\u00e1s all\u00e1 del s\u00ed o el no.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, buscando parecidos entre escribir y bailar, pensaba en que ambas<\/p>\n\n\n\n<p>acciones estructuran el espacio-tiempo, juegan con este concepto, le dan otras<\/p>\n\n\n\n<p>connotaciones, proponen nuevas experiencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ahora que estoy escribiendo este di\u00e1logo, fragmentado de por s\u00ed en<\/p>\n\n\n\n<p>el espacio y el tiempo, no me considero que est\u00e9 bailando. Po\u00e9ticamente, o<\/p>\n\n\n\n<p>de manera cursi, podr\u00eda decir que mis pensamientos est\u00e1n bailando en mi<\/p>\n\n\n\n<p>cabeza, pero esto no es otra cosa que pensar. Y bailar es pensar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Pero, \u00bfpensar es bailar?<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Aimar:<\/h3>\n\n\n\n<p>Puede ser\u2026 aunque yo no bailo, o bailo poco. \u00bfMe deber\u00eda preocupar?<\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00eda Deleuze (creo que era \u00e9l) que uno no puede pensar si no est\u00e1 en un<\/p>\n\n\n\n<p>dominio que excede sus fuerzas, es decir, en cierto estado de fragilidad, de<\/p>\n\n\n\n<p>vulnerabilidad. A menudo pienso en que bailar, la exposici\u00f3n p\u00fablica de un<\/p>\n\n\n\n<p>cuerpo que se mueve (perd\u00f3n por la simplicidad de la definici\u00f3n), es tambi\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<p>someterse a un estado extremo de vulnerabilidad: la de la \u201cpublicaci\u00f3n de uno<\/p>\n\n\n\n<p>mismo\u201d, en el sentido de hacer un cuerpo p\u00fablico \u2013y no me refiero al hecho<\/p>\n\n\n\n<p>de estar sobre un escenario y llevar m\u00e1s o menos ropa\u2013. Intuyo que algo de<\/p>\n\n\n\n<p>todo eso estamos haciendo aqu\u00ed. Aunque pensar, es decir, la generaci\u00f3n y<\/p>\n\n\n\n<p>asociaci\u00f3n de ideas (disculpas aqu\u00ed tambi\u00e9n por lo prosaico de la definici\u00f3n),<\/p>\n\n\n\n<p>no necesariamente conlleva su \u201cpublicaci\u00f3n\u201d (uno no siempre hace p\u00fablicos<\/p>\n\n\n\n<p>sus pensamientos, se los puede guardar para s\u00ed mismo), por eso arriba suger\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>que bailar y escribir tienen tanto en com\u00fan (m\u00e1s que lo que pensar y bailar<\/p>\n\n\n\n<p>pueden tener). \u00daltimamente me he estado interesando mucho por la escritura<\/p>\n\n\n\n<p>relacionada con la danza (gracias por se\u00f1alarme en su d\u00eda la existencia de la<\/p>\n\n\n\n<p>forma \u201ctextual\u201d del script coreogr\u00e1fico), y tambi\u00e9n por escritos de bailarines<\/p>\n\n\n\n<p>y core\u00f3grafos. Hay algo en la forma escritural de alguien que baila \u2013las notas<\/p>\n\n\n\n<p>de un core\u00f3grafo, por ejemplo\u2013 que me interesa, del mismo modo que casi<\/p>\n\n\n\n<p>siempre \u2013y esto es una generalidad\u2013 me interesa la escritura de un artista<\/p>\n\n\n\n<p>que trabaja desde\/a trav\u00e9s de su cuerpo (aqu\u00ed pienso en Itziar Okariz). Pienso<\/p>\n\n\n\n<p>que este inter\u00e9s tiene que ver con la consciencia sobre la relaci\u00f3n cuerpoescritura<\/p>\n\n\n\n<p>de aquel que tiene en su cuerpo su herramienta, con saber que la<\/p>\n\n\n\n<p>escritura es en \u00faltima instancia una pr\u00f3tesis corporal, una extensi\u00f3n t\u00e9cnica<\/p>\n\n\n\n<p>del propio cuerpo, y con intuir que un buen escritor no escribe desde \u201cel<\/p>\n\n\n\n<p>pensamiento\u201d \u2013en todo caso, pensar\u00e1 escribiendo\u2013, sino que la escritura ha de<\/p>\n\n\n\n<p>estar conectada con la textualidad del cuerpo\u2026 Pero volviendo al inicio de mi<\/p>\n\n\n\n<p>respuesta,<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfdeber\u00eda preocuparme y bailar m\u00e1s?<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Aimar:<\/h3>\n\n\n\n<p>Hombre, igual te dir\u00eda: deja de preocuparte y si te apetece bailar, \u00a1baila!<\/p>\n\n\n\n<p>Hay esta tradici\u00f3n de pensamiento que pone al te\u00f3rico como un cerebro<\/p>\n\n\n\n<p>pensante cuyo cuerpo es usado para transportar este cerebro a los eventos<\/p>\n\n\n\n<p>que le requieren. Muchas veces esta tradici\u00f3n es err\u00f3nea, aunque muchas<\/p>\n\n\n\n<p>otras no; lo veo a menudo en el de cualquier festival, donde la gente se<\/p>\n\n\n\n<p>congrega para tomar algo y hablar m\u00e1s distendidamente y los (en<\/p>\n\n\n\n<p>su tradici\u00f3n) se ponen a bailar desenfrenadamente (cosa que me incomoda) y<\/p>\n\n\n\n<p>los hacen un intento torpe de activar su cuerpo f\u00edsico y mantenerlo al<\/p>\n\n\n\n<p>ritmo de la m\u00fasica (lo cual me parece adorable).<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre he intentado mantener un ejercicio tanto f\u00edsico como mental<\/p>\n\n\n\n<p>equilibrado, para no acabar como el tenista, con el brazo derecho hiperdesarrollado<\/p>\n\n\n\n<p>y el izquierdo hipertrofiado. As\u00ed pues, \u00a1ponte un poco de Beyonc\u00e9 y menea el<\/p>\n\n\n\n<p>cuerpo!<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a tu reflexi\u00f3n, hay algo de lo que has dicho que me ha interesado<\/p>\n\n\n\n<p>mucho puesto que se relaciona con el \u00faltimo trabajo que he desarrollado. Se<\/p>\n\n\n\n<p>trata de la vulnerabilidad del cuerpo p\u00fablico. Investigando sobre el concepto<\/p>\n\n\n\n<p>de llegamos a la conclusi\u00f3n, o a un cierto anclaje de pensamiento,<\/p>\n\n\n\n<p>de que declarar algo es exponerte vulnerable en tanto que te est\u00e1s lanzando<\/p>\n\n\n\n<p>a un vac\u00edo incierto que se definir\u00e1 en el momento en el que el reciba<\/p>\n\n\n\n<p>la declaraci\u00f3n. Entendi\u00e9ndolo as\u00ed, el bailar\u00edn, saliendo a escena, se est\u00e1<\/p>\n\n\n\n<p>declarando, se est\u00e1 haciendo p\u00fablico, se expone vulnerable. Y supongo que el<\/p>\n\n\n\n<p>escribir tiene algo de esto tambi\u00e9n. Ambas acciones entran en el terreno de lo<\/p>\n\n\n\n<p>p\u00fablico, de lo vulnerable, de la declaraci\u00f3n o lanzamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfno crees que esta posici\u00f3n, aun siendo de extrema vulnerabilidad,<\/p>\n\n\n\n<p>es un acto de empoderamiento?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Aimar:<\/h3>\n\n\n\n<p>Hablando de vulnerabilidad y empoderamiento, no puedo evitar responderte<\/p>\n\n\n\n<p>sin hacer referencia a los sucesos de violencia institucional acontecidos<\/p>\n\n\n\n<p>estos \u00faltimos d\u00edas en respuesta a las expresiones colectivas de hartazgo que<\/p>\n\n\n\n<p>vienen sucedi\u00e9ndose desde hace unas semanas, y en las que s\u00e9 que has estado<\/p>\n\n\n\n<p>participando \u2013y aqu\u00ed entramos en un terreno estrictamente personal, pero a<\/p>\n\n\n\n<p>sabiendas de que lo personal es pol\u00edtico; expresiones provocadas por la ya a<\/p>\n\n\n\n<p>duras penas soportable situaci\u00f3n de disminuci\u00f3n de las libertades, de creciente<\/p>\n\n\n\n<p>precarizaci\u00f3n de la vida y de injerencia del capital en todos los aspectos de la<\/p>\n\n\n\n<p>misma, en estrecha complicidad con el poder pol\u00edtico\u2013. Veo todas esas im\u00e1genes<\/p>\n\n\n\n<p>de las concentraciones y manifestaciones e irremediablemente pienso en esa<\/p>\n\n\n\n<p>capacidad de empoderamiento de los cuerpos vulnerables en su encuentro<\/p>\n\n\n\n<p>mutuo de la que hablas\u2026 Yo este fin de semana he estado en Sevilla visitando<\/p>\n\n\n\n<p>a mi amigo Miguel Benlloch \u2013hist\u00f3rico de la lucha antifranquista, iniciador<\/p>\n\n\n\n<p>del movimiento de liberaci\u00f3n homosexual en el Estado espa\u00f1ol y performer\u2013<\/p>\n\n\n\n<p>quien hace poco me hablaba de c\u00f3mo los acontecimientos de este \u00faltimo mes<\/p>\n\n\n\n<p>le han avivado los recuerdos de las luchas anti-OTAN de los 80, y del enorme<\/p>\n\n\n\n<p>movimiento de base que se cre\u00f3 entonces, en el sentido de la transformaci\u00f3n de la<\/p>\n\n\n\n<p>rabia en capacidad de acci\u00f3n y en formas de organizaci\u00f3n \u2013de empoderamiento,<\/p>\n\n\n\n<p>vaya\u2013, pero tambi\u00e9n del desencanto y sensaci\u00f3n de derrota de despu\u00e9s\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Yo, en circunstancias como las de estas \u00faltimas semanas, pienso mucho en<\/p>\n\n\n\n<p>la pertinencia de lo que hago, en qu\u00e9 sentido tiene mi quehacer \u2013bueno, mis<\/p>\n\n\n\n<p>quehaceres, tendr\u00eda que decir\u2013, y el \u00fanico modo de darle cierto sentido y no caer<\/p>\n\n\n\n<p>en la desesperaci\u00f3n o la impotencia es entendiendo la totalidad de la vida como<\/p>\n\n\n\n<p>una acci\u00f3n \u2013esta idea de \u201cla vida como acci\u00f3n\u201d se la debo tambi\u00e9n a Miguel\u2013,<\/p>\n\n\n\n<p>una acci\u00f3n en la que mi principal veh\u00edculo (mi arma) ser\u00e1 mi cuerpo, no como<\/p>\n\n\n\n<p>organismo sino como esa entidad afectiva pol\u00edticamente competente. Y as\u00ed, el<\/p>\n\n\n\n<p>repertorio de actos de los que mi cuerpo es capaz \u2013moverme, andar, escribir,<\/p>\n\n\n\n<p>manifestarme, bailar al son de la \u00faltima de Beyonc\u00e9\u2026\u2013 ser\u00e1n partes de una<\/p>\n\n\n\n<p>misma acci\u00f3n. Esto tiene algo que ver tambi\u00e9n con lo que comentabas antes<\/p>\n\n\n\n<p>sobre la necesidad de actuar en contra de la distinci\u00f3n teor\u00eda\/pr\u00e1ctica, que tiene<\/p>\n\n\n\n<p>que ver con la separaci\u00f3n de los \u00e1mbitos de acci\u00f3n, con la regularizaci\u00f3n de lo<\/p>\n\n\n\n<p>que uno puede hacer y no, con la normativizaci\u00f3n de la vida en definitiva, pero<\/p>\n\n\n\n<p>para ello recurr\u00edas a la idea de \u201cequilibrio\u201d, que a m\u00ed siempre me ha resultado<\/p>\n\n\n\n<p>un tanto problem\u00e1tica, porque me suena a moderaci\u00f3n, simetr\u00eda y quietud.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Como alguien que trabaja con el movimiento, \u00bfno crees que la oscilaci\u00f3n, el desequilibrio y el titubeo tienen un mayor potencial?<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Aimar:<\/h3>\n\n\n\n<p>\u00a1Ah! \u00a1Gracias!<\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente, ahora que lo leo de nuevo a m\u00ed tambi\u00e9n me chirr\u00eda el t\u00e9rmino<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cequilibrio\u201d (aunque quiz\u00e1s lo puse por mi subconsciente libra). En alg\u00fan otro<\/p>\n\n\n\n<p>di\u00e1logo reivindicaba lo borroso, puesto que provoca un esfuerzo e incita a la<\/p>\n\n\n\n<p>imaginaci\u00f3n. En este caso, estoy totalmente de acuerdo en que la oscilaci\u00f3n,<\/p>\n\n\n\n<p>el desequilibrio y el titubeo tienen un mayor potencial. \u00a1Pero la belleza de la<\/p>\n\n\n\n<p>simetr\u00eda me sigue fascinando!<\/p>\n\n\n\n<p>Justamente ayer un amigo hizo un comentario en referencia a todo el<\/p>\n\n\n\n<p>movimiento 15M que tiene que ver con esta idea:<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo en el no posicionamiento, en lo indefinible, lo borroso,<\/p>\n\n\n\n<p>el desequilibrio que empodera en el momento en que es una decisi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>consciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguien me dijo una vez que \u201cdar un nombre es poseer\u201d. Es una frase de la<\/p>\n\n\n\n<p>que he dudado muchas veces, pero ahora mismo viendo c\u00f3mo los media est\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>apropi\u00e1ndose de ciertos t\u00e9rminos usados por el movimiento me doy cuenta del<\/p>\n\n\n\n<p>poder que tambi\u00e9n da, en este caso en contra, el hecho de definir, dar un nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo un inciso: justo antes de ayer, manifest\u00e1ndome delante del Parlament<\/p>\n\n\n\n<p>de Catalunya, pens\u00e9 en la reflexi\u00f3n que haces. Y pens\u00e9 que estar all\u00ed era un<\/p>\n\n\n\n<p>gesto vital, un acto de empoderamiento y de vulnerabilidad, una declaraci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>(de amor, me atrever\u00eda a decir).<\/p>\n\n\n\n<p>Y establecer un di\u00e1logo con alguien, en este caso contigo, tambi\u00e9n tiene algo<\/p>\n\n\n\n<p>de declaraci\u00f3n, de vulnerabilidad, de ofrecerse al otro. De alg\u00fan modo abres<\/p>\n\n\n\n<p>tu intimidad al otro, te propones sin saber c\u00f3mo ser\u00e1s recibido, pero tienes<\/p>\n\n\n\n<p>que arriesgarte a lanzar tu pensamiento y permitir que la respuesta cambie o<\/p>\n\n\n\n<p>modifique tu manera de pensar. Y aunque a veces me gustar\u00eda posicionarme<\/p>\n\n\n\n<p>en un pensamiento claro y definido, a menudo lo que me apetece escribirte<\/p>\n\n\n\n<p>es toda la navegaci\u00f3n que ocurre en mi proceso mental al leerte, que muchas<\/p>\n\n\n\n<p>veces es totalmente no lineal e incoherente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPodr\u00edamos decir que dialogar es practicar intimidad?<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Aimar:<\/h3>\n\n\n\n<p>Hay que ver las vueltas que hemos dado para llegar a esto de la intimidad\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>(\u00bfo quiz\u00e1s est\u00e1bamos ya ah\u00ed desde un principio?). Te respondo con otro peque\u00f1o<\/p>\n\n\n\n<p>giro: habitualmente \u201cintimidad\u201d y \u201cprivacidad\u201d se utilizan como t\u00e9rminos<\/p>\n\n\n\n<p>parejos, pero para m\u00ed son cosas bien distintas. Las nociones de \u201dprivacidad\u201d,<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cprivado\u201d y \u201cprivar\u201d comparten una misma ra\u00edz, y en este sentido, tienen que<\/p>\n\n\n\n<p>ver con la compartimentaci\u00f3n de lo p\u00fablico, con la delimitaci\u00f3n de aquello<\/p>\n\n\n\n<p>que puede ser compartido, con la privaci\u00f3n, en definitiva, con la negaci\u00f3n de<\/p>\n\n\n\n<p>lo com\u00fan. A m\u00ed la intimidad en cambio me traslada a ese espacio compartido<\/p>\n\n\n\n<p>que se genera entre dos o varias personas, al establecimiento de zonas de<\/p>\n\n\n\n<p>confianza \u2013como nosotros aqu\u00ed\u2013, a las pol\u00edticas de la amistad, as\u00ed que visto as\u00ed,<\/p>\n\n\n\n<p>te dir\u00eda que s\u00ed, que el di\u00e1logo es un modo de intimidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una proposici\u00f3n de Maurice Blanchot que tengo siempre muy presente<\/p>\n\n\n\n<p>en la que define la conversaci\u00f3n \u2013una tipolog\u00eda del di\u00e1logo\u2013 como esa forma de<\/p>\n\n\n\n<p>producci\u00f3n de discurso imposible de clausurar, un acto siempre compartido,<\/p>\n\n\n\n<p>que se fragmenta y se abre al otro en su exteriorizaci\u00f3n. Y son estas mismas<\/p>\n\n\n\n<p>ideas de apertura y fragmento las que me vienen a la cabeza, casi como<\/p>\n\n\n\n<p>im\u00e1genes, cuando en varias ocasiones a lo largo de esta conversaci\u00f3n te<\/p>\n\n\n\n<p>refieres a la necesidad de \u201clanzarse\u201d, de desprenderse de los pensamientos de<\/p>\n\n\n\n<p>uno para compartirlos con el otro (eso que a veces tambi\u00e9n llamas \u201cdeclarar\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a lo de arriba, me gusta la expresi\u00f3n que utilizas de \u201cpracticar<\/p>\n\n\n\n<p>intimidad\u201d, en el sentido de \u201cponerla en pr\u00e1ctica\u201d, de ejercitar la creaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>de esas zonas de lo com\u00fan que tanto escasean, dando a entender que en el<\/p>\n\n\n\n<p>creciente terreno de privatizaci\u00f3n y compartimentaci\u00f3n de todos los aspectos<\/p>\n\n\n\n<p>de la vida es necesario ejercitar la creaci\u00f3n de zonas de lo com\u00fan aut\u00f3nomas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que s\u00ed, dialogar es precisamente eso, y una de las pocas cotas de libertad<\/p>\n\n\n\n<p>que nos quedan.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando me escribiste invit\u00e1ndome a entablar este di\u00e1logo contigo tambi\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<p>te refer\u00edas a la intimidad en cuanto que estrategia y como forma. Siendo as\u00ed,<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfcu\u00e1ntas \u201cformas\u201d de intimidad diferentes eres capaz de enumerar?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Aimar:<\/h3>\n\n\n\n<p>Creo que con esta propuesta de Blanchot entiendo m\u00e1s el por qu\u00e9 me gusta<\/p>\n\n\n\n<p>tanto el di\u00e1logo como forma de generar discurso. Como dices, o dice, es esta<\/p>\n\n\n\n<p>imposibilidad de clausurar el discurso lo que me fascina tanto, quiz\u00e1s porque<\/p>\n\n\n\n<p>de alg\u00fan modo crea una cierta accesibilidad, que a veces no encuentro en<\/p>\n\n\n\n<p>ciertos textos m\u00e1s acad\u00e9micos, y quiz\u00e1s ah\u00ed est\u00e1 el asunto, quiz\u00e1s esos textos<\/p>\n\n\n\n<p>tienen algo m\u00e1s privado. No s\u00e9, esto es un apunte que se tendr\u00eda que pensar<\/p>\n\n\n\n<p>un poco mejor, pero ah\u00ed lo dejo.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a enumerar \u201cformas\u201d o maneras de practicar intimidad, se me<\/p>\n\n\n\n<p>ocurren unas cuantas y bastante variadas:<\/p>\n\n\n\n<p>La consulta del m\u00e9dico; cocinar con alguien; un di\u00e1logo, por supuesto;<\/p>\n\n\n\n<p>una relaci\u00f3n sexual; un chat; salir a escena; una manifestaci\u00f3n; un grupo de<\/p>\n\n\n\n<p>lectura; ver una pel\u00edcula en compa\u00f1\u00eda; una comida familiar; una sesi\u00f3n de<\/p>\n\n\n\n<p>feedback; un Skype; ir al mercado (\u00a1aunque a menudo esto roza el cotilleo!);<\/p>\n\n\n\n<p>tocar y ser tocado; saludar a alguien; una operaci\u00f3n quir\u00fargica; etc.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, el otro d\u00eda en los vestuarios del gimnasio (un lugar donde, en<\/p>\n\n\n\n<p>general, se practica la individualidad) estaba cambi\u00e1ndome al lado de otro<\/p>\n\n\n\n<p>se\u00f1or, y este, al cabo de un rato, me dice \u201cperdona, que no te he dicho buenos<\/p>\n\n\n\n<p>d\u00edas\u201d. Me descoloc\u00f3 totalmente, de alg\u00fan modo penetr\u00f3 en mi burbuja<\/p>\n\n\n\n<p>individual y se abri\u00f3 un lugar de intimidad, una zona com\u00fan aut\u00f3noma (como<\/p>\n\n\n\n<p>dices) y temporal (a\u00f1adir\u00eda). Fue curioso c\u00f3mo esa frase tan com\u00fan abri\u00f3 todo<\/p>\n\n\n\n<p>un espacio de reflexi\u00f3n sobre c\u00f3mo participas en la sociedad. Igual ahora soy<\/p>\n\n\n\n<p>un poco simplista, pero de alg\u00fan modo me cre\u00f3 una consciencia que perdur\u00f3<\/p>\n\n\n\n<p>todo el d\u00eda y desatasc\u00f3 una v\u00eda b\u00e1sica de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00fa que te dedicas m\u00e1s a una reflexi\u00f3n te\u00f3rica y\/o acad\u00e9mica, \u00bfqu\u00e9 opinas<\/p>\n\n\n\n<p>del apunte que he hecho al principio sobre lo privado del texto acad\u00e9mico?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Aimar:<\/h3>\n\n\n\n<p>Eso que comentas de lo \u201cprivado\u201d de ciertos textos apunta hacia una de<\/p>\n\n\n\n<p>las batallas clave de las \u00faltimas d\u00e9cadas: el poder de saber y la gesti\u00f3n del<\/p>\n\n\n\n<p>acceso a ese saber. Es decir, tiene que ver con una tradici\u00f3n de la producci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>del discurso que se ve a s\u00ed misma valedora y gestora de cierta verdad, la que<\/p>\n\n\n\n<p>supuestamente encierra todo \u201ctexto\u201d \u2013no solo escritural, sino extensible a la<\/p>\n\n\n\n<p>idea de \u201cobra\u201d en sentido amplio\u2013. Se trata de un tipo de pr\u00e1ctica basada<\/p>\n\n\n\n<p>en una concepci\u00f3n sustancialista, \u201ccerrada\u201d, de la obra, y en el uso de un<\/p>\n\n\n\n<p>lenguaje igual de privado, opaco por naturaleza, que le permite mantener al<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cotro\u201d \u2013a aquel que pudiera rebatir su verdad\u2013 a una prudencial distancia. El<\/p>\n\n\n\n<p>99% de la cr\u00edtica de arte, por poner un ejemplo, est\u00e1 aquejado de este mal, y<\/p>\n\n\n\n<p>no es otra cosa que el producto del uso \u201cprivado\u201d que un sujeto concreto (el<\/p>\n\n\n\n<p>cr\u00edtico) hace de una realidad (la obra de arte). Por poner otro ejemplo, casi<\/p>\n\n\n\n<p>todos los programas y departamentos de Educaci\u00f3n de los museos se basan<\/p>\n\n\n\n<p>en esta misma \u201cl\u00f3gica gestora\u201d, \u201cmediadora\u201d, de una supuesta verdad, de un<\/p>\n\n\n\n<p>supuesto saber contenido en la obra de arte que el espectador es incapaz de<\/p>\n\n\n\n<p>interpretar sin su mediaci\u00f3n. Una gran parte del pensamiento desde los 60<\/p>\n\n\n\n<p>(desde la recuperaci\u00f3n que se dio del formalismo hasta la llamada \u201cest\u00e9tica<\/p>\n\n\n\n<p>de la recepci\u00f3n\u201d) ha luchado para desarticular esta actitud paternalista y<\/p>\n\n\n\n<p>el subjetivismo caracter\u00edstico del arte moderno, esa especie de encierro de<\/p>\n\n\n\n<p>la obra en s\u00ed misma, desmontando el mito de la privacidad y el autismo<\/p>\n\n\n\n<p>t\u00edpico de las pr\u00e1cticas art\u00edsticas. Mucho se ha trabajado desde entonces<\/p>\n\n\n\n<p>por la necesidad de instaurar un \u201clenguaje p\u00fablico\u201d, un hacer cuyas formas<\/p>\n\n\n\n<p>integren estructuralmente al receptor. La danza y las pr\u00e1cticas performativas<\/p>\n\n\n\n<p>han sido cruciales en todo esto. Esta forma de pensar alcanzar\u00eda su esencia,<\/p>\n\n\n\n<p>nuevamente, en el espacio de la conversaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n en la idea de<\/p>\n\n\n\n<p>juego. Las posibilidades del juego, como las de la conversaci\u00f3n, son infinitas,<\/p>\n\n\n\n<p>y sus logros son siempre provisionales; jugar es siempre \u201cjugar con\u201d, implica<\/p>\n\n\n\n<p>participaci\u00f3n, los que juegan son participantes y espectadores al mismo<\/p>\n\n\n\n<p>tiempo, como en la conversaci\u00f3n. Por supuesto que en todo juego, as\u00ed como<\/p>\n\n\n\n<p>en la conversaci\u00f3n, hay una serie de \u201cnormas\u201d, pero no necesariamente han<\/p>\n\n\n\n<p>de entenderse como reguladoras de la conducta, sino que tambi\u00e9n podemos<\/p>\n\n\n\n<p>verlas como espacios de lo com\u00fan, \u00e1mbitos de acci\u00f3n que me afectan a m\u00ed y<\/p>\n\n\n\n<p>al otro por igual. Entonces, \u00bfpodr\u00edamos definir el juego como otra forma de<\/p>\n\n\n\n<p>intimidad?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Aimar:<\/h3>\n\n\n\n<p>Por supuesto, querido Aimar. Y de hecho me parece extremadamente<\/p>\n\n\n\n<p>po\u00e9tico e inspirador pensar en el juego como una forma de intimidad, como<\/p>\n\n\n\n<p>esta pr\u00e1ctica que nos catapulta a un presente compartido, a participar de esta<\/p>\n\n\n\n<p>intimidad con el \u201cotro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gusta esto que dices de que los logros del juego, como de la conversaci\u00f3n,<\/p>\n\n\n\n<p>son siempre provisionales, no buscan un anclaje definitivo sino m\u00e1s bien uno<\/p>\n\n\n\n<p>que permita avanzar.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, cuando me invento juegos, siempre pienso en las normas, no<\/p>\n\n\n\n<p>como reguladoras de conducta sino como condiciones para que ocurran cosas,<\/p>\n\n\n\n<p>creadoras de potencial, digamos. Y me parece muy importante entenderlas<\/p>\n\n\n\n<p>as\u00ed, porque en cualquier momento se pueden modificar para mejorar las<\/p>\n\n\n\n<p>condiciones ( \u2013como dir\u00eda un buen<\/p>\n\n\n\n<p>amigo m\u00edo\u2013).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora pensando en este di\u00e1logo mismo, casi me atrever\u00eda a decir que has<\/p>\n\n\n\n<p>desvelado el misterio del juego.<\/p>\n\n\n\n<p>Confieso: me invent\u00e9 este juego para intimar con otra persona mediante la<\/p>\n\n\n\n<p>escritura (entre otras cosas).<\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Arriola-Aimar-dialogo.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Arriola-Aimar-dialogo.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-041ab601-89aa-4cae-8d0a-f1929093b360\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Arriola-Aimar-dialogo.pdf\">Arriola-Aimar-dialogo<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Arriola-Aimar-dialogo.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-041ab601-89aa-4cae-8d0a-f1929093b360\">Descarga<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aimar Arriola y Aimar P\u00e9rez Gali, 2011<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[164,155,113],"class_list":["post-8866","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-es","tag-comunidad","tag-intimidad","tag-juego"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8866","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8866"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8866\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8868,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8866\/revisions\/8868"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8866"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8866"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8866"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}