{"id":8704,"date":"2015-02-17T10:36:00","date_gmt":"2015-02-17T09:36:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=8704"},"modified":"2026-03-23T19:16:17","modified_gmt":"2026-03-23T18:16:17","slug":"escuchar-recordar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2015\/02\/17\/escuchar-recordar\/","title":{"rendered":"Escuchar\/recordar"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>World of interiors<\/em>, de Ana Borralho y Joao Galante;\u00a0<em>What if everything we know is wrong?<\/em>, de Mike Brookes y Rosa Casado<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/11\/22\/oscar-cornago\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5593\">\u00d3scar Cornago<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2015<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>CORNAGO, \u00d3scar. Ensayos de teor\u00eda esc\u00e9nica sobre teatralidad, p\u00fablico y democracia, Madrid, Abada Editores, 2015, pp. 56-63<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra colectiva abre un espacio interior y al mismo tiempo compartido donde lo \u00edntimo se desliga del \u00e1mbito del individuo para recuperar un terreno com\u00fan. Ya desde el t\u00edtulo,\u00a0<em>World of interiors<\/em>, de\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2011\/01\/02\/ana-borralho-y-joao-galante-2\/\" data-type=\"post\" data-id=\"4978\">Ana Borralho y Jo\u00e3o Galante<\/a><\/strong>, hace alusi\u00f3n a este mundo generado a trav\u00e9s de la escucha. A pesar de la importancia simb\u00f3lica de la mirada en la cultura occidental, la escucha es uno de los sentidos fundamentales en un medio como el teatro atravesado por la palabra. En este caso la escucha est\u00e1 intervenida para hacer de ella una acci\u00f3n colectiva. Esta acci\u00f3n se traduce en un paisaje sonoro que produce cierta extra\u00f1eza. Los int\u00e9rpretes, entre 10 y 15, est\u00e1n tumbados boca arriba, dispersos en una sala amplia y di\u00e1fana, con los ojos cerrados, susurrando textos de Rodrigo Garc\u00eda. En el festival Escena Contempor\u00e1nea de Madrid, en el 2012, la obra se realiz\u00f3 a lo largo de dos horas. Durante este tiempo el p\u00fablico deambula entre los int\u00e9rpretes tendidos en el suelo, pueden acercarse a uno u otro, sentarse o tumbarse, entrar en contacto f\u00edsico o mantenerse al margen observando un paisaje en movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera impresi\u00f3n del espectador al acceder a la sala es de desconcierto. Cuerpos tumbados, un cierto murmullo de fondo cuya procedencia no llega a identificarse, y grupos de personas que desde lejos se confunden con los int\u00e9rpretes. Como se lee en la presentaci\u00f3n de la obra en el centro cultural Matadero de Madrid:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En&nbsp;<em>World of interiors<\/em>&nbsp;el p\u00fablico es confrontado de entrada con una imagen inquietante: personas tumbadas en el suelo, con los ojos cerrados, sin movimiento evidente. Aparentemente no sucede nada, pero este vac\u00edo contiene una invitaci\u00f3n a la proximidad, a la acci\u00f3n. Al aproximarnos o\u00edmos textos susurrados en la tenue frontera de la intimidad de los cuerpos. El espectador escoge el modo y tiempo de escucha, el grado de proximidad, el modo de estar.[1]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La ausencia de un punto fijo en el que centrar la mirada y la mezcla de los murmullos sobre el silencio de fondo hace que crezca un estado de dispersi\u00f3n en el que el espectador, con su deambular, es un elemento m\u00e1s. La obra no son los actores diciendo unos textos, sino la situaci\u00f3n a la que dan lugar, de la que forma parte el p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta especie de instalaci\u00f3n humana pone de relieve la dimensi\u00f3n sensible del acto mismo de la escucha. No se escuchan solo los textos de Rodrigo Garc\u00eda, que seg\u00fan donde se sit\u00fae el espectador ni siquiera llegan a o\u00edrse, y que en algunos casos son dichos en distintos idiomas, sino tambi\u00e9n a quien los dice, el c\u00f3mo se dicen, la situaci\u00f3n que se forma, y finalmente a nosotros mismos en el acto de escuchar. El modo de decir los textos es el elemento clave del trabajo. Podr\u00edan haber sido dichos con los participantes de rodilla, mirando a la pared, como ocurre en Purgatory, tambi\u00e9n de Galante y Borralho, o de pie sobre una mesa, o simplemente de cara al p\u00fablico, lo que hubiera generado situaciones distintas. El susurro no convoca a una masa, invita a la proximidad, a unos pocos. Hace pensar en un \u00e1mbito de silencio y cercan\u00eda donde la sensaci\u00f3n de intimidad se crea desde lo colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de que los int\u00e9rpretes tengan los ojos cerrados contribuye a que el medio sensible cobre autonom\u00eda en tanto que espacio de susurros que vienen de ninguna parte y se dirigen tambi\u00e9n a ning\u00fan lugar, simplemente se producen ah\u00ed, en ese momento. El origen de los textos, como tambi\u00e9n su contenido, act\u00faa como una referencia lejana frente a la ausencia de emoci\u00f3n en la dicci\u00f3n y el tono neutro y constante, que elimina la dimensi\u00f3n sicol\u00f3gica. Esto produce una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida de identidad que hace que se imponga la percepci\u00f3n de los cuerpos como organismos susurrantes sin una subjetividad propia, pero s\u00ed con una textura, un tono de voz y una presencia singulares. Para conseguir esta dicci\u00f3n, se les dicta a los int\u00e9rpretes los textos a trav\u00e9s de unos auriculares. Esto hace que estos tengan que poner la atenci\u00f3n en aquello que est\u00e1n oyendo y no en darles un colorido emocional. La interioridad a la que hace referencia la obra no descubre el interior de unos sujetos, sino de un paisaje humano que se ofrece a una percepci\u00f3n sensorial cercana y envolvente, que m\u00e1s que visual habr\u00eda que definir como t\u00e1ctil. Como dir\u00e1 m\u00e1s adelante Rodrigo Garc\u00eda refiri\u00e9ndose al uso de los textos, lo importante no es lo que se dice, sino la situaci\u00f3n que se crea.<\/p>\n\n\n\n<p>En la conversaci\u00f3n citada anteriormente con&nbsp;<strong>Mike Brookes<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Rosa Casado<\/strong>, se termina insistiendo en esta percepci\u00f3n retiniana de un evento que va m\u00e1s all\u00e1 de la mirada. Antes que delimitar un sentido, la escucha hace sensible un tipo de presencia, una manera de participar del espacio que, a diferencia de la mirada, no funciona en una \u00fanica direcci\u00f3n. La distancia asociada a la mirada convive con la imposibilidad de estar al margen de aquello que estamos percibiendo. El acontecimiento somos nosotros percibiendo lo que est\u00e1 pasando, y viceversa, lo que est\u00e1 pasando somos nosotros como parte de esa situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En\u00a0<em>What if everything we know is wrong?<\/em>\u00a0(\u00bfY si todo lo que sabemos est\u00e1 equivocado?), de\u00a0<strong>Brookes<\/strong>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2009\/11\/29\/rosa-casado\/\" data-type=\"post\" data-id=\"6858\"><strong>Casado<\/strong>,<\/a> se propone tambi\u00e9n una situaci\u00f3n colectiva de escucha, aunque desarrollada de un modo distinto. Realizada por primera vez en el 2011, casualmente un a\u00f1o despu\u00e9s que\u00a0<em>World of interiors<\/em>, comparte con esta la sensaci\u00f3n de dispersi\u00f3n, de creaci\u00f3n de un \u00e1mbito c\u00f3modo en el que los espectadores pueden moverse con libertad, pero enfatizando la diferencia, como dec\u00eda Brookes, entre lo que se da a escuchar y el hecho en s\u00ed del encuentro con el p\u00fablico. Para ello se acent\u00faa la desnudez del espacio reduciendo a lo m\u00ednimo las huellas del soporte t\u00e9cnico y humano de la obra. Esta comienza con el dibujo de una silla en el suelo, a la que se sube Casado para dar la bienvenida al p\u00fablico y contarles el objetivo de la obra, que nace del deseo de traer a la sala un lugar geogr\u00e1fico y un momento del pasado que para ellos fue importante. En gran parte se trata de eso, de un deseo compartido con los asistentes. Para este fin utilizan una tiza, unas fotos borrosas de polaroid y unas grabadoras. Brookes dibuja unas sillas m\u00e1s y ambos van activando las grabadoras que colocan en sitios distantes de la sala. El p\u00fablico se mueve por el espacio, acerc\u00e1ndose a las grabadoras, donde se escucha cantos de p\u00e1jaros y ruido de ambiente; mira las sillas dibujadas en la pared o en el suelo, o curiosea las fotograf\u00edas. Pasado un rato, Casado le invita a escoger un lugar para ponerse c\u00f3modo. Para ello ofrece la posibilidad de utilizar unas mantas, similares quiz\u00e1s a las que ellos utilizaron en ese lugar que tratan de hacer presente. Poco despu\u00e9s anuncia que recientemente se han encontrado con una conversaci\u00f3n, debate o material de contenido cient\u00edfico o art\u00edstico, que var\u00eda seg\u00fan la obra, y que dado su inter\u00e9s han convertido al formato sonoro para que se puedan escuchar. A continuaci\u00f3n reparte las grabadoras de una en una y al azar.<\/p>\n\n\n\n<p>En el centro cultural de Bilbao La Alh\u00f3ndiga, en 2015, se trataba de un debate publicado por la revista Life en los a\u00f1os setenta con conocidos escritores de ciencia ficci\u00f3n. La novela de George Orwell, 1984, era el punto de partida de una discusi\u00f3n sobre c\u00f3mo ser\u00eda el mundo del futuro. Se hablaba de la llegada del hombre a la luna y la conquista del espacio, de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, de los comunistas y las utop\u00edas sociales. El sonido de fondo de los p\u00e1jaros se va mezclando con las voces de los escritores, que a medida que se multiplican terminan imponi\u00e9ndose, a lo que contribuye Brookes, que va recogiendo poco a poco las grabadoras y algunos otros objetos, como la bolsa que conten\u00eda las grabadoras. Acabada su labor, abandona tranquilamente la sala. Lo mismo hace Casado poco despu\u00e9s, diciendo a los espectadores que pueden quedarse escuchando la conversaci\u00f3n el tiempo que deseen.<\/p>\n\n\n\n<p>A la intimidad generada por la escucha, las sensaciones despertadas por los ecos de un lugar lejano, y los pensamientos surgidos a ra\u00edz de los pron\u00f3sticos fallidos de los escritores acerca de un futuro que ya es pasado, se suma la sensaci\u00f3n m\u00e1s presente de todas, que es la de estar all\u00ed, en esa sala, con un grupo de personas haciendo m\u00e1s o menos lo mismo. Poco a poco los asistentes se van marchando y el espacio vuelve a quedar casi como estaba antes, si exceptuamos algunos rastros dejados por la intervenci\u00f3n, como las mantas o las grabadoras. El contraste entre la ausencia de ese mundo evocado y la presencia de la gente, entre el pasado convertido en ficci\u00f3n y la realidad del p\u00fablico presente, envuelto en otro tipo de ficci\u00f3n esc\u00e9nica, se entrelaza a distintos niveles. Queda una sensaci\u00f3n de paso del tiempo, de lo ef\u00edmero de todo lo que alguna vez fue aceptado como verdad, ya sea en el plano de las ideas cient\u00edficas, art\u00edsticas y pol\u00edticas, o en el de las convenciones a trav\u00e9s de las cuales nos percibimos como parte de una sociedad en un momento dado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Brookes<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Casado<\/strong>&nbsp;han desarrollado numerosos proyectos sobre el acto de recordar como acontecimiento colectivo. Recordar es otra de las acciones m\u00ednimas que gira en torno a la palabra. Los materiales que se rescatan del pasado en What if everything we know is wrong? no dejan de ser un di\u00e1logo con la memoria perdida de la historia. En Tan solo un pedazo de historia que se repite \/ Just a little bit of history repeating se rescata esta memoria com\u00fan pero de un espacio p\u00fablico a trav\u00e9s de intervenciones en ese mismo espacio. La primera vez que se hizo, en Weymouth, al sur del Reino Unido, en el 2010, para el festival de arte multimedia B-side, se reprodujo a trav\u00e9s de altavoces el concierto interpretado como cierre de la temporada de verano de 1910 en un templete de una plaza, ocupada hoy por unas galer\u00edas con juegos recreativos. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde realizan como parte de esta misma serie Historic parking lots of Providence\/ Introduced birdsong, una intervenci\u00f3n sonora en los aparcamientos del centro de esta ciudad en Estados Unidos. La intervenci\u00f3n consist\u00eda en la colocaci\u00f3n de dispositivos sonoros con cantos de p\u00e1jaros, que abundaban en la ciudad y que hab\u00edan ido desapareciendo.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de recordar pasa por la participaci\u00f3n de una capacidad compartida que pone en relaci\u00f3n a quien recuerda con un entorno com\u00fan. Este pasado es el que estas obras recuperan como una forma de experimentar la dimensi\u00f3n colectiva del espacio a trav\u00e9s de su historia.<\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Cornago-Oscar-escuchar-recordar-.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Cornago-Oscar-escuchar-recordar-.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-7a686e1f-3f63-47f1-bccf-c81d9d1d145d\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Cornago-Oscar-escuchar-recordar-.pdf\">Cornago-Oscar-escuchar-recordar-<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Cornago-Oscar-escuchar-recordar-.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-7a686e1f-3f63-47f1-bccf-c81d9d1d145d\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Documentos relacionados<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Proyectos I+D<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Las pr\u00e1cticas esc\u00e9nicas como forma social del conocimiento: una revisi\u00f3n cr\u00edtica de la idea de participaci\u00f3n en el contexto de las democracias<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>World of interiors, de Ana Borralho y Joao Galante;\u00a0What if everything we know is wrong?, de Mike Brookes y Rosa Casado. \u00d3scar Cornago, 2015<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":4992,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,245],"tags":[164,163,135],"class_list":["post-8704","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos-es","category-textos-de-oscar-cornago","tag-comunidad","tag-participacion","tag-publico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8704"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8704\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8706,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8704\/revisions\/8706"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4992"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}