{"id":8701,"date":"2015-02-17T10:31:00","date_gmt":"2015-02-17T09:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=8701"},"modified":"2026-03-26T13:42:56","modified_gmt":"2026-03-26T12:42:56","slug":"pensar-la-danza-con-la-danza-a-traves-de-la-danza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2015\/02\/17\/pensar-la-danza-con-la-danza-a-traves-de-la-danza\/","title":{"rendered":"Pensar la danza\/ con la danza \/ a trav\u00e9s de la danza"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Reflexiones sobre el tejido pensamiento y movimiento en la escena contempor\u00e1nea de la danza ecuatoriana.<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/11\/08\/bertha-diaz-martinez\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5604\">Bertha D\u00edaz<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2015<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>D\u00edaz, Bertha y Mora, Genoveva (eds). Cartograf\u00eda cr\u00edtica de la danza moderna y contempor\u00e1nea de Ecuador. Quito, Ecuador, El Apuntador, 2015, pp. 133-140.<\/p>\n\n\n\n<p>Si hay un grupo de hacedores de la danza que despierta particularmente mi inter\u00e9s como espectadora y que alumbra, a mi criterio, el t\u00e9rmino \u2018contempor\u00e1neo\u2019 es aquel que m\u00e1s all\u00e1 de experimentar a nivel formal, activa en su misma pr\u00e1ctica una pregunta vital que hace eclosionar el modo en el que el bloque de movimientos-sentidos que es la coreograf\u00eda, se muestra hoy, en presente y en co-presencia del p\u00fablico. Es decir, me refiero a aquel reducto de gente de danza que revela en su hacer una pregunta ontol\u00f3gica que es puesta en cuerpo y desde ah\u00ed despierta una inquietaci\u00f3n en la denominaci\u00f3n \u2018danza\u2019, en sus l\u00edmites y en sus modos de erigirse actualmente.<\/p>\n\n\n\n<p>En el 2011, en la sala quite\u00f1a Estudio de Actores, del artista esc\u00e9nico Le\u00f3n Sierra, Esteban Donoso, Sof\u00eda Calder\u00f3n y Viviana S\u00e1nchez presentaron&nbsp;<em>Comentarios del Director,<\/em>&nbsp;en el marco de&nbsp;<em>No m\u00e1s luna en el agua<\/em>. Pocas veces desde el p\u00fablico he escuchado risas en un espect\u00e1culo de danza. Y aunque pienso que la intenci\u00f3n de&nbsp;<em>Comentarios\u2026<\/em>&nbsp;no era esa, la puesta en tensi\u00f3n que est\u00e1 en la g\u00e9nesis del espect\u00e1culo y que desvela nuevas posibilidades en el juego del movimiento, activ\u00f3 varias risas esa noche. Fueron, por supuesto, risas como estremecimientos\u2026 Espasmos que bien pudieran seguir dando cuerda a esas cuestiones que planteaba Henri Bergson en su texto&nbsp;<em>La risa<\/em>, cuando la describ\u00eda como un acto meramente humano y que, de cierto modo, tiene que ver con la vida en com\u00fan, con el sentido social, con el c\u00f3digo que se construye con el otro. En este caso, esa risa parec\u00eda activarse por un mero reconocimiento en esos gestos, de la propia historia de la danza ecuatoriana.<\/p>\n\n\n\n<p>La obra va problematizando cuestiones como presentaci\u00f3n, representaci\u00f3n, lenguaje, traducci\u00f3n, ordenamiento, cuerpo, interpretaci\u00f3n, entre otras. Seg\u00fan la propia descripci\u00f3n hecha por los tres core\u00f3grafos-bailarines sobre la pieza, llegada a m\u00ed a trav\u00e9s de Esteban Donoso: \u201cSe trata de un trabajo que se pregunta por la naturaleza del movimiento y su posibilidad -o imposibilidad- de representar. A trav\u00e9s de una serie de juegos que ponen de manifiesto la arbitrariedad tanto de las palabras como del movimiento, los tres int\u00e9rpretes crean una l\u00f3gica propia en la cual el sentido de su presencia en escena es al mismo tiempo significativo y totalmente absurdo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La nominaci\u00f3n int\u00e9rprete, en el caso de esta pieza, parece no estar a primera vista acorde a la propuesta esc\u00e9nica, que apunta a una b\u00fasqueda m\u00e1s propia del&nbsp;<em>performer<\/em>&nbsp;que del bailar\u00edn, en su sentido m\u00e1s convencional, y que \u2013evidentemente- expande los l\u00edmites tradicionales de la danza. Y, con ello, de sus elementos constitutivos. Sin embargo, si se piensa un poco m\u00e1s all\u00e1, la conservaci\u00f3n del t\u00e9rmino resulta interesant\u00edsima, ya que a quienes vemos en escena intentando entender su propio oficio de int\u00e9rpretes son a Esteban, a Sof\u00eda y a Viviana, quienes en el juego de la&nbsp;<em>representaci\u00f3n<\/em>, aquel que se manifiesta en la imposibilidad de transferir el lenguaje verbal al lenguaje del cuerpo,&nbsp;<em>presentan<\/em>&nbsp;la tensi\u00f3n de haberse ellos mismos constituido y desplegado como int\u00e9rpretes, en un contexto que ha puesto a mover sus cuerpos sin preguntarse sobre la naturaleza de ese movimiento. Sutil pero poderosamente, poco a poco van abriendo unas cr\u00edticas sobre la arbitrariedad y la verticalidad instaladas en los modos de educaci\u00f3n y producci\u00f3n danzaria.<\/p>\n\n\n\n<p>En el juego de poner el cuerpo en el lenguaje, los tres artistas abren y problematizan lo que habita en la memoria de sus cuerpos. Es a trav\u00e9s del juego que las preguntas van ampliando el radio de acci\u00f3n y su complejidad. Y van resquebrajando, tambi\u00e9n, los modos de hacer, al tiempo que van poniendo al espectador frente a la naturaleza de la danza como materia pensante y la friccionan hasta demostrar que hace falta, sino un lenguaje distinto, una reinvenci\u00f3n del lenguaje verbal como lugar de pasaje de fuerzas para hallar el lenguaje mismo de la danza -que es del ef\u00edmero presente y del cuerpo deseante- pero cuyo \u00e1mbito de resonancia sobrepasa el acontecimiento que encarna.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese mismo a\u00f1o, el consejo editorial de El S\u00f3tano, revista virtual iberoamericana de Artes Esc\u00e9nicas \u2013del que form\u00e9 parte- decide publicar en su secci\u00f3n Paisajes<a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/textos\/pensar-la-danza-con-la-danza-a-traves-de-la-danza-reflexiones-sobre-el-tejido-pensamiento-y-movimiento-en-la-escena-contemporanea-de-la-danza-ecuatoriana\/#_ftn1\">[<\/a>1<a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/textos\/pensar-la-danza-con-la-danza-a-traves-de-la-danza-reflexiones-sobre-el-tejido-pensamiento-y-movimiento-en-la-escena-contemporanea-de-la-danza-ecuatoriana\/#_ftn1\">]<\/a>, un repaso de im\u00e1genes bajo la denominaci\u00f3n\u00a0<em>Danza in extremi<\/em>s. La intenci\u00f3n era mostrar obras de diversos contextos que, con gran contundencia derribasen la escisi\u00f3n arbitraria entre movimiento y pensamiento. La serie de fotograf\u00edas de las obras mostraban una expansi\u00f3n de los l\u00edmites de la danza en la forma misma.\u00a0<em>Comentarios del director\u00a0<\/em>fue parte de esa selecci\u00f3n, con una foto captada por Johanna S\u00e1nchez. En la misma, las dos mujeres \u2018int\u00e9rpretes\u2019 se muestran vestidas con ropa cotidiana en una escena desnuda. El\u00a0<em>in extremis<\/em>\u00a0de esta danza era invisible a los ojos del lector, puesto que al estar la inquietaci\u00f3n en la memoria de los cuerpos (no en su virtuosidad ni en los despliegues del artefacto esc\u00e9nico), esta cuesti\u00f3n esquiv\u00f3 a las posibilidades de las que es capaz la lente de la c\u00e1mara. Ello, entonces, aunque no generase seducci\u00f3n visual aparente, permite un desplazamiento hacia algo clave: la agitaci\u00f3n de la danza contempor\u00e1nea vuelve a pensar en el cuerpo, pero desde otras perspectivas m\u00e1s \u00edntimas, lo toca, lo increpa\u2026 pero no solo en relaci\u00f3n a lo que puede este, sino en lo que al cuerpo le ha sido negado, a su adiestramiento y a su aplastamiento. Por ende, tambi\u00e9n azuza sus estrategias de emancipaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En una entrevista que se hiciera a Esteban Donoso, a prop\u00f3sito de la investigaci\u00f3n que cobija este texto, \u00e9l enuncia ciertas cuestiones que acompa\u00f1an a lo que he intentado describir desde el acercamiento a su pr\u00e1ctica. La danza contempor\u00e1nea \u2013dice Esteban- \u201ctiene que ver con una ruptura con la danza moderna, pero tambi\u00e9n tiene que ver con una manera de aproximarse al cuerpo, al movimiento y a la danza a trav\u00e9s de se\u00f1alamientos y de preguntas\u201d. (\u2026) \u201cSe trata de preguntas que surgen en la acci\u00f3n, mientras se trabaja la danza, y eso direcciona el trabajo de una manera no necesariamente reconocible o estable. No es algo que se marque de un modo estable y definitivo, sino que todo el tiempo hay la posibilidad de la sorpresa, de que asome algo que no se pens\u00f3\u201d. Esto implica una forma de relacionarse con la danza como un lenguaje que pone a mover al pensamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Regresando a la cuesti\u00f3n del lenguaje que planteaba\u00a0<em>Comentarios del director<\/em>\u00a0y de la imposibilidad de la transferencia, otro ejemplo que me asalta a prop\u00f3sito de la concepci\u00f3n de este ensayo, es un texto dramat\u00fargico para danza escrito por Carolina V\u00e1sconez, que tambi\u00e9n fue publicado en la revista El S\u00f3tano, pero en su quinto n\u00famero (abril de 2012). Con el t\u00edtulo\u00a0<em>Los seres grandes o los grandes seres\u00a0<strong>[2]<\/strong>,\u00a0<\/em>Carolina ofrece un texto en prosa po\u00e9tica que lejos de estar del lado de la acci\u00f3n, pone al lector (y tambi\u00e9n al potencial artista que pretende trabajar con \u00e9l) frente a una suerte de paisaje mitol\u00f3gico. Aqu\u00ed, un extracto:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Los vientos azotan al mundo, los \u00e1rboles caen sin compasi\u00f3n, sobre todo aquello que encuentran. Es la primera vez que les temo a los \u00e1rboles. Por las noches cantan, hacen un rumor poderoso, parecer\u00eda que est\u00e1n furiosos. Tengo los pies demasiado grandes. No tengo familia, pues mi madre me abandon\u00f3 en alguna parte cuando nac\u00ed, nadie me quer\u00eda por mi forma, mi tama\u00f1o: tal vez si hubieran conocido mi don\u2026Tambi\u00e9n suelo hablar con los perros. El otro d\u00eda me top\u00e9 con uno destripado. Lo que s\u00ed me gusta mucho es bailar, poseo gran estabilidad, por lo de mis pies, porque son grandes, muy grandes. Puedo girar a grandes velocidades. Tambi\u00e9n me gusta tejer, tejo porque mis manos nunca paran de moverse, al igual que mis pies.<br>El sol es abrasador, hace muchos a\u00f1os que no llueve, pero yo sigo viajando. Yo soy Pie Grande y tengo el don de lenguas. El viento azota fuerte, y no me tiene compasi\u00f3n. Hoy est\u00e1 tan fuerte, que me eleva por los aires y no s\u00e9 c\u00f3mo va a ser mi descenso.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Como es evidente, el texto reh\u00faye a la representaci\u00f3n y entra en el c\u00f3digo po\u00e9tico en donde predomina un sentido \u2018otro\u2019 al del ordenamiento del mundo. Al etiquetarse como un texto de\/para danza, se provoca un extra\u00f1amiento. En esa aparente arbitrariedad se despiertan muchos cuestionamientos sobre c\u00f3mo se enuncia desde el lenguaje verbal el movimiento, c\u00f3mo se piensa el mismo, si el texto es algo que debe ser interpretado por el cuerpo o es una materia que dispara una sensaci\u00f3n\u2026 He aqu\u00ed el texto como eco del cuerpo: es el mismo cuerpo que se alza en la danza y que al encontrarse con este texto, es obligado a construir un modo de trabajar con \u00e9l, por su negaci\u00f3n a la imposici\u00f3n de un sentido \u00fanico. Una vez m\u00e1s, la materialidad \u2013 en este caso la materia textual- es desde donde se piensa el estado de la danza, donde la artista revela su pensamiento en\/con\/a trav\u00e9s de la danza.<\/p>\n\n\n\n<p>El lenguaje de la danza y, sobre todo, su sentido \u2013que no es un\u00edvoco ni unidimensional- es algo que emerge en el juego vivo. Y, como dir\u00eda el franc\u00e9s Val\u00e8re Novarina, el sentido es algo que le pertenece al espacio.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s&nbsp;<em>Sino<\/em>, que trajo a Guayaquil en el marco del Festival Internacional de Danza Fragmentos de Junio, en el 2012, el quite\u00f1o Ernesto Ortiz, y que puso en escena con la bailarina costarricense Milena Rodr\u00edguez, la actriz cuencana Karla Le\u00f3n y el fot\u00f3grafo y arquitecto guayaquile\u00f1o Vicente Gaibor \u2013en un trabajo de filmaci\u00f3n en vivo-, sea precisa para hablar de c\u00f3mo el lenguaje se teje en el presente y muestra desde ese presente ef\u00edmero su capacidad para reinventar el sentido de la escritura con y desde la danza. Con ello, a su vez, la forma en que se enfrenta la composici\u00f3n coreogr\u00e1fica; y c\u00f3mo esto genera una activaci\u00f3n del pensamiento que rebota en la danza misma.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sino<\/em>&nbsp;ten\u00eda la capacidad de reinventarse cada vez que se cambiaba de sitio, pues se trataba de un trabajo para espacios no convencionales, m\u00e1s bien cercanos a lo dom\u00e9stico o a lo cotidiano, lo cual provocaba una afectaci\u00f3n y mutaci\u00f3n permanentes. Ernesto, Milena y Karla interven\u00edan diversos espacios, lo que provocaban una especie de configuraci\u00f3n de diversos planos que el espectador deb\u00eda tejer, seg\u00fan lo que eleg\u00eda mirar.<\/p>\n\n\n\n<p>En la ocasi\u00f3n en Guayaquil el espacio fue vital y abri\u00f3 una nueva dimensi\u00f3n al trabajo. Los artistas utilizaron el edificio de dos pisos en el que se albergan las oficinas administrativas y un sal\u00f3n de pintura del Instituto Tecnol\u00f3gico de Artes del Ecuador (ITAE), que tiene como particularidad ser una infraestructura vertical con vidrios en sus paredes frontales y con un enrejado por encima, que permite ver lo que acontece dentro de las instalaciones. En la parte exterior del edificio se ubic\u00f3 una pantalla en la que se proyectaban en tiempo real algunas de las tomas capturadas por Vicente, quien estaba filmando aleatoriamente. As\u00ed, una doble escritura estaba siendo percibida por los espectadores sentados en el piso, en los exteriores del sitio. La una, desplegada a su vez en tres capas, pues era la configurada por las acciones de los&nbsp;<em>performers;&nbsp;<\/em>y la otra, configurada por el \u2018relato\u2019 hecho por la c\u00e1mara. El p\u00fablico, entonces, era convocado a afinar y poner alerta su mirada de modo tal, que era quien escrib\u00eda&nbsp;<em>Sino<\/em>. Es en la visualidad, entonces, donde cae el peso y se provoca la activaci\u00f3n de un pensamiento coreogr\u00e1fico, que \u2013incluso- sobrepasa a lo que puede componer el core\u00f3grafo oficial de la obra: Ernesto Ortiz.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal ejercicio interdisciplinario no solo se expande el sentido de la danza \u2013desde su misma forma de producci\u00f3n y de los recursos utilizados- sino que juega a potenciar el acto de mirar como acto en donde se compone coreogr\u00e1ficamente, sin mucha conciencia al respecto. Y, desde ah\u00ed, entonces, configura unos nuevos alcances sobre lo que implica escribir con el cuerpo en el espacio: P\u00fablico con cuerpos escribientes, despiertan unas nuevas posibilidades al engranaje-danza hoy, a trav\u00e9s de esta pieza.<\/p>\n\n\n\n<p>Es este mismo artista quien hace un corte importante para el \u00e1mbito danzario del pa\u00eds, al atreverse con algo totalmente inusual en el contexto: publicar sus ensayos reflexivos sobre su propio trabajo, sobre su estar en la danza, sobre sus confrontaciones con las imposiciones de la contemporaneidad. En el libro titulado&nbsp;<em>Ernesto Ortiz 2014<\/em>, editado en la colecci\u00f3n Objetos Singulares, de la Universidad de Cuenca, Ecuador -donde ejerce la docencia- este artista despliega sus preguntas y sus propuestas est\u00e9ticas y \u00e9ticas, hasta configurar una suerte de gran manifiesto de su propio trabajo. En \u00e9l, no hay certezas ni propuestas acabadas, sino un compromiso con la propia pr\u00e1ctica que provoca un pensamiento potente sobre su oficio, siempre en transformaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En una entrevista para la macro investigaci\u00f3n en la que habita este ensayo, Ernesto comentaba lo siguiente: \u201cLa creaci\u00f3n deber\u00eda significar un flujo de conexiones entre el movimiento y el pensamiento, porque no estamos realmente escindidos, ni uno es independiente del otro. Y en ese flujo los procesos son intuitivos, racionales, f\u00edsicos, emocionales. Todos juntos.\u201d A trav\u00e9s de esas palabras invita a detenerse sobre lo que implica pensar en la danza, que ni de lejos tiene que ver con una pr\u00e1ctica logoc\u00e9ntrica.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos ejemplos, sin duda, no son los \u00fanicos para alumbrar el entretejido que configuran el pensamiento y el movimiento en la pr\u00e1ctica de alguna gente de danza en el pa\u00eds hoy, pero son utilizados como muestras que han resultado contundentes. Cabe decir que curiosamente estos artistas forman parte de un movimiento&nbsp;<em>off<\/em>&nbsp;de la danza en Quito. Y que han provocado su accionar en una suerte de juego de descentramiento, en este centro del pa\u00eds. Su quiebre con los espacios oficiales de la danza, con la institucionalidad de la danza, ha provocado que inventen unos modos de producci\u00f3n alternos. Desde la precariedad han logrado una potencia que cuestiona el hacer danza, su propio estar en la danza. La fuerza del pensamiento proviene de un deseo f\u00e9rreo del cuerpo; no de estar en contra corriente, sino de ir inventando unos caminos otros, aunque a ratos peque\u00f1os y ef\u00edmeros que activan y renuevan permanentemente el oficio y le dan un car\u00e1cter totalmente maleable, abierto, a la vez que vulnerable en el mejor de los sentidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa escena&nbsp;<em>off<\/em>&nbsp;de la danza ha provocado, tambi\u00e9n, festivales y encuentros fundamentales como&nbsp;<em>No m\u00e1s luna en el agua<\/em>&nbsp;(mencionado al inicio de este texto),&nbsp;<em>M\u00ednimas residencias<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Di\u00e1logos con la danza<\/em>. El primero, creado por M\u00f3nica Thiel, Irina Pont\u00f3n, Josie C\u00e1ceres, Cecilia Andrade y Carolina V\u00e1scones -y desaparecido por falta de recursos econ\u00f3micos- gener\u00f3 remezones en la escena danzaria por su inter\u00e9s en lo \u201cinterdisciplinario, lo extra\u00f1o, lo inacabado y lo inexperimental\u201d, en palabras de Josie C\u00e1ceres.<\/p>\n\n\n\n<p><em>M\u00ednimas Residencias<\/em>, ideado por Gatos en la Barriga y Ombligo del mundo (con Esteban Donoso y Melissa Proa\u00f1o a la cabeza), por su lado, aunque tiene la etiqueta de multidisciplinar, ha sido erigido por gente de danza. Por ello, es notorio que es la danza y el trajinar desde ah\u00ed, lo que empuja hacia la construcci\u00f3n de relaciones con otras artes, hasta desvanecer los l\u00edmites entre ellas. Con la integraci\u00f3n de artistas que no solo provienen del \u00e1mbito oficial de la danza, expande este encuentro la noci\u00f3n de pensamiento coreogr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente,&nbsp;<em>Di\u00e1logos con la danza<\/em>, concebido y desarrollado por Tamia Guayasam\u00edn (Fundaci\u00f3n Arig), Josie C\u00e1ceres y Genoveva Mora (Fundaci\u00f3n El Apuntador) ha sido el espacio para detenerse a pensar con los artistas de la danza, tanto nacionales como extranjeros, en qu\u00e9 se entiende por danza hoy, qu\u00e9 la mueve, hacia d\u00f3nde se mueve, con qu\u00e9 dialoga y qu\u00e9 instaura, rompe o despierta desde s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>[1]\u00a0D\u00edaz, Bertha. Danza in extremis. El S\u00f3tano Revista virtual de Artes esc\u00e9nicas. Disponible en l\u00ednea en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elsotanorevista.org\/old\/revistaelsotano\/numero2\/numero2\/pais.html\">http:\/\/www.elsotanorevista.org\/old\/revistaelsotano\/numero2\/numero2\/pais.html<\/a>\u00a0[\u00faltima consulta: 15 de marzo de 2015]<\/p>\n\n\n\n<p>[2]\u00a0V\u00e1sconez, Carolina.\u00a0<em>Los seres grandes o los grandes seres.\u00a0<\/em>El S\u00f3tano, Revista virtual de Artes esc\u00e9nicas. Disponible en l\u00ednea en:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elsotanorevista.org\/resources\/Numero-5\/10.-Invitro.-Vasconez.pdf\">http:\/\/www.elsotanorevista.org\/resources\/Numero-5\/10.-Invitro.-Vasconez.pdf<\/a>\u00a0[\u00faltima consulta: 15 de marzo de 2015]<\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/contemporaneo.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de contempor\u00e1neo.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-d01d1da3-b2a0-4cc5-93e0-f916c3159868\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/contemporaneo.pdf\">contempor\u00e1neo<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/contemporaneo.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-d01d1da3-b2a0-4cc5-93e0-f916c3159868\">Descarga<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones sobre el tejido pensamiento y movimiento en la escena contempor\u00e1nea de la danza ecuatoriana. 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