{"id":8826,"date":"2013-02-19T15:12:00","date_gmt":"2013-02-19T14:12:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=8826"},"modified":"2026-02-19T15:16:18","modified_gmt":"2026-02-19T14:16:18","slug":"un-acontecimiento-imposible-una-comunidad-imposible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2013\/02\/19\/un-acontecimiento-imposible-una-comunidad-imposible\/","title":{"rendered":"\u00bfUn acontecimiento imposible \/ una comunidad imposible? \u00a0"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Miguel \u00c1ngel Mart\u00ednez<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2013<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>CORNAGO, \u00d3scar (Coord.),&nbsp;<em>Manual de emergencia para pr\u00e1cticas esc\u00e9nicas. Comunidad y econom\u00edas de la precariedad<\/em>, Madrid, Continta me tienes, 2014, pp. 64-79.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy leyendo Matar a Plat\u00f3n, de Chantal Maillard (2007). Esa es una foto del primer poema (p.13). Como veis, me he encontrado ante un accidente de tr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>Abajo, despu\u00e9s del poema, comienza un texto en prosa.<\/p>\n\n\n\n<p>En la medida en que avanzo en la lectura, me doy cuenta de que este texto que hay abajo plantea un di\u00e1logo con el proceso de creaci\u00f3n y el aparato conceptual que se va haciendo cada vez m\u00e1s transparente (creo) en los poemas. Este texto en prosa se refiere a un libro en el que una mujer ser\u00e1 aplastada por un sonido (p. 21), como ese hombre es aplastado en el accidente de tr\u00e1fico de los poemas. Seg\u00fan el autor, este libro pretende describir un \u00abacontecimiento\u00bb, que \u00abal contrario que una idea \u2014dice\u2014, nunca puede ser definido\u00bb (pp. 29-32). Precisamente por eso el libro ser\u00e1 un libro de poemas; estos ser\u00e1n las variaciones de esa imagen-acontecimiento: una mujer aplastada.<\/p>\n\n\n\n<p>En los poemas situados en el centro de la p\u00e1gina, distintas voces, desde m\u00faltiples perspectivas, desde distintos \u00e1ngulos, se enfrentan y nos ofrecen tambi\u00e9n una serie de variaciones de este accidente de tr\u00e1fico. \u00bfPero son variaciones de un \u00abacontecimiento\u00bb? \u00bfQu\u00e9 implicar\u00eda un \u00abs\u00ed\u00bb o un \u00abno\u00bb?<\/p>\n\n\n\n<p>Voy a ir poco a poco.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, en muchos poemas, la voz o las voces que hablan prestan atenci\u00f3n a la supresi\u00f3n o a la ausencia de l\u00edmites que genera el accidente y a c\u00f3mo este se compone en \u00abconjunciones\u00bb: cami\u00f3n y cuerpo, o metal y tejido (como ocurre en el primer poema), mano (ni\u00f1a) y mano (hombre) (p. 21), orina y sangre (p. 21), cuerpo (camionero) y cuerpo (hombre) (p. 31), charco y animal (p. 37), animal (perro) y animal (hombre) (p. 37), hombre y cielo (p. 17) y, finalmente (atenci\u00f3n), hombre aplastado, voz que habla (escribe), p\u00e1gina y lector (p. 39). Leo en voz alta:<\/p>\n\n\n\n<p>Dir\u00eda que todos los fragmentos apuntan al \u00faltimo, a esa \u00faltima confusi\u00f3n en la que estamos ya todos, yo y vosotros tambi\u00e9n como lectores, en la que se borran los l\u00edmites entre lo que ha sucedido en la p\u00e1gina y lo que estamos viendo o siendo. Quiz\u00e1s apunte a eso la primera definici\u00f3n de \u00abacontecimiento\u00bb que se daba en el texto en prosa de abajo, cuando se dec\u00eda que \u00abal contrario que una idea, nunca puede ser definido\u00bb. La idea es una construcci\u00f3n mental que implica una distancia con el objeto o la situaci\u00f3n concreta a la que se refiere: es decir, no sucedemos en ella. Sin embargo, el acontecimiento, lo que nos sucede (como vemos en estos fragmentos en los que se apunta la ausencia de esa distancia), m\u00e1s que a una definici\u00f3n, parece que nos obliga a que hagamos algo con \u00e9l. \u00bfPero qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>Sigo leyendo. Porque en otras partes del texto, en otros poemas, tanto la voz o las voces que hablan como el resto de \u00abespectadores\u00bb que se han acercado al punto del accidente parece que asisten a una escena que les resulta radicalmente ajena y que no compromete su sensibilidad. Es lo que ocurr\u00eda en el primer poema, cuando el accidente aparec\u00eda asimismo definido como un \u00abdrama\u00bb que \u00abno interesa\u00bb (p. 13). Es decir, s\u00ed cabe la posibilidad de establecer una distancia con lo que ha sucedido, digamos, para que no nos suceda a nosotros, para que no suceda algo en nosotros. Entonces, por lo que va sugiriendo el texto, en estos puntos no nos encontrar\u00edamos ante un acontecimiento. Vuelvo a leer: &nbsp;&nbsp;El primer fragmento en prosa est\u00e1, como dec\u00eda al principio, inmediatamente despu\u00e9s del primer poema, en el que el hombre, en ese instante, es aplastado. \u00bfQu\u00e9 distancia separa el \u00abacontecimiento\u00bb del \u00abespect\u00e1culo\u00bb, el cuerpo de esa voz (que tuerce la esquina despu\u00e9s de haber presenciado el accidente) del cuerpo del otro (aplastado sobre el asfalto)? En el siguiente fragmento (p. 25), nosotros, como lectores (de la trama, del argumento del libro), asistimos tambi\u00e9n a ese espect\u00e1culo. \u00bfY qu\u00e9 es lo que nos ocurre? \u00bfAcaso no guardamos tambi\u00e9n esa distancia? \u00bfAcaso nosotros comprometemos nuestra sensibilidad con ese cuerpo aplastado? \u00bfCon todos los cuerpos que se aplastan en este instante, mientras leemos? Reviso la prensa de hoy, la prensa de ayer, la prensa de ma\u00f1ana, y pienso qu\u00e9 \u00abaccidente\u00bb, qu\u00e9 muertes me afectan menos: qu\u00e9 muertes me causan m\u00e1s indiferencia. Parece que en nuestra actitud frente a estos hechos y a estas muertes se revela una incapacidad para la empat\u00eda que parece que se ha naturalizado en las sociedades contempor\u00e1neas. No nos resulta tan extra\u00f1a la reacci\u00f3n de los espectadores de ese accidente de tr\u00e1fico. En otro art\u00edculo de prensa, esta vez en una entrevista, Bifo dec\u00eda que: la sensibilidad es la capacidad de entender se\u00f1ales que no son verbales, ni verbalizables. Es la facultad de discernir lo indiscernible, aquello que es demasiado sutil para ser digitalizado. Ha sido siempre el factor primario de la empat\u00eda: la comprensi\u00f3n entre los seres humanos siempre se da en primer lugar a nivel epid\u00e9rmico (cit. en Fern\u00e1ndez-Savater, 2011). Si estamos de acuerdo con esto, podr\u00edamos concluir afirmando que se da una insensibilidad, en nosotros, que nos separa, que establece una distancia, que nos permite \u00abcreer \u2014como leo en otro de los poemas\u2014 que la piel es un l\u00edmite\u00bb: que \u00abnos ayuda a ser otro\u00bb (p. 47). Gracias a esta insensibilidad y a esta distancia esos impactos no hacen que perdamos nuestro (precario) equilibrio. De hecho, en el pen\u00faltimo poema, el espect\u00e1culo \u00abya termin\u00f3\u00bb (p. 65), y estamos preparados para olvidarlo. \u00bfAcaso no ocurre esto cuando cerramos el peri\u00f3dico o la ventana de la pantalla? Sin embargo, al mismo tiempo, al menos en el libro de Maillard, siempre hay una voz que no deja de interrogarse a s\u00ed misma, y a los dem\u00e1s, en torno al malestar que le produce esta falta de empat\u00eda y de acci\u00f3n: \u00ab\u00bfPero qu\u00e9 es lo que acontece?\u00bb, se pregunta la hablante (p. 19). En otro poema leo que los espectadores \u00abcomplican la historia\u00bb (p. 25). Quiz\u00e1, si sigo la lectura que estoy haciendo, en tanto que asisten a una escena, en tanto que contemplan un espect\u00e1culo, debido a esa cierta atrofia en su sensibilidad que no les permite relacionarse con el accidente en tanto que acontecimiento: \u00abIndagan desde dentro \/ lo que fuera no alcanzan\u00bb (p. 25). Aqu\u00ed, el afuera ser\u00eda la textura del acontecimiento \u2014el cuerpo aplastado, el charco de sangre\u2014 y el dentro ser\u00eda una subjetividad kitsch, regulada, aprendida social y pol\u00edticamente, que reconstruye el acontecimiento a partir de una sentimentalidad de segunda mano que neutraliza su potencia (Maillard, 2009). Tal vez no sea tan ingenuo pensar que si en vez de espectar la escena del accidente fu\u00e9ramos capaces de atender a las personas implicadas en \u00e9l (cuidar a esa ni\u00f1a o escuchar al conductor del cami\u00f3n; hacer algo con todos esos titulares), podr\u00edan producirse distintas situaciones en las que, siquiera de forma ef\u00edmera, cuajar\u00eda un v\u00ednculo comunitario. Pero no es esto lo que parece que sucede. Los espectadores de Matar a Plat\u00f3n urden sus \u00abdefensas\u00bb para que esa situaci\u00f3n no les conmueva (p. 26). Yo, nosotros, los lectores, seguimos leyendo junto a nuestra ventana. \u00bfAcaso me incomoda escribir esto? \u00bfAcaso te molesta a ti leerlo? \u00bfTe parece una acusaci\u00f3n demasiado f\u00e1cil? No es mi intenci\u00f3n caer en ello. No dudo de que la lectura de este libro que tienes entre las manos puede haber sido pospuesta a causa de tu implicaci\u00f3n en asuntos m\u00e1s importantes. Pero seguramente tambi\u00e9n podamos estar de acuerdo en que muchas veces somos incapaces de sentirnos afectados por acontecimientos que nos est\u00e1n llamando a gritos (no el concepto, sino las personas). Mi intenci\u00f3n es que pensemos en ello, si no queremos conformarnos con justificaciones del tipo: \u00abNo tenemos tiempo ni fuerzas para todo\u00bb (porque, en todo caso, esto es justamente una cuesti\u00f3n pol\u00edtica). La pregunta que se me ocurre es: \u00bfCon las fuerzas que tenemos, c\u00f3mo hacer para estar abiertos, disponibles, expuestos a lo que ocurre, a los otros? Precisamente, creo que lo que distintos autores han escrito sobre el \u00abacontecimiento \u00bb puede servirnos de apoyo para acercarnos a esta pregunta, para comprender la situaci\u00f3n que propone Maillard y pensar en otras en las que nos hayamos visto, al menos al principio, implicados (cada uno habr\u00e1 encontrado sus propios recortes de prensa).<\/p>\n\n\n\n<p>Maillard toma de la L\u00f3gica del sentido, de Deleuze, estas dos citas que usa como ep\u00edgrafes de Matar a Plat\u00f3n (p. 11):<\/p>\n\n\n\n<p>[\u2026]&nbsp; \u00bfEntonces, \u00abel acontecimiento\u00bb no es solo lo que ocurre sino lo que abre? Joan Carles M\u00e8lich, en El otro de s\u00ed mismo. Por una \u00e9tica desde el cuerpo (2010: 45), escribe:<\/p>\n\n\n\n<p>[\u2026] &nbsp;Foucault, por su parte, en El orden del discurso (1992: 11) afirma:<\/p>\n\n\n\n<p>[\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero entonces qu\u00e9 abre?: \u00bfNos abre? \u00bfLa materialidad del acontecimiento es, como en Matar a Plat\u00f3n, la materialidad del cuerpo de los otros? \u00bfDominarla es dominar nuestra inclinaci\u00f3n hacia esos cuerpos: nuestra inclinaci\u00f3n a escucharlos, a atenderlos, a crear un lazo a trav\u00e9s de ellos, de esos cuerpos? Precisamente aqu\u00ed encuentro la relaci\u00f3n que aparece en el t\u00edtulo de este texto entre el acontecimiento y la comunidad: en el lazo que puede establecerse entre el \u00abyo\u00bb que se encuentra ante el acontecimiento, si es afectado por \u00e9l, y los \u00abotros\u00bb que participan o se han visto implicados en el mismo acontecimiento. El acontecimiento, como algo que pasa por el cuerpo, ser\u00eda la base sobre la que se hace comunidad. Es decir: la base comunitaria ya no ser\u00eda una relaci\u00f3n de pertenencia en torno a una nacionalidad, una clase social, una raza, o cualquier otra identidad, sino un cuerpo afectado. Esta comunidad, creo, dialoga con La comunidad que viene, seg\u00fan Giorgio Agamben (1996), y con La comunidad desobrada, de Jean-Luc Nancy (2001: pp. 17 y 67-68): comunidades que no se basan en identidades previas, sino en la singularidad del individuo, ni en ideas preconcebidas de c\u00f3mo debe ser&nbsp; esta comunidad, sino que cristalizan en cada momento de inclinaci\u00f3n hacia el otro, en cada momento de ser-en-com\u00fan. \u00bfAcaso son \u00abcomunidades imposibles\u00bb? Leo un \u00faltimo fragmento de Jean-Luc Nancy:&nbsp; [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>AGAMBEN, Giorgio (1996), La comunidad que viene, Madrid, Pre-Textos.<\/p>\n\n\n\n<p>DELEUZE, Gilles (2012), L\u00f3gica del sentido, http:\/\/www.philosophia.cl\/biblioteca\/ Deleuze\/L%F3gica%20del%20sentido.pdf. FERN\u00c1NDEZ-SAVATER, Amador (2011), \u00abEntrevista con Franco Berardi\u00bb, en P\u00fablico, (29.01.2011). FOUCAULT, Michel (1999), El orden del discurso, Barcelona, Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>MAILLARD, Chantal (2007), Matar a Plat\u00f3n, Barcelona, Tusquets. \u2014 (2009), Contra el arte y otras imposturas, Valencia, Pre-Textos. M\u00c9LICH, Joan-Carles (2010), El otro de s\u00ed mismo, Bellaterra, Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona-Textos del cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>NANCY, Jean-Luc (2001), La comunidad desobrada, Madrid, Arena Libros.<\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Martinez-Miguel-Angel-acontecimiento-imposible.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Martinez-Miguel-Angel-acontecimiento-imposible.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-e37fe5c0-870f-4bb5-b591-553b87786810\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Martinez-Miguel-Angel-acontecimiento-imposible.pdf\">Martinez-Miguel-Angel-acontecimiento-imposible<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Martinez-Miguel-Angel-acontecimiento-imposible.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-e37fe5c0-870f-4bb5-b591-553b87786810\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Documentos relacionados<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Proyecto I+D<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Imaginarios sociales II: La idea de acci\u00f3n en la sociedad posindustrial. Documentaci\u00f3n, an\u00e1lisis y teor\u00eda de la creaci\u00f3n esc\u00e9nica contempor\u00e1nea.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Contextos<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfA qu\u00e9 estamos jugando?, \u00d3scar Cornago y Carolina Boluda, Diciembre, 2012<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel \u00c1ngel Mart\u00ednez, 2013<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[102,165,164,113],"class_list":["post-8826","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-es","tag-afectos","tag-colectivo","tag-comunidad","tag-juego"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8826"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8826\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8828,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8826\/revisions\/8828"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}